Un sistema reproductivo en la palma de la mano

Tracto reproductivo femenino. Dibujo Wikipedia

Tracto reproductivo femenino. Dibujo Wikipedia

Sí, ahora se tiene el sistema reproductivo femenino, con ovarios, trompas de Falopio, útero, cervix y vagina, en la palma de la mano.

Un desarrollo con miras a estudiar los problemas de ese tracto y probar nuevas medicinas y que hace parte del proyecto de crear un cuerpo humano en un chip.

Esta nueva tecnología en 3D, denominada Evatar, está hecha de tejido humano y ayudará a entender las enfermedades del tracto reproductivo femenino como endometriosis, fibromas (afecta más del 80% de las mujeres), cáncer e infertilidad.

La meta es usar células madre de una persona y crear ese modelo personalizado de su sistema reproductivo.

Evatar semeja un pequeño cubo con modelos 3D de aquellos componentes del sistema reproductivo, además de un fluido especial bombeado por todo el tracto para cumplir la función de la sangre.

Una tecnología revolucionaria, en palabras de Teresa Woodruff, investigadora en temas reproductivos y directora del Women’s Health Research Institute en Northwestern University Feinberg School of Medicine.

Los modelos de órganos se comunican entre sí mediante sustancias segregadas, incluyendo hormonas, para parecerse lo más posible al trabajo en un cuerpo.

El avance fue publicado en Nature Communications.

Si uno tiene sus células madres y crea un corazón, hígado, pulmón y un ovario, podría probar medicinas en 10 dosis diferentes y decir, esta es la que lo ayudará con su alzheimer, su párkinson o su diabetes”, dijo Woodruff. “Es lo último en medicina personalizada, un modelo de su cuerpo para probar drogas”.

Ayudará a desarrollar tratamientos individualizados y ver cómo las mujeres metabolizan medicinas diferente a los hombres.

La tecnología es revolucionaria, dijo la universidad, porque el tracto reproductivo crea un cultivo dinámico en en el que los órganos se comunican entre sí en vez de tener células estáticas en un plato de plástico.

Una tecnología de microfluidos que en unos 10 años será la más usada en investigación biológica.

Los hombres vienen programados para ser papás

Machos, lo que se llama mero machos tal vez no existan de acuerdo con un nuevo estudio que presenta evidencias de que los hombres vienen biológicamente preparados para cuidar y criar sus hijos, mostrando de manera concluyente por primera vez que la paternidad reduce los niveles de testosterona en ellos.

El estudio, de Northwestern University, indica que el efecto es consistente con lo que se observa en otras especies en las que los machos ayudan a cuidar una descendencia muy dependiente. La testosterona alienta conductas y rasgos que hacen que un macho compita por una pareja. Luego de tener éxito y convertirse en padres, las actividades “relacionadas con el apareamiento” pueden entrar en conflicto con las responsabilidades de la paternidad, lo que hace que sea más provechoso para el cuerpo reducir la producción de esa hormona.

“Los humanos son inusuales entre los mamíferos en que nuestra descendencia es muy dependiente por más de una década en alimentación y protección”, dijo Christopher W. Kuzawa, coautor del estudio y profesor de Antropología en el Winberg College of Arts and Sciences. “Criar descendientes humanos es un gran esfuerzo que es cooperativo por necesidad, y nuestro estudio muestra que los papás están dispuestos biológicamente para ayudar en la tarea.

Estudios anteriores que mostraban que los papás tendían a tener menos niveles de testosterona fueron pequeños o no concluyentes en dilucidar si la paternidad disminuía la testosterona o si los hombres con baja testosterona eran más dados a convertirse en padres. El nuevo estudio es una novedosa aproximación al seguir a un gran grupo de hombres que no eran padres y ver si sus hormonas cambiaban cuando llegaban a serlo.

“No es que hombres con baja testosterona son más dados a ser padres”, dijo Lee Gettler, otro coautor. “Al contrario, aquellos que comenzaron con más alta testosterona era más probable que se convirtieran en padres, pero una vez lo lograban la testosterona seguía abajo. Nuestros hallazgos sugieren que esto es especialmente para los papás que llegaban a estar más involucrados en el cuidado de sus hijos”.

La investigación también sugiere que los padres pueden experimentar una declinación especialmente larga, pero temporal, en la testosterona cuando llevan pro primera vez un recién nacido a casa. “La paternidad y las demandas de tener un bebé requiere muchos ajustes emocionales, psicológicos y físicos”, dijo Gettler.

“El estudio indica que la biología del hombre puede cambiar sustancialmente para ayudar a satisfacer esas demandas”.

Los autores sugieren además que sus hallazgos pueden aportar una razón por la que los hombres solteros tienen a menudo una salud más débil que la de los casadas y padres. “Si los papás tienen niveles más bajos de testosterona, esto podría protegerlos conrea ciertas enfermedades crónicas al envejecer”, explicó Kuzawa.

El estudio siguió un grupo de 624 machos de 21,5 años a 26 años por un período de 4,5 años en Filipinas.