Muebles que afectan a los niños

Foto I. Armstrong

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Hace pocas semanas un estudio reveló que los gatos expuestos al polvo que sueltan algunos aparatos, dispositivos y muebles hogareños tendrían problemas de salud. Pero no son solo los gatos: los niños.

Químicos agregados a mueble,es, electrónicos u otros bienes para prevenir incendios, conocidos como retardantes, pueden tener consecuencias en los niños dijo un estudio piloto.

Científicos de Oregon State University hallaron una relación significativa entre comportamientos sociales de niños y su exposición a retardantes de uso común, según Molly Kile, epidemiólogo ambiental y profesor en OSU.

Cuando analizamos evaluaciones de conducta y niveles de exposición, observamos que esos niños que tenían más exposición a ciertos retardantes era más probable que presentaban conductas como agresión, desafío, hiperactividad, desatención y acoso”, dijo Kile.

Los retardantes se encuentran en todo el ambiente construido, en muebles, colchones, alfombras, electrónicos, vehículos y más. Son químicos agregados a los productos, que no se pegan y poco a poco son liberados en en ambientes cerrados.

Aunque han sido prohibidos o cambiados en algunas partes, aún son de uso extendido.

Los tipos de retardantes más comunes son los difeniléteres brominados y los basados en organofosfatos, que surgieron como remplazo de los primeros.

Otros estudios han mostrado que ambos se relacionan con una función cognitiva más pobre en los niños y ahora se demuestra el vínculo con la salud emocional y social de los niños.

Las habilidades sociales que los niños aprenden en preescolar sientan las bases para su éxito escolar, y también para su salud social y emocional y su bienestar en la vida”, explicó Shannon Lipscomb, coautora.

El estudio se hizo con 92 niños de 3 a 5 años, que usaron una manilla de silicona durante 7 días para medir su exposición a los retardantes de llamas.

El estudio apareció en Environmental Health.

¿Tiene algún problema pegarles palmadas a los hijos?

Foto Wikipedia commons

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Unas buenas nalgadas no han matado a nadie. Son el medio elegido por muchos padres para que su hijo sea obediente, pero ¿funciona?

Un nuevo estudio que analizó 50 años de investigaciones sugiere que pegarles a los niños para corregirlos los hace más desafiantes y, en la edad, adulta, tienen más problemas de salud y comportamiento antisocial.

El estudio se centró en las palmadas, no en abusos físicos, expresó Elizabeth Gershoff, profesora de University of Texas en Austin. “Hallamos que ese castigo estaba más asociado con un resultado negativo y no se relacionaba con un cumplimiento inmediato o en el largo plazo, que es el objetivo de los padres cuando disciplinan sus hijos”.

Hoy el abuso infantil es rechazado, pero algunas formas de castigo corporal son muy aceptadas. Un estudio de la Unicef en 2014 encontró que cerca del 80% de los padres en el mundo dan algún castigo físico. Y en Estados Unidos cerca del 76% de los hombres y 65% de las mujeres creen que los niños necesitan a veces una reprimenda de estas.

El estudio analizó los estudios que involucraron 160.000 niños en las últimas 5 décadas.

Lo hallado:

Las palmadas, definidas como un golpe con las manos abiertas en la nalga o extremidades, se relacionan con 13 de 17 resultados negativos.

En particular los niños más sometidos a este castigo eran más dados a tener problemas mentales y a ser más antisociales. Esto encuadra con anteriores hallazgos de que se relaciona con menor coeficiente intelectual, altos niveles de agresión, depresión, ansiedad y paranoia.

Ese castigo parece que aquieta al niño de inmediato, peor a largo plazo lo hace más desafiante que sus pares que nunca han sido castigados a palmadas, según el artículo aparecido en el Journal of Family Psychology.

El estudio, de todas maneras no pudo probar causalidad, pues podría ser que los niños con tendencia a problemas de conducta sean más dados a recibir este castigo.

Pero otro estudio ha mostrado que si se reducen las reprimendas con palmada hay menos problemas de comportamiento en los niños.

¿Entonces?

Humo de segunda mano haría niños más agresivos

Parece extraña la relación, pero acaba de ser publicada. Los niños expuestos a humo de cigarrillo de segunda mano serán más dados a crecer más agresivos y antisociales, independiente de si esa exposición se produjo durante el embarazo de su madre o sus padres tienen una historia de ser antisociales, según Linda Pagani y Caroline Fitzpatrick de la Universidad de Montreal y su hospital CHU Sainte-Justine.

“El humo de segunda mano es de hecho más peligroso que el inhalado por el fumador y 40% de los niños en el mundo están expuestos. Es más, la exposición en la infancia temprana es en especial peligrosa dado que el cerebro apenas está en desarrollo”, dijo Pagani.

Los datos fueron tomados en 2.055 niños desde el nacimiento hasta los 10 años de edad, incluyendo informes de los padres, de los niños y de sus profesores sobre el comportamiento en el aula. Aquellos expuestos a ese humo, aún temporalmente, eran más dados a reportarse como más agresivos hacia finales del grado cuarto.

El estudio fue publicado en el journal of Epidemiology and Community Health.

Como no sería ético exponer a los niños a ese humo, se recogieron datos de las autoridades de Quebec. Como los niños estaban criando los niños cuando participaban en el estudio, proporcionaron un experimento natural de las variaciones en la exposición al humo en el hogar a través de la infancia.

Aunque no se puede determinar un vínculo causal, la correlación estadística sugiere que la exposición al humo de segunda mano pronostica una conducta desviada en la infancia tardía.

“Los estudios previos preguntaban a las madres si fumaban o no y cuánto, antes que preguntar si alguien fumaba en el hogar donde había niños viviendo y jugando”, dijo Pagani.

Las estadísticas se respaldan en otros estudios sobre los efectos del cigarrillo en el cerebro. El humo de segunda mano comprende 85% del humo emanado del cigarrillo y el 15% inhalado y luego exhalado. El humo del cigarrillo es más tóxico que el exhalado porque contiene una mayor concentración de muchos contaminantes respirables dispersos durante un periodo prolongado.

Resinas dentales influirían en conducta del niño

Si su hijo se le tuerce… Mentiras, si cambia de comportamiento, podría deberse a sus caries.

Una resina usada para las obturaciones dentales de color blanco podría ser responsable de pequeños déficits neurosicológicos en niños.

La asociación se basa en otro análisis de datos recogidos de 434 niños como parte de una prueba hace una década. El estudio original buscaba probar impactos en el coeficiente intelectual y comportamiento psicológico debido al mercurio que podría ser liberado por las amalgamas de metal en las obturaciones. Entonces, la mitad de los menores recibió las amalgamas, mientras el resto calzas con material mezclado.

Las caries en los dientes frontales siempre son rellenadas con el material compuesto. Los dientes infantiles reciben una resina basada en uretano, mientras los dientes permanentes son rellenados con una resina llamada bis-GMA que es derivada del bisphenol A o BPA, un producto que puede imitar la actividad hormonal del estrógeno y su exposición en el útero ha sido ligada con cambios en el comportamiento en ratones y niños.

Los niños de 6 a 10 años fueron seguidos durante 5 años. Ellos y sus padres participaron periódicamente en evaluaciones de su temperamento, comportamientos (incluida la agresión), actitudes hacia la escuela y las relaciones interpersonales.

El estudio original fue publicado en 2006 y no halló problemas asociados con las calzas odontológicas, aunque los investigadores sugirieron que las calzas compuestas eran problemáticas.

Tras reanalizar los datos, los investigadores encontraron esta vez que los niños que recibieron las bis-GMA exhibían cambios menores en sus evaluaciones de comportamiento.

Los cambios medidos eran pequeños, de 2 a 6 puntos en una escala de 100 y más fuertemente asociadas con altas exposiciones y obturaciones en la parte de atrás, que es las que más se usan al comer, reportaron en Pediatrics.

Se sospecha que algo puede estar disolviendo o descomponiendo las calzas, dijo la líder del estudio, epidemióloga Nancy Maserejian, del New England Research Institutes in Watertown, Massachusetts.

Para examinar su idea, el equipo comenzó un ensayo que monitoreará la orina de niños recientemente tratados con obturaciones de bis-GMA durante al menos 6 meses, en busca de BPA u otros productos de la posible descomposición.

El cerebro viene diseñado para cuidar los niños

Alguna explicación tiene lo que asumimos como natural, como caído de quién sabe dónde.

Un estudio en Alemania, Italia y Japón mostró diferentes patrones de actividad en el cerebro de adultos que ven una imagen de un rostro infantil, aún cuando el niño no sea suyo. Es decir: parece que estamos predispuestos para cuidar de los niños.

Ver las imágenes de los pequeños parece activar en el cerebro de los adultos circuitos que reflejan la preparación para el movimiento y el habla así como sentimientos de recompensa.

Este hallazgo abre la posibilidad de que estudiar esta actividad aportará luces no solo a la respuesta de quienes cuidan niños, sino cuando esa respuesta falla, como en casos de negligencia con los niños o abuso.

“Estos adultos no tienen niños, pero las imágenes de las caras de niños activan lo que pensamos que puede ser una respuesta hondamente enraizada para acercarse al niño y cuidarlo”, dijo Marc H. Bornstein, Ph.D., cabeza del estudio.

Mientras los investigadores grababan la actividad cerebral de los participantes, estos no se movían ni hablaban. Así su actividad cerebral era típica de los patrones que preceden tales acciones como coger o hablarle a un niño, explicaron los investigadores.

El patrón de actividad podría representar un impulso biológico que gobierna las interacciones de los adultos con los niños pequeños.

De los resultados, los investigadores concluyeron que el patrón es específico hacia los niños humanos. Este no apareció cuando los participantes miraban fotos de adultos o de animales, así fueran animales pequeños.

Los hallazgos aparecen en el journal NeuroImage.

Ciencia curiosa

Nos inundamos nosotros mismos. Extraer agua subterránea para beber, irrigación y otros usos nos beneficia por un lado pero afecta por el otro: ha contribuido con un 6 por ciento del aumento del nivel del mar ocurrido desde 1900. Leonard Konikow, del U.S. Geological Survey en Reston, empleó datos de todo el planeta para mostrar cómo en ese lapso la extracción ha transferido cerca de 4.500 kilómetros cúbicos a los océanos. La tasa ha subido desde 1950 y en especial desde 2000, a partir del cual la extracción de agua subterránea ha contribuido con 0,40 milímetros de aumento del nivel del mar por año, según el estudio publicado en Geophysical Research Letters. Curioso.

Todo por la Luna. Uno de los mosquitos transmisores de la malaria, Anopheles funestus, prefiere picar en noches iluminadas por la Luna según estudio. Durante 35 noches consecutivas, investigadores en Mozambique atraparon mosquitos, en especial A. funestus y compararon las tasas de captura con la conducta del bicho. Fue así como hallaron que la actividad creció con la intensidad de la luz de la Luna, tanto dentro de las casas como en el exterior. Esto fue cierto en particular durante la fase creciente, informaron los científicos en Medical and Veterinary Entomology. Aunque el efecto no incidió en la eficiencia del apareamiento de los machos, sí motivó a las hembras (que son las que transmiten la malaria) a regresar por más alimento (sangre). Bien curioso.

Por un pelito. Los niños serán niños, pero solo… si tienen un gen que evita que se conviertan en niñas. ¿Cómo así? Un estudio en ratones encontró que el gen DMRT1 previene que las células de los testículos se reprogramen como células de ovario, dijeron científicos de la Universidad de Minnesota y la Universidad del Estado de Washington en Pullman en un informe en Nature. Al remover el gen en machos, hizo que las células en los testículos se transformaran en células productoras de estrógeno, incluso en ratones adultos. Curioso.

De aquellos que comen física tierra: la geofagia

No es una práctica común para muchos, pero existe. De niños, sí es algo más frecuente en nuestro medio, aunque en sitios donde la comida no abunda… quién sabe.

El caso es que en los cinco continentes y en casi tos los países, se ha documentado la geofagia. ¿Que qué? Sí: comer tierra, así de simple.

Porqué se da no es sencillo de explicar. Pero investigadores realizaron un meta análisis que publicaron en The Quarterly Review of Biology para ayudar a buscar una explicación.

La razón más probable para la geofagia es la protección que podría brindar al estómago contra toxinas parásitos y patógenos.

La primera cita de geofagia en la humanidad provino de Hipócrates hace más de 2.000 años, según Sera Young, de Cornell University. Desde entonces, se ha reportado con mucha más frecuencia.

Para algunos se debe a la escasez de alimentos, aunque se sabe que no provee ningún beneficio nutricional. Otros creen que ayuda a proveerse de minerales de los que carecen, como hierro, zinc o calcio. O el beneficio protector del estómago.

Los investigadores no encontraron en su análisis datos suficientes que confirmaran la hipótesis del hambre ni tampoco la de los minerales. La tercera parece tener más datos que podrían corroborarla.

Los casos de geofagia han sido más documentados en mujeres en las primeras etapas de preñez y en niños preadolescentes. Estas dos poblaciones tienen mayor sensibilidad frente a patógenos y parásitos, dijo Young.

Es además más común en regiones tropicales, donde abundan los microbios en los alimentos.

Los datos mostraron por último que se come tierra durante episodios de estrés gastrointestinal. No se cree que la tierra sea la que provoque el problema, dado que por lo general se recoge de sitios profundos y no superficiales.

Y hay un dato adicional: las personas por lo general hierven la tierra antes de comérsela.

Hoy: se crece más y se vive más

Ser alto podría ayudar a vivir más años hoy en día.

La estatura podría estar ligada a una mayor longevidad, de acuerdo con el libro The Changing Body, presentado la semana pasada. En él, al analizar la relación entre nutrición y desarrollo económico en Europa y Norteamérica desde comienzos de los años 1700, los autores vincularon los cambios en el tamaño, forma y capacidad del cuerpo humano con el cambio económico y demográfico.

La investigación encontró que hace 200 años había diferencias grandes en estatura entre las personas de la clase obrera y la clase alta. En el siglo XIX en Europa, era dramática la diferencia en estatura entre los niños pobres de Londres y los que asistían a la Academia Militar Real de Sandhurst, entre los reclutas del Ejército y los estudiantes que asistían a la Escuela Politécnica en Francia, así como entre los hijos de las familias de la élite y aquellos que crecían en los hogares de personas sin educación en Holanda.

En los años 1780 la estatura promedio de un adolescente de 14 años de la clase obrera era 1,3 metros, mientras que uno de la clase alta medía 1,55 en promedio.

Hoy, cuando los servicios de salud, nutrición, sanidad y educación son más universales, los niños de las clases más adineradas han continuado creciendo más, pero a un ritmo menor que los niños de familias menos favorecidas. La diferencia entre los adultos de ambas clases se ha estrechado a menos de 0,06 metros.

Bernard Harris, uno de los autores, de la Universidad de Southhampton, recordó que hay una relación entre mejorar la salud de los niños y su salud en los años adultos.

Lo hallado podría aplicarse a otras regiones. En nuestro medio, por ejemplo, es claro que los niños de hoy tienen mejor biotipo que sus antepasados y, quizás, eso ha incidido también en que la expectativa de vida sea mayor.

Descubrimientos curiosos

La tranquilidad es vital. Un análisis de 14.000 hogares en el Reino Unido encontró que las personas que dormían mejor eran aquellas con altos niveles de educación y que estaban casadas. También el tipo de trabajo que desarrollan afecta el sueño, con aquellos en actividades rutinarias reportando un peor dormir que aquellos en ocupaciones profesionales. Sara Arber, profesora de la Universidad de Surrey que analizó los hallazgos, dijo que “dados los vínculos entre sueño, las circunstancias sociales y económicas y la mala salud hallados en este estudio, las campañas de promoción social deberían abrir la posibilidad de que los problemas del sueño en los desfavorecidos de la sociedad puede ser un factor que incide en la deficiente salud”. Bien curioso.

Calcetines. Tim Blackmore y colegas analizaron en The Foot el efecto de las medias sobre las fuerzas de reacción vertical y anteroposterior al piso al caminar y al correr. Es decir, si protegían contra la presión experimentada al caminar. Estudios previos indicaban que las medias pueden proteger contra heridas por la absorción y/o redistribución de las fuerzas de impacto, pero no se hacía estudiado mucho el efecto de las medidas deportivas. Al caminar, las medias especiales eran mejores que caminar descalzos, pero a los 5.000 metros sus efectos disminuían. Todo nos lo venden perfecto. Curioso.

La porción del cerebro responsable de la lectura visual no requiere del todo visión, según un estudio publicado en Current Biology. Estudios con imágenes cerebrales de personas ciegas mientras leían palabras en Braille, mostraron actividad precisamente de la misma parte del cerebro que se activa cuando alguien que ve lee. El hallazgo desafía aquellos textos que dicen que el cerebro está dividido en regiones especializadas para procesar información que proviene de un sentido u otro, dijeron los investigadores. “Un área cerebral puede cumplir una función única, en este caso leer a pesar de que forma llegan los impulsos sensoriales” dijo uno de los investigadores. Muy curioso.

Cualquier papá afirma que criar un hijo es una labor intelectual y emocionalmente llenadora. A pesar de su sacrificio profesional, de las dificultades financieras y de la reducción en la satisfacción marital, muchos padres siempre insisten en que sus niños son una fuente esencial de felicidad y plenitud en sus vidas. Un nuevo estudio en Psychological Science sugiere que los padres crean ese cuadro rosa del goce parental como una manera de justificar toda la inversión que sus hijos necesitan. Curioso.

Las mujeres perdonan más

Los niños o los adultos, las mujeres o los hombres. ¿Quiénes perdonan más?

Las mujeres, de acuerdo con un estudio español publicado en la Revista Latinoamericana de psicología y realizado por la Universidad del país Vasco. Ellas perdonan más que los hombres y los padres más que los niños.

Los resultados sugieren que los niños creen que uno perdona con el tiempo, mientras que los padres apuntan a razones como el remordimiento y el perdón hacia el otro y a la justicia legal.

Los autores indican que los padres que han perdonado más durante el curso de sus vidas tienen una capacidad mayor de perdonar en todos los campos. Tanto padres como niños usan similar definición de perdón.

No quedar resentidos, reconciliación y empatía son los términos más usados por unos y otros para definir el perdón. Sin embargo, existen grandes diferencias entre hombres y mujeres. Ambos ven no guardar resentimiento como la mejor definición de perdón, pero los hombres conceden más importancia a esta característica.

“Un factor decisivo en el perdón es la empatía y las mujeres tienen una mayor capacidad en esto que los hombres”, dijo Carmen Maganto, coautora del estudio y profesora de la Universidad.

Las dos condiciones básicas para que una persona sea perdonada son que muestre remordimiento y para quien ha sido ofendido, no mostrar resentimiento.

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