Mis 10 noticias científicas de la semana (20-26)

1. No me pica la pica

El escorpión de Arizona está entre los arácnidos de picadura más fuerte e incluso letal. Bien, un pequeño ratón de los grillos (Onychomys torridus) se lo traga como si nada. ¿Cómo lo hace? Los investigadores que publicaron sus hallazgos en Science encontraron que posee un aminoácido que marca la diferencia y lo hace resistente al dolor, a diferencia de lo que sucede con los ratones domésticos y los humanos.

2. Adiós a las pelucas

Científicos de la Universidad de Columbia desarrollaron un método para hacer crecer células dermales papilares humanas en un cultivo en 3D que podría ayudar a curar la calvicie, según publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences. Hasta ahora no se había lograron que crecieran en laboratorio. La idea es trabajar con células de la propia persona, lo que aumenta las posibilidades de éxito.

3. Lejos, pero bien lejos en el pasado

Astrónomos de la Universidad de California en Riverside descubrieron la galaxia más distante vista hasta hoy, que se formó cuando el universo apenas tenía unos 700 millones de años. Hoy tiene más de 13.700 millones. El hallazgo fue reportado en Nature, Una aproximación al estudio de los ‘primeros momentos’ del universo y el proceso de evolución estelar y galáctica.

4. Qué fríoooooo

Astrónomos analizaron con la red Alma en el desierto de Atacama (Chile) el objeto más frío del universo conocido, la nebulosa del Bumerán a 5.000 años luz, la que solo tiene 1 grado Kelvin, menor que la radiación de fondo de microondas. Al estudiarla hallaron que es muy diferente a como la muestran telescopios como el Hubble y que se trata de una nebulosa planetaria: la estrella que la origina está apenas comenzando a arrojar las capas externas, se reveló en el Astrophysical journal.

5. Así se forma una cara

Científicos del Lawrence Berkeley National Laboratory encabezados por Axel Visel identificaron en cráneos de ratones varias regiones del genoma que están relacionadas con el desarrollo del cráneo, Al modificar tres de ellas hubo cambios en la morfología. El estudio apunta a identificar en humanos en un futuro las causas de malformaciones como el labio y paladar hendidos. El artículo fue publicado en Science.

6. Secretos de la selva amazónica

Un mono que ronronea como un gato, una rana que cabe en la uña, una piraña vegetariana, una serpiente de colores están entre las 441 especies nuevas descubiertas en una región de la Amazonia entre 2010 y 2013 según un reporte del World Wildlife Fund. De esas, 258 son plantas, 84 peces, 58 anfibios, 22 reptiles, 18 aves y un mamífero. Todo ello sin contar los insectos e invertebrados hallados. Selva biodiversa.

7. Los días más calientes de todos

Qué calor hace. Al menos en el Ártico canadiense oriental durante los últimos 100 años se ha sentido más calor que en los pasados 44.000 años y quizás en los últimos 120.000 años, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Colorado que confirmó el nivel más alto en comparación con el Holoceno temprano, cuando la cantidad de energía solar que llegaba a la Tierra era un 9% más alta.

8. Venía e hizo ¡pum!

Astrónomos aficionados captaron la explosión del cometa C/2012 X1 cuando se encontraba a unos 450 millones kilómetros de la Tierra. Fue el jueves en la noche hora colombiana. No se pudo precisar si desapareció o, como ha sucedido con otros, el estallido solo se debió a irregularidades en el núcleo de hielo.

9. Un Sol demasiado juguetón

Tres explosiones fuertes se produjeron esta semana en el Sol, esperándose auroras boreales y bloqueo temporales de comunicaciones, de acuerdo con SpaceWeather. El observatorio del clima solar indicó que pueden esperarse más explosiones pues hay manchas muy activas que están de cara a la superficie terrestre. Dos de las explosiones se sucedieron en la mancha AR 1882 el jueves y la otra el viernes.

10. Cero y pasaron de 1.000

Con el hallazgo de 11 nuevos planetas de un tiro, la Enciclopedia de Planetas Extrasolares reveló que se pasó la barrera de 1.000 planetas alrededor de otros soles. Un logro en tan solo 21 años, desde que en 1992 se descubriera el primero alrededor de un objeto conocido como pulsar. Al momento hay más de 3.600 otros cuerpos candidatos a planetas.

La nebulosa de la Hélice revela nuevos detalles

Una nueva imagen de la sorprendente nebulosa de la Hélice fue tomada por el telescopio Vista del Observatorio Paranal en Chile. Tomada en infrarrojo revela tiras de frío gas nebular invisible a las imágenes en luz visible y presenta un rico trasfondo de estrellas y galaxias.

Esta nebulosa es una de las más cercanas y más destacables ejemplos de una nebulosa planetaria. Se halla hacia la constelación de Acuario a unos 700 años luz de la tierra.

Este extraño objeto se formó cuando una estrella tipo Sol estaba en los últimos trances de su vida. Incapaz de mantener sus capas externas, lentamente lanzó las cubiertas de gas que constituyen la nebulosa.

Hoy se halla en un proceso evolutivo para convertirse en enana blanca y aparece como el pequeño punto azul en el centro de la imagen.

La nebulosa en sí es un objeto complejo compuesto de polvo, material ionizado y gas molecular, dispuestos en un bello patrón como una flor y destellando en el feroz resplandor de luz ultravioleta que proviene de la estrella central.

El anillo principal es de unos dos años luz de longitud, casi la mitad de la distancia entre nuestro Sol y la estrella más cercana, pero el material de la nebulosa se expande hasta al menos 4 años luz.

Foto cortesía ESO

Un balón en el espacio

La nebulosa K61 tiene aires de balón y una historia muy interesante. Descubierta por el astrónomo aficionado Matthias Kronberger, encendió de nuevo el debate de largo tiempo sobre si para la formación de planetas se necesita una estrella madre. Esta nebulosa es del tipo planetario y tiene cara de balón de acuerdo con esta imagen tomada por el observatorio Gemini.

La luz de la nebulosa se debe más que todo a la emisión de oxígeno doblemente ionizado. La estrella central se aprecia muy cerca de todo el centro de K61. Debajo de la estrella brillante de la izquierda se aprecia una galaxia barrada del distante trasfondo y se aprecian otras galaxias también.

La zona del cielo donde se encuentra, hacia el Cisne, es monitoreada constantemente por el telescopio Kepler, que no pierde de vista 150.000 estrellas en la región para detectar la presencia y frecuencia de planetas tipo Tierra.

Foto cortesía Gemini.

Resumen científico de la semana del 29 al 2 de abril

Lunes: se me creció una mano

Una inquietud que parece loca pero, qué cuerda es. ¿Se ha preguntado cómo, durante su desarrollo, un órgano grita: paren, me detengo, dejo de crecer ya?
¿Por qué su mano es de un tamaño y no más grande que la otra, por ejemplo?
Una proteína descubierta en los ojos de la mosca de las frutas, descubierta por un grupo de investigadores de la universidad John Hopkins, es un paso adelante en el entendimiento de porqué el corazón y otros órganos se ajustan automáticamente a un tamaño, un tema encaminado a encontrar pistas que permitan el control del cáncer.
La proteína, Kibra, está ligada a señales químicas responsables de darle forma y tamaño al crecimiento de los tejidos al coordinar el control de la proliferación de células y de su muerte, según el estudio publicado en Developmental Cell.
Los científicos manipularon el papel de Kibra en una red de señales llamada la secuencia Hippo, consistente en varias proteínas que trabajan juntas. Contrapartes de los componentes del sistema Hippo e encuentran en la mayoría de lo animale, lo que sugiere que esa secuencia puede actuar como un regulador global del control del tamaño de los órganos, dijo Duojia Pan, profesor de Biología Molecular y Genética.
“La gente ha sentido curiosidad acerca de qué hace que un hipopótamo crezca mucho y un rató no”, indicó Pan, “así como nuestras dos manos que se desarrollan independientemente alcanzan el mismo tamaño”.
Los estudios muestran que Kibra regula a Hippo, que mantiene los órganos con su tamaño característico, evitando que el corazón y el hígado, por ejemplo, crezcan como los de un hipopótamo.
Kibra debe su nombre a kidney (riñón) y brain (cerebro) pues parece estar presente en estos dos órganos.
Hace dos años se demostró, al manipular la secuencia en el hígado de un ratón, que crecía mucho más que su tamaño habitual y se volvía canceroso.
Entender el sistema Hippo-Kibra sería importante para entender y tratar el cáncer, que literalmente es una enfermedad de crecimiento descontrolado.

Martes: un desempeño no esperado

Animar a las personas antes de emprender una tarea o actividad es lo más común. Pero hay un aspecto que no siempre se tiene en cuenta: la recompensa rápida.
Cómo se desempeña alguien en el estudio depende de factores como el tiempo dedicado y el interés en el tema. Ahora, según hallazgos publicados en Psychological Science, la rapidez con la que esperamos obtener la calificación también influye en el desempeño.
Los psicólogos Keri L. Kettle y Gerald Häubl, de la Universidad de Alberta en Canadá, investigaron la influencia del tiempo en que se espera la recompensa en el desempeño individual.
Para eso reclutaron estudiantes que debían hacer una presentación oral de 4 minutos, las que fueron calificadas por los compañeros de 0 a 100 y el promedio era la nota dada.
Los estudiantes participantes recibieron un e-mail 1, 8 y 15 días antes de la presentación y se les invitó a participar en el estudio. Los que aceptaron fueron informados de cuándo se les entregaría la nota y se les pidió predecir su calificación. Fueron luego asignados, al azar, a una cantidad específica de días en los cuales les entregarían la nota, de 1 a 17 días.
Los estudiantes que sabían que tendrían su calificación pronto, obtuvieron mejores resultados a aquellos que sabían que demoraría su nota. Es más: los que esperaban recibir su calificación pronto, esperaban obtener una nota peor que aquellos que iban a tener el resultado tarde.
El patrón sugiere que una retroalimentación rápida por anticipado mejora el desempeño porque la amenaza de una desilusión es más prominente.
Así, la gente se desempeña bien cuando las predicciones sobre su propio desempeño son menos optimistas, concluyeron los científicos.

Miércoles: la nebulosa de hidrógeno

El European Southern Observatory, una serie de telescopios en las montañas andinas chilenas, tomó una imagen en infrarrojo de la poco conocida y tenue nebulosa Gum 19, localizada en dirección a la constelación Vela a unos 22.000 años luz, en la que la mitad es oscura y el resto brillante.
En un lado, el hidrógeno caliente está iluminado por una estrella azul súper gigante, V391 Velorum. En la cinta de material luminoso y oscuro a la izquierda de V391 se desarrolla una fuerte formación de estrellas.
Luego de varios milenios, estas estrellas jóvenes, emparejados con los remanentes de la explosión de V391 Velorum en una supernova, alterarán la forma de Gum 19, que debe su nombre de una publicación de Colin Gum en 1955.
Esta nebulosa sirvió de base para la primera gran muestra de las regiones HII del cielo del sur.
HII se refiere al hidrógeno ionizado o energizado al punto de perder sus electrones. Tales regiones emiten luz en una longitud de onda bien establecida, dándoles a las nubes cósmicas un resplandor característico y, tal como ocurre en las nubes terrestres, las formas y texturas de estas regiones HII cambian a medida que pasa el tiempo, no uno corto sino durante largos periodos.
El horno que alimenta la luminosidad de Gum 19 es la gigante y súper caliente V391 Velorum, una estrella variable que puede cambiar repentinamente de brillo como resultado de una fuerte actividad que peude incluir la eyección de conchas de materia. La temepratura en su superficie es de 30.000 grados centígrados.
Estas estrellas no tienen larga vida. Tras unoa 10 millones de años, explotan como supernovas.

Jueves: los genes del pájaro que canta

No es reciente el interés por las aves canoras. Su estudio ha revelado una variedad de las propiedades fundamentales de sus sistemas biológicos. En particular, los estudios neurobiológicos han revelado la presencia de neuronas nuevas en el cerebro adulto, de cómo las hormonas esteroides afectan el desarrollo cerebral, las bases neuronales y la mecánica de las vocalizaciones y cómo la experiencia modifica la fisiología de las neuronas.
También han sido usados estos pájaros como modelos en el aprendizaje por imitación, una conducta que se cree es un sustrato para la adquisición del habla en los humanos.
Bueno, ahora un grupo internacional de científicos, reveló el Journal of Biology, descifró el genoma de los pájaros zebra (Taeniopygia guttata, junto a un análisis de la secuencia. Un proyecto comenzado en 2005 por diferentes iniciativas.
Pues bien, el genoma está constituido por 17.475 genes que codifican por proteínas, lo que provee una plataforma única para investigación genómica en este organismo, así en un futuro se afinen los detalles del genoma.
Se identificaron también las regiones reguladoras de ARN no codificante.
Se podrá, por ejemplo, comenzar a clarificar el proceso evolutivo de su fisiología.
Se encontró, por ejemplo, que cerca de 10.000 genes están expresados en la parte frontal de los pajaritos a los 50 días de nacidos, dentro del periodo crítico de aprendizaje vocal, lo que indica que en cualquier momento el 60 por ciento de los genes están expresados en el cerebro.

Viernes: regreso triunfal del halcón

Desafiando todas las posibilidades, la sonda japonesa Hayabusa se encuentra a sólo tres meses de su regreso a casa.
Hayabusa, halcón en español, estuvo extraviada durante las maniobras de aproximación al asteroide 25143 Itokawa, al que llegó en noviembre de 2005, lo que le produjo una alta pérdida de combustible, fallos en las baterías y una incomunicación que duró dos meses.
La pérdida de tres de sus cuatro motores accionados con xenón significaba que le tomaría tres años más el retorno a Tierra.
El único motor, dijo Junichiro Kawaguchi, director del proyecto, le permitió acelerar a 900 millas por hora, 400 metros por segundo durante el año pasado.
Se espera que a mitad de año descienda en paracaídas sobre una región de Australia, trayendo su preciada carga: el material recogido en Itokawa para su análisis y confirmar el origen de esta clase de cuerpos, remanentes de la formación del Sistema Solar.

Una nebulosa bien particular

La nebulosa trifida. No es la más conocida popularmente, pero sí apreciada por astrónomos aficionados y profesionales.
Esta enorme fábrica estelar es llamada así por las bandas oscuras de polvo que dividen en tres su palpitante corazón, siendo a la vez una rara combinación de tres tipos de nebulosas que revelan la violencia de las estrellas formadas y que presagian más nacimientos de estrellas.
La nebulosa, situada a varios miles de años luz en la constelación Sagitario, ofrece un retrato retador de las primeras etapas en la vida de una estrella, desde la gestación hasta su primera luz. El calor y los vientos de las recientemente iniciadas estrellas volátiles revuelven el gas y el polvo que llenan la convulsionada región. Con el tiempo, los hilos oscuros de materia se diseminarán por toda el área y colapsarán para formar nuevas estrellas.
Esta nebulosa fue vista en junio de 1764 por el astrónomo francés Charles Messier, que la clasificó como el objeto 20 de su reconocida lista.
John Herschel, 60 años después, la bautizó como trifida, por las divisiones, que se ven en la fotografía que divulgó la semana pasada la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Sur (ESO).

Celebración por lo alto

El telescopio espacial Hubble acaba de completar su giro 100.000 alrededor de la Tierra, luego de 18 años de vida al servicio de la Astronomía y la ciencia.
Para conmemorar la ocasión, la Agencia Espacial Europea informó que el Hubble dirigió su telescopio hacia una nebulosa colorida en cercanías a la nube estelar NGC 2074 (arriba a la izquierda de la foto), en la que se encontró una región tormentosa donde se están formando estrellas, alimentado el proceso, al parecer, por la explosión de una supernova o estrella gigante que terminó su vida.
La región se encuentra en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea.
El pilar con parecido a un caballito de mar, abajo a la derecha en la foto, tiene unos 20 años luz de longitud. Fascinante vista, suministrada por la esa agencia espacial.