Así está afectando El Niño a Colombia (informe)

Visitantes se refrescan en la calurosa Medellín. El Colombiano

Con El Niño no se juega. El fenómeno hace estragos ya en Colombia, en donde hasta el fin de semana 210 municipios tenían racionamiento de agua y 300 con riesgo de tenerlo, en palabras del ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao.

Incluso en el Valle de Aburrá se siente. La Empresa de Servicios Públicos de La Estrella inició racionamiento en centros poblados como La Tablaza y Pueblo Viejo.

El fenómeno hace de las suyas. Y aunque algunas lluvias refrescan de tanto en tanto algunas regiones, lo peor está por venir. El informe del Centro de Predicción del Clima sugiere que se intensificará hacia noviembre-diciembre. Y se extenderá posiblemente hasta marzo de 2016

No es solo la carencia de agua que afectaría al 50% de los municipios colombianos, son otras situaciones inherentes.

El departamento de Tolima se ha convertido en el más caliente, con el mayor número de poblaciones con temperatura superior o cercana a los 40 grados centígrados.

Natagaima, cuya temperatura promedio se sitúa en los 26°C lleva varias semanas como la ciudad más caliente del país, con 43°C y hasta un poco más, afectando las actividades diarias de sus algo más de 23.000 pobladores a orillas del río Magdalena..

A Natagaima se suman las poblaciones también tolimenses Armero, Prado, Saldaña, Ambalema por encima de los 40°C, más que en cualquier otra región del país.

En Medellín la temperatura promedio de septiembre ha estado sobre 30 grados dice el Ideam.

Pero la sequía y el calor no solo afectan a las personas. Los ganaderos del Cesar han reportado la muerte de más de 25.000 reses en el fuerte verano desde inicios de año. Allí la producción lechera habitual de 1 millón de litros diarios pasó a 300.000 por las condiciones climáticas.

En ese departamento las pérdidas por el calor y la sequía superan los $200.000 millones según fuentes gremiales.

Alertas

Pero hay otras situaciones que atiza el fuerte verano. Una es la reducción del nivel de los ríos. El Ideam lanzó esta semana una alerta por el nivel del Magdalena en sectores desde Puerto Berrío, Antioquia, hasta Bolívar. En algunos puntos la altura de las aguas no supera los 70 centímetros. Es el nivel más bajo de los últimos 28 años.

No solo se dificulta la navegación sino el suministro de agua en poblados que toman el agua del río. También sufren los establecimientos dedicados al cultivo de peces.

La pesca se ha reducido al punto que en algunas poblaciones ribereñas se surten con el pescado traído desde los Llanos.

El Cauca, el San Jorge y el Amazonas también tiene seriamente disminuido su caudal, así como los ríos Pance de Cali, Manzanares y Gaira en Santa Marta y Bogotá.

El reconocido Caño Cristales en el Meta fue cerrado al público por la disminución del agua que hace peligrar la vida en él.

En Antioquia están muy afectados los ríos Nechí, Medellín, Nare, Mulatos y Chigorodó, entre otros.

Los incendios, según reporte del Ministerio del Medio Ambiente, han consumido 92.000 hectáreas y aunque no todos pueden atribuirse a El Niño, el prolongado verano aumenta el número. Este año van casi 3.800 reportados, incluyendo varios activos aún.

Todo esto sin conocer el consolidado del sector salud: diversos estudios han demostrado desde los años 90 la relación directa entre El Niño y el aumento de casos de enfermedades transmitidas por vectores, como malaria, dengue y leishmaniasis. Se espera que ocurra igual con la nueva chicungunya.

El fenómeno de El Niño de 1997, que fue tan fuerte como el actual (este aún lo puede superar), dejó pérdidas en Colombia por más de US $564 millones según un informe en su momento de la Cepal.