¿Estamos parados sobre toneladas de diamantes?

Mina de diamantes Karowe en Botswana, número 20 en las productoras de diamantes. Foto Lucara

Mina de diamantes Karowe en Botswana, número 20 en las productoras de diamantes. Foto Lucara

Son objeto del deseo y de la codicia humana, prueba de amor y conflicto. Sí, son los diamantes.

Tienen un alto valor y son extraídos de minas en países como Botswana, Rusia, Canadá, Namibia, Angola y Sudáfrica, que dominan la producción mundial tasada el año pasado en US$15.700 millones.

Pero este preciado mineral podría ser más común de lo que se piensa: un nuevo estudio sugiere que el interior de la Tierra está lleno con cuatrillones de toneladas de diamantes. Un cuatrillón es un millón de trillones. Continuar leyendo

7% más se ha derretido Groenlandia

Icebergs desprendidos de Groenlandia. Foto Pixabay

Icebergs desprendidos de Groenlandia. Foto Pixabay

Groenlandia pierde 7,6% más hielo del que se creía según un estudio en Science Advances.

Los científicos revelaron que el mismo punto del manto terrestre que alimenta los volcanes activos de Islandia ha burlado los cálculos de los investigadores.

Según este estudio, ese punto caliente suaviza el manto de rocas debajo de Groenlandia de modo que distorsiona sus cálculos acerca de la pérdida de hielo. Esto ha llevado según ellos a subestimar el derretimiento en cerca de 20 gigatoneladas por año.

Esto significa que no perdió cerca de 2500 gigatoneladas de hielo de 2003 a 2013 como afirmaban los científicos, sino cerca de 2700, 7,6% de diferencia.

Aunque no es mucho según Michael Bevis, coautor, de The Ohio State University, el hallazgo ayuda a entender dónde se ha producido la pérdida de hielo y dónde se da ahora.

La corteza terrestre en ese sitio se mueve lentamente al noroeste y hace 40 millones de años partes de Groenlandia pasaron sobre una columna muy caliente de roca derretida que ahora yace debajo de Islandia, debilitando la roca, disminuyendo la viscosidad del manto a lo largo de un camino que corre profundo debajo de la costa este de Groenlandia.

En la última edad de hielo, la capa congelada de ese continente era mayor a la actual y ese peso hizo que la corteza se hundiera debajo del manto reblandecido de roca. Cuando grandes partes del hielo se derritieron al final de esa edad, el peso decreció y la corteza comenzó a crecer y está haciéndolo aún a medida que el manto de roca continúa desplazándose hacia adentro y hacia arriba.

Mis 10 noticias científicas de la semana (2-8)

1. Con solo pensarlo ¡vuelas!

Investigadores de la Universidad de Minnesota encabezados por Bin He informaron un gran avance hacia la manipulación de objetos con la mente: varios estudiantes pudieron, gracias a una especie de casco con 64 electrodos, hacer volar un quatricóptero y dirigirlo hacia distintos puntos de un gimnasio en la Facultd de Ingeniería. El aparato no estaba conectado con los electrodos. Las ‘señales mentales’ fueron enviadas vía WiFi. El adelanto es un paso para que personas tetrapléjicas puedan ganar autonomía. En estudios previos de otros grupos voluntarios habían movido brazos robóticos y cursores en una pantalla, pero mediante una complicada red de electrodos y alambres.

2. ¡Diga wiski!

Astrónomos que usaron el Very Large Telescope de ESO en los Andes chilenos fotografiaron un planeta a 300 años luz alrededor de la estrella joven HD 95086, cuerpo 4 a 5 veces mayor que Júpiter. El logro es que hasta ahora es el exoplaneta menos masivo observado de manera directa. Se encuentra de su estrella a unas 56 veces la distancia Tierra-Sol (150 millones de kilómetros). La estrella es muy joven, de solo 10 a 17 millones de años, en comparación con el Sol que tiene cerca de 4.600 millones de años. Todo un logro.

3. Nuestro tatara-tatara-tatarabuelo

No llamaría la atención saber que hace 55 millones de años merodeaba por lo que hoy es China un pequeño animal tipo ratón. Lo que sí es sorprendente es que ese es nuestro ancestro más antiguo, reveló un estudio publicado en Nature. Se trata de una criatura denominada Archicebus (antiguo mono). El esqueleto hallado ayuda a explicar las ramificaciones que se sucedieron en la base del árbol evolutivo de los primates. Eran animales que andaban por las copas de los árboles, unos pocos de millones de años después de la extinción de los dinosaurios. El Archicebus era ágil, pequeño y comía insectos.

4. Abracadabra ¡desaparecí los datos!

Si desea borrar un evento de su historial, no estaría lejos de lograrlo. Ingenieros eléctricos reportaron en Nature que usaron láseres para crear un ‘manto’ que puede ocultar comunicaciones en una especie de ‘hueco del tiempo’, de modo que pareciera que nunca fueron enviados. El método es el primero que puede borrar datos enviados a la velocidad vista en los sistemas de telecomunicaciones y abre la puerta a la transmisión de esquemas ultrasecretos, a la vez que podría proporcionar una forma mejor de blindar información del ruido de la corrupción. ¡Nunca existieron!

5. ¿Cómo así, cáncer en aquellos tiempos?

De hace 4.000 años más o menos se conocían casos de cáncer. Ahora se encontró un caso 30 veces más antiguo: ¡cáncer en un neandertal! Sí, un individuo que vivió en lo que hoy es Croacia hace unos 120.000 años. Una enfermedad que parece muy antigua, que hoy se achaca a problemas como la contaminación o los preservativos en los alimentos que no existían entonces. El cáncer se encontró en una costilla hallada entre 1899 y 1905 en una excavación en Kaprina, una cueva al norte del país donde se han hallado miles de restos de antiguos humanos. Un simple análisis a ojo reveló que en el hueso había un espacio donde hubo un cáncer, lo cual fue confirmado con imágenes de tomografía. El estudio apareció en Plos One.

6. El hambre todo lo puede

Cada quien hace lo que sea con un regalo, pero hay algunas formas extrañas, para nosotros, de disponer de ellos. Una de ellas corre por cuenta de la hembra del calamar cola de botella según un estudio publicado en Biology letters: durante el apareamiento, el macho coloca una bolsa con el esperma en la cavidad donde está la boca de la hembra. La mayoría de las veces el regalo temrina como ¡un comestible! Sí, una manera de proporcionar nutrientes para los huevos no fertilizados, con lo cual los machos estarían contribuyendo a la fertilización que haga otro macho, quién creyera. Tiempo perdido.

7. Desiertos poblados

No todo lo que parece solo lo está. El telescopio espacial Spitzer, que mira en infrarrojo, detectó un show estelar en regiones consideradas desiertas en la Vía Láctea, alejadas del atiborrado y convulsionado centro galáctico. En su afán por hacer un mapa de la galaxia, los astrónomos analizan diferentes regiones y han identificado unas 130 en las que aparecen chorros de material brotando de estrellas en su fase de juventud, como sucede con más de 30 estrellas hacia la constelación del Can Mayor.

8. Solo andaba de vacaciones

Una rana que se consideraba extinguida y que fue redescubierta en 2011 acaba de regresar al mundo de los vivos como un fósil viviente según un estudio en Nature Communications. De la rana pintada de Hula en Israel no se había sabido en 60 años hasta que un guardabosques la encontró en un pantano. Desde entocnes otros 11 ejemplares han sido descubiertos. Al analizarla se encontró que es una especie con rasgos muy primitivos, similar a fósiles de millones de años. Parece que es pariente de un grupo de anfibios que se extinguieron hace unos 15.000 años Los anfibios Latonia fueron comunes en Europa durante millones de años, pero ya no queda sino la rana de Hula.

9. Se les extravió el pene

La mayoría de las aves no tiene pene. Machos y hembras se unen frotando la cloaca para pasar el esperma, lo que se llama el beso cloacal. Algunas como los patos y gansos sí lo poseen. Científicos reportaron en Current Biology la causa de la desaparición de ese apéndice: se trata de un gen, Bmp4, fundamental para que el falo se desarrolle. Ese gen tiene además un papel activo en el desarrollo de rasgos como pico y plumas. Para los científicos, quizás la evolución favoreció formar otro rasgo, desapareciendo el pene.

10. Se fabrican cometas

Con el observatorio Alma, científicos observaron el sistema Oph-IRS 48 en la constelación del Ofiuco y detectaron una región de granos grandes de polvo que pueden crecer debido a la colisión, alcanzado el tamaño de un cometa. “Es probable que estemos mirando una fábrica de cometas dado que las condiciones son adecuadas para que las partículas alcancen ese tamaño”, dijo Nienke van der Marel, autor principal del estudio. Ese sistema se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra.

¿Qué tanta agua tuvo Marte? (o tiene)

No es tema nuevo que Marte tenga o haya tenido agua. Las pruebas parecen muchas y concluyentes. ¿Qué tanta agua tuvo? ¿Aún la tiene?

Un nuevo análisis científico de dos meteoritos originados dentro del llamado planeta rojo reveló que la cantidad de agua en sitios del manto marciano es muchísima más que estimativos anteriores y podría ser similar a la cantidad de agua en la Tierra.

El estudio tiene implicaciones no solo para conocer la historia geológica del planeta, averiguar cómo llegó allá sino que abre una vez más la posibilidad de que haya vida en ese planeta.

El estudio encabezado por Francis McCubbin y Erik Hauri, analizó los llamados meteoritos shergotitos (una clase dada de rocas) que llegaron a la Tierra expulsados desde Marte hace cerca de 2,5 millones de años. Su geoquímica revela señales sobre los procesos geológicos vividos en el planeta.

“Analizamos dos meteoritos que tenían historias muy diferentes”, dijo Hauri. Los resultados sugieren que el agua fue incorporada durante la formación de Marte y que estuvo almacenada allí. El estudio fue publicado en Geology.

Basados en el contenido de agua del mineral, se estimó que el manto marciano del cual provienen esas rocas contenían de 70 a 300 partes por millón de agua. El manto superior de la Tierra contiene de 50 a 300.

¿Cómo se extinguió el agua de la superficie de Marte? Pudo ser la actividad volcánica cree Hauri.

Si aún subsiste tan vasta cantidad es un misterio. Sondas que orbitan el planeta sugieren que aún hay agua bajo la superficie marciana.

Más tema para la imaginación. Y la investigación, claro.

Foto cortesía Nasa

Pum… ¡y se hizo invisible!

No es una nueva serie de televisión ni tampoco una excitante novela de aventuras. La invisibilidad está aquí y llegó para quedarse.

El sueño de tantas personas desde hace tantísimos años está al alcance de la mano.

“Ver algo invisible con los propios ojos es una experiencia increíble”, dicen Joachim Fischer y Tolga Ergin. Durante casi un año el par de físicos y miembros del equipo del profesor Martin Wegener en el Center for Functional Nanostructures ha trabajado para refinar la estructura del manto de invisibilidad de Karlsruhe de modo que sirve también en el rango visible del espectro.

En los mantos de invisibilidad, las ondas de la luz son guiadas por el material de modo que dejan el manto como si nunca hubieran hecho contacto con el objeto oculto. En consecuencia, el objeto es invisible al observador. Las exóticas propiedades ópticas del material camuflador se calculan mediante herramientas matemáticas complejas.

Son propiedades que resultan de una estructuración especial del material. Tiene que ser más pequeño que la longitud de onda de la luz que tiene que ser deflectada. En las longitudes visibles al ojo humano, los materiales tienen que ser estructurados en el rango del nanómetro.

El manto producido por Fischer y Ergin es más pequeño que el diámetro de un cabello humano. Hace que la curvatura de un espejo de metal aparezca plana, y como resultado de ello un objeto oculto detrás se hace invisible.

El metamaterial puesto encima de esta curvatura parece como un palillo de madera, pero consiste de plástico y aire.

En resumen: el metamaterial usado desvía los rayos de luz, de modo que lo que hay detrás no es visto por los ojos pese a que allí permanece.

En menos de cinco años el desarrollo del manto de la invisibilidad pasó de la teoría a la realidad.

En la imagen, micrografía electrónica de la estructura del manto de la invisibilidad. En morado, el metamaterial de polímero y aire.

Ser invisibles se hace juego de… científicos

Abracadabra… ¡desaparézcase! Y aunque hay magos de todas las clases y científicos jugando a la magia o, mejor, haciendo magia, todo es cuestión de física pura y no tan elemental.

Se han inventado, la mayoría en teoría, mantos para hacer invisibles los objetos: utilizan metamateriales, que tienen propiedades especiales, y dependen de su polarización (la orientación). Además: funcionan en ciertas longitudes de las ondas de luz.

Hoy hay un anuncio. “Ver las cosas desaparecer es una experiencia sorprendente”, expresa Joachim Fischer, del Karlsruhe Institute of Technology en Alemania. Pero los mantos de invisibilidad no los crea con el fin de desaparecer los objetos, sino ver y aprender de las grandes capacidades que facilitan las nuevas teorías ópticas y los métodos de construcción a escalas de nanotecnología.

La llamada óptica de transformación muestra cómo manipular la luz de formas que se creían imposibles.

Fischer presentará la semana entrante la primera demostración de su manto tridimensional de invisibilidad que funciona con la luz visible –luz roja en longitud de onda de 700 nm independiente de la polarización.

Mantos previos requieren longitudes de onda más largas, como microondas o infrarrojo o necesitan una polarización específica.

El científico hizo su manto –de menos de la mitad del ancho de un cabello humano- dirigiendo un láser de escritura (como litografía)en un material de polímero para crear una estructura intrincada que semeja una pila de madera. La precisa variación del grosor de los ‘palos’ permite al manto doblar la luz de nuevas maneras.

El primer manto de invisibilidad se produjo en octubre de 2006, dirigiendo microondas de una frecuencia particular alrededor de un cilindro de cobre de una manera que las hacía emerger casi como si no hubiera nada allí.