Después de todo, morir no es una tragedia

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No es fácil morir, de hecho mucho se le tema a la sola palabra. Dolor, sufrimiento, miedo de estar solos en ese momento final. Pero un estudio en Psychological Science sugiere que en realidad las experiencias de quienes están muriendo son más positivas y menos negativas de lo que la gente piensa.

Cuando imaginamos nuestras emociones al acercarnos a la muerte, pensamos más que todo en la tristeza y el terror”, explicó Kurt Gray de la University of North Carolina en Chapel Hill. “Pero resulta que morir es menos triste y terrorífico -y más feliz- de lo que usted cree”.

En la investigación se examinaron escritos de pacientes terminales y presos en la fila de la muerte, sugiriendo que nos enfocamos desproporcionadamente en las emociones negativas causadas por morir, sin considerar el contexto más amplio de la vida diaria.

Los humanos son increíblemente adaptables, tanto física como emocionalmente y vivimos cada día estemos muriendo o no”, explicó Gray. “En nuestra imaginación, morir es soledad y carece de significado, pero los escritos de pacientes terminales y las últimas palabras de los presos en el pasillo de la muerte están llenas de amor, conexión social y significado”.

Mientras ser positivo parece extraño en alguien cercano a la muerte, nuestro trabajo muestra que es lo típico”, dijo, al referirse a un escrito de una mujer en estado terminal que se publicó en The New York Times solo 10 días después de morir, en la cual expresaba gran amor y humor.

En un estudio, Gray y colegas analizaron el contenido emocional de blogs de pacientes terminales. Consideraron aquellos con al menos 10 posts en al menos 3 meses y el autor tenía que haber muerto en el curso de escritura del blog. Para comparar, pidieron a un grupo de participantes online imaginar que habían sido diagnosticados con cáncer y que escribieran un blog recordando que solo les quedan unos meses de vida.

Mediante un algoritmo y otros asistentes, los investigadores analizaron los escritos reales e imaginados para palabras que describían emociones negativas y positivas, como temor, terror, ansiedad, felicidad y amor.

Se encontró que los textos de aquellas personas en fase terminal incluían más palabras emocionales positivas y menos negativas que aquellos a los que se les pidió imaginar la situación.

Mirando en el tiempo los textos de los pacientes terminales, se encontró también que usaban más palabras positivas a medida que se acercaban a la muerte, lo que no ocurría con los vocablos negativos.

Y en un segundo estudio hicieron un análisis similar con las últimas palabras de los presos en el pabellón de la muerte y las palabras imaginadas por otro grupo de participantes online.

De nuevo hallaron que las palabras de quienes en verdad estaban más cerca a la muerte eran menos negativas y más positivas en el tono emocional que las de aquellos que no estaban cerca a morir.

Tanto los pacientes terminales como los presos enfrentando la ejecución parecían enfocarse en cosas que nos ayudan a darle significado a la vida, incluyendo religión y familia, sugiriendo que estas pueden ayudar a sobreponerse a la ansiedad acerca de la muerte mientras esta se aproxima.

Gray y sus coautores reconocen que puede que los hallazgos no apliquen para todas las personas moribundas, pues no es claro si esos individuos enfrentando una gran incertidumbre o aquellos muriendo a edad avanzada expresen emociones positivas cuando están muriendo.

Al final, los hallazgos sugieren que nuestras expectativas pueden no equipararse con la realidad de morir, lo que tiene implicaciones importantes para la forma como tratamos a las personas que están muriendo.

Actualmente, el sistema médico está enfocado a evitar la muerte, a menudo bajo la motivación de que la muerte es terrible y trágica”, escribieron los científicos. “Esto es entendible dadas las narrativas culturales de la negatividad de la muerte, pero nuestros resultados sugieren que la muerte es más positiva de lo que la gente espera”.

Satisfacción sexual estabiliza las parejas

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Un estudio en parejas recién casadas sugiere que tras una relación sexual existe una especie de resplandor que dura 48 horas, que está relacionado con la calidad de la relación a largo plazo.

Sí, las relaciones sexuales como medio para unir las parejas.

La investigación publicada en Psychological Science “muestra que la satisfacción sexual permanece elevada 48 horas después del sexo”, explicó Andrea Meltzer (Florida State University), directora de estudio.

Y las personas con un ‘resplandor’ sexual más fuerte, es decir quienes reportan un nivel de satisfacción sexual 48 horas después del seco, informan de niveles más altos de satisfacción con la relación meses más tarde”.

Investigadores han teorizado que el sexo tiene un papel crucial en unir la pareja, pero la mayoría de adultos reporta tener actividad sexual no cada día sino cada varios días. Así, Meltzer y colegas trabajaron la hipótesis de que el sexo puede proveer un aliento de corto término de la satisfacción sexual, manteniendo la unión entre los encuentros sexuales y fortaleciendo en el largo plazo la satisfacción de la pareja con su relación.

El estudio cobijó datos de 214 parejas recién casadas. Durante los 14 días se seguimiento reportaron relaciones sexuales cada 4 días, individualmente reportados, y a los 4-6 meses debían reportar la satisfacción con su relación de pareja.

Una relación sexual en un día dado estaba vinculada con la satisfacción sexual en el tiempo. Los participantes reportaban una elevada satisfacción sexual incluso 48 horas luego del acto, satisfacción independiente de la edad o el género, de la personalidad o la duración de la relación de pareja.

En general la satisfacción marital declinó entre el comienzo del estudio y el seguimiento a los 4-6 meses. Pero quienes reportaron altos niveles de ‘resplandor’ sexual parecían estar mejor que los demás.

Los hallazgos sugieren que el sexo está relacionado con la calidad de la relación de pareja en el tiempo mediante los efectos persistentes de la satisfacción sexual.

¿Pueden los genes predecir el éxito?

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¿Pueden estar el éxito en los negocios y en la vida profesional ligados a los genes?

La respuesta, para un estudio aparecido en Psychological Science es… ¡sí!

De acuerdo con la investigación, que se basó en el seguimiento de 1.000 personas durante 4 décadas, algunas características psicológicas vinculan los genes con la movilidad social hacia arriba. Según eso, varios factores psicológicos desempeñan un rol en vincular el perfil genético con varios resultados importantes en la vida, como el logro profesional, la seguridad financiera, la movilidad geográfica y la movilidad social hacia arriba.

El estudio de Daniel W. Belsky de Duke University School of Medicine, se apoyó en estudios previos que muestran un continuo genético que predice el logro educativo de una persona.

En este, se examinaron millones de variantes genéticas de más de 100.000 personas para hallar que esas variantes podían ser reunidas en un marcador poligenético que se relacionaba con el logro educativo. Aquellos con un marcador sobre 0 eran más dados a completar más años de educación.

En el nuevo estudio se encontró que los vínculos genéticos con el resultado educativo también predecían logros más allá.

Se halló que era más probable que aquellos con más altos marcadores poligenéticos dejaran su hogar en busca de oportunidades profesionales, construían carreras más exitosas, manejaban mejor el dinero y tenían parejas con niveles de educación e ingresos más altos.

También se encontró que esos marcadores más altos se asociaban con la movilidad social, los niños con marcadores poligenéticos mayores tendrían a tener más éxito socioeconómico así provinieran de familias relativamente pobres.

No se encontró una relación entre esos marcadores altos y la salud física.

Pero en general los investigadores advirtieron que el aporte genético al éxito personal es de todas maneras pequeño.

Así reacciona el cerebro adolescente a los ‘likes’ en redes sociales

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La recompensa de las redes sociales: un estudio publicado en Psychological Science encontró que los mismos circuitos cerebrales activados al comer chocolate o al ganar dinero, se activan en los adolescentes cuando ven gran cantidad de ‘likes’ en sus fotos o en las fotos de sus amigos en una red social.

Un estudio que se hizo mediante escaneo cerebral d ellos muchachos.

A los 32 adolescentes de 13 a 18 años se les pidió participar en una pequeña red social tipo instagram. Luego les mostraron 148 fotografías en un computador durante 12 minutos, incluyendo 40 que cada uno había entregado, y se analizó su actividad cerebral mediante imágenes de resonancia magnética funcional.

Cada foto mostraba también el número de ‘likes’ que supuestamente había recibido de otros participantes, pero en verdad fue asignado por los investigadores.

Cuando veían sus propias fotos con un gran número de ‘likes’, observamos actividad en varias regiones cerebrales”, dijo Lauren Sherman, investigadora del Centro de Medios Digitales de Niños de la Universidad de California en Los Ángeles.

Una regio´n muy activa fue una parte del estriado llamada núcleo accumbens, integrante del circuito de recompensas del cerebro. Se cree que este es muy sensible durante la adolescencia.

También se observó con los ‘likes’ activación de regiones conocidas como las regiones sociales y otras relacionadas con la atención visual.

Para decidir si dar clic en una foto que les gustaba, los adolescentes eran muy influenciados por el número de otros likes que tenía la imagen.

Los adolescentes vieron fotos neutras, como de alimentos y amigos, y otras riesgosas, como de cigarrillos, alcohol y adolescentes con ropas provocativas. Para los 3 tipos, incluyendo las propias, era más probable que les dieran like si tenían ya otros likes.

Cuando miraban las riesgosas en comparación con las neutras, mostraban menos activación de áreas asociadas con el control cognitivo y la inhibición, incluyendo la corteza cingulada dorsal anterior, las cortezas prefrontales bilaterales y las cortezas laterales parietales, que son regiones relacionadas con la toma de decisiones y que pueden inhibirnos de participar en ciertas actividades o nos dan luz verde para seguir.

Ver fotos que implican una conducta riesgosa parece reducir la actividad en las regiones que ponen freno, debilitando tal vez el filtro ‘tenga cuidado’ en los adolescentes.

La falta de dinero produce dolor físico

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La falta de dinero duele, pero de verdad: duele físicamente. Aquellos que sienten que su situación económica es endeble sienten más dolor según un estudio publicado en Psychological Science.

El hallazgo sugiere que al menos en parte que esa respuesta puede deberse al sentimiento de no tener control sobre la propia vida.

“En resumen, nuestro estudio revela que duele físicamente no tener seguridad económica”, según la directora de la investigación Eileen Chou, de la Universidad de Virginia. “Los resultados de seis estudios establecen que la inseguridad económica produce dolor físico, reduce la tolerancia a este y predice sobre el consumo de analgésicos”.

La investigación surgió de la observación de dos tendencias que coexisten: el aumento de la inseguridad económica y el aumento de las quejas por dolor físico. Los investigadores lanzaron la hipótesis de que esas situaciones debían tener algún vínculo.

Y lo tenía: datos de diferentes fuentes con 33.720 individuos reveló que en los hogares en los cuales ambos adultos estaban desempleados se gastaba 20% más en analgésicos en comparación con aquellos en los que al menos uno de los dos trabajaba.

Y un estudio online con 187 participantes indicó que dos medidas de la inseguridad económica .el desempleo de un participante y el estado de auto inseguridad- estaban correlacionados con el reporte de dolor por parte de los participantes, medido por una escala de 4 puntos.

En otro estudio online, participantes que hablaban de un período de inestabilidad económica reportaron casi el doble de dolor físico que quienes citaban un periodo de estabilidad, un patrón que persistía luego de considerar otros factores como edad, y estatus laboral.

Además se reportó en otra investigación con estudiantes que la inseguridad económica podría estar ligada con la tolerancia al dolor.

Se encontró además que la interpretación subjetiva, cómo se siente la persona incide más que el estado económico objetivo.

Resumen científico de la semana

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1. El mejor no incentiva

Es muy común: en las oficinas destacan al empleado del mes o del año. En los centros educativos también. Lo hacen para poner de ejemplo su esfuerzo. Ahora un estudio en Psychological Science sugiere que esa distinción puede tener un efecto contrario en los demás: los desalientan a tener más logros, lo que los autores llaman ‘un desestímulo ejemplar”. Eso significaría que hay que alentar otro tipo de prácticas en instituciones y empresas.

2. Tortugas a la carta

Hoy en algunos países del sudeste asiático la sopa de tortuga es una exquisitez. En otros lugares no se consume. No fue siempre así. Cerca e Tel Aviv, Israel, científicos desenterraron fósiles de tortugas de hace 400.000 años que sugieren que eran consumidas por los habitantes de aquella época, mostrando la diversificación de la dieta de quienes vivieron en el Paleolítico. El estudio apareció en Quaternary Science Reviews.

3. Confieso que lo hice

Una nueva investigación aparecida en Proceedings of the National Academy of Sciences muestra que la privación del sueño puede hacer que las personas admitan falsamente que hicieron algo malo. En Estados Unidos, por ejemplo, las falsas confesiones son cerca del 25% de los casos de convictos injustamente encausados. Esa táctica es común en interrogatorios a sospechosos, haciendo que la persona pierda la capacidad de anticipar las consecuencias de sus acciones.

4. Hormona riesgosa

La hormona arginina vasopresina promueve la cooperación arriesgada en humanos dice estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences. La cooperación se ha sabido, es intrínsecamente reconfortante para las personas permitiéndoles subvalorar riesgos asociados con ella. En el experimento, las personas que recibieron esa hormona eran mucho más dados a cooperar en un juego que suponía altos riesgos, que aquellos que no la recibieron algo que sugiere que esa hormona desempeña un papel activo en ese comportamiento.

5. Juntos es mejor

Los pájaros pequeños también forman lazos duraderos con sus congéneres, además compartir largos viajes con ellos, una cercanía que favorece la reproducción y facilita el proceso de ajustarse a un nuevo lugar, según el estudio aparecido en Bird Study. Esa característica había sido observada y estudiada en aves grandes. Los miembros de un grupo de luganos pueden permanecer juntos hasta 4 años.

6. Emisores clandestinos

No habían sido muy estudiados en cuanto a su aporte. Por eso sorprenden los datos de un estudio aparecido en Nature Geoscience que dice que los estanques o humedales pequeños de menos de media hectárea que solo comprenden 8,6% del área de lagos y estanques responden por el 15,1% de las emisiones de dióxido de carbono y 40,6% de metano de esos cuerpos de agua. Para el estudio revisaron 427 de esos humedales.

7. La estatura y el cáncer

Las personas de mayor estatura tienen menos riesgo de desarrollar enfermedades como las cardiovasculares y la diabetes, pero un mayor riesgo de cáncer, lo cual se debe a la activación de un sistema relacionado con los factores de crecimiento. El estudio apareció en The Lancet Diabetes & Endocrinology y tiene implicaciones para la guía médica.

8. De víctima a victimario

La Tierra, según varios investigadores, tiene mucho que agradecerle a Júpiter pues según sus estudios ha servido de escudo protector desviando cometas y asteroides dada su gran influencia gravitacional. Una investigación aparecida en Astrobiology cuestiona esa creencia y dice que por el contrario Júpiter y Saturno se han encargado de ‘patear’ objetos hacia el sistema solar interior, del cual la Tierra forma parte. ¿Cuál hipótesis prevalecerá?

9. Pobreza, flacura y gordura

Cuánto comes dependerá para muchos de cuán acomodada era su familia. Un estudio sugiere que las personas que de niños padecen hambre, cuando crecen y tienen mayor riqueza comen incluso en ausencia de hambre, lo que influye en la tendencia a la obesidad y otros desórdenes, según el artículo en Psychological Science. La pobreza interrumpe el vínculo entre hambre y comida.

10. A vivir más

Investigadores demostraron que las células senescentes, que no se dividen y se acumulan con la edad, impactan de modo negativo la salud y acortan la vida de los ratones en un 35%. El estudio revela que la eliminación de esas células retrasa la formación de tumores, preserva el funcionamiento de tejidos y órganos y extiende el ciclo vital sin efectos adversos observados. La pregunta ahora es ¿servirá para humanos? El artículo apareció en Nature.

Lo mejor de la semana en ciencia

Piquero patirrojo en la Isla Navidad. Foto Csiro

1. Era una ave plástica

Cerca del 60% de todas las aves marinas tienen plástico en su estómago reveló el estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, que recogió 50 años de información. En 1960 se encontraba en menos del 5% de individuos, mientras en 2010 era casi el 80%, lo que sugiere que a 2050 cerca del 99% de todas las especies tendrán plástico en su organismo. El estudio sugiere además que 90% de todas las aves vivas hoy han comido alguna clase de plástico en algún momento

2. Un panorama gris

No, no es que esté viendo mal: el mundo parece un poco más gris de lo normal cuando estamos bajitos de ánimo, “feeling blue”, sugiere una investigación publicada en Psychological Science. En el estudio, los participantes que fueron inducidos a sentirse tristes eran menos precisos para identificar colores en el eje azul-amarillo que aquellos que tenían emociones neutras. Es decir: nuestro estado de ánimo y las emociones pueden afectar cómo vemos el mundo alrededor.

3. Ejercicio que satisface

El gozo de trotar, ejercicio que se disfruta. Ese sentimiento de bienestar, de libertas y energía extra que los corredores experimentan a veces no solo es asunto de endorfinas. Un nuevo estudio publicado en Cell Metabolism encontró al parecer otro responsable de esa sensación: la dopamina, un neurotransmisor para la motivación. Los efectos gratificantes del ejercicio son modulados por la leptina, que inhibe la actividad física a través de neuronas de dopamina en el cerebro. A menos leptina, más dopamina y mayor disfrute.

4. Así surgimos

Por primera vez científicos trazaron un mapa de todos los genes activados en los primeros días de un óvulo fertilizado, suministrando una comprensión más profunda del desarrollo inicial del embrión. Poseemos cerca de 23.00 genes, pero a los 2 días de la fecundación solo hay 32 activos y a los 3 días ya son 129. 7 de los genes hallados y caracterizados no habían sido descubiertos. Son aquellos genes los necesarios para iniciar el desarrollo embriónico humano. El estudio apareció en Nature Communications.

5. Resecos

Las sequías y las olas de calor se dan hoy con mucho mayor frecuencia, reveló un análisis de 50 años de información. El estudio publicado en Proceeding of the National Academy of Sciences, definió las olas de calor como 3 a 7 días consecutivos calientes, con temperaturas en el percentil 90 del registro histórico, mientras que las sequías fueron descritas como periodos durante los cuales la precipitación fue 20% o menos con respecto a lo normal.

6. Planeta poco frondoso

Un estudio publicado en Nature sugiere que en el planeta hay 3,04 billones de árboles, mucho más de lo que se estimaba hace pocos años, pero 46% menos que los que había al comienzo de la civilización humana. A cada persona le ‘corresponderían’ 422 árboles. En Colombia son cerca de 51.000 millones, algo más de 1.000 por habitante. El estudio permitirá afinar modelos sobre cobertura vegetal, deforestación y cambio climático.

7. Solo era un escorpioncito

Como para salir corriendo: un escorpión marino gigante de 1,8 metros que, por fortuna, vivió hace 467 millones de años y que es el pariente más lejano de las actuales arañas y garrapatas. Es el pentecopterus, un gran depredador. Su hallazgo fue descrito en BMC Evolutionary Biology, demostrando que los eurypteridos vivieron unos 10 millones de años antes de lo que se estimaba y que debieron ser muy diversos aunque escasean en el registro fósil.

8. No nació para matemático

Los niños prematuros pueden tener una inteligencia algo menor que puede influir en una menor capacidad para las matemáticas y un efecto para el aprendizaje en la edad adulta según artículo publicado en Psychological Science. Un hallazgo que podría ayudar a quienes tienen esa condición, para ser considerados en las aulas de clase. Aunque esta clase de estudios no aplican, lógico, a todas las personas, deben ser replicados por futuras investigaciones.

9. La risa atrae

Si una mujer conoce un hombre. Este trata de ser gracioso y ella se ríe mucho. Posiblemente ella quede interesada en tener una cita con él. Y hay una señal más que podría indicar una posible atracción romántica: si los dos ríen juntos más tiempo, hay una mayor conexión. Eso sugiere al menos un estudio publicado en Evolutionary Psychology.

10. Nuestra mezcla es exclusiva

La Tierra tendría alrededor de 1.500 minerales no descubiertos aún sugiere un nuevo que estudio, que además va más allá: dice que la diversidad mineral de nuestro planeta es única y no tendría par en el cosmos. Los minerales se forman por mezclas novedosas de elementos, combinaciones facilitadas por la actividad geológica y la interacción del agua con las rocas, así como por la actividad biológica como las reacciones químicas con el oxígeno y el material orgánico. El estudio apareció en Earth and Planetary Science Letters.

El sudor de otros nos puede alegrar

La dicha está en el olor del sudor. No es tan desagradable como podría pensarse.

Los humanos pueden comunicar emociones positivas, como la alegría, a través del olor del sudor dice una investigación en Psychological Science.

El estudio sugiere que producimos compuestos químicos o quimio-señales cuando experimentamos alegría que pueden detectar otros que huelen nuestro sudor.

Un resultado interesante considerando que algunos estudios previos han demostrado que las emociones negativas relacionadas con temor y disgusto se comunican mediante la composición química del sudor. Pocos se habían enfocado en si se podrían comunicar emociones positivas.

“Nuestro estudio muestra que estar expuesto al sudor producido bajo alegría induce un simulacro de alegría en los receptores e induce un contagio del estado emocional”, explica Gün Semin, de Utrecht University en Países Bajos, autor senior del estudio. “Eso sugiere que alguien que esté contento infundirá ese estado en otros que estén cercanos. En cierto sentido, el sudor de la alegría es algo como sonreír, es contagioso”.

El estudio realizado se dividió en varias partes, con participantes oliendo camisetas, tanto hombres como mujeres.

Ambos géneros mostraron una respuesta positiva a las emociones. Y las mujeres mostraron además enfocarse en tareas de procesamiento perceptual, en concordancia con investigaciones que han mostrado que participantes inducidos a experimentar un genio positivo tienden a mostrar más estilos de procesamiento global.

El acetaminofén reduce las emociones

La medicina con un doble efecto: físico y emocional

Quita el dolor, no hay duda. Pero también podría reducir las emociones.

Sí, el acetaminofén tiene un efecto que era desconocido: reducir el placer. Un estudio aparecido en Psychological Science reveló que los participantes que tomaron esa sustancia reportaron menos emociones fuertes relacionadas tanto con fotos placenteras como con otras desagradables.

Estudios anteriores habían demostrado que ese ingrediente trabaja no solo sobre el dolor físico sino también sobre el dolor sicológico. El nuevo estudio va más allá al demostrar que también reduce la intensidad con la que se sienten las emociones positivas, indicó Geoffrey Durso, cabeza de la investigación en The Ohio State University.

Es decir, tomar ese medicamento podría tener consecuencias mayores a las consideradas hasta hoy.

“Puede ser visto como un liberador multipropósito de emociones”, dijo, no solo del dolor físico.

Una situación clara es que las personas no se dan cuenta de cómo se impactan sus emociones cuando toman acetaminofén. “La mayoría probablemente ni se entere”, dijo.

En el estudio se trabajó con 82 participantes, a la mitad de los cuales se suministraron 1.000 miligramos y a la otra un placebo. Luego se esperó 60 minutos a que obrara.

Después se les mostraron 40 fotos de bases de datos usadas para generar respuestas emocionales.

No se sabe si otros analgésicos como ibuprofeno y la aspirina tendrían el mismo efecto.

Hay amigos que saben de qué moriremos

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La personalidad de uno indicaría cuanto tiempo se puede vivir, algo que conocen mejor los amigos que uno mismo. Eso sugiere un estudio de investigadores de Washington University en San Luis, publicado en Psychological Science.

El estudio demuestra que la personalidad de uno cuando se están en los 20 pueden predecir cuán largo vivirá a lo largo de 75 años y que los amigos cercanos son mejores para reconocer esos rasgos.

“Usted espera que sus amigos estén inclinados a verlo de manera positiva, pero ellos son también observadores agudos de sus rasgos de personalidad que podrían enviarlo más pronto a la tumba”, indicó Joshua Jackson, profesor de esa institución.

Los hombres participantes en el estudio vistos por sus amigos como más abiertos y conscientes terminaban viviendo más. Las mujeres participantes cuyos amigos las calificaban con estabilidad emocional y agradabilidad también vivían más.

“Nuestro estudio muestra que las personas son capaces de observar y calificar la personalidad de sus amigos con la suficiente exactitud para predecir la mortalidad varias décadas antes”, agregó.

Quiere decir que la gente puede ver características importantes relacionadas con la salud aún cuando los amigos tengan buena salud y mucho antes de la muerte.

Y es que no es secreto que los rasgos de nuestra personalidad tienen impacto sobre la salud. Rasgos como la depresión o la ansiedad y la ira pueden estar ligados a un mayor riesgo de varias enfermedades y preocupaciones de salud, incluyendo la muerte a temprana edad.

Es más probable que los hombres que son conscientes coman bien, hagan ejercicio y eviten riesgos como conducir sin el cinturón de seguridad, mientras las mujeres emocionalmente estables son mejores para mantener a raya la depresión, la ira y la ansiedad.

Otros estudios han demostrado que el punto de vista de uno sobre su personalidad puede ayudar a evaluar el riesgo de mortalidad. Este se centra en el de los amigos y parece funcionar.