Un sistema reproductivo en la palma de la mano

Tracto reproductivo femenino. Dibujo Wikipedia

Tracto reproductivo femenino. Dibujo Wikipedia

Sí, ahora se tiene el sistema reproductivo femenino, con ovarios, trompas de Falopio, útero, cervix y vagina, en la palma de la mano.

Un desarrollo con miras a estudiar los problemas de ese tracto y probar nuevas medicinas y que hace parte del proyecto de crear un cuerpo humano en un chip.

Esta nueva tecnología en 3D, denominada Evatar, está hecha de tejido humano y ayudará a entender las enfermedades del tracto reproductivo femenino como endometriosis, fibromas (afecta más del 80% de las mujeres), cáncer e infertilidad.

La meta es usar células madre de una persona y crear ese modelo personalizado de su sistema reproductivo.

Evatar semeja un pequeño cubo con modelos 3D de aquellos componentes del sistema reproductivo, además de un fluido especial bombeado por todo el tracto para cumplir la función de la sangre.

Una tecnología revolucionaria, en palabras de Teresa Woodruff, investigadora en temas reproductivos y directora del Women’s Health Research Institute en Northwestern University Feinberg School of Medicine.

Los modelos de órganos se comunican entre sí mediante sustancias segregadas, incluyendo hormonas, para parecerse lo más posible al trabajo en un cuerpo.

El avance fue publicado en Nature Communications.

Si uno tiene sus células madres y crea un corazón, hígado, pulmón y un ovario, podría probar medicinas en 10 dosis diferentes y decir, esta es la que lo ayudará con su alzheimer, su párkinson o su diabetes”, dijo Woodruff. “Es lo último en medicina personalizada, un modelo de su cuerpo para probar drogas”.

Ayudará a desarrollar tratamientos individualizados y ver cómo las mujeres metabolizan medicinas diferente a los hombres.

La tecnología es revolucionaria, dijo la universidad, porque el tracto reproductivo crea un cultivo dinámico en en el que los órganos se comunican entre sí en vez de tener células estáticas en un plato de plástico.

Una tecnología de microfluidos que en unos 10 años será la más usada en investigación biológica.

Ojo con tomar medicinas y suplementos a la vez

Aunque muchos los consideran benéficos y exentos de problemas, ciertos suplementos dietéticos y herbales pueden provocar reacciones adversas en personas que están recibiendo medicinas para problemas en sus sistemas central nervioso o cardiovascular.

Estos son hallazgos claves de una extensa revisión de investigaciones, publicadas en el International Journal of Clinical Practice.

Los científicos examinaron 54 artículos y 31 estudios originales. Hallaron que los problemas más grandes eran causados por las interacciones entre las medicinas prescritas y suplementos que incluían ingredientes como el St John’s Wort, magnesio, calcio, hierro o ginkgo.

“El consumo de suplementos ha crecido mucho en las últimas dos décadas”, dijo el co-autor Hsiang-Wen Lin, del College of Pharmacy, China Medical School, Taiwán.

“En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que más del 50% de los pacientes con enfermedades crónicas o cáncer los usan y muchos los toman al mismo tiempo que las drogas recetadas. Pese a su uso extendido, los riesgos potenciales asociados con combinar los suplementos dietéticos y herbales con otras medicinas, los que incluyen problemas cardiacos medios o severos, dolor de pecho, dolor abdominal y dolor de cabeza no se comprenden muy bien”.

Los hallazgos:

La revisión cubrió 213 suplementos y 509 medicinas prescritas, 882 interacciones suplementos-drogas descritas en términos de mecanismos y severidad.

La warfarina, insulina, aspirina-digoxina y ticlopidina tenían el mayor número de interacciones con los suplementos.

Más del 42% de las interacciones fueron causadas por suplementos alterando la farmaco-cinética de las drogas prescritas, el proceso por el cual una medicina es absorbida, distribuida, metabolizada y eliminada por el cuerpo.

Algo más del 26% del total fueron descritas como interacciones grandes.

Entre las 152 contraindicaciones identificadas, las más frecuentes involucraban el sistema gastrointestinal, el neurológico y las enfermedades genitourinarias.

Los suplementos más contraindicados fueron el aceite de linaza, la echinacea y el yohimbre (árbol africano)

“Nuestra exhaustiva revisión muestra claramente que algunos ingredientes de los suplementos tienen potencialmente interacciones dañinas que son predominantemente moderadas, dijo Lin.

También demuestra, agregó, “que los remedios herbales y botánicos tienen interacciones más documentadas con las medicinas que otros suplementos dietéticos como vitaminas, minerales y aminoácidos”.

En un editorial en la revista, el profesor emérito de Unviersity of Exeter, Edzard Ernst, Emeritus Professor, dijo que los autores proveen un estudio improtante. “Cada encuesta muestra que una gran proporción de la población busca remedios ‘naturales’ para prevenir enfermedades, toda clase de padecimientos o estados de bienestar disminuido. La mayoría de expertos están de acuerdo que el potencial de interacciones es sustancial. Pese al consenso y a la cantidad de daños provocados por las interacciones, el conocimiento actual es aún incompleto”.

El profesor cree que hay un subregistro de interacciones, lo que amerita más investigaciones.

Llega la era de las medicinas digitales

Si usted no se toma las medicinas como le mandó el médico, este podría enterarse. Y tiene una manera de saber si usted sigue sus recomendaciones.

La US Food and Drug Administration aprobó microchips digeribles envueltos en las drogas, que pueden decirle a su médico si usted sí está tomando las medicinas.

“Cerca de la mitad de los pacientes no toman los medicamentos como debería ser”, según Eric Topol, director de Scripps Translational Science Institute en La Jolla, California. “Este dispositivo podría ser la solución”.

El dispositivo es fabricado por Proteus Digital Health en Redwood City en California.

¿Cómo actúa esta especie de soplón? El sensor del tamaño de una partícula de arena consiste de un chip de silicio con solo rastros de magnesio y cobre. Cuando se traga, genera un pequeño voltaje en respuesta a los jugos digestivos, lo que envía una señal a un parche en la piel del paciente qu entonces manda la información al celular del personal médico.

La FDA y su contraparte europea aprobaron el dispositivo basados en su seguridad y eficacia con placebos, pero Proteus espera recibir pronto aprobación para otras drogas

Los medicamentos que deben ser tomados por años, como aquellos para la tuberculosis resistente, la diabetes y para adultos con enfermedades crónicas están entre los primeros candidatos, según George Savage, cofundador y jefe médico de la compañía.

“No se trata de que los médicos castiguen los pacientes, sino de entender cómo están respondiendo a sus tratamientos”, dijo Savage. “De esta manera pueden prescribir una dosis diferente u otra medicina si ven que no se está tomando adecuadamente”.

Los proponentes de los dispositivos médicos digitales predicen que tendrán alternativas para las visitas médicas, los exámenes de sangre, las imágenes MRI y CAT. Otros incluyen dispositivos implantables inalámbricos que inyectan drogas en determinados tiempos y sensores que envían un electrocardiograma al celular inteligente.

Para Topol, esta será recordada la década de los dispositivos médicos digitales.

Crean órganos del tamaño de un chip

Tienen casi el grosor de una pantalla de microscopio, pero funcionan. Son máquinas pequeñas, conectadas a toda clase de tubos y alambres para ayudar a imitar la fisiología humana: verdaderos órganos artificiales.

Sí: un pulmón en un chip, por ejemplo tiene las células de vasos sanguíneos en un lado y el tejido celular en el otro, mientras que pequeñas bombas y vacíos modelan la respiración y el flujo de sangre.

Eso es lo que busca impulsar el Centro de Medicina Translacional del National Institute of Health de Estados Unidos, que financiará 17 desarrollos.

Entre los proyectos figuran modelos de piel, pulmón, estómago, hígado y cerebro.

Se espera que esos chips provean una manera confiable y barata de estudiar enfermedades humanas, en parte al permitir la interacción de diferentes tipos de células con el ambiente tridimensional en el que las células viven en tejidos intactos. En los cultivos planos de células, estas no funcionan de la forma como lo hacen en el cuerpo.

La FDA de Estados Unidos ayudará a explorar cómo esta nueva tecnología puede ser usada para predecir la seguridad de medicinas antes de ser probadas en personas. Los estudios en animales son considerados esenciales, pero son caros y no siempre confiables. Los hígados de ratas, por ejemplo, pueden manejar unas toxinas que envenenan sus contrapartes humanas. De acuerdo con datos del NIH un 30% de drogas experimentales que han fallado en humanos al producir toxicidad pese a resultados positivos en modelos animales.

Imagen de un bazo en un chip. Wyss Institute

Dejar de fumar está en los genes

Si usted fuma y quiere dejar el hábito, debería conocer sus genes primero.

Sí. Un nuevo estudio dice que la decisión está influida por la genética, que revela si es capaz de dejar de fumar o si requerirá ayuda de medicinas.

La investigación fue publicada en el American Journal of Psychiatry y es un avance para poder, algún día, brindar un tratamiento individualizado para ayudarles a los pacientes a dejar el peligroso vicio.

“Este estudio se fundamenta en nuestro conocimiento de la vulnerabilidad genética a la dependencia a la nicotina y nos ayudará a dirigir las estrategias para dejar el hábito de fumar”, dijo Nora Volkow, directora de uno de los Instituto de Salud de Estados Unidos, Nida.

Muestra además el valor del examen genético para identificar pronto a los fumadores que posean los genes relacionados y reducir su riesgo de volverse adictos al tabaco.

El estudio analizó los genes del receptor de la nicotina CHRNA5-CHRNA3-CHRNB4 que contribuyen a la dependencia de la nicotina y el fumar mucho. Aquellos que portaban la forma de alto riesgo del grupo de genes reportaban demorar 2 años más en dejar el cigarrillo en comparación con quienes portaban la forma de riesgo bajo.

El retraso fue atribuido a un patrón de exceso de cigarrillos entre aquellos con los genes del mayor riesgo.

Se encontró además que las medicinas aprobadas para parar el consumo de nicotina aumentaban la probabilidad de abstinencia al final del tratamiento, lo que muestra que esas drogas pueden ser útiles para esa población.

“Encontramos que los efectos de las medicinas para dejar de fumar dependen de los genes de la persona”, explicó Li-Shiun, de Washington University School of Medicine, St. Louis.

Quienes poseen la versión de bajo riesgo, no requerirán por lo general medicinas para el tratamiento.

Qué hace un vehículo en mi estómago

Casi en todas partes puede imaginarse uno la presencia de un vehículo, pero ¿en el estómago? No podía faltar.

En esta era de la miniaturización de la medicina, el nanoingeniero Joseph Wang, de la Universidad de California en San Diego presentó su prototipo, que algún día podría ser útil para atacar células cancerosas o llevar medicinas a domicilio.

No requiere salir a tanquear con gasolina ni usa gas, aunque a este novedoso vehículo le falta remediar sus pequeños problemas, uno de ellos en sus frenos: no se ha logrado que se detenga, como tampoco controlar su velocidad.

El caso es este: el vehículo es un tubo cónico de 10 micrometros, cubierto por zinc, que reacciona con el ambiente ácido del estómago y produce burbujas de hidrógeno que lo impulsan.

Si fuera cubierto con anticuerpos o equipado con cámara, podría enviar mensajes instantáneos del interior del órgano.

Microvehículos de esta clase se movían al crear burbujas de oxígeno a partir del peróxido de hidrógeno, un elemento algo tóxico para el organismo. El zinc los hace más biocompatibles.

Como la velocidad depende de la acidez, su velocidad aumenta con esta, lo que mostraría también pH estomacal. La acidez, sin embargo, impacta la vida del motor, que puede ser de 10 segundos a… 2 minutos.

¿Corto? La vida suficiente para desarrollar su tarea.

Estos vehículos son conducidos por el estómago mediante magnetos, revelaron los investigadores.

Algún día navegarán por su cuenta, repararán áreas dañadas o harán microcirugías. Todo un avance.

En la foto de la American Chemical Society, el microvehículo.

Especial fin de semana: nuevos trucos para medicinas viejas

Loro viejo no aprende a hablar dice el dicho popular, pero cuando las circunstancias obligan… debe aprender.

La crisis económica, los altos costos de los desarrollos y tanta enfermedad que hay por ahí ha derivado en una tendencia mundial: enseñarles nuevos usos a viejas drogas, una idea que viene de la mano de una rigurosa revisión para encontrar entre los medicamentos ya aprobados la solución a enfermedades raras o a las llamadas del tercer mundo, las enfermedades olvidadas.

Un trabajo coordinado por el Chemical Genomics Center de los Institutos de Salud de Estados Unidos comenzó a examinar la colección de drogas aprobadas para ver si sirven en la lucha contra las enfermedades olvidadas y las más de 6.000 enfermedades raras que existen y afectan y acaban la vida de miles de personas.

“Es el primer paso para explorar el potencial completo de esas drogas para nuevas aplicaciones”, dijo Francis Collins, director de los Institutos. ”La esperanza es que el proceso permita identificar algunos nuevos tratamientos para las enfermedades raras y las olvidadas”.

La iniciativa llega casi junto a la emprendida por empresas como Biovista, de los hermanos Persidis, quienes tratan de responder una pregunta elemental: si se conoce cómo trabaja una droga, ¿podemos analizar datos de estudios de laboratorio y ensayos clínicos para predecir qué otras enfermedades podría combatir un determinado medicamento? “Las drogas nos sorprenden todo el tiempo con nuevas actividades”, explicaron los Persidis.

Créase o no, hay escasez de nuevos productos terapéuticos mientras una creciente población mundial los demanda casi suplicante.

Es que el uso de un medicamento para otro propósito o para reposicionarlo no es idea nueva. El Viagra, por ejemplo, se examinó primero para tratar la hipertensión antes de llegar a ser la punta de lanza contra la disfunción eréctil. El arsénico, utilizado alguna vez para tratar la sífilis, se emplea hoy para combatir la leucemia. Y la talidomida, desarrollada para evitar las náuseas en mujeres preñadas y que fue retirada del mercado en los años 60 luego de comprobarse que causaba terribles defectos en los bebés, recibió en 1998 2006 una segunda oportunidad para combatir la lepra y en 2006 para luchar contra un cáncer.

El estudio de los Institutos de Salud se basa en una completa información acerca de los casi 27.000 ingredientes farmacéuticos activos, incluidas 2.750 moléculas pequeñas aprobadas.

La colección se puso a disposición de los interesados, que pueden buscarla por el nombre de las medicinas, la estructura química, su estatus de aprobación y las indicaciones. También se incluyen drogas en investigación. La meta final es coleccionar los más de 7.500 compuestos que han sido probados en humanos y que constituyen un potencial para luchar contra aquellas enfermedades.

El desarrollo de una nueva medicina es costoso y en el caso de las enfermedades raras y las olvidadas, no llama mucho la atención por el poco retorno de la inversión: reducido número de pacientes o muy pobres para pagar por las medicinas. Así, hoy se dispone de terapias para menos de 300 enfermedades raras.

Los medicamentos aprobados son razonablemente seguros y efectivos para el tratamiento de una determinada condición. Cuando se usan en grandes poblaciones, nuevos beneficios o efectos adversos son descubiertos. Por eso el empleo de drogas aprobadas puede ser extendido más allá del objetivo inicial para el cual fue autorizada.

Hace poco, un grupo que examinaba muestras de sangre de un paciente para ver qué genes y proteínas estaban activos en un síndrome llamado fiebre infantil periódica asociada con estomatitis aftosa (aftas), faringitis y adenitis cervical, que provoca cuadros mensuales de fiebre con dolor de garganta, lesiones bucales y glándulas inflamadas, detectó genes hiperactivos en la respuesta inmune del paciente, incluyendo interleucina-1, una molécula importante en la fiebre y la inflamación. Con esos datos, lanzaron la hipótesis de que la anakinra, una droga que previene que la interleucina se una con su receptor, podría ayudar. Y así fue.

Una aproximación más es el estudio de drogas que provoquen alguna actividad biológica en modelos de enfermedades basados en células. Aquellas que registren tal actividad podrían ser estudiadas luego por su potencial terapéutico.

Hasta hoy se han examinado drogas aprobadas para unos 200 de esos modelos.

Solo con identificar una enfermedad distinta que puede ser tratada con una medicina existente, las compañías pueden saltarse los ensayos clínicos iniciales y reducir los 10 a 15 años y los más de 1.000 millones de dólares que toma llevar una droga hasta el mercado, aparte de que se podrían recuperar pérdidas por intentos fallidos con algunos candidatos a medicinas.

En el pasado, el reposicionamiento de una medicina ha sido un proceso impredecible, en ocasiones un feliz accidente cuando un médico notó algún efecto extraño o un investigador documentó un uso fuera de etiqueta.

“El valor de un nuevo propósito para una droga ha sido poco apreciado”, según Pankaj Agarwall, director de Biología Computacional y Bioinformática en GlaxoSmithKline. “Si usted puede hallar un nuevo uso para algo que ha estado en el mercado por 5, 10, 20 años, es algo muy poderoso”.

En uno de esos intentos trabaja NuMedii, una compañía californiana nacida en 2008. Atul Butte, propietario y pediatra endocrinólogo, mapea patrones de actividad de genes de una base de datos con más de 300 enfermedades. Si dos enfermedades comparten un perfil molecular –un set similar de genes activados- quizás también podrían compartir drogas.

Medicinas que funcionan para pacientes con ataques al corazón, por ejemplo, podrían quizás ser examinadas en personas con distrofia muscular.

Hasta ahora tiene resultados prometedores en modelos animales para dos drogas que podrían ser reposicionadas para combatir la enfermedad de Chron y el cáncer pulmonar.

Melior Discovery emplea drogas en una serie de 40 modelos animales que representan una amplia gama de enfermedades, del Alzheimer al asma y la vejiga hiperactiva.

Acercamientos diferentes con un mismo objetivo: descubrir nuevos usos para viejas drogas. O, para ser más exactos: enseñándole a hablar al loro viejo.

Algo debe funcionar.

Fuentes: The Scientist-ScienceDaily

Ciencia curiosa, curiosidades científicas

¿Medicinas a cualquier hora? Uhmmm… No pocos doctores recomiendan las medicinas del corazón en la mañana. Hoy, un estudio de científicos de la University of Guelph (Canadá) revela que la hora del día es importante en este tipo de medicamentos. La enzima convertidora de angiotensina, suministrada por ejemplo a pacientes con alta presión arterial o luego de un ataque cardiaco o en una insuficiencia, mejora la estructura del corazón y su función cuando se toma antes de ir a la cama en la noche. Al administrarse durante el tiempo de vigilia, esos inhibidores no son más efectivos que el placebo, dijo el estudio. Dentro de esos medicamentos se encuentran el Enalapril, el Captopril y Lisinopril. El estudio fue conducido en ratones con presión arterial alta. Bien curioso.

Saque la vara, señor orangután. Los orangutanes arborícolas toman a veces un descanso para descender de las copas de los árboles y explorar los estanques y lagos y quizás agarrar un pez mientras están allí. Un día, la antropóloga Anne Russon noto 17 intentos de orangutanes que intentaban, algunas veces con éxito, coger un pez, en ocasiones clavándoles un palo antes de comérselo. Podría ser la primera vez que se ve orangutanes pescando, dijo Russon a Science News. Esa conducta ha sido observada en otros primates, como los chimpancés. Curioso.

Perras listas. Cuando una pequeña pelota desaparece tras un árbol y reaparece más grande, los humanos reconocemos el engaño de una vez. Al examinar la respuesta en perros, investigadores detectaron que las perras eran mejores que los perros para identificar esos cambios, según un estudio publicado en Biology letters. Ellas miraban durante más tiempo las pelotas que reaparecían con distinto tamaño que aquellas que salían con el mismo tamaño. Para los científicos, podría deberse a procesos evolutivos dado que las hembras necesitarían más ser capaces de diferenciar entre sus cachorros, aunque otros científicos no están de acuerdo. Pero indica que en estudios con animales, no sobra mirar ambos sexos. Curioso.

Una advertencia médica. Aunque hay medicinas que se emplean durante años sin problemas aparentes, a veces se descubren ciertas complicaciones. Los tomadores crónicos de acetaminofén tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de la sangre, según un estudio publicado en el Journal of Clinical Oncology. El aumento del riesgo no es muy elevado, pero el estudio suma en el creciente cuerpo de literatura que vincula el cáncer y los analgésicos. Estudios previos sugieren, por ejemplo, que la aspirina aumenta la supervivencia tras un cáncer de colon aunque eleva el riesgo de sangrados por úlceras. No está claro porqué el acetaminofén causaría cáncer. Bien curioso.

Especial fin de semana: ¡Atacan las superbacterias!

En los corredores el aviso es claro: lávese las manos. Y se colocan dispensadores con jabón bactericida. La advertencia, que hace unos años no era común, se vive en todos los centros hospitalarios de primer nivel.

No se sabe con certeza cuántos visitantes han contraído una infección en un hospital. Pero en Colombia, de acuerdo con Elkin Lemos, infectólogo de la Universidad Nacional, las infecciones intrahospitalarias le cuestan al sistema 772.000 millones de pesos al año.

Su estudio se basó en las infecciones provocadas por Acinetobacter baumanii, que tiene una mortalidad del 40 al 60%, uno de una decena, según informó, de bacterias que amenazan los ambientes hospitalarios sin ser aniquiladas por las medicinas existentes.

Pero no son solo las llamadas superbacterias. Hay más. La resistencia a los medicamentos contra diversas enfermedades es problema de salud pública.

El mundo entró en la era post-antibiótica de acuerdo con lo expresado en un comunicado por la Organización Mundial de la Salud el mes pasado luego de que científicos reportaron el hallazgo en Nueva Delhi (India) de una bacteria en el agua resistente a casi todos los antibióticos.

“En la ausencia de acciones urgentes correctivas y protectoras, el mundo se está dirigiendo hacia una era post-antibióticos, en la cual varias infecciones comunes una vez más matarán sin ser batidas”, según Margaret Chan, directora general de la OMS durante el Día Mundial de la Salud, dedicado en 2011 a combatir la resistencia a las drogas.

Esa resistencia, precisamente, está alcanzando niveles sin precedentes y no se están produciendo nuevos antibióticos con la rapidez requerida, de acuerdo con Zsuzsanna Jakab, directora de la OMS para Europa.

Si todos los países enfrentan la situación, ninguno podrá sentirse seguro.

El año pasado se produjeron al menos 440.000 nuevos casos de resistencia multidroga a la tuberculosis y los casos más serios de esa resistencia fueron reportados en 69 países.

Al tiempo, el parásito de la malaria adquiere resistencia incluso a la última generación de medicinas y esa resistencia está emergiendo a las drogas antiretrovirales para personas con VIH/sida.

A Estados Unidos la resistencia a los antibióticos le cuesta más de 20.000 millones de dólares y miles de vidas cada año.

A la fecha hay pocos antibióticos en desarrollo. Sólo dos clases han sido descubiertas en las últimas tres décadas en comparación con 11 en los 50 años previos a esos años.

La falta de iniciativas se debe en parte a la negativa de las empresas farmacéuticas de gastar millones en el desarrollo de una nueva medicina siendo que recibirán la orden de restringir su uso para no crear resistencia.

“El descubrimiento debe ser soportado por nuevos mecanismos financieros que permitan a las compañías recibir un retorno por su inversión en nuevas drogas, mientras se limita su uso a situaciones de gran necesidad”, de acuerdo con David Brennan, jefe ejecutivo de AstraZeneca, una empresa farmacéutica citado por Dow Jones Newswires.

En el caso de Nueva Delhi, dijo un artículo aparecido en The Lancet Infectious Diseases, científicos de Cardiff University en el Reino Unido que examinaron pruebas de agua en un radio de 12 kilómetros encontraron un gen en una variedad de bichos en dos de las 50 muestras y en 50 de 171 pruebas en aguas residuales, como por ejemplo las aguas callejeras estancadas.

El gen NDM-1 confiere resistencia a casi todos los antibióticos conocidos, por ejemplo al potente carbapenem y, para preocupación, fue hallado en el cólera (Vibrio cholera) y en disentería (Shingella boydii).

Scientific American publicó que ha sido reportado ya en otros países.

El año pasado, las infecciones por Clostridium difficile sobrepasó a la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, como la causa líder de infecciones adquiridas en los hospitales en E. U.

Se disemina por contacto entre personas por ingestión de las esporas, que pueden permanecer viables dentro del organismo por periodos prolongados. Provoca diarrea y severos dolores en la forma benigna hasta colitis seudomembranosa que pone en riesgo la vida.

En Estados Unidos se presentan al menos 3 millones de casos cada año y un tercio o más de los pacientes experimentan recurrencia de la infección durante el primer mes y quienes han experimentado más de un episodio tienen del 50 al 65% de chances de sufrir un ataque severo.

Aunque no se reportaba casi nunca en niños, el año pasado dos informes reportaron que la tasa de hospitalización infantil por esa causa se dobló en cinco años.

Un informe en la revista The Scientist revela que no sólo es más frecuente, sino que sus síntomas son más severos: más del 30% de los pacientes de más de 60 años mueren y más del 41% de loas de más de 90 años.

Aunque la resistencia a los antibióticos aún no es generalizada, algunas cepas se han hecho resistentes a las quinolonas.

La situación no es sencilla. Un informe de la Clínica Mayo reveló que una táctica empleada en las Unidades de Cuidados Intensivos para reducir la presencia del S. aureus y el enterococco resistente a la vancomicina, la detección de que si quienes ingresan a las UCI portan las bacterias, no ofrece ventajas.

Un informe reciente del Grupo para el Control de la Resistencia Bacteriana de Bogotá obtenido en las 36 instituciones de alta complejidad en Colombia (29 de Bogotá y 7 de otras ciudades) de acuerdo con un comunicado de la Universidad Nacional, de 2001 a 2009, 323.108 personas adquirieron infecciones intrahospitalarias.

El mismo informa agrega que quienes más fallecen por la infección son los multirresistentes a los antibióticos que las combaten, resistentes a tres o más medicamentos. Para Lemos “es frecuente que la bacteria no se deje matar (…) y esto ocasiona la muerte del paciente”.

Cada paciente le costó al sistema de salud, en 2009, de 13 a 15 millones de pesos, entre drogas, hospitalización y otros insumos.

La OMS ha entregado una serie de recomendaciones para enfrentar la amenaza, como asegurar el acceso de las personas que lo requieran a medicinas que se les suministren sin interrupciones; promover y regular el uso racional de medicamentos; y desarrollar e implementar planes nacionales.

Las superbacterias contraatacan.

Bacterias se convierten en agentes secretos

A todos nos ha pasado, o a casi todos: una infección que se hace resistente. Antibiótico va, antibiótico viene y nada que desaparece.

Una respuesta está en la resistencia que las bacterias han ido adquiriendo frente a esas medicinas.

Pero debe haber más. Y un aporte interesante acaba de llegar del Departamento de Ingeniería Química de Texas A&M University.

Como los agentes secretos, algunas bacterias evitan la acción de los antibióticos desactivándose y quedándose quietas hasta que el peligro ha desaparecido, como explica el profesor Thomas Wood.

El subrepticio y elaborado mecanismo de supervivencia fue presentado en Nature Chemical Biology, con los detalles del trabajo de Wood y Xiaoxue Wang, junto a Brann Brown, Wolfgang Peti y Rebecca Page de Brown University.

“Con el trabajo estamos entendiendo que ciertas bacterias se van a dormir, mientras los antibióticos sólo actúan sobre aquellas que permanecen activas. Si las bacterias duermen, el antibiótico no actúa porque la bacteria no está realizando aquello que el medicamento trata de eliminar”, dijo Wood.

Cuando la bacteria se hace resistente a las drogas, es porque muta a lo largo del tiempo. En este caso es un mecanismo diferente que no requiere mutación alguna.

Al sentir una amenaza, la bacteria entra en estado dormitante al activar una reacción interna que degrada la efectividad de sus propias antitoxinas internas. Con ellas afectadas, las toxinas presentes dentro de la célula bacteriana quedan sin chequear y dañan los procesos metabólicos de las células y se inactivan. Es un daño autoinfligido, pero con un propósito.

Cuando la amenaza desaparece, las células bacterianas regresan a su estado habitual y asumen sus actividades normales.

Ya sabe: si la infección no desaparece, puede ser que dentro de usted unas bacterias se hallan convertido en sigilosos agentes secretos que pasan desapercibidos.

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