La ‘maldita’ primavera se hace más larga

Foto Forest Wander/Wikipedia

Foto Forest Wander/Wikipedia

La modificación del patrón climático del planeta toca hasta… la primavera.

Sí, un estudio sugiere que se está alargando, con consecuencias aún no estudiadas en diferentes especies vivas y hasta en los humanos. Continuar leyendo

Santa Claus anda con renos flacos

Reno. Foto Wikipedia Commons

Reno. Foto Wikipedia Commons

Santa Claus podría quedarse pronto sin renos para tirar su trineo repleto de regalos.

Investigadores encontraron que estos emblemáticos animales se están reduciendo debido al cambio climático y la reducción de sus alimentos.

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El agua está quedando atrapada en tierra

Lluvia sobre tierra firme. Cortesía US National Park Service

La Tierra está atrapando agua. Lo que parece algo sin sentido no lo es al considerar un nuevo estudio publicado en Science.

A la vez que se derriten los glaciares y se producen cambios en el clima y el tiempo, en la última década la superficie terrestre absorbió 3.200 millones de agua adicional en sus suelos, bien en lagos o en acuíferos subterráneos.

Esto, según el estudio de científicos de la Nasa publicado en Science, significa una disminución del 20% en el aumento del nivel del mar debido al calentamiento global.

Las ganancias se dieron por todo el planeta, pero sumadas equivaldrían al volumen del lago Hurón, el séptimo lago más grande.

Cada año una gran cantidad de agua se evapora del océano, cae en tierra luego como lluvia o nieve y regresa al océano por las corrientes de agua como ríos. Es el ciclo hidrológico global. Los científicos querían ver si pequeños cambios en ese ciclo producirían alteraciones temporales en la tasa de aumento del nivel del mar.

Ahora saben cuánto lo afecta gracias a los satélites mellizos Grace capaces de cuantificar la tendencia. Los científicos, dada la alta precisión de los dos, pueden medir cambios en el jalón gravitacional derivado del agua moviéndose a lo largo de la superficie.

El análisis cuidadoso de esa información permitió a los investigadores medir el cambio en el almacenamiento de agua en tierra.

¿Increíble, no?

Eventos climáticos extremos causados por el hombre

Sequía extrema, foto Wikipedia

Para un grupo de investigadores, muchos de los eventos climáticos extremos de 2014 se debieron al cambio climático: las emisiones de gases de invernadero y el uso de la tierra influyeron en distintos eventos del clima en todos los continentes.

El estudio apareció en el Bulletin of the American Meteorological Society.

“En cada uno de los últimos 4 años este reporte ha demostrado que los eventos individuales, como la temperatura extrema, a menudo han sido vinculados a gases adicionales de invernadero derivados de actividades humanas, mientras que para otros extremos, como esos relacionados con las altas lluvias, es menos probable su relación con la influencia humana”, según Thomas R. Karl, L.H.D., director de los Centros de Información Ambiental de la oficina del clima de Estados Unidos.

“A medida que la ciencia de atribución de eventos avanza, así lo hace nuestra capacidad para detectar y distinguir los efectos de largo plazo del cambio climático y la variabilidad natural del clima sobre eventos extremos individuales. Mientras esto se entiende bien, las comunidades deberían basarse en eventos pasados para guiar los esfuerzos futuros de resiliencia”.

En el reporte de este año, 32 grupos de científicos de todo el mundo investigaron 28 extremos eventos de 2014 y determinaron varios factores conducentes, incluyendo el grado en el que la variabilidad natural del clima y el cambio climático desempeñaron algún papel.

Cuando la influencia humana no puede ser atribuida sin discusiones, significa que si la hubo no puede distinguirse de la variabilidad natural del clima.

Entre los eventos de 2014 vinculados a al cambio climático por causas humanas figuran:

-Ciclones tropicales en Hawai.

-Ola de calor en Argentina

-Sequía en el sudeste de Brasil.

-Lluvias extremas en montañas Cévennes del sur de Francia.

-Sequía en África oriental.

-Olas de calor en Corea y China.

-Inundaciones en Jakarta.

-Tormentas extremas de nieve en los Himalayas.

-Olas de calor en Australia.

-Máxima extensión de hielo en la Antártida.

El 2014 tuvo un clima preocupante

Foto Donaldo Zuluaga

2014 fue un año especial. Y aunque suene raro que se siga hablando de él a mediados de 2015, el informe del Estado del Clima muestra razones de peso: el año pasado fue el más caliente que se ha tenido desde que se llevan registros.

Además otros indicadores claves vienen al alza.

El reporte compilado por el Centro del Tiempo y el Clima de Estados Unidos, basado en contribuciones de 413 científicos de 58 países, presenta los siguientes datos básicos:

Los gases de efecto invernadero siguieron en alza. Las concentraciones atmosféricas de CO2 se incrementaron 1,9 partes por millón, para un promedio anual de 397,2. En 1990, cuando comenzaron a publicarse los reportes, era de 354.

2014 fue el más caliente. El calor fue común en todas las regiones, salvo el este de Norteamérica.

También las temperaturas de la superficie de los océanos fueron las más elevadas, siendo más notable en el Pacífico norte.

El contenido de calor en la parte superior de los océanos marcó un nuevo récord, relejando la acumulación continua de energía térmica en las capas superiores de los océanos. Estos absorben más de 90% del exceso de calor de la Tierra por los gases de invernadero.

El nivel del mar también subió: ahora es de 3,2 milímetros año.

El Ártico sigue caliente: la extensión se hielo permaneció baja. El derretimiento de la nieve fue 2030 días antes que en el promedio 1998-2010. La región experimentó el cuarto año más caliente.

En contraste el hielo de la Antártida mostró la mayor extensión, siendo el tercer año consecutivo con mayor extensión de hielo.

Cómo no morir congelado en Siberia

Cuando se habla de Siberia pareciera que un viento gélido nos llegara de lejos para congelarnos todo el cuerpo. Frío, nieve, hielo, tierras lejanas. En todo eso se piensa.

Y aunque eso puede ser verdad, la región ha estado poblada desde hace miles de años, mostrando que la vida allí florece. ¿Pero cómo?

Un estudio de nativos de Siberia presentado a comienzos de año mostró que la selección natural ayudó a la gente a adaptarse al frígido norte. Los hallazgos indicaron también que diferentes poblaciones se adaptaron de distinta manera.

Siberia ocupa como el 10% de la masa terrestre, pero contiene solo como el 0,5% de la población mundial: unos 35 millones de personas. No es de extrañar: en enero las temperaturas promedio llegan a -25°. Genetistas tomaron muestras de una docena de grupos indígenas. Uno de ellos, los teleutas, descendientes de un grupo de criadores de caballos y ganado alguna otrora poderoso, conocidos también por sus habilidades para fabricar objetos de cuero, están en riesgo de desaparecer: solo quedan unos 2.000.

En 2010 un estudio de Anna Di Rienzo y colegas de la Universidad de Chicago encontró que los genes UCP1 y UCP3 tendían a estar más activos en dos poblaciones siberianas. Esos genes ayudan a almacenar la grasa corporal para producir calor en vez de energía muscular para los músculos y las funciones del cerebro.

El nuevo estudio tomó muestras de 10 grupos de casi todas las poblaciones de la región. La estudiante Alexia Cardona del grupo de genética de Toomas Kivisild en University of Cambridge, y colegas, analizaron unas 200 muestras de ADN en busca de genes que ayudaran a los humanos a adaptarse al frío.

Cardona usó varias técnicas para detectar señales de selección natural en el genoma humano, o sea genes que han favorecido la evolución al ayudar a las personas a sobrevivir y reproducirse. Encontró 3: el ya reportado UCP1 y variantes de dos nuevos, ENPP7 y PRKG1, que también parece tuvieron una selección positiva.

Los hallazgos muestran que en los más de 25.000 años que los humanos modernos han vivido en Siberia, varias personas se han adaptado al clima frío de la región y las fuentes de alimento basadas en la carne a través de la selección sobre múltiples genes que controlan varios mecanismos biológicos.

Todo un logro.

Foto de habitante chukchi al norte de Siberia

Cae nieve sobre Marte

Solo en dos planetas cae nieve: en la Tierra y… ¡en Marte! Eso es lo que acaba de mostrar la información enviada por la Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de acuerdo con la Nasa.

Pero no es una nieve como la que cae en nuestro planeta sobre las regiones de latitudes altas. No: son cosos de nieve de ‘hielo seco’, por llamarlo de una manera, porque se trata de copos de dióxido de carbono.

El CO2 congelado requiere temperaturas de –125° C, mucho menos de lo que requiere el agua para congelarse.

El hallazgo recuerda que aunque ciertas regiones marcianas semejan la Tierra, en resumidas cuenta el planeta rojo es muy distinto.

El reporte fue publicado en el Journal of Geophysical Research.

“Estas son las primeras detecciones de nubes de nieve de dióxido de carbono”, dijo Paul Hayne, autor principal del artículo, científico del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, Estados Unidos.

“Establecimos con certeza que las nubes están compuestas de dióxido de carbono y son lo suficientemente gruesas para producir acumulación de nieve en la superficie”, dijo.

La nieve cae en el polo sur marciano durante el invierno. La presencia de hielo de dióxido de carbono en las capas polares del sur se conoció hace décadas. Y la misión Phoenix Lander observó en 2008 nieve de agua cayendo sobre el polo norte.

Hayne y los seis coautores analizaron los datos al analizar las nubes sobre y al lado del Mars Climate Sounder, uno de los seis instrumentos de aquella sonda. Este grabó el brillo en 9 bandas de luz visible e infrarroja para examinar partículas y gases en la atmósfera marciana.

El análisis provino de datos tomados en 2006-2007, identificándose una nube alta de dióxido de carbono, de unos 500 kilómetros de diámetro, persistentes sobre el polo y otras más pequeñas y menos duraderas en latitudes de 70 a 80 grados sur.

“Una evidencia para la nieve es que las partículas de hielo de dióxido de carbono en las nubes son lo suficientemente grandes para caer al piso durante la permanencia de las nueves”, dijo David Kass, del JPL, coautor. “Otra provino de las observaciones cuando el instrumento es dirigido hacia el horizonte. El espectro de las nubes vistas de ese ángulo es de partículas de hielo de dióxido de carbono y se extienden hasta la superficie.

La capa residual de hielo del polo sur marciano es el único lugar del planeta rojo donde el dióxido de carbono congelado se mantiene durante todo el año.

Mapa cortesía Nasa/JPL

Aviones hacen llover al despegar o aterrizar

Si usted vive cerca de un aeropuerto y ha notado que llueve más allí, esas gotas de más sobre su cabeza tienen un culpable. Bueno, en parte: los aviones.

Investigadores encontraron que las áreas cerca de aeropuertos comerciales experimentan un pequeño pero medible aumento en la lluvia (y en la nieve) cuando una aeronave despega o aterriza bajo ciertas condiciones atmosféricas.

El estudio, del National Center for Atmospheric Research de Estados Unidos, es parte de una investigación centrada en ciertos fenómenos creados cuando los aviones vuelan a través de ciertas nubes de nivel medio, forzando el aire cercano a expandirse y enfriarse rápidamente. Esto provoca que las gotitas de agua se congelen y se conviertan e nieve mientras caen al piso.

El estudio se hizo con imágenes de satélite y modelos computarizados de predicción del clima para examinar si este tipo de formación de nubes tan inadvertido ocurría dentro de los 100 kilómetros de distancia de seis aeropuertos comerciales (Londres, Frankfurt, París, Seattle, Chicago y Territorios del Norte de Canadá así como en la Antártida.

Se encontró que dependiendo del aeropuerto y el tipo de avión, las condiciones atmosféricas ideales existen 6 por ciento del tiempo, con mayor frecuencia en climas más fríos.

El fenómeno, según Andrew Heymsfield, autor líder, puede ocurrir probablemente en muchos otros aeropuertos, en especial en las latitudes medias y altas durante los meses más fríos. La variable clave es si hay capas de nubes en las cercanías, que contengan gotitas de agua debajo del punto de congelación, lo que es de común ocurrencia.