Preocupantes datos sobre el calentamiento de la Tierra

 

Aumento de temperatura desde 1990

Aumento de temperatura desde 1990


Hace unos meses, la Nasa y otras oficinas que vigilan el clima habían informado que 2016 había sido el más caliente de los 137 años de registros, desplazando al año 2015, que a su vez había destronado a 2014 como el más caliente.
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Mala noticia: CO2 sí está afectando la vida marina

Daño en las conchas de pterópodos por la acidificación. Foto NOAA

Daño en las conchas de pterópodos por la acidificación. Foto NOAA

Infinidad de páginas,multitud de estudios se han hecho sobre el tema, pero por primera vez científicos establecieron la conexión entre el dióxido de carbono de origen humano y las conchas deterioradas de caracoles marinos microscópicos, los pterópodos.

Este animalito es base de la alimentación de peces de interés económico como el salmón, el bacalao y otros más.

Pero más allá de su influencia, el hallazgo comprueba los efectos desastrosos que puede tener la acidificación de los océanos debido al aumento de CO2 en la atmósfera y que captan los océanos.

Es la primera vez que hemos sido capaces de separar el porcentaje de CO2 de origen humano del natural en una porción grande de la costa oeste (de Estados Unidos) y vincularlo directamente con la disolución de las conchas”, dijo Richard Feely, científico de National Oceanographic and Atmospheric Administration (NOAA) quien lideró el trabajo.

Nuestra investigación muestra que los humanos están aumentando la acidificación de las aguas costeras del oeste, haciendo difícil para las especies marinas formar conchas fuertes”.

Los océanos han captado 1/3 de las emisiones de origen humano de CO2 desde el comienzo de la era industrial. Eso reduce las emisiones en la atmósfera, pero a un costo para los océanos: aumenta su acidez, reduciendo los iones de carbonato, que son usados por los animales marinos para fabricar su coraza o concha.

Los pterópodos, caracoles del tamaño d ella cabeza de un alfiler, se hallan en el Pacífico y han sido foco de investigación en años recientes porque su concha está siendo afectada por el CO2 en el agua y puede ser un indicador de la acidificación que afecta el ecosistema marino.

Al discernir cuánto CO2 era de origen humano, se encontró en este es mayor en las partes menos profundas. También se estimó que las concentraciones de ese gas por las emisiones de combustibles fósiles constituyen hasta el 60% del CO2 en las aguas costeras de la Costa oeste. Pero las concentraciones se reducen 21% en aguas más profundas, a 100 metros, y caen a 18% a más de 200 metros. Varían además según el sitio y las estaciones.

Tras hacer el mapa del CO2 de origen humano, estudiaron los caracoles en aguas con distintas concentraciones del gas: más del 50% de las conchas recogidas en las aguas costeras tenían las conchas muy disueltas y del 10 al 35% de los tomados en aguas más lejanas de la costa tenían daño al examinarlas con microscopio de electrones.

Desde los tiempos preindustriales, estimamos que la disolución de conchas ha aumentado 20 a 25% en promedio” en las aguas estudiadas, según Nina Bednaršek, de University of Washington, cuyos estudios previos han mostrado que la disolución de las conchas afecta la capacidad de nado y la protección frente a depredadores.

Cambio climático no olvidará nunca el año 2015

Actividad emisora de gases de invernadero. Foto Pixabay

Actividad emisora de gases de invernadero. Foto Pixabay

Es una marca simbólica, pero diciente. El boletín anual de Gases de Invernadero de la Organización Meteorológica Mundial contó que 2015 fue el primer año en que se alcanzó y superó una concentración de 400 partes por millón en la atmósfera, primero en varios cientos de miles de años.

Una marca que se ha afianzado en 2016 y que el año pasado tuvo un combustible adicional: el fuerte fenómeno de El Niño.

Esa marca se había pasado de manera discontinua, pero no de forma sostenida.

Todo sugiere que las próximas generaciones no verán bajar el CO2 a menos de las 400 ppm.

El Niño trajo sequías y con ello una disminución en la capacidad de absorber el CO2 en los bosques, la vegetación y los océanos. Estos sistemas captan por lo general la mitad d ellas emisiones, habiéndose sugerido ya que podrían estar saturados.

Del boletín se deduce que entre 1990 y 2015 hubo un aumento de 37% en el forzamiento radiativo (el efecto calentador de nuestro clima) dado el aumento de gases de invernadero de vida larga como el CO2, el metano y el dióxido de nitrógeno provenientes de las actividades domésticas, agrícolas e industriales.

Estamos en una nueva era realidad del cambio climático con esta marca, dijo Petteri Taalas, secretario de la OMM. Esto, cuando el mundo logró un acuerdo el año pasado en París para disminuir las emisiones, que entrará en vigencia a fines de este año.

Y aunque se acaba de lograr un acuerdo también para eliminar los hidrofluorocarbonos, otro poderoso gas de invernadero, el gran enemigo es el dióxido de carbono, que permanece en la atmósfera miles de años, dijo el funcionario. Si no se contiene, no se logrará mantener la temperatura a máximo 2 °C de más con respecto a la era preindustrial.

El CO2 responde por 65% del forzamiento radiativo de gases de larga vida. En nivel preindustrial de 278 ppm representaba un equilibrio entre la atmósfera, los océanos y la biosfera, pero las actividades humanas lo han roto en particular por el consumo de combustibles fósiles y cada vez está más desajustado: el aumento d ella concentración entre 2014 a 2015 fue mayor que el año precedente y que el promedio de los 10 años previos.

El metano CH4 es el segundo gas más importante de invernadero, contribuyendo con un 17% del forzamiento radiativo y cerca del 40% es emitido por fuentes naturales, como los humedales y termitas y cerca del 60% de actividades humanas como la ganadería, los cultivos de arroz, la explotación de combustibles fósiles, los rellenos sanitarios y la quema de biomasa. La concentración actual es de 1845 partes por billón, 256% más que el nivel preindustrial.

El dióxido de nitrógeno es emitido por fuentes naturales (60%) y antropogénicas (40%), incluyendo océanos, suelo, quema de biomasa, uso de fertilizantes y otros procesos industriales. En 2015 su concentración era de 328 ppb, 121% más que en la era preindustrial. Juega un papel activo en la destrucción de la capa de ozono estratosférica y responde por un 6% del forzamiento radiativo.

Hay otros gases también de larga vida que afectan el clima, como el hexafluoruro de azufre, producido por la industria, con niveles hoy el doble de los de mediados de los 90. Los CFC o clorofluorocarbonos que con gases halogenados contribuyen con 12% del forzamiento.

Hielo del Ártico alcanzó mínimo histórico

Extensión de hielo en el Ártico. Foto Nasa

Extensión de hielo en el Ártico. Foto Nasa

Otra marca que impone el calor: el hielo del Ártico alcanzó su mínimo histórico por segundo año consecutivo, revelan los datos de la Nasa.

Cada año, la capa de agua congelada que flota sobre el océano Ártico y los mares adyacentes se derrite en la primavera y el verano y crece en el otoño y el invierno en el Hemisferio Norte, alcanzando el máximo entre febrero y abril.

Al 24 de marzo, el hielo se extendía por 14,52 millones de kilómetros cuadrados, una nueva marca de mínima extensión según el registro satelital que comenzó en 1979.

Es solo un poco menos que los 14,54 millones de 2015, pero hay un dato poco alentador: los 13 registros más bajos han sucedido en los últimos 13 años.

La nueva marca se da tras los calurosos meses de diciembre, enero y febrero alrededor del planeta, lo que pudo contribuir a la menor formación de hielo, según Walt Meier, científico del Centro Goddard de la Nasa.

El patrón de vientos en enero y febrero tampoco favoreció la formación de hielo porque trajo aire caliente del sur. Pero en definitiva el factor que tendrá un papel más importante en el futuro del hielo del Ártico es el calentamiento de las aguas del océano dijo Meier.

Es probable que vayamos a tener máximos más pequeños en el futuro porque adicional a una atmósfera más caliente el océano también se ha calentado. Eso impedirá que el borde del hielo se expanda al sur como era usual”.

Y aunque “la máxima extensión puede variar cada año dependiendo de las condiciones en el invierno, estamos viendo una tendencia significativa hacia abajo y eso está relacionado con el calentamiento de la atmósfera y los océanos.

Es que desde 1979 esa tendencia ha llevado a una pérdida de casi 1 millón de kilómetros cuadrados de cobertura de hielo, casi el territorio de Colombia.

El mar Ártico juega un papel importante en la regulación de la temperatura del planeta: su superficie refleja la energía solar que de otra forma absorbería el océano, un efecto más relevante en el verano, cuando el Sol está alto, directo sobre la región. En el invierno el Sol no sale durante varios meses en el círculo polar Ártico y el impacto se siente en la temperatura de la atmósfera.

Enero-noviembre: el periodo más caliente de la historia

Temperatura del planeta. Cortesía NOAA

Sí, este año no solo se fue rápido, sino que se calentó rápido.

Noviembre fue el noviembre más caliente desde que se llevan registros (1880) con 0,97°C por encima del promedio de estos 136 años de datos.

El noviembre más caliente hasta ahora había sido el de 2013 con solo 0,15°C encima del promedio histórico reveló la NOAA (agencia del clima de Estados Unidos).

Además noviembre fue el séptimo mes consecutivo más caliente rompiendo marca.

Pero no solo el mes. El periodo enero-noviembre ha sido el más caliente también de la historia, un calor en el que El Niño ha jugado su parte.

Por lo general El Niño adiciona al menos 0,1°C a la temperatura global. Así, junto a las emisiones de gases de invernadero, todo indica que 2015 será el año más caliente de los registros. Hasta hoy es 2014.

Y de continuar El Niño, nada raro que 2016 también fuera el tercer año consecutivo más caliente.

La NOAA reportó que la temperatura de la superficie terrestre fue 1,31°C más alta que el promedio, mientra la de los océanos estuvo 0,84°C por encima.

En noviembre, además la extensión del hielo del Ártico fue un 8,3% menor al promedio de 1980 a 2010 mientras la de la Antártica estuvo 1,2% encima de ese promedio.

La temperatura promedio de tierra y océanos en el periodo enero-noviembre fue 0,87°C más que el promedio de 136 años, mientras que la sola temperatura de la superficie en esos 11 meses estuvo 1,27°C por encima y la de los océanos 0,72°C encima.

Los datos confirman la tendencia creciente del calentamiento global, debido a la actividad humana como ha reportado el Panel Intergubernamental del Cambio Climático.

La meta de la Cumbre del Clima de París es que la temperatura del planeta no aumente más de 2°C con respecto a la era preindustrial. De esa cantidad, ya nos hemos gastado la mitad.

Dinero que se pierde dañando la tierra

La mayor parte de la tierra agrícola está degradada. Foto Julio César Herrera

Para los que todo lo miran desde el punto de vista económico: un nuevo informe reveló que cada año se pierden de US$ 6,3 a 10,6 billones por la degradación de la tierra en el planeta, del 10 al 15% del producto global.

La situación es mucho más preocupante al considerar que esa situación hará que en los próximos 10 años cerca de 50 millones de personas deban desplazarse en busca de nuevos hogares.

Si se revertiera la situación se evitaría esa crisis humanitaria y se ganarían US$ 75 billones de ingreso global anual según el informe The Value of Land, producido por The Economics of Land Degradation Initiative.

El informe fue elaborado con ayuda de la Universidad de Naciones Unidas y otras organizaciones.

Cerca del 52% de la tierra agrícola está moderada o severamente degradada, pero el problema va más allá de la agricultura.

El suelo es el segundo sumidero de carbono del planeta luego de los océanos y los cambios en usos del suelo son la segunda mayor fuerza de emisiones de gases de invernadero.

“El manejo adecuado de la agricultura y el bosque están entre las acciones más baratas para reducir el calentamiento global y la mayoría de esas acciones tienen costo neutro o tienen un beneficio neto para la sociedad y no requieren mucha inversión de capital”, según el reporte.

Los estudios nacionales confirman que el valor de los servicios de los ecosistemas y los beneficios exceden de lejos el costo de prevenir la degradación de la tierra o el costo de la recuperación en la mayoría de casos.

Algunos datos del reporte muestran esto:

-Los cambios de cobertura del suelo en 2000 responden por la mitad del 75% del valor de los servicios de ecosistemas perdidos.

-El valor de servicios ecosistémicos perdidos por degradación del suelo van de US$ 43.000 a US$72.000 por kilómetro cuadrado, unos US$870 a US$ 1.450 por persona globalmente cada año.

-Cada año se requiere una inversión de US$ 30.000 millones para alimentar la creciente población mundial.

-El porcentaje de tierra golpeada por sequía severa se duplicó de los años 70 a comienzos de los 2000.

-Un tercio del planeta es vulnerable a la degradación de tierra; y un tercio de África está amenazado por la desertización.

Hallan tortugas plásticas en un océano plástico

L. olivacea. Foto Bernard Gagnon/Wikipedia

Es para preocuparse: más d ella mitad de las tortugas marinas del planeta han ingerido plástico o cualquier otra basura de origen humano.

Eso dice un estudio conducido por Qamar Schuyler de la UQ’s School of Biological Sciences, en las costas de Australia, Norteamérica, sudeste de Asia, sur de África y Hawai. Fue publicado en Global Change Biology.

Ese elemento es en particular peligroso para las tortugas debido a la combinación de carga de basuras y la alta diversidad de especies.

“Los resultados indican que cerca del 52% se las tortugas del mundo han comido desperdicios”, dijo.

El estudio examinó las amenazas para 6 especies de tortugas de los 4 a 12 millones de toneladas de plástico que llegan cada año a los océanos.

Al ingerir ese material las tortugas pueden morir al bloquearse el intestino o romperse su estómago o paredes intestinales, fuera de otros problemas por los químicos tóxicos liberados por los materiales.

Ya otro estudio de Schuyler y colegas había demostrado que las tortugas y otros animales marinos ingerían por error, creyendo que era alimento, el plástico y otros desperdicios.

En el análisis de riesgo se detectó que la tortuga Lepidochelys olivacea (tortuga golfina), la más pequeña de las tortugas marinas, es la que está en más riesgo debido a su conducta de alimentación y a su distribución. Con frecuencia comen medusas y otros animales que flotan y se alimentan en el océano abierto, donde se acumula la basura.

La investigación refuerza otro estudio divulgado hace solo dos semanas, que encontró que más del 60% de las especies de aves marinas han ingerido basuras y que en 2050 el porcentaje será 99%.

Chris Wilcox, quien lideró este último estudio, dijo que ese consumo viene en aumento. “Es solo cuestión de tiempo antes de que veamos el mismo problema en otras especies, incluso en los peces que comemos”.

Resumen científico de la semana

1. Llegando a la raíz del cáncer

Científicos demostraron que con imágenes de resonancia magnética se pueden detectar las señales más tempranas de recurrencia del cáncer de seno y temores de rápido crecimiento. Con la técnica, basada en una solución de contraste fabricada por ellos, se detectan micrometástasis, células tumorales con el potencial de desarrollar cánceres secundarios peligrosos en cualquier sitio del cuerpo. En el estudio publicado en Nature Communications se muestra la capacidad de detectar tumores con solo unas pocas centenas de células. Cerca de 1/3de los pacientes con cáncer de seno desarrollan metástasis en distintos órganos. Detectar a tiempo es fundamental para salvar vidas. En el dibujo de NIH una mamografía tradicional.

2. Ocho brazos de genes

El genoma del pulpo, ese inteligente y aún misterioso cefalópodo, fue presentado en la revista Nature y aunque en mucho se parece al de otros invertebrados marinos, también contiene características inesperadas claves para entender el origen y funcionamiento de su exclusivo sistema nervioso. Los cefalópodos fueron los primeros seres inteligentes del planeta, según los investigadores y su genoma muestra por ejemplo que a diferencia de otros animales en los cuales los genes están juntos en los cromosomas en el pulpo están por todos los tentáculos. Un animal muy distinto incluso a otros con los cuales está relacionado.

3. Nos quedamos sin batería

El universo produce hoy la mitad de la energía de hace 2.000 millones de años,: se está apagando y cada vez más. Con el uso de los más grandes telescopios terrestres y espaciales los astrónomos analizaron unas 200.000 galaxias y hallaron que en 21 longitudes de onda estudiadas la producción de energía está decayendo. Los modelos predicen que así continuará, hasta que solo reinen el frío y la oscuridad. La información fue divulgada por la Universidad Western de Australia.

4. Mujer llena… corazón enamorado

Un estudio publicado en Appetite muestra que el cerebro de las mujeres responden más a las insinuaciones románticas cuando tienen el estómago lleno que cuando está vacío, con lo que parece cierto eso de el romance comienza en la cocina y no en el dormitorio. El estudio exploró los circuitos cerebrales en mujeres saciadas frente a otras hambrientas, encontrándose que a diferencia de lo que muestran otras investigaciones, en esta se ve que las mujeres jóvenes son más sensibles a recompensas cuando han comido. También se halló un circuito neuronal común entre alimentación y sexo.

5. El doble de Júpiter

Astrónomos presentaron en Science el hallazgo de un planeta, el más similar a Júpiter hasta ahora, con dos veces la masa de este, y se encuentra a 100 años luz. Es 51 Eridani b, cuya formación es reciente, solo unos 20 millones de años por lo que sirve de modelo para estudiar la evolución planetaria. Detectaron en él una fuerte presencia de metano y también rastros de agua. Se encuentra de su estrella un poco más lejos de lo que Saturno está del Sol.

6. Especialistas en oler

Las hormigas no solo detectan unos compuestos en las feromonas sino todos los hidrocarburos en ellas, con lo cual distinguen cada individuo de cada casta social, si es del mismo nido o de otra colonia. Responden ante la presencia o ausencia de un hidrocarburo e incluso a la forma como están mezclados. No se les pierde un solo detalle y esa parece ser una necesidad de los llamados insectos sociales Eso halló un estudio publicado en Cell Reports.

7. Sembrando confianza

En el Journal of Neuroscience científicos reportaron la identificación del área cerebral donde se establece la confianza. En el experimento detectaron señales en el estriado ventral y la corteza prefrontal media que se correlacionaban con valores sociales cuando los participantes tomaban decisiones. Además el estudio mostró que las personas prefieren interacciones con amigos que con desconocidos y cómo esa interacción influye en las decisiones que se toman, en las que la confianza entre las personas está presente.

8. Un mapa con mucho fondo

Científicos crearon un mapa del piso de los océanos con el 70% de la Tierra mapeada. Desde los años 70 no se actualizaba información de ese suelo, encontrándose que las profundidades son muy complejas. El piso oceánico es una tumba donde llegan las criaturas microscópicas, el fitoplancton, uno de cuyos componentes, diatomeas, produce alrededor de 25% del oxígeno que respiramos y ayudan a combatir el cambio climático. Se encontró que la acumulación de diatomeas en el piso es independiente de las que florecen en aguas superficiales en el océano del sur. El estudio lo trae Geology.

9. Este es un planeta errático

Astrónomos reportaron el hallazgo del 10° planeta circumbinario, que orbita dos estrellas. Se trata de Kepler 453b, situado dentro de la zona habitable de su estrella hospedera. Un encuentro que sugiere que ese tipo de cuerpos podría ser muy común. El hallazgo fue publicado en el Astrophysical Journal. Tiene una órbita errática al ser halado por las dos estrellas por lo que su observación es difícil. Solo volverá a verse en 2066. Las estrellas tienen 94% del tamaño del Sol y 20%, siendo más frías.

10. Toda una vida haciendo daño

Un nuevo estudio publicado en Ecography sugiere que fueron los humanos los responsables de la extinción de la llamada megafauna: mamuts y rinocerontes lanudos,el armadillo gigante y hasta del tigre diente de sable, todos los cuales fueron borrados hace 80.000 a 10.000 años. Para llegar a esa conclusión se basaron en análisis estadísticos profundos en los cuales analizaron miles de escenarios posibles.

Las 10 noticias científicas de la semana

1. Te comen por los genes

Un nuevo estudio publicado en Plos One sugiere que los mosquitos prefieren unos humanos sobre otros debido a los genes. Se sabe que unas personas son más dulces para las picaduras. Se sabe que a las mujeres embarazadas las pican más, así como a las personas con más peso. Y el olor también los atrae. Este estudio sugiere que los genes vinculados al olor tienen que ver en esa dulce atracción de mosquitos.

2. Ediciones peligrosas

En un hecho sin par, científicos chinos reportaron haber realizado la primera edición de genética de embriones humanos, técnica mediante la cual se modifican embriones para remediar enfermedades antes del nacimiento y que se pasarán de generación en generación. El desarrollo apareció en Protein & Cell. En semanas pasadas científicos pidieron una moratoria en el tema por las implicaciones que trae, porque podría derivar en la modificación de los rasgos físicos del feto para que nazca ‘el niño perfecto!

3. El reloj del universo que nunca se atrasa

La hora exacta no es solo indispensable para cumplir con las citas. No. Lo es también para el sistema de posicionamiento geográfico (GPS) y muchas otras tecnologías. Bueno, científicos del Instituto de Tecnología y Estándares de Estados Unidos (NIST) mejoraron el reloj atómico de estroncio de modo que no se atrasa ni adelanta un segundo en ¡15.000 millones de años!, casi la edad del universo. El logro fue presentado en Nature Communications.

4. Abejas envenenadas

Dos estudios publicados en Nature agregan evidencias al portafolio científico que sugiere que unos insecticidas, los neonicotinoides, son responsables de la muerte masiva de abejas. Estas han venido declinando de manera alarmante, atribuyéndosele a diversas razones, pero la de los insecticidas toma cada vez más fuerza, surgiendo una división entre quienes piden su prohibición y los que defienden el uso.

5. Nadie sabe para quién trabaja

Una combinación de una droga antiviral y un medicamento contra el cáncer eliminó 100% el virus de la hepatitis B en paciente australianos, en un estudio en fase preclínica se reveló en Proceedings of the National Academy of Sciences. Se trata de la droga birinapant, usada contra el cáncer y del antiviral entecavir. No se han visto efectos colaterales. Hoy la hepatitis B es incurable.

6. Una batata transformada

Tanta discusión por los organismos modificados genéticamente y científicos acaban de descubrir una novedad que puede dejar perplejos a muchos: la batata de todo el mundo contiene genes de la bacteria Agrobacterium. Sí, es una papa modificada genéticamente de forma natural, un caso más de transferencia horizontal de genes. El hallazgo se hizo mientras se analizaba el ADN en busca de enfermedades virales. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. De grano en grano se llena el planeta

Un nuevo estudio revela cómo se hacen los asteroides y planetas: a partir de partículas milimétricas llamadas cóndrulos, que vienen a ser los bloques originales de la formación del Sistema Solar. Son reunidos por la fuerza de gravedad sugiere el estudio en Science Advances. Esas minúsculas partículas tienen el tamaño exacto para ser frenadas por el gas que orbita alrededor de la estrella joven siendo capturadas luego por los asteroides… y los planetas.

8. Cuánto valen los océanos

En un estudio denominado Reviving the Ocean Economy, investigadores del WWF tasaron en 24 trillones de dólares el valor de las pesquerías, los barcos y el turismo del océano, que produce a su vez un valor anual de 2,5 trillones en recursos, una cifra no muy distante de estimativos previos. La idea es llamar la atención sobre la necesidad de darle un manejo sostenible.

9. Me desaparecí

Neurocientíficos del Instituto Karolinska en Suecia reportaron una ilusión perceptual de tener un cuerpo invisible y mostraron cómo el sentimiento de invisibilidad cambia nuestra respuesta física al estrés en situaciones sociales comprometedoras. El estudio apareció en Scientific Reports. En el experimento las personas sintieron su cuerpo en otro lado. Antes se había creado la ilusión de invisibilidad para una mano.

10. ¡Atájenlas!

Astrónomos ya conocían estrellas errantes que se habían ido de sus galaxias, expulsadas en diversas circunstancias. Ahora un estudio en Science reveló la existencia de galaxias errantes, que partieron de su grupo galáctico y ahora andan solas por el espacio, lo que les deparará un destino solitario. Estas galaxias se desplazan a 3.000 kilómetros por segundo y ya no regresarán nunca más a su casa.

El gran misterio climático

Cortesía JPL/Nasa

Es un misterio sin respuesta aceptada aún. Uno de los debates actuales sobre el calentamiento global no es si el planeta seguirá calentándose o si la vida sufrirá por ello ni qué grandes cambios en los patrones climáticos se esperan. No.

Hay un tema que intriga: ¿a dónde se está yendo el calor?

Sí, así como lo lee. Es que a pesar de que las emisiones de gases de invernadero no han dejado de aumentar de manera alarmante, la temperatura del planeta no ha venido subiendo al ritmo que traía. Se ha ralentizado. ¿Por qué?

Algunos estudios sugerían que el calor estaba siendo almacenado por los océanos, pero ayer la Nasa reveló que las aguas profundas no se han calentado significativamente desde 2005.

Al analizar datos satelitales de 2005 a 2013 se encontró que las profundidades abisales, a más de 1.945 metros, no se han calentado. Y pese a todo esto el nivel del mar sigue subiendo, reveló Josh Willis, coautor, del Jet Propulsion Laboratory de la Nasa.

Se acumulan más y más gases, pero la temperatura del aire no sube al mismo ritmo. La temperatura del océano encima de los 1.900 metros aún viene subiendo pero no tan rápido.

Hace menos de dos meses un estudio sugería que el mar sí estaba absorbiendo el calor. Los satélites dicen que no.

Un misterio no resuelto. ¿Qué será?

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