Mis 10 noticias científicas de la semana (19-25)

1. Los pies, refugio perfecto

Si usted desea conocer la casa de los hongos, bienvenido a los pies. Más de 80 clases distintas de hongos se encuentran en esa parte del cuerpo según estudio presentado en Nature. Esos microorganismos andan por toda la ‘geografía’ humana de la piel, pero la mayor variedad se encuentra en los pies, dijo Julie Segre, coautora del estudio, genetista del National Human Genome Research Institute. Este es el primer censo de los hongos de la piel. Al identificar los nocivos de los que no, se podrían desarrollar tratamientos orientados al pie de atleta y a las infecciones de las uñas, dos de las condiciones más comunes. Dada la dificultad y demora para cultivar hongos en laboratorio los científicos recurrieron a la identificación mediante el ADN.

2. La hora de un buen trío

No se trata de una revelación científica, pero uno de tantas situaciones celestes ocurre en el cielo del fin de semana. Júpiter, Venus y Mercurio aparecen muy cerca desde nuestro punto de vista, una danza que no volverá a verse tan bien hasta 2026 según los expertos. Los tres planetas se han visto por oeste minutos después de irse el Sol. Cada día se separarán más.

3. No es un milagro, pero muchos Lázaros despiertan

Astrónomos de la Universidad de Antioquia descubrieron un gran cementerio de cometas en el cinturón principal de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter. Allí residen al menos 500.000 asteroides de 1 metro a casi 1.000 kilómetros. Se descubrió que un 17% de esos cuerpos serían cometas muertos y otros que resucitan, lo que los astrónomos denominaron cometas Lázaro, lo que es posible cuando se acercan un poco más al Sol por alguna interacción planetaria y comienzan a sublimar agua de nuevo. Todo un logro de la Astronomía local.

4. Y los pingüinos dejaron de volar

Aunque el estudio no se centró en pingüinos sino en cormoranes (Phalacrocorax pelagicus), una especie de aves que aún conserva cierta habilidad para volar y que se zambullen en el agua propulsándose con sus patas, científicos saben ahora porqué los pingüinos no vuelan: las aves no pueden tener una doble habilidad, volar y nadar, porque la capacidad para sumergirse debilita la habilidad para volar. Para nadar bien las alas tiene que acortarse o crecer mucho más, lo que impide que vuelen. Un largo proceso evolutivo. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

5. Nada como una buena rascada

Cuando a uno le pica en un punto se debe a un circuito neural que vincula las células en la periferia del cuerpo con el cerebro, sugiere un estudio en ratones, por lo que el proceso no tendría que ver con el mecanismo del dolor como se ha pensado. Y la proteína Nppb (polipéptido natriurético b) que solo se encuentra en las neuronas del circuito son las responsables de que se manifieste la sensación. Al suprimirlas, los ratones no sentían piquiña. Y al inyectarles más entraban en una rasquiña desenfrenada. El estudio fue publicado en Science.

6. La cucaracha no quiere que la engañen más

Son más listas y no hay nada qué hacer: las cucarachas evitan las trampas dulces diseñadas para matarlas. La rápida evolución de esa conducta que les permite caminar por entre deliciosas trampas azucaradas demuestra la capacidad del sistema sensorial del insecto para cambiar en respuesta al ambiente. Algo muy importante para la supervivencia y que revela porqué escapan a los venenos. El sistema sensorial permite que los insectos naveguen en su medio, pero no se sabe mucho de cómo se adapta a los cambios en él. Ayako Wada-Katsumata de North Carolina State University y colegas trabajaron con cucarachas alemanas y en pocos años estas aprendieron a evitar esas trampas, reportaron en Science. Por eso no caen con tanta facilidad.

7. Esa vacuna sí sirvió

Científicos desarrollaron una vacuna más efectiva contra la influenza, probada con éxito en animales, mejor que la que se usa comercialmente hoy. Incluso, protegería contra variedades de influenza que no han emergido, según el estudio publicado en Nature. “Nos conduce hacia una vacuna universal de la influenza”, dijo Gary Nabel, quien dirigió el estudio. La vacuna se basa en nanopartículas de influenza en vez de los virus inactivados de las tradicionales. El próximo paso: pruebas en humanos para ver si en verdad protege.

8. Corales para la vida

Colombia tiene una nueva área donde comenzará a defenderse la vida con mayor ahínco: el Parque Nacional Natural Corales de Profundidad, frente al Archipiélago de San Bernardo, delante del golfo de Morrosquillo. Con un área de 142.192 hectáreas pasa a ser el área 57 en lograr su protección en el sistema de Parques. De importancia estratégica son los corales que contiene, donde abundan las especies y sirven de cuna para que los pececillos y otros animales marinos comiencen la vida y se nutran. El sitio es además un libro abierto para la ciencia.

9. La vitamina matabacterias

Altas dosis de vitamina C pueden eliminar con rapidez poblaciones enteras de cepas de bacterias causantes de la tuberculosis resistentes a las medicinas, lo que se logra al inducir una reacción química que produce altos niveles de radicales que afectan el ADN, reveló un estudio en Nature Communications. El estudio se hizo en cultivos de laboratorio de Mycobacterium tuberculosis y deben ser replicados ahora en vivo para determinar si funciona. De ser así sería un gran avance en el tratamiento de una enfermedad en expansión.

10. Los billetes vienen con regalos

Un estudio reveló la presencia de 710 géneros de bacterias en dos billetes de $1.000 colombianos secuenciados por el Centro Nacional de Secuenciación Genómica de la Universidad de Antioquia y Roche. El 5% son patógenos, aunque no se ha hecho la clasificación por especies. Y los hongos presentes serán analizados en el segundo semestre. Una muestra de la capacidad del CNSG y su equipo de investigadores.

Arañas piensan con las patas

Aunque pensar con los pies puede ser un insulto, no en todos los casos. En el de las arañas, no.

Investigadores del Smithsonian Tropical Research en Panamá reportaron que los cerebros de unas arañas pequeñas son tan grandes que cubren todas las cavidades del cuerpo e incluso alcanzan sus patas.

Como parte de una investigación en marcha para entender cómo la miniaturización afecta el tamaño del cerebro y l el comportamiento, los científicos midieron el sistema nervioso central de 9 especies de arañas, desde las enormes de la selva húmeda a otras tan pequeñas como la cabeza de un alfiler. A medida que se hacen más pequeñas, su cerebro proporcionalmente se hace mayor, llenando más parte de las cavidades corporales.

“Mientras más pequeño el animal, más tiene que invertir en su cerebro, lo que significa que aún arañas pequeñísimas son capaces de tejer una red y realizar otras tareas complejas”, explicó William Wcislo, jefe de científicos del Instituto.

“Descubrimos que los sistemas nerviosos centrales de las arañas más pequeñas ocupan casi el 80% de las cavidades corporales, incluyendo un 25% de sus patas”.

“Algunas de las más pequeñas e inmaduras crías tienen cuerpos deformados, abultados. Ese abultamiento contiene exceso de cerebro. Adultos de la misma especie no lo presentan. Las células cerebrales solo pueden ser tan pequeñas dado que la mayoría de las células tienen un núcleo que contiene todos los genes de la araña, y eso ocupa espacio.

El diámetro de las fibras nerviosas o axones no pueden ser más pequeños porque si no el flujo de iones que transportan las señales nerviosas se interrumpe y las señales nos e transmitirían adecuadamente. Una opción es darle más espacio al sistema nervioso.

“Creemos que las arenas jóvenes pueden ser más que todo cerebro porque existe una regla general para todos los animales, la regla de Haller, que dice que a medida que un cuerpo es menor, la proporción del tamaño tomado por el cerebro aumenta”, dijo Wcislo.

El cerebro humano apenas representa 2-3% de nuestra masa corporal. Algunos de los cerebros más pequeños de hormigas que medimos representan cerca del 15% de su biomasa, y algunas de las arañas son más pequeñas”.

Como las células cerebrales emplean mucha energía, estas arañitas convierten probablemente mucho de la comida en energía cerebral.

En el estudio se incluyeron arañas como Nephila clavipes, una gigante que pesa 400.000 veces más que la más pequeña estudiada, ninfas del género Mysmena.

Foto de Nephila Clavipes, cortesía Pamela Belding-STRI

Ciencia curiosa

Pies delatores. La mayoría de los criminales evitan dejar sus huellas dactilares en la escena del crimen. Bueno, pronto tendrán que volar: las huellas de sus pisadas también deberán preocuparles. La planta de los pies tiene una presión identificable que es una firma personal y puede ser empleada para identificar un individuo con una confiabilidad del 99%, según un análisis con 104 sujetos. El trabajo examinó sólo individuos descalzos. Cómo los zapatos alteran los patrones no está claro aún. Los datos son ahora fáciles de analizar, se reportó en el Journal of the Royal Society Interface y dispositivos para la presión de los pies son fáciles de instalar, por lo que la técnica puede ser usada en el futuro. Curioso.

Canarios sinvergüenzas. Los canarios machos, no reconocidos precisamente por su gran inteligencia, son lo suficientemente listos para no flirtear con entusiasmo con otras hembras, cuando sus parejas están mirando. Estudios con criaturas tan diversas como grillos y gupis han llevado a que se forme la idea de que las audiencias importan en el mundo animal. La conducta agresiva cambia, por ejemplo, dependiendo de quién esté observando, pero menos conocida es la importancia que –macho-hembra conceden, según investigadores de Université Paris Ouest Nanterre La Défense en Francia. Los canarios machos ajustan su agresividad según la audiencia, pero también miran si está su pareja para flirtear, se reportó en Plos One. Curioso.

¿Aló, delfines? La comunicación de los delfines parece ser más afín a la forma como hablan los humanos de lo que se pensaba antes. Los sonidos de delfines grabados en los años 70 fueron reanalizados para revelar que usan vibraciones de tejido antes que bigotes para comunicarse. El estudio, publicado en Biology letters, descompuso las grabaciones mediante programas computacionales de matemáticas y de visualización, lo que permitió al equipo determinar la frecuencia y la armonía de cada sonido tipo silbido, que son vibraciones de tejido como las que producen mamíferos terrestres. Eso explicaría porqué comparten información y se reconocen unos a otros a pesar de la profundidad en la que nadan. Curioso.

Uñas surgieron hace 55 millones de años

El origen de las uñas, esas terminaciones de manos y pies que se pintan de rojo o sobre las cuales se hacen verdaderas obras de arte, acaba de ser precisado por científicos, de la Universidad de Florida, John Hopkins y Brooklyn College.

Centro de la moda y de la atención en mujeres, las uñas habrían surgido al menos hace 55 millones de años en primates, teniendo funciones críticas como protección de los dedos que permitían una mayor sensibilidad al tocar y habilidad para asirse de algo.

Los investigadores recuperaron y analizaron la más antigua evidencia de uñas en primates modernos, confirmando que se desarrollaron con cuerpos pequeños, echando por tierra hipótesis de que habían evolucionaron primero en primates de gran cuerpo.

Más de 25 especimenes de Teilhardina brandti, un primate extinguido descrito originalmente a partir de un molar inferior, que incluían piezas de los dientes superiores y huesos del tobillo muestran que esos mamíferos vivían en árboles. Sus uñas les facilitaban a estas criaturas tipo lemur asirse de las ramas y moverse a través de los árboles con mayor agilidad, según los investigadores.

“Si usted toma todos los primates que viven hoy, tienen características que lucen iguales, pero a diferencia de las personas muchos de ellos viven en los árboles”, dijo Jonathan Bloch, del Museo de Historia Natural del campus de la U. de Florida. “Al encontrar partes del esqueleto de este primate primitivo, podemos ver si las uñas estaban presentes en el ancestro común del grupo que incluye lemures, monos y humanos, evidencia directa contraria a la especulación”.

En el artículo en la edición en circulación del American Journal of Physical Anthropology, se suministra un mejor entendimiento de las relaciones evolutivas de uno de los modernos primates más antiguos, así como el marco temporal y las condiciones ambientales que permitieron el desarrollo de uñas en los dedos de las manos y los pies, un rasgo exclusivo en primates.

Los especimenes de T. brandti fueron recogidos en los últimos siete años en la cuenca Bighorn en Wyoming (E. U.) y representan las primeras especies norteamericanas del grupo de los euprimates, también conocidos como primates verdaderos. Los fósiles datan del Eoceno temprano, hace unos 55,8 millones de años, al tiempo que el calentamiento global de 200.000 años del Paleoceno-Eoceno.

Demuestran el efecto Axe en pájaros

Un poco de desodorante aquí y, oh, bellas mujeres caerán rendidas a mis pies. Bueno: mujeres tal vez, sino pájaras, y tampoco pies, sino… a mis alas.

Científicos acaban de demostrar el efecto Axe en pájaros canoros.

Un investigador de Michigan State University reveló el proceso por el cual los machos llaman la atención mediante comunicación química, reveló en el último número de Behavioral Ecology.

Las esencias son usadas por muchos organismos con distintos fines, como atraer y evaluar parejas, pero esta es la primera vez, según un informe de prensa, que se demuestra que sucede entre pájaros canoros, dijo Danielle Whittaker, del Beacon Center for the Study of Evolution in Action.

Tal como en los comerciales: un hombre se baña en fragancia y hordas de chicas caen rendidas. Bueno, los machos de algunas aves usan la misma táctica al segregar su propia colonia de una glándula en la base de su cola. No solo atrae hembras, sino que tiene el efecto no buscado de llamar la atención de machos también.

“Es una clase de efecto Axe, en el que las hembras eran atraídas por la esencia y no parecía importarles de dónde provenía, si de su propia población o de otra, aún aunque miembros de esas poblaciones se comportan distinto”, dijo Whittaker. “Y pienso que los machos eran atraídos también en respuesta agresiva a la esencia de otro macho”.

Esta clase de aves canoras no han sido investigadas mucho por su sentido del olfato dado que poseen pequeños bulbos olfativos en relación con el tamaño del cerebro entre todas las aves. Pero recientemente investigadores descubrieron que poseen un alto número de receptores olfativos y han probado que son capaces de usar los olores para ayudarles a encontrar su camino.

Foto cortesía

El olor de los pies es el que atrae… la fatal malaria

Algo los llama. ¿Será el olor? La malaria, transmitida por hembras del mosquito Anopheles, provoca al menos 1 millón de muertes al año en países tropicales.

La hembra es guiada al cuerpo por el CO2 que expiramos los humanos. Pero, curiosamente, no se dirige hacia donde sale el dióxido de carbono. No. Va directo hacia… ¡los pies!

El científico Remco Suer descubrió cómo esas hembras utilizan el olor de los pies en los últimos metros de su recorrido para alcanzar el sitio preferido para extraer sangre.

El estudio se hizo con Anopheles gambiae, principal transmisor de malaria en África. Emplea sus órganos olfatorios (dos antenas, un par de apéndices de la mandíbula y el proboscis (proyección tubular de la cabeza o de la parte anterior del tubo digestivo de un organismo) en busca de una fuente para obtener su alimento.

Desde una distancia de varias decenas de metros, los mosquitos detectan el CO2, que es parte del aire exhalado por los humanos; pero no lo siguen hasta la fuente, sino que a cierta distancia, ya más cerca de su víctima, se dirigen a los pies, donde prefieren picar.

Suer, del grupo de Entomología de Wageningen University, en la que presentó hoy el estudio que le sirve de tesis de doctorado, descifró el mecanismo para tal comportamiento.

Un estudio previo dentro del proyecto, financiado por la Fundación de Bill y Melinda Gates, había mostrado que una bacteria que reside en el pie produce varios olores e identificó 10 olores bacteriales en esa extremidad, los que mezclados son atractivos para el mosquito.

Suer demuestra ahora que 9 de esos 10 olores son detectados por las neuronas olfatorias presentes en estructuras tipo capilaridad en las partes de la boca del insecto.

Es más: descubrió que 5 de los 10 olores microbianos son capaces de bloquear la respuesta al CO2. Al bloquearse esa señal, el mosquito deja de orientarse hacia esa fuente y les presta atención a los olores que emanan de los pies.

Los olores que bloquean el CO2, entonces, pero que activan otras neuronas olfatorias pueden tener algún uso en barreras de olor que atrapen la atención del insecto y, por ende, no piquen a la persona sino que encuentran un final inesperado.

Casos curiosos de la ciencia

Embarazos más cortos. Cerca de 150 genes humanos que están evolucionando más rápido pueden estar involucrados en el nacimiento más rápido de los bebés, según se desprende de estudio publicado en Plos Genetics. El cerebro más grande y las pelvis más estrechas han hecho que los humanos nazcan antes que otros mamíferos, propusieron los científicos liderados por Louis Muglia de Vanderbilt University. Los genes ayudarían a que pese a un embarazo más reducido con respecto a otros mamíferos, madre e hijo sobrevivan. Uno de los genes, el receptor de la hormona estimulante del folículo contiene variantes asociadas con los partos prematuros en mujeres danesas y áfrico-americanas. Bien curioso.

Semen bactericida. Los patos salvajes de plumaje más colorido no sólo son de mejor calidad sino que podrían albergar otra característica muy útil a las hembras: un semen antimicrobiano. Al analizar el semen de ciertos patos machos, Anas platyrhynchos, encontraron en ensayos de laboratorio que combatían la E. coli y otras bacterias. Las hembras patas prefieren machos coloridos, por lo que la evolución habría favorecido la preferencia por ellos para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas sexualmente. El estudio aparecerá en Biology letters. Curioso.

Marcianos miedosos. ¿Por qué no habremos hecho contacto con seres de otras civilizaciones planetarias? Explicaciones hay de toda clase. Adrian Kent, del Perimeter Institute for Theoretical Physics en Waterloo (Canadá) sugiere que les da miedo dar señales de vida, indicando que las especies inteligentes podrían estar preocupadas, con razón, en autopromocionarse ante los peligros a los que podrían exponerse. La selección evolutiva, dijo, tiende a extinguir especies que muestran sin preocupación su hábitat. El estudio lo puso en arXiv.org. Bien curioso.

A discreción… ¡marchen! Científicos identificaron la señal que ordena a los animales moverse. Con electrodos colocados en langostas espinosas de agua salada, los llamados crayfish, detectaron la activación de células justo cuando los animales comenzaban a caminar. Instantes antes, ciertas células cerebrales recibían una secuencia de mensajes. En el reporte en Science indican que esas señales pueden preparar los cuerpos para distintas clases de movimientos voluntarios. Curioso.

Mercurio benéfico. El contenido de mercurio en algunos peces asusta a los comensales, pero un nuevo estudio de científicos de Harvard publicado en The New England Journal of Medicine sugiere que ingerir ciertos niveles de ese elemento sería benéfico para el corazón: no provoca, como se creía, infartos ni derrames, pero los nutrientes en el pez sí podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. El mercurio se mide en las uñas de los pies, donde se acumula tras ser absorbido por el cuerpo durante años. ¿Será? Curioso.

Qué cosas tan curiosas

Uñas y cáncer. Las uñas de los pies podrían ser muy útiles para… ¡evaluar el riesgo de cáncer de pulmón! Bueno, al menos en fumadores. Esto, gracias a los niveles de nicotina que se acumulan en las uñas de bajo crecimiento. Un análisis de pedazos de uña de 850 personas durante 12 años reveló que aquellas con los más altos niveles de nicotina en sus uñas eran 3,5 veces más probable de tener un diagnóstico de cáncer de pulmón que aquellos con niveles bajos, según un estudio en el American Journal of Epidemiology. Más que curioso.

Caja negra. Una caja negra la tienen todos los aviones. Pero… ¿y las naves espaciales? Buen punto. Por eso se acaba de diseñar una, que fue probada a bordo del módulo japonés de carga HTV2. Tras desligarse de la Estación Espacial Internacional, el módulo se desintegró y la caja negra fue expulsada. Cayó en algún punto del océano Pacífico entre Chile y Nueva Zelanda. Sobrevivió el reingreso a la atmósfera, por lo que los técnicos se mostraron muy esperanzados en este útil dispositivo.

Cuando el trasbordador Columbia se desintegró tras reingresar a la atmósfera, de los cerca de 700 sensores se pudo saber que por un resquebrajamiento ingresó plasma a una ala, derritiéndose luego y produciendo el desastre en el que murieron 7 tripulantes.

La caja negra inventada, REBR, suministrará todos los datos de las naves. No será recuperada del océano. No. Cuando caiga, transmitirá toda la información a la red de satélites de comunicación Iridium. Curioso.

Temor a las alturas. Si usted padece acrofobia, el temor a las alturas, una fobia tan sentida que la persona no es capaz ni de pararse en una simple silla, podría tener una ayuda a la mano.

Una dosis adicional de la hormona del estrés podría serle muy útil, al menos en palabras de Dominique Quervain, de la Universidad de Basilea en Suiza.

Es común que personas con alguna fobia sean tratadas exponiéndolas a lo que les causa el temor. La idea es que si se aprendió una fobia, se puede reducir su intensidad aprendiendo que no hay nada que temer.

Una nota en New Scientist indica que experimentos con animales sugieren que cortisola, una hormona humana en respuesta al estrés, ayuda a aumentar ese aprendizaje. Y para examinar si era útil, Quervain se las suministró a 40 personas con acrofobia antes de someterlos a un programa de desensibilización de situaciones vertiginosas crecientes exhibidas mediante un dispositivo virtual.

A los tres días de dada la dosis, esas personas sintieron mucho menos miedo de alturas virtuales y reales medido por cuestionario y exámenes de conductancia en la piel. La diferencia se mantenía al mes. El estudio fue publicado en proceedings of the National Academy of Sciences. Bien curioso.

Viento y montañas. Una razón más para no subestimar el viento. Sabido es que destruye todo lo que encuentra a su paso cuando adquiere altísima velocidad. Seca y reseca, también. Bueno: el viento no deja crecer las montañas. Un estudio de la Universidad de Arizona en Asia Central en la cuenca Qaidam, reveló que allí debería haber una montaña, pero lo que hay son pilas de arena. “Nadie había pensado que esto fuera posible”, dijo el profesor Kapp, vinculado a la investigación. Eso no está en los textos, en donde los ríos y los glaciares figuran como las fuerzas que moldean las montañas en términos de quebrar el material que las compone.

Ese olorcito que atrapa moscas

En sus pies podría estar un arma más para combatir la malaria y, quizás otras enfermedades.

Una media usada y una botella de levadura fermentada sería un medio barato y eficaz para atrapar mosquitos, según un nuevo estudio.

Científicos probaron varios ingredientes para trampas en Kenya occidental y encontraron que podría llevar esos insectos fuera de los humanos.

Los mosquitos siguen el dióxido de carbono (CO2) que es exhalado por los animales de los que se alimentan, transmitiendo en el caso de los humanos enfermedades como la malaria y el dengue.

Es común que los investigadores empleen trampas con carnadas de CO2 producidas industrialmente para capturar los mosquitos para su estudio, pero científicos de Wageningen University en Holanda, la Universidad de Nairobi en Kenya y el Internacional Centre for Insect Physiology and Ecology, con base en ese país africano, querían ver si podían emplear una versión casera más barata.

Colocaron así algunas trampas con el producto industrial y otras con una mezcla de levadura fermentada y una solución azucarada. Las dos opciones fueron examinadas en varios ensayos de campo en las afueras de Lwanda, una villa rural, cuyos ocupantes dormían bajo toldillos.

Algunos calcetines usados por dos de los científicos, APRA asegurarse que tenían volátiles humanos, fueron agregados a algunas trampas y en otras, como medio de control, se adicionaron calcetines limpios.

Las trampas que mejor resultado produjeron fueron las que contenían los calcetines y la levadura fermentada, de acuerdo con el reporte de SciDev.Net.

La malaria mata de uno a dos millones de personas cada año en países tropicales.

Resumen científico de la semana -marzo 22 al 28

Lunes: tras las pistas del espermatozoide

Lo que sucede entre la inseminación y la fertilización es tema bien interesante. En Science, Mollie Manier, John Belote y Scott Pitnick, profesores de Biología en la Universidad de Siracusa, modificaron genéticamente moscas de las frutas de modo que las cabezas de sus espermatozoides fueran fluorescentes, verdes o rojas, con lo que pudieron observar con detalles lo que sucedía en la vida del esperma dentro de la hembra. Los hallazgos tienen implicaciones en los campos de la biología reproductiva, la selección sexual y la especiación.
La meta inicial, dijo Pitnick era rastrear los mecanismos detrás de la competencia del esperma. “Cuando quiera que una hembra se aparee con más de un macho -y la promiscuidad de las hembras es más una regla que una excepción en la naturaleza- existe conflicto entre los sexos por la paternidad así como una competencia entre eyaculados rivales para fertilizar el huevo. Esa selección sexual postcopulatoria es una poderosa fuerza de cambio evolutivo.
De este modo, volvieron rojo los espermatozoides de un macho y verdes los de otro. “Observamos que están en constante movimiento dentro de los órganos especializados de almacenamiento en la hembra y exhiben un sorprendente y complejo comportamiento”.
El grupo creó otros espermatozoides similares de otras especies, incluyendo una híbrida, por lo que será bien interesante ver qué sucede en este caso.

Martes: el día cuando Lucy caminó en dos pies

Hace tres millones, los ancestros de los humanos modernos aún pasaban gran cantidad del tiempo sobre los árboles, pero… algo estaba ocurriendo.
Desde hace 3,6 millones de años, bajaban a veces de los árboles y caminaban con grandes pasos.
La ciencia siempre se ha preguntado cuándo comenzaron a caminar erguidos los homínidos, existiendo variadas interpretaciones y consideraciones.
David Raichien, profesor de la Escuela de Antropología en la Universidad de Arizona, y colegas de las Universidad de Albany y el Lehman College en Nueva York, desarrollaron evidencia experimental de que caminaban como los humanos en aquellos tiempos y la presentaron en Plos One.
Huellas fósiles preservadas en cenizas volcánicas en Laetoli, Tanzania y descubiertas hace 30 años, sirvieron de base. La importancia de tales huellas en la evolución humana ha sido debatida desde entonces. Los individuos que pudieron hacerlas, que presentan evidencias claras de bipedalismo eran los Australopithecus afarensis, a los cuales pertenece la célebre Lucy, cuyo esqueleto es el más completo ejemplar de esa especie.
Ciertos rasgos en caderas, piernas y espalda en ese grupo indican que habrían caminado en dos pies mientras permanecían en tierra. Pero los dedos curvados de manos y pies así como unos hombros orientados hacia arriba proveen sólida evidencia, según los investigadores, de que Lucy y sus congéneres también pasaban buen tiempo trepados en los árboles.
Esta morfología difiere de nuestro género Homo, que abandonó la vida arbórea hace 2 millones de años para convertirse en practicantes del bipedalismo.
Los científicos crearon modelos tridimensionales de las huellas y examinaron la profundidad relativa de talón y dedos y encontraron que son muy parecidas a las dejadas por una persona cuando camina.
Basados en los análisis de los A. afarensis, creen que quien hizo las huellas caminaba con rodilla y cadera dobladas, tipo chimpancé.
En la imagen se aprecian las huellas de una persona arriba, de una persona caminando con rodilla doblada y abajo las de Laetoli. Cortesía de Randy Haas, de la Universidad de Arizona.

Miércoles: bueno, y ¿por qué hubo dinosaurios?

Hace 200 millones de años, la Tierra era muy diferente a la de hoy. La mayoría de la masa terrestre estaba en un gran continente llamado Pangea. No había océano Atlántico y el mundo era dominado por los crurotarsanes, muy cercanos a los actuales cocodrilos.
Los dinosaurios, en un planeta cuyo clima cambiaba, estaban próximos a aparecer.
¿Qué llevó a la aparición de estos llamativos y grandes animales? Jessica Whiteside, paleobióloga de Brown University, cree haberlo encontrado. Y su artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los científicos construyeron el registro del clima de las frontera entre el Triásico y el Jurásico combinando evidencias fósiles de la extinción de plantas y animales con las improntas de carbono hallado en la cera de hojas antiguas y en madera halladas en sedimentos en lagos mezclados con basaltos denotando la actividad volcánica.
Fue así como hallaron evidencias sólidas de que una intensísima actividad volcánica produjo el exagerado incremento de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que borraron del mapa cerca de la mitad de las especies de plantas y marcaron el fin del Triásico con una de las cinco grandes extinciones que ha sufrido la Tierra en su historia.
Ese aumento en los gases, diezmó la población de crurotarsanes, que habían competido vigorosamente con los primeros dinosaurios del Triásico.
Así, gracias al desastre climático, los pequeños dinosaurios tuvieron toda la libertad para constituirse en los amos del mundo animal.
Los científicos saben que hace 200 millones de años, Pangea se partió y las placas de Norte América y África comenzaron a moverse aparte. Mientras se partían, creándose la base que sería luego el Océano Atlántico, grandes fisuras aparecieron, originándose masivos flujos de lava que cubrieron más de 9 millones de kilómetros cuadrados, un área muy parecida a la de Estados Unidos, la llamada por los científicos Provincia Magmática del Atlántico Central.
Las erupciones duraron unos 600.000 años, un periodo que Whiteside había estimado ya en 2007 en un reporte en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.
Lo que les sucedió a plantas y animales fue deducido por el equipo con investigadores de la Academia Sinica en Taiwán, Columbia University y Woods Hole Oceanographic Institution, quienes analizaron fósiles y registros de carbono de dos antiguas cuencas en Estados Unidos e Inglaterra.
Encontraron evidencias fosilizadas de sedimentos de lagos que estaban en Pangea antes de la partición, logrando datar los flujos más antiguos como de hace 201,4 millones de años, el límite superior en el que comenzó el volcanismo.
Los conteos de polen combinados con el registro de carbono, mostraron que la mitad de la flora del Triásico pereció por el volcanismo. Y se observó un aumento en las esporas de helechos, lo que tiene sentido dado que figuran entre las primeras especies vegetales en regresar al ambiente tras un fenómeno de volcanismo.
En cuanto a animales, los científicos unieron huellas halladas previamente en rocas para establecer que los crurotarsanes perecieron también. Tras los flujos de lava, prácticamente no se encuentran registros fósiles de estos animales.
Todo concuerda, los terópodos -a los cuales pertenecen los carnívoros dinosaurios del velociraptor al Tyrannosaurus rex- se volvieron dominantes, un hecho documentado por Paul Olsen en 2002 en un artículo en el cual se muestra un auge en las huellas de los terópodos tras la extinción masiva.
En la foto de Jessica Whiteside se aprecia un corte en la Provincia Magmática del Atlántico Central. El flujo de lava está presentado en la capa café, y está sobre el blanco del fin del Triásico, mientras este se ve en la capa roja

Jueves: para frenar las enfermedades coronarias

La enfermedad de la arteria coronaria provoca 7 millones de muertes anuales. Cada año decenas de millones de personas deben tomar medicamentos para sobrellevarla o son sometidas a operaciones. Pero las intervenciones, los bypass, solo son un arreglo temporal. Tarde o temprano fallarán, durando de 5 a 10 años.
Las arterias coronarias llevan la sangre al corazón, permitiéndole bombear cerca de 2.000 galones de fluido a través del cuerpo cada día. Cuando se bloquean o se dañan, partes del corazón quedan sin oxígeno, conduciendo a la angina o ataques al corazón.
Mark Krasnow, investigador del Howard Hughes Medical Institute en Stanford University y Kristy Red-Horse, estudiaron cómo se desarrolla el corazón en embriones de ratón para ver cómo se puede inducir las células del cuerpo para reconstruir las arterias averiadas. El informe fue presentado en Nature.
Se había pensado siempre que esas arterias se forman de vasos sanguíneos que salen de la aorta o de un tejido llamado el proepicardium, que cubre el corazón durante su desarrollo. Pero Red-Horse no halló evidencias.
Tras distintos estudios, encontró vasos que salían del sinus venosus (una gran vena que regresa la sangre al corazón en un embrión en desarrollo) y emigraban sobre la superficie del corazón durante su desarrollo e invadían tejido del corazón. En el proceso, se convierten en vasos sanguíneos más generalizados y se rediferencian en arterias, capilaridades y nuevas venas.
Entender el proceso, podría conducir algún día a ver cómo se dañan las arterias y conociendo qué está mal, se podría encontrar una solución.
Si se entienden mejor las señales químicas involucradas en el desarrollo, sería posible fortalecer el crecimiento de arterias coronarias, bien dentro del cuerpo o fuera de él para trasplantes.
Cómo avanza la ciencia.

Viernes: los chinos nos matan a todos

Nadie duda que el crecimiento económico de Asia viene adobado con un ingrediente poco amable: la contaminación.
Científicos del National Center for Atmospheric Research en Colorado (Estados Unidos) mostraron que los gases de la región son levantados hacia la estratosfera durante la temporada de monzones, lo que aporta una nueva evidencia de la naturaleza global de la polución aérea y sus efectos lejos de la superficie de la Tierra, según el reporte entregado en Science.
“Es una vista sorprendente de las interacciones entre mozones y las emisiones químicas generadas en la altamente industrializada región del sur de Asia”, indicó Anjuli Bamzai, director de la División de ciencias Atmosféricas y del Geoespacio en la NSF que financió el estudio.
Los contaminantes como el cianido de hidrógeno son dispersados por la troposfera hacia la estratosfera baja y pueden circular por todo el globo durante años.
El impacto en la atmósfera crecerá a medida que China continúe su crecimiento económico acelerado.
En la foto se aprecia la contaminación en la estratosfera.