Vientos de 3 millones de kilómetros/hora

Burbujas en el centro galáctico. Cortesía autores

¿Huracanes? Huracanes los de la Vía Láctea. Sí. Por el tiempo en que nuestros ancestros estaban apenas bajando de los árboles, una poderosa erupción ocurrió en el centro de nuestra Vía Láctea, enviando gases y material a una velocidad de 3,2 millones de kilómetros por hora.

Hoy, casi 2 millones después, astrónomos observan los resultados de esa explosión: nubes de gas abajo y encima del plano de la galaxia extendiéndose unos 30.000 años luz.

La estructura fue descubierta hace 5 años por como un resplandor de rayos gamma en el cielo en la dirección al centro galáctico. Desde entonces esos globos han sido observados en rayos X y ondas de radio. Los astrónomos midieron gracias al Hubble la velocidad y composición de esos misteriosos lóbulos.

Andrew Fox, del Space Telescope Science Institute, cabeza del estudio que será publicado en Astrophysical Journal Letters, indicó que desde nuestro punto de vista estamos sentados en primera fila para ver el espectáculo.

Las burbujas Fermi, como se les denominó, sugiere que un evento muy violento en el núcleo galáctico lanzó gas energizado al espacio.

El grupo pudo medir por primera vez que el gas cerca de la burbuja se mueve hacia la Tierra, mientras el del otro lado va en sentido opuesto. Su velocidad es de más de 3 millones de kilómetros hora.

La burbuja contiene silicio, carbono y aluminio lo que sugiere que el gas está enriquecido por los elementos pesados producidos en dentro de las estrellas que representan los remanentes fósiles de la formación estelar.

La temperatura es de unos 9.700 grados centígrados más frío que en la mayoría de los flujos de gas caliente de unos 10 millones de grados, lo que indica que se estaría observando quizás gas interestelar en nuestro disco de la galaxia.

Mis 10 noticias científicas de la semana (6-12)

1. Un pájaro muy exitoso

Durante los 22 millones de años de existencia, los colibríes se han estado reinventando todo el tiempo reveló un estudio que por primera vez analizó de manera amplia esta familia, un análisis basado en 284 de las 338 especies conocidas. Parte del éxito se debe a la formación de 9 grupos o clados, su relación única con las plantas y la continua conquista de nuevas áreas. El estudio apareció en Current Biology. Aunque dependen del néctar de las flores para copar las grandes necesidades energéticas de su metabolismo, los cambios coordinados en las flores y la forma del pico ha derivado en la aparición de nuevas especies de colibríes y plantas.

2. Ni tan oscura

Al analizar las fuentes de rayos gamma en el centro de la galaxia astrofísicos notaron que no responden por toda la cantidad de energía que se detecta, lo que indica que el exceso debería deberse a la materia oscura que se encuentra en esa región. La materia oscura compone la mayor parte de la materia del universo y es fundamental para la cohesión de estructuras como las galaxias. El estudio se basó en datos del telescopio espacial de rayos gamma Fermi, de la Nasa.

3. El asunto sí es grave

Un nuevo informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático afirma que el cambio climático sí está afectando comunidades, la agricultura y los ecosistemas y los impactos deben crecer a futuro. El reporte revela que los gobiernos del mundo están gastando poco en prepararse para las consecuencias de este fenómeno acelerado por el hombre como se evidenció en otro informe en octubre pasado.

4. La Luna sí es viejita

Mientras Marte se formó en solo 2 a 5 millones tras el comienzo del Sistema Solar, la Luna lo hizo unos 100 millones de años después del inicio según un estudio publicado en Nature y que se basó en análisis del interior de la Tierra combinado con simulaciones de computador. La Luna surgió luego de un poderoso impacto de un cuerpo enorme contra la Tierra.

5. Un mar confinado

Gracias a los datos aportados por la sonda Cassini que trabaja en el sistema de Saturno hace 10 años y mediante un método que utiliza la gravedad, científicos determinaron que en el polo sur de la pequeña luna Encelado (de tan solo 500 kilómetros de diámetro) por donde fluyen géiseres vistos por la nave en 2005, habría un océano de agua salada. Estaría unos 30 a 40 kilómetros bajo la superficie y tendría una profundidad de 10 kilómetros. El estudio fue presentado en Science.

6. Comer para envejecer

Un estudio con monos macacos (Macaca mulatta) mostró que aquellos a los que se les permitió comer lo que querían tenían dos veces más probabilidad de morir en cualquier momento que aquellos a los que se les redujo la dieta en un 30%. El estudio, de la Universidad de Wisconsin, se suma a otros que han sugerido que la restricción calórica podría retrasar el envejecimiento. El estudio apareció en Nature Communications. En 2012 otro estudio de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos había puesto en duda las ventajas de la restricción en las calorías.

7. Cogiendo músculo

Investigadores de la Universidad de Duke en Estados Unidos, lograron crecer tejido muscular, que se ve y funciona como músculo real, incluso con una habilidad sorprendente: la de autorrepararse, por lo que podría ser empleado en un futuro en la medicina regenerativa. Hasta ahora solo se han hecho ensayos con ratones. Los resultados de la investigación aparecieron en Proceedingsof the National Academy of Sciences. Los científicos utilizaron fibras musculares contráctiles desarrolladas y una especie de piscina de células madre inmaduras, las llamadas células satélite, que tienen la particularidad de poder convertirse en tejido muscular.

8. No hay enemigo pequeño

Los fósiles dicen que hace cerca de 252 millones de años el 90% de las especies de la Tierra fueron borradas del mapa, la mayor de las 5 extinciones masivas del planeta y aunque se ha buscado el culpable, no se ha hallado con certeza. Un grupo de científicos del MIT traen evidencias de quién pudo ser. No fueron asteroides, tampoco los volcanes y enormes incendios. No. El enemigo en verdad, requiere microscopio para su detección: ¡microbios! Sí arqueas productoras de metano, Metanosarcina, que repentinamente florecieron explosivamente en los océanos arrojando grandes cantidades de metano en la atmósfera, modificando el clima y la química de los mares. El estudio fue publicado en Proceeding of the National Academy of Sciences.

9. Un respiro para los cetáceos

La Corte Internacional de Justicia determinó que Japón no utilizaba ya la caza de ballenas con fines científicos sino comerciales por lo que no podrá seguir haciéndolo en aguas de la Antártida. A los japoneses, sin embargo, les queda continuar la cacería en el Atlántico norte, donde no rige la prohibición. No se sabe cuál será la actitud del gobierno japonés ahora que se le cierra una puerta a una cacería que rechaza hoy casi todo el planeta.

10. Amor y trampa

La hormona oxitocina, llamada también la hormona del amor por ser una de las responsables de fijar los lazos entre personas y entre madre e hijo, por ejemplo, parece que bajo ciertas circunstancias también alienta la deshonestidad revelaron científicos en un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences. No parece ser la molécula de la moral sino que a veces tiene un papel contrario: ser inmoral.

Habrían detectado señales de la materia oscura

Hasta que la descubran. El telescopio espacial de rayos gamma Fermi aportó los datos más sólidos hasta ahora de que una parte de los rayos gamma en el centro de la galaxia provienen de la materia oscura, esa sustancia desconocida que compone la mayor parte del universo material.

Eso analizaron científicos del Laboratorio Fermilab, el Centro para la Astrofísica de Harvard, el MIT y la Universidad de Chicago, que desarrollaron nuevos mapas que muestran que el centro galáctico expide más rayos gamma de los que podrían explicarse mediante las fuentes conocidas y ese exceso es consistente con ciertas formas de materia oscura.

“Los nuevos mapas nos permiten analizar el exceso y examinar si las explicaciones más convencionales, como púlsares no vistos o colisiones cósmicas de rayos en las nubes de polvo pueden responder por él”, indicó Dan Hooper, astrofísico del Fermilab en Batavia, cabeza del estudio.

En el centro de la galaxia abundan los rayos gamma provenientes de sistemas binarios interactuantes, púlsares aislados y remanentes de supernovas, así como de partículas colisionando con el gas interestelar. Es también el lugar donde se esperaría encontrar la mayor densidad de materia oscura, la que solo afecta la materia normal y la radiación mediante la gravedad.

Las grandes cantidades de materia oscura atraen la materia normal formando estructuras visibles como las galaxias.

Se cree que esa materia está constituida por Wimps o Partículas Masivas Débilmente Interactuantes.

Cuando los científicos sustrajeron todas las fuentes conocidas de rayos gamma en el centro de la galaxia, quedaba un remanente de emisiones. Ese exceso parece más prominente a energías entre 1 y 3.000 millones de Electronvoltios (Gev), casi 1.000 millones de veces más grande que la de la luz visible y se extiende afuera al menos unos 5.000 años luz desde el centro.

Eso sugiere la aniquilación de partículas de materia oscura con una masa entre 31 y 40 GeV, explicando el exceso en la radiación.

El artículo fue presentado a Physical Review D.

En la imagen se ve a la izquierda toda la emisión de rayos gamma, a la derecha con las fuentes conocidas excluidas. Cortesía T. Linden, U. Chicago

Ciencia movida: Mis 10 noticias científicas de la semana (18-23)

1. El intestino tiene clave frente al cáncer

Una población de microorganismos que obtienen su comida y otros beneficios de otros organismos que viven en el intestino se requiere para una buena respuesta a la terapia contra el cáncer, según un estudio hecho con ratones por científicos del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos. Se encontró que ratones libres de gérmenes o tratados con antibióticos para eliminar las bacterias intestinales se afectaban en su capacidad de responder a la inmunoterapia que disminuye el crecimiento del cáncer y prolonga la supervivencia. Además, se reducía la capacidad de responder a drogas de quimioterapia como oxaliplatino y cisplatino. Los hallazgos fueron presentados en Science y comienzan a preguntarse si será igual en humanos.

2. La explosión más potente jamás registrada

Si hubiera sucedido cerca, la Tierra se hubiera achicharrado y ya seríamos materia muerta. Sí. En abril se detectó una poderosa explosión de rayos gamma, las más fuertes del universo. Análisis presentados esta semana indican que nunca se había visto una así. Ocurrió a 3.700 millones de años luz, o sea se produjo en ese momento pero su luz solo llegó ahora. Fue producida por una estrella que colapsó, 20 a 30 veces más masiva que el Sol metida en un tamaño solo dos veces más grande que nuestra estrella. Aunque se han detectado centenares de explosiones gamma, nunca ‘tan cerca’, por lo que se pudo registrar toda su intensidad. Además ha sido la de mayor duración. Los análisis indican que habrá que reescribir las teorías sobre esta clase de eventos cósmicos.

3. Al fin se les vio la cara

Cada segundo miles de millones de neutrinos atraviesan cada centímetro cuadrado de la Tierra, pero son tan esquivos que rara vez interactúan con la materia. Pues bien, el detector de neutrinos conocido como IceCube, una estructura enterrada en la Antártida, detectó 28 neutrinos de origen astrofísico en aceleradores cósmicos. Esas partículas pueden tener información sobre los fenómenos más energéticos y lejanos del universo como supernovas, agujeros negros, púlsares, núcleos galácticos activos y otros. La mayoría se origina en el Sol o en la atmósfera terrestre, por lo que el IceCube fue concebido para detectar los que provienen de otras regiones del espacio. Los observados tenían una energía de más de un millón de veces aquellos detectados tras la supernova de 1987 en la Gran Nube de Magallanes.

4. Este virus se especializó en crear cáncer

Tras años de estudio, Maura Gillison tuvo resultados concluyentes: No queda duda que personas portadoras del virus del papiloma humano en sus bocas o garganta son 15 veces más proclives a desarrollar cánceres de cabeza o cuello y sobre eso volvió un artículo aparecido en Nature. No solo los provocan sino que esa incidencia viene al alza de manera silenciosa. El hallazgo pone de manifiesto de paso el riesgo que podría tener el sexo oral. Ahora investigan si también causa otros tipos de cáncer.

5. El viaje fue hace 24.000 años

El estudio del ADN de un esqueleto de un joven que se cree vivió hace 24.000 años sugiere que 30% de los americanos modernos provino de este banco genético de personas que habitaban Siberia de acuerdo con un estudio publicado en Nature. Los primeros habitantes del continente habrían estado en aquella época en Beringia e ingresaron a Alaska, lo que además sitúa 10.000 años antes el poblamiento de América, que usualmente se ha situado alrededor de hace 14.000 años.

6. Nos dejaron los virus

Se fueron pero nos los dejaron: virus antiquísimos de los Neandertales han sido hallados en el ADN de los humanos modernos reveló un estudio publicado en Current Biology. Los investigadores compararon información genética de fósiles de Neandertales y otro grupo arcaico, los denisovanos y hallaron evidencias de que virus que estos portaban se encuentran en el genoma humano, habiéndose originado hace más de 500.000 años. El vínculo podría conducir a estudiar posibles relaciones entre los virus del pasado y enfermedades como el cáncer y VIH.

7. Le quitaron el manto de la invisibilidad

De los dos grandes tipos de VIH, solo el 1 causa sida en personas infectadas que no reciben tratamiento. Un estudio publicado en el journal Inmunity reveló cómo el VIH-1 escapa a la detección al hacerse invisible al sistema inmunitario de las personas, mientras el VIH-2 genera una respuesta inmunitaria. El entendimiento de cómo funciona ese manto de la invisibilidad del VIH-1 podría derivar en el desarrollo de vacunas efectivas. El virus usa una de sus proteínas para activar su ‘invisibilidad’. Los investigadores mostraron además cómo modificar el virus para que sea reconocido y genera una respuesta efectiva del sistema inmunitario.

8. Con frío funciona mejor

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que los ratones en ambientes fríos combaten mejor el cáncer que en ambientes más cálidos. En un laboratorio con condiciones entre 30-31 grados no fueron tan efectivos para combatir el cáncer, pero en temperaturas entre 20 y 26 grados mostraron menor formación del tumor y menos metástasis. ¿Qué quiere decir eso? Todavía poco, pero podría ser un nuevo filón para investigaciones en humanos.

9. Dos genes bien fértiles

Solo dos genes en el cromosoma Y permiten que los machos sean fértiles. En un estudio con ratones publicado en Science se encontró que ratones sin el cromosoma Y pero portando los genes Sry y Eif2s3y de ese cromosoma podían producir espermátidos (célula haploide masculina que resulta de la división de los espermatocidos secundarios) introducidos en los óvulos de la hembra mediante inyección, producían embriones que podían ser trasplantados en los oviductos de las hembras para producir descendientes vivos.

10. Los minirriñones

Los minirriñones anunciados esta semana se unieron al grupo de órganos funcionales progenitores cuando científicos españoles y norteamericanos describieron la diferenciación de células madre humanas en células tipo progenitoras renales. El artículo apareció en Nature Cell Biology. Antes otros grupos habían descrito organoides cerebrales y estructuras hepáticas utilizando células madre. De a poco se arma el cuerpo.

Mis 10 noticias científicas de la semana

1. Qué cantidad de energía

Para algunos se trata de cazar pispirispis, pero hay mucho más. El caso es que enterrado bajo cientos de metros de hielo en la Antártida se encuentra el IceCube, un telescopio de neutrinos, esas esquivas partículas que poco interactúan con la materia ordinaria.

Bien, se confirmó en Physical Review Letters que se detectaron 2 neutrinos, lo más energéticos jamás observados, provenientes de una lejana galaxia. Si hubieran llegado del Sol o de interacciones en nuestra atmósfera no tendrían tanta energía.

Se informó que ni el Gran Colisionador de Partículas donde se descubrió el bosón Higgs puede generar tanta energía.

2. ¿Aló, con el espacio?

A manera de experimentación la Nasa envió al espacio los tres primeros celulares inteligentes. Sí, smartphones. La intención es la de ver si funcionan para desarrollar algunas tareas de comunicación y recibo de datos. Los tres están funcionando bien y sus señales son recibidas en distintas antenas en el planeta. De este modo podría abaratarse el costo de algunos satélites indicó la agencia.

3. Me pica me pica, me rasco me rasco

Algunos sostenían que la picazón era una forma de dolor menor, otros que el funcionamiento defectuoso de alguna terminación nerviosa. Nada de eso. Según un estudio aparecido esta semana, fue aislado una clase de células nerviosas que nos hacen rascar y solo rascar.

neuronas picazón. En el estudio aparecido en Nature Neuroscience, se demostró que algunas neuronas sensoriales con terminaciones nerviosas en la piel tienen un único receptor de proteína denominado MrgprA3, que al final de cuenta es el que hace que nos rasquemos ante una picazón.

4. Granitos llegados de lejos

Dos granos de arena hallados en un par de meteoritos en la tierra, sugieren que se se formaron en una misma supernova hace miles de millones de años según un estudio aparecido en Astrophysical Journal Letters. La marca química de cada uno de ellos es muy rara y similar, lo que indica un mismo origen: contienen O18 que sólo se forma en esas poderosas explosiones. La supernova es una explosión de una gran estrella cuando consume su material. ¿Cómo llegaron hasta acá?

5. Hay rayos negros

Aunque del asunto comenzó a hablarse hace dos semanas, solo ahora salió la versión oficial. Sí, rayos negros que se pueden presentar invisibles entre las nubes pueden generar rayos gamma, la forma más potente de energía e irradiar los aviones, pero sin poner en peligro la vida de los pasajeros dijeron los científicos. Son rayos gamma terrestres tan brillantes que pueden enceguecer satélites situados lejos de la escena. Y se presentan a alturas a las cuales viajan los aviones comerciales. Se generan por una forma extrema de rayos y aunque pueden emitir gran cantidad de rayos gamma, emiten poca luz visible según un informe en LiveScience.

6. Einstein no se podía equivocar

Al medir las fuerzas gravitacionales en un pulsar, una estrella de neutrones que gira a gran velocidad y su compañera, una estrella enana blanca, se comprobó una vez más que la Teoría General de la Relatividad publicada por Albert Einstein en 1915 es muy sólida. El sistema medido se encuentra a 7.000 años luz de nosotros. El artículo apareció en Science.

7. A ponerse los anillos

Por estos días, con su máximo acercamiento hoy, Saturno se encuentra en oposición. Quiere decir que la Tierra está interpuesta entre él y el Sol, lo que hace de este fin de mes y de mayo los mejores momentos para observar el gran planeta, en el cual se encuentra desde hace años la sonda Cassini, que ha explorado ese complejo sistema de lunas y anillos. Con binoculares se puede apreciar muy bien el planeta con sus anillos.

8. Pasajeros con destino a su muerte, favor abordar

Se conocieron esta semana más detalles sobre la misión Mars One o Marte Uno, por medio de la cual una empresa privada quiere enviar una misión tripulada a Marte, misión que solo tendría tiquete de ida. En 2016 saldrían naves cargueras que llevarían al planeta rojo todo lo que requeriría la misión. En 2023 viajarían los pobladores del planeta. Para muchos se trata de un proyecto poco cuerdo por todas las dificultades que aún existen para que alguien llegue vivo a Marte y pueda vivir allí un tiempo siquiera.

9. De los bichos y el autismo

Una vacuna desarrollada por científicos de la Universidad de Guelph para bacteria intestinal común en personas con autismo, puede servir a la vez para eliminar ciertos síntomas de esa condición. El estudio liderado por la profesora Brittany Pequegnat apareció en el journal Vaccine. El desarrollo es una vacuna basada en carbohidratos para combatir el Clostridium bolteae. Más del 90% de los niños con autismo presentan desórdenes gastrointestinales y cerca del 75% sufren diarrea. La vacuna, parece, podría aliviar algunos síntomas asociados al autismo.

10. Mire y copie

Dos estudios publicados en Science presentan evidencia sólida de que los micos y las ballenas aprenden también como los humanos: mirando y copiando el comportamiento de los demás. En el primer estudio de Erica van de Waal, de la Universidad de San Andrés en el Reino Unido, se demostró que así obra el aprendizaje entre micos Chlorocebus aethiops. En el segundo, un grupo de esa universidad liderado por Jenny Allen encontró que en las ballenas jorobadas también lo hacen. Una transmisión cultural comprobada.

La Tierra habría recibido poderosa radiación

Si el estallido fuera cerca  mal que le iría a la Tierra, pues se trata de las más poderosas explosiones conocidas: los estallidos de rayos gamma.

Astrónomos dicen que uno que se produjera a menos de 3.000 años luz de la Tierra, las consecuencias serían nefastas.

Pero un estallido así golpeó el planeta en el siglo VIII se acuerdo con investigadores. Aunque no se han encontrado restos espaciales, sí señales en la Tierra. Por fortuna, habría sido un poco más lejano que ese límite crítico.

Los indicios parecerían ser claros se desprende del reporte de dos astrónomos, Valeri Hambaryan y Ralph Neuhauser, del Astrophysics Institute of the University of Jena en Alemania, quienes publicaron sus resultados en el journal Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

En 2012, Fusa Miyake anunció la detección de altos niveles del isótopo carbono 14 y berilio 10 en tres anillos formados en el año 775, sugiriendo que un estallido de radiación golpeó el planeta entre 774 y 775.

Esos dos isótopos se forman cuando la radiación del espacio colisiona con átomos de nitrógeno, que se descomponen para formar aquellas formas pesadas del carbono y el berilio. Un análisis excluyó la posibilidad de una explosión de una cercana estrella masiva, una supernova, pues no hay registros de haber sido observada ni se han encontrado remanentes.

Miyake consideró si una explosión solar pudo ser la causa, pero no son tan poderosas como para explicar el exceso de carbono 14. Y tampoco hay registros de esos años de poderosas auroras que provocan esas explosiones solares.

Tras el anuncio, científicos señalaron un texto de la Crónica Anglosajona que describe un crucifijo rojo visto tras la puesta del Sol y sugirieron que podría ser una supernova. Pero los datos son de 776, muy tarde para explicar los datos del carbono 14. Tampoco hay restos de la supernova.

Hambaryan y Neuhauser tienen otra explicación: dos remanentes estelares muy compactos, llámense agujeros negros o estrellas de neutrones, colisionaron y se fusionaron. Cuando esto sucede, se libera parte de la energía en forma de rayos gamma, la parte más energética del espectro electromagnético que incluye la luz visible.

En esas fusiones, el estallido de rayos gamma es intenso pero corto, típicamente dura menos de dos segundos. Estos eventos se han visto en otras galaxias varias veces al año pero en contraste a los estallidos prolongados, sin luz visible correspondiente.

Basados en las mediciones de carbono 14, los astrónomos consideran que los rayos gamma que habrían golpeado en los años 774 o 775 se habrían originado en un sistema a entre 3.000 y 12.000 años luz del Sol.

Si están en lo cierto, eso explicaría la falta de restos de una supernova o el registro de la poderosa aurora. Otro trabajo sugiere que durante la explosión de rayos gamma de corta duración se emite luz visible que podría ser vista en un evento relativamente cercano. Solo sería observable unos días, pero es una pista para que los historiadores analicen.

También podrían buscar los astrónomos la fusión de un objeto, un agujero negro o estrella de neutrones de 1.200 años a entre 3.000 y 12.000 años luz del Sol pero sin las características señales de polvo y gas que suelen dejar los remanentes de supernovas.

En la imagen de Nasa/Dana Berry dibujo de una fusión de estrellas de neutrones.

Esos increíbles rayos cósmicos

Enorme. Todo en el universo es gigante. El tamaño de las grandes estrellas, las distancias entre estrellas y entre galaxias, las explosiones, la velocidad de los objetos, los… rayos cósmicos.
La Nasa reveló que nuevas imágenes del telescopio espacial de rayos gamma, el Fermi, mostraron remanentes de supernovas que emiten radiación mil millones de veces más energéticas que la luz visible, lo que lleva a los astrónomos un paso hacia delante en el entendimiento de una de las fuentes universales de las partículas más energéticas, los rayos cósmicos.
Estos rayos consisten principalmente de protones que se mueven a través del espacio a casi la velocidad de la luz. En su viaje a través de la galaxia, las partículas son curvadas por los campos magnéticos, lo que confunde sus trayectorias y enmascara su origen.
Entender las fuentes de esos rayos es parte del trabajo de Fermi, según Stefan Funk, astrofísico del Kavil Institute for Particle Astrophysics and Cosmology.
Cuando los rayos cósmicos colisionan con el gas interestelar producen rayos gamma.
“El Fermi nos permite ahora comparar la emisión de remanentes de diferentes edades y distintos ambientes”, agregó Funk.
El telescopio de gran área de Fermi, mapeó rayos gamma de mil millones de electron voltios de remanentes de supernovas de edad media, conocidos como W51C, W44 y IC443, que nunca fueron vistos en esa energía. (La energía de la luz visible es de 2 a 3 electron voltios. Cada remanente son los restos en expansión de una estrella masiva que explotó hace 4.000 a 30.000 años.
Fermi también espió los rayos gamma en electron voltios de Cassiopeia A, un remanente de supernova de sólo 330 años.
Foto Nasa

Gire, gire como un loco

Magnetar. Volvamos con estos objetos. Son estrellas que se resisten a morir. Y qué cifras tan sorprendentes las que los conforman. En un diámetro de 10 a 30 kilómetros contienen la masa del Sol, resultado de estrellas masivas que al agotar su combustible colapsaron y formaron estrellas de neutrones (una cucharada puede pesar lo mismo que una cadena de montañas).
Estos cuerpos giran. Y se conocen cinco de un tipo denominado Repetidores de Rayos Gamma Suaves, que emiten en esa longitud de onda y cuyo campo magnético es una 1.000 veces más poderoso que el de las otras estrellas de nuetrones. Mediciones con la sonda Newton revelaron que el denominado SGR 1627-41gira una vez sobre sí cada 2,6 segundos, el segundo magnetar que más rápido gira.
Qué cantidades tan sorprendentes. En la imagen de la Agencia Europea del Espacio se observa el objeto medido. Hay cuatro conocidos en la Vía Láctea y uno en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia vecina.

Gira, gira y gira

Se acaba de descubrir, con la misión Fermi de la Nasa, el primer pulsar que emite solo en rayos gamma. Un pulsar es una estrella de neutrotes que gira a altísima velocidad. Este lo hace tres veces en un segundo. ¡Qué mareo!
El pulsar yace en los residuos de una supernova, CTA 1, a unos 4.600 años luz en la constelación Cefeo, se formó hace unos 10.000 años y emite 1.000 veces la energía del Sol.
Cuando una estrella grande muere, su núcleo colapsa y se hace tan denso que una cucharada pesaría como toda una montaña.
Se conocen cerca de 1.800 pulsares, la mayoría emitiendo longitud de onda de radio, pero algunos también emiten luz visible o rayos X.
En el montaje de la Nasa-S. Pineault se observa un dibujo del pulsar y el sitio del espacio donde se encuentra.

La estrella borratarjetas

Dibujo de un magnetar, cortesía ESO-L. Cascada

Qué objeto tan extraño. Astrónomos encontraron el objeto más bizarro en el espacio. Miren: emitió 40 flashes luminosos y desapareció. Para algunos, podría ser un eslabón perdido en la familia de las estrellas de neutrones. Se trataría de un cuerpo con un poderosísimo campo magnético que muestra a veces una breve actividad.
Primero emitió un pulso en rayos gamma. Luego tuvo un periodo de actividad durante el cual se observaron 40 destellos y 11 días después una emisión cercana al infrarrojo. Toda una combinación.
Parece que se trata de un magnetar, situado en nuestra Vía Láctea, a unos 15.000 años luz hacia la constelación Vulpecula, el zorro.
Los magnetars son estrellas de neutrones con un campo magnético ultra fuerte: un trillón de veces más fuerte que el de la Tierra.
Imagínense: si estuviera a 200.000 kilómetros de la Tierra, más o menos la mitad de la distancia a la que está la Luna, borraría la información en todas las tarjetas débito y crédito de los terrícolas, puso como ejemplo el astrónomo Antonio de Ugarte Postigo, coautor del trabajo.
Hasta hoy apenas se conoce una docena de magnetars.