Resumen científico de la semana

Especie de myxozoo

1. La degeneración más extrema

Los organismos nacen, crecen, evolucionan. Bueno, eso era lo creído hasta ahora. Científicos en Tel Aviv mostraron el primer caso de un organismo que fue grande y terminó como… un parásito, un caso de degeneración evolutiva extrema. Los investigadores encontraron un primo cercano de las medusas que se convirtió en un minúsculo parásito: al analizar el genoma de myxozoos, que invaden vertebrados e invertebrados, detectaron que son cnidarios degenerados, un filo al que pertenecen corales, medusas y anémonas. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences. Foto de un myxozoo, de Ivan Fiala.

2. El descanso de los chimpancés

En una noticia esperada hace tiempo, los Institutos Nacionales de Salud anunciaron que no proseguirán usando chimpancés en investigaciones médicas. Los 50 que permanecían para posible uso luego de que en 2013 fueran retirados de la actividad científica otros, serán enviados también a santuarios de fauna para que vivan bien lo que les resta. Un punto a favor de la defensa animal.

3. Niños con cáncer con alta predisposición

El 8,5 por ciento de los niños con cáncer tienen una predisposición genética, reveló un estudio en el New England Journal of Medicine. Hasta ahora se pensaba que esas mutaciones eran raras en la población pediátrica y los resultados plantean que debe haber una modificación en la forma como se evalúan los pacientes, a los que debería practicárseles un examen genético. Aunque fue hecho en Estados Unidos puede dar pautas interesantes en otras latitudes.

4. A comer salmón alterado

La FDA de Estados Unidos aprobó, luego de 20 años de revisión, la comercialización de un salmón modificado genéticamente, que se asegura no tiene problemas para el consumo humano. Este salmón crece dos veces más rápido, lo que para algunos ambientalistas disminuye la presión sobre la aporreada población natural de la especie. Será criado en dos sitios confinados: Canadá y Panamá.

5. Hablando desde el laboratorio

Científicos crearon tejido de cuerdas o pliegues vocales que en ensayos funcionaron bien, lo que sugiere que el desarrollo de la técnica podría ser algún día ayuda para personas con problemas de afonía y disfonía, una técnica que es parece mejor que los procedimientos actuales e incluso que el trasplante. Las cuerdas creadas no generan rechazo del cuerpo según estudio con ratones. El artículo apareció en Science Translational Medicine.

6. Quieto, ébola

La vacuna desarrollada contra el ébola desarrollada por un consorcio global ofrece una protección efectiva y es bien tolerada por las personas, reveló un estudio publicado en Lancet Infectious Disease. De seguir así en otros ensayos clínicos será un arma esencial para cortar la transmisión del virus cuando se presente un nuevo brote, una ayuda de la cual se carecía ahora. No se dijo cuándo podría ser aprobada.

7. Antigüedad andina

Mucho se ha especulado sobre cuándo surgió la cadena montañosa de Los Andes. El estimado promedio aceptado hasta hoy habla que entre hace 10 a 6 millones de años. Pero ahora un artículo publicado en Geophysical Research Letters sugiere que comenzaron a formarse lentamente hace 30 millones de años, resultado basado en el análisis de rayos cósmicos que crean una forma rara de helio.

8. Gigantes viejas y escondidas

Astrónomos presentaron el mayor hallazgo de galaxias masivas de las primeras etapas del universo: 574 que existían cuando el universo tenía entre 750.000 millones de años y 1.100 millones, un hallazgo útil para entender la evolución del universo y cuándo se crearon las primeras galaxias. El descubrimiento sugiere que fueron más comunes de lo que se pensaba. El estudio apareció en The Astrophysical Journal.

9. Latidos galácticos

Las galaxias no solo tienen estrellas, planetas, gases y polvo. No, también tienen un corazón que late. Astrónomos usaron una técnica nueva para estudiar la galaxia M87 a 53 millones de años luz y detectaron miles de pulsos emitidos por las estrellas, que tienen vida, que nacen, viven y mueren. Esos latidos sugieren la edad, con lo que se logró determinar la de esa galaxia, 10.000 millones de años, lo que concuerda bien con otro tipo de mediciones. El estudio apareció en Nature.

10. Cómo cambia la vida

En la Noruega ártica científicos descubrieron restos de selvas que estuvieron allí, en lo que hoy es Svalbard, hace 380 millones de años, un recorderis de cómo cambia no solo el clima del planeta sino la ubicación y configuración de los continentes. Esos bosques crecieron en el Devónico cerca al ecuador y podrían ayudar a dar pistas sobre la reducción 15 veces de los niveles de carbono en ese entonces. El estudio apareció en Geology.

Glaciares de todo el mundo se hacen agua

Sierra Nevada de Santa Marta también se derrite. Foto Donaldo Zuluaga

Se derrite el hielo, pero es el hielo de los glaciares. Pierden de medio metro a un metro de grosor cada año, dice un estudio en el Journal of Glaciology.

El World Glacier Monitoring Service, con sede en la Universidad de Zurich (Suiza) recopiló datos de cambios en los glaciares durante más de 120 años. Junto a sus corresponsales en más de 30 países, publicó un análisis comprensivo de las modificaciones . Las observaciones de la primera década de este siglo se compararon con todos los datos previos de observaciones in situ, aéreas y satelitales. También se hicieron reconstrucciones de fuentes escritas y fotográficas.

“Los glaciares observados pierden en la actualidad medio metro a un metro de su grosor cada año, es dos a tres veces más que el promedio del siglo 20”, explicó Michael Zemp, cabeza del estudio.

“Las medidas exactas de la pérdida de hielo se reportaron de unos pocos cientos glaciares solamente. Sin embargo los resultados se confirmaron cualitativamente mediante observaciones en campo y satélite para decenas de miles alrededor del mundo”.

La tasa actual de derretimiento no tiene precedentes según los autores, al menos para el tiempo analizado y quizás en todos los registros históricos.

El estudio mostró además que el fenómeno de retraimiento de los glaciares es global. Los períodos intermitentes de avance en los planos regional y decadal están restringidos a una submuestra de glaciares y no están cerca de las posiciones máximas de la Pequeña Edad de Hielo entre los siglos 16 y 19. Así, algunas lenguas de glaciares en Noruega se han retraído varios kilómetros con respecto a la extensión en el siglo 19. Las ganancias intermitentes en los 90 estuvieron restringidas a glaciares en el área costera y a unos pocos cientos de metros de área.

La intensa pérdida de hielo en las dos últimas décadas produjo un desbalance en muchas regiones. “perderán más hielo, aún si el clima permanece estable”, dijo Zemp.

¿Una nueva rama del árbol de la vida?

No hay nada que se le parezca en la Tierra y había pasado desapercibida hasta ahora.

No es una planta, tampoco un animal ni un hongo. No. Es Collodictyon, un protozoario que se alimenta de algas, detectado en un lago de Noruega.

La secuenciación de trozos de su genoma, incluido su ADN ribosomal, mostró que no es parecido a nada en el planeta, de acuerdo con el análisis de Kamran Schalchian-Tabrizi, del Microbial Evolution Research Group en la Universidad de Oslo.

Vendría a caer en el árbol de la evolución entre los parásitos unicelulares llamados excavados y las amebas.

Es decir: podría representar un nuevo reino de la vida, según los autores del estudio.

“El origen temprano y diferente de Collodictyon sugiere que constituye un nuevo linaje en la filogenia eucariota global”, escribieron en el journal Molecular Biology Evolution.

Dentro de sus rasgos, posee 4 flagelos en oposición a 1 de mamíferos, hongos y amebas y 2 de las algas, plantas y excavados. Es más: tiene la estructura interna de un parásito, pero caza como una ameba.

Los investigadores sugieren que este extraño organismo puede representar morfologías antiguas dentro de los eucariotas y proveer por lo tanto pistas sobre las primeras formas de vida.

Sacando fuego de las entrañas de la Tierra

De esas cosas que podría uno estar desocupado, sentado en cualquier banca mirando por la ventana o al campo y los pensamientos van y vienen. Ideas locas o no tan locas.

Eso podría aplicarse al tema que presenta Unni Skoglund, periodista alemana freelance en Gemini Magazine.

¿Se puede tomar energía del fondo de la Tierra? Allí, bajo los pies de los miles de millones de seres humanos, hay una poderosa fuente de calor. Aunque no lo crea, 99 por ciento del planeta tiene una temperatura de 1.000 grados centígrados o más.

Hasta ahora, apenas se araña la superficie, pero poco a poco el hombre comienza a cavar. O a perforar.

Una sola fracción del calor geotermal, serviría para alimentar las necesidades de todo el planeta, cree Are Luna, investigador en Sintef Materials and Chemistry. Con un ingrediente: no contamina.

Un tercio del flujo de calor proviene del calor original en el núcleo de la Tierra y en el manto (la capa más cercana a la corteza). Los otros dos tercios se originan en la radioactividad de la corteza, en donde sustancias radiactivas continuamente se transforman y generan calor, que es transportado a las capas rocosas más cercanas a la superficie.

Hasta acá, todo bien. Pero… ¿y cómo obtenerlo?

La energía geotermal que proviene de los 150 a 200 metros debajo de la superficie es energía geotermal de baja temperatura. Hoy en día es extraída en distintas partes.

Una compañía noruega, Rock Energy, quiere recoger energía a 5.500 metros de profundidad, en la cual se puede tener agua a 90-95 grados para ser utilizada en plantas de calentamiento.

Pero si se quiere reducir la emisión de CO2 y obtener energía limpia, hay que cavar más hondo. En ese país se creó el Norwegian Centre for Geothermal Eenrgy Research, con universidades, instituciones de investigación y la industria.

La meta: llegar a los 10.000 metros o más. Allí se puede obtener la llamada agua supercrítica con una temperatura de al menos 374 grados y una presión de al menos 200 bares. Eso multiplica por 10 la cantidad de energía que puede ser extraída y la cantidad de energía geotermal producida podría igualar la que genera una planta nuclear.

¿Hasta dónde se ha llegado? Las compañías petroleras han alcanzado los 5.000 metros, donde las temperaturas alcanzan los 170 grados centígrados. Perforar más hondo trae una serie de problemas tecnológicos no resueltos aún, tanto de orden de la perforación en sí como de los materiales empleados.

A esa temperatura el acero se torna quebradizo y el plástico y los componentes electrónicos se derriten.

La industria del petróleo y el gas, tiene ensayos para llegar a los 12.00 metros. Aprender de ellos será una opción válida en busca de la energía geotermal.

Para Luna, en 10 años se tendrían materiales que resistan hasta los 300 grados centígrados. En 25, quizás, para llegar a los 500 grados.

La energía termal además de limpia es democrática en teoría. Debajo de cada país hay calor almacenado, pero la temperatura varía de sitio en sitio debido al grosor de la corteza, que no es uniforme. En latitudes norte, como Noruega, la temperatura aumenta unos 20 grados por kilómetro dentro de la corteza. En otras regiones, pueden ser 40 grados.

¿Será posible? Los sueños, sueños son, pero este tras el viaje de Julio Verne en la segunda mitad del siglo XIX parece acercarse a ser verdad. Pero con calma. Todo a su debido momento.

Esa riqueza bajo el Ártico

Por eso el acceso es restringido. Una evaluación de los recursos naturales al norte del Círculo Ártico, reveló que un 30 por ciento del gas no descubierto en el mundo y 13 por ciento del petróleo aún no descubierto podrían encontrarse ahí, de acuerdo con investigadores que presentaron su informe en Science.
La estimación sobre el petróleo es más bien pequeña comparada con las reservas conocidas en los principales países exportadores, por lo que los investigadores no esperan un cambio importante en el comercio mundial del petróleo, pero se espera que la ubicación (y el volumen) de las reservas de gas natural pronosticadas dentro del Círculo Ártico beneficien considerablemente a Rusia.
Donald Gautier y colegas presentaron los hallazgos del Servicio Geológico de los Estados Unidos a partir de la primera evaluación detallada, revisada de manera colegiada y con base geológica de los recursos naturales de esa región. Sus resultados sugieren que la mayoría del petróleo no descubierto será hallado bajo el agua, en plataformas continentales, y que los descubrimientos de estos recursos naturales podrían tener una importancia económica para las naciones árticas, tales como Estados Unidos, Canadá, Dinamarca/Groenlandia, Noruega y Rusia.
Sin embargo, los mayores depósitos pronosticados de gas no descubierto en la región están ubicados en áreas de reclamo territorial por parte de Rusia y Noruega. Los investigadores dicen que el lugar más probable para hallar petróleo en el Ártico es a corta distancia de la costa norte de Alaska, en el Mar Chukchi.