Último reporte: No ha llegado El Niño y quién sabe si vendrá

Sequía cerca a Santa fe de Antioquia. Foto Manuel Saldarriaga

¿Estamos en El Niño? ¡Desapareció? ¿Está en camino?

Agencias internacionales de predicción del clima reportaron que las condiciones siguen neutras, por lo que no se puede decir que llegó el fenómeno de El Niño. Las probabilidades se mantienen, tal como en enero, en un 50 a 60% de que se presente en marzo o abril, pero con gran incertidumbre.

¿Qué es lo que sucede? Mientras unas regiones del océano Pacífico mostraron una anomalía de la temperatura de +0,9°C, la relacionada con El Niño se mantuvo en +0,5 mientras otras estuvieron cerca a 0.

Una de las condiciones para declarar la presencia del fenómeno que el aumento sostenido de la temperatura del Pacífico ecuatorial por encima de 0,5°C durante tres meses seguidos en una zona del océano llamada 3-4 (está dada por la longitud). En algunas regiones del planeta provoca sequía, en otras aumento de las precipitaciones.

Los informes dicen que “durante el último par de semanas de enero, varios aspectos de la atmósfera en el Pacífico tropical mostraron algún movimiento hacia el Niño. Sin embargo, los vientos ecuatoriales en los niveles bajos estuvieron muy cerca del promedio durante el mes a través del Pacífico, mientras las anomalías en los vientos en los niveles altos del este continuaban en el Pacífico centro y este tropical”.

Así, se puede afirmar que “aunque el Océano Pacífico tropical está en el límite de El Niño, el estado atmosférico y oceánico permanece como ENSO-neutral”.

Por eso, se afirma en el nuevo reporte que la mayoría de los modelos predicen un El Niño débil a finales del invierno del Hemisferio Norte o comienzos de la primavera, pero climatológicamente “la combinación océano-atmósfera tienden a debilitarse en primavera, lo cual aumenta la incertidumbre sobre si ocurrirán condiciones de El Niño”.

Podría afirmarse con 100% de seguridad que no estamos en El Niño y que no llegó ni en 2014 ni a comienzos de este año, aunque la incertidumbre es alta y se mantiene por lo expuesto.

En los próximos días habrá nuevos reportes de otros países.

2011 fue el 15 año más caliente, pero…

Mientras que 2012 podría calentarse en su tercio final, 2011 fue el año más frío desde 2008 de acuerdo con el informe de la National Oceanographic and Atmospheric Administration de Estados Unidos.

El reporte, logrado con el concurso de 378 científicos de 48 países, indica que el año pasado será recordado como un año de eventos climáticos extremos.

Las dos La Niña casi consecutivas llevaron a unas temperaturas más bajas del Océano Pacífico oriental ecuatorial, lo que se tradujo en climas regionales afectados.

El Ártico continuó mostrando cambios más rápidos que el resto del planeta. El hielo se encogió a su segundo nivel mínimo de verano, mientras que el hielo más viejo alcanzó una nueva marca con un 80% por debajo del promedio. El ritmo de calentamiento de esta región es el doble de la de otras latitudes.

Otros indicativos que muestran cómo viene evolucionando el clima en el planeta en tiempos del calentamiento global, son los siguientes:

-2011 fue el 15 año más caliente desde que se tienen registros en el siglo 19, con temperaturas promedio por encima del registro 1980-2010, pero más frescas que de 2008 a 2010.

-Las concentraciones de CO2 siguieron en ascenso, llegando a 390 partes por millón, niveles no alcanzados antes.

-Todo 2011 los niveles de hielo ártico estuvieron por debajo del promedio visto desde 2001.

-Las concentraciones de ozono estuvieron en su mínimo en el Ártico.

-La salinidad del mar continuó confirmando una tendencia que se inició en 2014, sugiriendo que la precipitación está aumentando en áreas lluviosas y la evaporación intensificándose en las más secas.

Especial fin de semana: 2011 de clima extremo

Es el comentario en la calle y en las reuniones: agua que ha caído y más la que falta por caer. Y noticias que llegan de todos lados: una temporada inusual de tornados que supera registros históricos en Estados Unidos y un extraño fenómeno depresivo sobre el Caribe.

¿Qué le pasa al clima mundial? ¿Qué nos espera?

El jueves 28 cayeron al menos 30 milímetros de lluvia sobre 25 municipios antioqueños, llegándose incluso a 120 mm. en Chigorodó (Urabá).

Lluvias de 50 milímetros en pocas horas pueden provocar serias tragedias. Esa fue la lluvia caída (52 mm.) sobre Rionegro el miércoles 27, de acuerdo con un informe de la Organización Meteorológica Mundial. Y fue esa cantidad, según el Ideam, la que soportó la microcuenca de La Iguaná, que derivó en la inundación de varios barrios la tarde de ese miércoles.

El reporte del Ideam sugiere que mayo será muy lluvioso en todo el país, como si no se hubiera tenido con abril. Regiones como la Andina y el Piedemonte Llanero deben atenerse a las consecuencias, mientras que para el litoral Caribe se pronostica el comienzo de la temporada de invierno, que ya baña las regiones del sur de los departamentos caribeños.

¿Qué está sucediendo? Tal como aconteció desde mayo de 2010, cuando se anunció la aparición del fenómeno de La Niña, anuncio desestimado por las autoridades colombianas, las temporadas tradicionales de lluvias se fortalecen cuando se presenta esta condición climática. Sucedió entre septiembre y diciembre pasado y desde febrero de este año.

La Niña, de acuerdo con el reporte del Centro de Predicción del Clima de la National Oceanographic and Atmospheric Administration de Estados Unidos, se encuentra en proceso de debilitamiento, esperándose que en junio las condiciones neutrales retornen al océano Pacífico y el clima del mundo regrese a la normalidad.

Ese fenómeno surge cuando las aguas del Pacífico se enfrían al menos medio grado centígrado durante tres meses seguidos o cinco intercalados.

Para finales de junio el país podría volver a los niveles normales de lluvia, una lluvia que sobre Medellín y ciertas subregiones de Antioquia parece ser hoy más abundante que en las pasadas décadas, dato no confirmado.

Lo que sí concuerda con las predicciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático presentadas en su cuarto reporte técnico es que cada vez habrá más eventos extremos con mayor frecuencia. Como explicó hace algún tiempo el experto Germán Poveda, profesor e investigador de la Universidad Nacional, cae mucho agua en un lapso muy corto. Es esto lo que provoca las inundaciones súbitas.

En Medellín, de acuerdo con el promedio histórico, en mayo llueve 23 de los 31 días y la precipitación es de 199 milímetros, más que en abril. Esto, bajo condiciones normales. ¿Qué pasará con La Niña considerando que al 25 de abril ya se habían superado los promedios históricos del mes?

El aumento de las precipitaciones más la intensa deforestación en la región andina son la mezcla perfecta para la ocurrencia de inundaciones rápidas, al no perder la tierra su capacidad de filtrar buena parte del agua caída.

El calentamiento del planeta y el cambio climático que trae, podría estar incidiendo en una relativa mayor frecuencia de fenómenos El Niño y La Niña. De 1949 a 1968 se presentaron 5 eventos La Niña, frente a 8 de ese entonces para acá.

Y mientras El Niño apareció seis veces de 1951 a 1970, lo ha hecho 12 veces desde ese año.

La semana pasada, el satélite Aqua de la Nasa capturó sobre el océano Atlántico un sistema de baja presión, inusual para esta época del año, pues a partir de junio comienza la temporada de huracanes. Aunque finalmente esa depresión no se fortaleció, sí provocó cierta preocupación.

El 22 de abril, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos informó que el sistema se había organizado mejor, aunque los vientos disminuyeron para esa fecha.

Desde 1851 sólo en 2003 se formó una tormenta tropical, Ana, antes de tiempo.

Y fue en marzo de 2004 cuando por primera vez en la historia apareció un huracán en el Atlántico Sur, golpeando una región a 500 kilómetros de Río de Janeiro. Pero no son situaciones que se han vuelto frecuentes.

Este año, de acuerdo con investigadores de North Carolina State University, la temporada de huracanes debe estar por encima del promedio histórico aunque debajo de lo visto en 2010.

Lian Xie, profesor de Ciencias Marinas, de la Tierra y Atmosféricas y sus colaboradores, podrían presentarse de 13 a 16 tormentas con nombre sobre el Atlántico, incluyendo todo el océano, el Golfo de México y el Mar Caribe.

El número es mayor que el promedio de 9,6 visto entre 1950 y 2000, pero menor al registro de 2010 cuando hubo 19 formaciones de ese tipo.

La situación se hará más seria en mayo para Colombia. Hoy, con casi 270 municipios con deslizamientos y afectación de corredores viales en 12 departamento, 42 de ellos en Antioquia.

Será 2011 un año climático extremo, no sólo en el ámbito nacional, tal como fue 2010, que de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, emparejó al año más cálido de la historia debido, precisamente, a la fortaleza del fenómeno de El Niño durante los primeros meses de ese año.

La cuenca del Amazonas sufrió una sequía peor que la de 2005, Australia se inundó así como Pakistán, los calores mataron a decenas en Rusia y en Colombia murieron más de 300 personas por las inundaciones y el intenso invierno de La Niña más severa desde mediados de los 70, peor que la de 2008.

Otro año para recordar.

Fotos Nasa y El Colombiano.

Curiosidades y hechos de la ciencia

Escuchando por la nariz. O algo así. Científicos en Australia descubrieron que pacientes que sufren de problemas auditivos nacidos en la infancia y la niñez podrían beneficiarse del trasplante de células madre… de la nariz. El estudio fue publicado en Stem Cell y muestra que células madres derivadas de la mucosa pueden ayudar a preservar el funcionamiento del oído durante las fases tempranas de la pérdida de escucha sensorianeuronal, causada por la pérdida de células sensoriales o neuronas en la cóclea. Curioso.

Una sorpresa: el 3 de febrero, sólo un día antes de que rozara el planeta, se descubrió un pequeño asteroide, 2011 CQ1, que pasó por encima del Océano Pacífico a 5.500 kilómetros de altura, 1/17 de la distancia Tierra-Luna, y más bajo que la órbita que siguen algunos satélites. No entró a la atmósfera, pero no salió indemne del encuentro: la fuerza de gravedad de la Tierra le cambió su trayectoria en casi 60 grados. Sólo fue visible brevemente. Que nos coge mal parados. Qué curioso.

A 25 años del desastre nuclear de Chernobyl en Ucrania, los efectos de la radiación se siguen descubriendo. Las aves que viven cerca del sitio del accidente tienen en promedio un cerebro 5 por ciento más pequeño que aves no expuestas, según un estudio publicado en Plos One. Esa reducción puede derivar en menor capacidad cognitiva, dijo el autor del estudio Timothy Mousseau. Estremecedor. Y curioso.

De esos descubrimientos que no parecen muy útiles para la humanidad. Miles de vikingos no podían estar errados. Un consejo cuando se sube a un barco es mirar al horizonte si no se siente bien. Un estudio publicado en Psychological Science reveló que las personas se mantienen más firmes en las embarcaciones cuando fijan su mirada en el horizonte. El hallazgo es de Thomas A. Stoffregen, de la Universidad de Minnesota, quien a estado estudiando por décadas el movimiento adelante y atrás del cuerpo en diferentes situaciones. Curioso.

Los celulares están metidos en nuestras cabezas. Un científico alemán descubrió que con sólo marcar los números que corresponden a la palabra amor puede activar el significado del vocablo en nuestra mente: 2667, para ese caso. Los resultados fueron publicados en Psychological Science. Y así sucede con otras, como temor: 83667. ¿Será? Muy curioso.