Este animal depende de que se acelere su evolución

Un cuol en su medio. Foto Wikipedia

Un cuol en su medio. Foto Wikipedia

¿Pueden los humanos acelerar la evolución? Pues eso es lo que se está intentando en Australia con un objetivo claro: salvar al cuol o satanelo septentrional (Dasyurus hallucatus) de la extinción. Continuar leyendo

Los ecosistemas están heridos

Llanuras en Kenya. Foto Good Free Photos

Llanuras en Kenya. Foto Good Free Photos

Aunque no lo notemos, las alarmas de la vida están en ON. El 80% de 94 procesos ecológicos que constituyen las bases de ecosistemas marinos, de agua dulce y terrestres sanos muestran señales de distrés ante el cambio climático.

Es el impacto provocado por el hombre que lo afectará asimismo con más pestes, enfermedades, menos pesquerías y campos agrícolas decrecientes.

Con solo un aumento de 1 °C se sentirán grandes impactos, en palabras de Brett Scheffers, de la Universidad de la Florida, uno de los autores del estudio aparecido en Science.

Ese grado de más ya se ha alcanzado en ocasiones. Si la temperatura aumenta 1,5 °C, meta máxima de las acciones globales contra el calentamiento global, el futuro ecológico será incierto, según David Dudgeon, de la Universidad de Hong Kong, otro de los autores.

Los genes están cambiando, la fisiología de las especies y rasgos como el tamaño corporal están cambiando, las especies se están moviendo para estar en un espacio de clima adecuado y todos estos son signos de ecosistemas bajo presión”, precisó Scheffers.

Los extremos de temperatura están provocando un proceso evolutivo de adaptación, incluyendo tolerancia a la temperatura, cambios en la relación de sexos, menor tamaño corporal y migración, enfatizó John Pandolfi, de la Universidad de Queensland.

En los sistemas marinos las condiciones cambiantes son generalizadas.

Los humanos dependen de ecosistemas saludables para un amplio rango de bienes y servicios, como alimento y agua limpia. Conocer la salud de los ecosistemas es vital para la adaptación a las nuevas circunstancias.

Para James Watson, también de Queensland, los impactos del cambio climático se sienten en todos los ecosistemas, no hay ninguno libre en la Tierra y ya no se puede pensar que es un tema preocupante en el futuro.

Para los investigadores hay que poner un mayor esfuerzo en reducir las emisiones con miras a evitar un incremento mayor de la temperatura.

Los peces reconocen rostros humanos

El pez arquero. Foto Cait Newport

El pez arquero. Foto Cait Newport

Cada día sorprenden más: hay peces que pueden reconocer los rostros humanos, una capacidad que no se les conocía.

Eso es lo que sugiere un estudio publicado en Scientific Reports, realizado por científicos de las Universidades de Oxford y Queensland, que estudiaron un pez tropical, el arquero.

Ser capaz de distinguir entre un gran número de rostros humanos es una tarea difícil, sobre todo por el hecho de que las caras comparten los mismos rasgos básicos. Todas tienen dos ojos sobre la nariz y boca, de modo que para distinguir las personas se deben identificar diferencias pequeñas en sus rasgos”, expresó Cait Newport, primer autor.

Se dice, agregó, que es tan difícil la tarea que solo la logran primates, que tienen un cerebro grande y complejo. Es más, los humanos tenemos un área especializada del cerebro para reconocer rostros, lo que habla de esa complejidad.

Por eso se quería saber si otro animal con un cerebro más simple y pequeño sin necesidad evolutiva de reconocer las caras humanas, eran capaces de hacerlo.

Se encontró que el pez, que carece de una corteza visual sofisticada como la de los primates, son sin embargo capaces de discriminar 1 rostro de 44 nuevos. Una capacidad de discriminación visual impresionante.

En el estudio, al pez tropical arquero, conocido por su capacidad de expeler unos chorros de agua para cazar presas aéreas, se les mostraron dos imágenes de rostros humanos y se les entrenó para a elegir una emitiendo los chorros. Luego se le presentaba ese rostro con uno siempre distinto y escogían el que habían aprendido a reconocer y lo hicieron aunque de las fotos se eliminaron detalles como forma de la cabeza y color.

El pez fue muy preciso al seleccionar la cara correcta, con un desempeño del 81 % en el primer experimento (escoger el rostro entre 44) y 86 % en el segundo (con los rasgos faciales como brillo y color modificados).

Un cerebro menos complejo que tareas complicadas. ¿Cómo?

Ser papá después de los 40 o 50: riesgo para el bebé

Aunque las mujeres pierden su fertilidad al envejecer y se ha sabido que los hombres no, eso podría no ser cierto de acuerdo con un nuevo estudio.

Ser padre en la vejez tiene sus riesgos para… los descendientes. Los hombres también tendrían su reloj biológico de la fertilidad.

Los descendientes de ratones de edad avanzada tienen varias mutaciones en regiones con genes asociados con los desórdenes de la conducta, de acuerdo con una investigación publicada en Translational Psychiatry.

Los hallazgos podrían explicar porqué los niños de hombres viejos tienen tasas más altas de esquizofrenia y autismo que los de hombres más jóvenes.

En The Scientist, Dolores Malaspina, quien no estuvo vinculada al estudio dijo que “este estudio es muy importante”. Científicos han sido reticentes a creer que las mutaciones en los espermatozoides de los mayores derivarían en desórdenes del comportamiento, agregó.

En 2006, Malaspina y colegas, al estudiar una cohorte israelí halló que los niños de hombres con más de 40 años era casi seis veces más probable que tuvieran autismo que aquellos de padres menores de 30. Otros estudios han mostrado que quienes sufren esquizofrenia o autismo tienen más copias de mutaciones, en las que un pedazo de ADN no está o aparece replicado, que aquellos sin los desórdenes. Pero no era claro si convertirse en papá a edad avanzada llevaba a esas mutaciones o si las mutaciones eran la causa de los problemas, explicó John McGrath, psiquiatra de Queensland Brain Institute en Australia.

Para ver si la edad incidía en el número de copias de las mutaciones, McGrath y colegas aparearon ratonas jóvenes de 3 meses con ratones de la misma edad o de edad media (12 a 16 meses). Los descendientes de los padres mayores tenían seis nuevas copias de mutaciones, incluyendo varias en genes que han sido asociados al autismo, la esquizofrenia y el desarrollo del cerebro.

“Desde hace muchos sabemos que las mamás de edad más avanzada tienen un mayor riesgo de resultados adversos en la salud, como el síndrome de Down. Pero la epidemiología y los modelos animales están sugiriendo que el reloj de la fertilidad también suena para los hombres”, concluyó McGrath.