La estrella que baila

Ilustración de cómo sería el proceso. Cortesía Nasa

Ilustración de cómo sería el proceso. Cortesía Nasa

Puede estar a solo 800 000 kilómetros de él y danza dos veces cada hora a su alrededor. El baile de la muerte.

Es una estrella enana blanca que gira alrededor de un agujero negro en el cúmulo globular 47 Tucanae, que tiene una compañera, un sistema binario a 14 800 años luz de la Tierra. Este cúmulo se extiende unos 120 años luz y es visible a simple vista en la constelación Tucana.

Y aunque había sido observada por varios años, solo en 2015 se encontró que la compañía era un agujero negro allí que succionaba material de la pequeña estrella que perdió ya casi todo su combustible nuclear.

El hallazgo se hizo con base en el observatorio espacial Chandra de la Nasa.

El sistema, conocido como X9, cambia el brillo en rayos X cada 28 minutos, probablemente el tiempo que le toma a la estrella dar una vuelta alrededor del agujero.

Los datos del Chandra muestran evidencia de grandes cantidades de oxígeno en ese sistema, característica de las enanas blancas. Parece que se encuentra del agujero a unas 2,5 veces la distancia Tierra-Luna.

Está tan cerca del agujero negro que el material está siendo jalado de la estrella hacia el disco de materia alrededor de este, cayendo por lo tanto en él”, dijo Arash Bahramian, director del estudio. “Por fortuna para esta estrella, no creemos que siga su camino hacia este sino que permanecerá en órbita”. De todas maneras su suerte es incierta.

Antes se pensaba que en los cúmulos globulares no existían agujeros negros, pero esta es una muestra de que sí están allí, explicó Jay Strader, coautor.

De cómo el agujero tiene una compañía tan cercana no se saben detalles. Tal vez el agujero dio con una gigante roja, entonces el gas de las regiones externa de la estrella fueron expulsadas. El núcleo remanente de la gigante terminó en enana blanca, la compañía del agujero. Luego la órbita de la binaria se habría encogido ante la emisión de ondas gravitacionales hasta que el agujero comenzó a jalar el material de la enana.

Otro posible escenario sería que la enana blanca sea compañera de una estrella de neutrones en vez de un agujero negro. En este caso la de neutrones gira más rápido y jala material de su compañía.

El estudio aparecerá en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Un almuerzo estelar que duró 10 años

Ilustración del gran evento. CXC/M. WEISS; X-RAY: NASA/CXC/UNH/D. LIN ET AL, OPTICAL: CFHT

Ilustración del gran evento. CXC/M. WEISS; X-RAY: NASA/CXC/UNH/D. LIN ET AL, OPTICAL: CFHT

Muy goloso. Un agujero negro gigante despedazó una estrella cercana y continuó engulléndosela durante casi una década, diez veces más largo el almuerzo que otros que se habían detectado según un estudio de la Universidad de New Hampshire.

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Vientos de 3 millones de kilómetros/hora

Burbujas en el centro galáctico. Cortesía autores

¿Huracanes? Huracanes los de la Vía Láctea. Sí. Por el tiempo en que nuestros ancestros estaban apenas bajando de los árboles, una poderosa erupción ocurrió en el centro de nuestra Vía Láctea, enviando gases y material a una velocidad de 3,2 millones de kilómetros por hora.

Hoy, casi 2 millones después, astrónomos observan los resultados de esa explosión: nubes de gas abajo y encima del plano de la galaxia extendiéndose unos 30.000 años luz.

La estructura fue descubierta hace 5 años por como un resplandor de rayos gamma en el cielo en la dirección al centro galáctico. Desde entonces esos globos han sido observados en rayos X y ondas de radio. Los astrónomos midieron gracias al Hubble la velocidad y composición de esos misteriosos lóbulos.

Andrew Fox, del Space Telescope Science Institute, cabeza del estudio que será publicado en Astrophysical Journal Letters, indicó que desde nuestro punto de vista estamos sentados en primera fila para ver el espectáculo.

Las burbujas Fermi, como se les denominó, sugiere que un evento muy violento en el núcleo galáctico lanzó gas energizado al espacio.

El grupo pudo medir por primera vez que el gas cerca de la burbuja se mueve hacia la Tierra, mientras el del otro lado va en sentido opuesto. Su velocidad es de más de 3 millones de kilómetros hora.

La burbuja contiene silicio, carbono y aluminio lo que sugiere que el gas está enriquecido por los elementos pesados producidos en dentro de las estrellas que representan los remanentes fósiles de la formación estelar.

La temperatura es de unos 9.700 grados centígrados más frío que en la mayoría de los flujos de gas caliente de unos 10 millones de grados, lo que indica que se estaría observando quizás gas interestelar en nuestro disco de la galaxia.

¿Detectaron la materia oscura?

Axiones (azul) del Sol podrían convertirse en fotones (naranja) en el campo magnético de la Tierra (rojo). Cortesía Nature

Provenientes del Sol llegan noticias extraordinarias: lo que podría ser la primera detección de la materia oscura.

Y podría ser porque aunque la teoría parece decirlo, hay que estar más seguros, pues no es pequeña casa el anuncio.

Resulta que el análisis de 12 años de datos de telescopio ha encontrado una señal de lo que los físicos creen sería la primera detección de la esquiva forma de materia.

Los astrónomos hallaron variaciones en la corriente de rayos X vistos por el observatorio de la Agencia Espacial Europea, que semejan lo que podría esperarse si los axiones –una hipotética partícula de materia oscura- estuviera interactuando con el campo magnético de la Tierra.

La matera oscura, dice un artículo en Nature, es el nombre de la sustancia que compone cerca del 85% de la materia en el universo. Se le denomina oscura porque su presencia puede ser inferida por el jalón que produce en las estrellas. Hasta ahora ha evadido todos los intentos de detectarla de manera convincente.

Si se confirma el hallazgo del axión sería un descubrimiento enorme. El líder del estudio, George Fraser, de la Universidad de Leicester en el Reino Unido, falleció solo 2 días después de que junto a los coautores enviaran el paper para aprobación.

El artículo fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, aunque los investigadores no alzan campanas al vuelo: “Encontramos un resultado inusual que no podemos explicar por ningún método convencional y la teoría del axión sí lo hace”, dijo el coautor Andy Read. “Es solo una hipótesis, y la mayoría de las hipótesis no funcionan”.

Los axiones fueron propuestos para explicar una anomalía en un área distinta de la Física, la teoría de la fuerza nuclear fuerte, una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza.

Esta partícula sin carga y muy ligera sería creada en el núcleo del Sol y difícilmente interactuaría con la materia ordinaria, lo que le permitiría deslizarse a través de miles de kilómetros de plasma solar y escapar al espacio. Pero los axiones interactuarían con un campo magnético, como el que rodea la Tierra y convertirse en fotones de rayos X. Estos fotones son las partículas que los investigadores dicen que pueden haber visto.

El hallazgo debe ser confirmado con otros estudios. Tras ser consultados, algunos astrónomos exteriorizaron sus dudas sobre el hipotético descubrimiento.

La Tierra está dentro del velo de una supernova

Remanente de supernova en Vela. Algo así nos cubre tenuamente

No nos tocó ninguna tan cerca como para marchitarnos, pero estamos dentro de la nube que dejaron no una sino varias supernovas a ‘una distancia prudente’. El remanente.

Hace cerca de 10 millones de años varias supernovas explotaron en las cercanías a nuestro sistema (claro que no tan cerca) tal como palomitas de maíz en la olla.

Y dejaron en el medio interestelar una burbuja enorme y estamos adentro. Es lo que los astrónomos llaman la burbuja local con forma de maní de unos 300 años luz de longitud llenada con casi nada. El gas adentro es muy delgado, de solo 0,001 átomos por centímetro cúbico y muy caliente, cerca de 1 millón de grados centígrados, una clara distinción del material interestelar.

La burbuja se comenzó a develar en los 70 y 80 aunque no todos los científicos estuvieron de acuerdo dice un informe de la Nasa. Por eso con un dispositivo especial lanzado en diciembre de 2012 a más de 200 kilómetros de altura, donde permaneció por unos 5 minutos, se hicieron nuevas mediciones. Los resultados fueron publicados en Nature.

Solo 40% de la radiación de rayos X de fondo proviene del Sistema Solar, el resto debe provenir de esa burbuja local de gas caliente, una reliquia de esas supernovas.

No estaban tan cerca para haber exterminado la vida en la Tierra, pero sí para cubrir el Sistema Solar con esa nube que ha durado millones de años.

Los investigadores esperan allegar más datos en otra misión en diciembre de 2015.

Las supernovas son el desenlace final de estrellas gigantes o se producen cuando una enana blanca acumula amterial de una compañera hasta explotar.

Curiosity examinó una roca marciana

Tomar una roca por la mano, alzarla y analizar su contenido no llamar la atención de nadie. No, a menos que sea ¡en Marte!

El robot Curiosity que llegó al planeta rojo a comienzos de agosto, tomó en su brazo robótico una roca del tamaño de una pelota de fútbol americano, llamada ‘Jake Matijevic’ por los especialistas de la misión, y sus equipos determinaron sus componentes.

La roca fue tomada el sábado. Luego, el robot puso su espectrómetro de Rayos X-Partículas Alfa en contacto con la roca, un dispositivo que se encuentra en la punta del brazo de 2,1 metros. Luego, una de las cámaras tomó imágenes cercanas de la piedra. La operación se repitió al día siguiente, domingo.

Después, la ChemCam, cámara de química, que dispara pulsos de rayos láser también examinó qué elementos contenía la roca.

La prueba sirvió par calibrar los dos instrumentos.

El lunes, Curiosity terminó su trabajo sobre Jake Matijevic y caminó 42 metros más en el cráter Gale donde se halla.

El robot cumple una misión de dos años, en la que con sus 10 instrumentos examinará si en ese lugar alguna vez hubo condiciones favorables para la vida microbiana.

En la foto, primer plano de la primera roca examinada por el robot, cortesía Nasa.

Hallan jinete de hace 50 millones de años

Nada común fue el primer jinete de la prehistoria de acuerdo con un estudio publicado en el journal Biology letters.

No se trata de humanos sobre caballos. Tampoco sobre mastodontes ni mamuts. No. El hallazgo es más sorprendente.

Científicos produjeron increíbles imágenes tridimensionales de un ácaro prehistórico montado sobre la espalda de una araña que vivió hace ¡50 millones de años!.

De solo 176 micrometros de largo, apenas distinguible por el ojo humano, investigadores de la Universidad de Manchester en el Reino Unido y colegas en Berlín creen que el ácaro, atrapado en una resina de árbol, es el artrópodo más pequeño jamás escaneado mediante tomografía computarizada de rayos X.

El hallazgo también sitúa en esa lejana época el rasgo evolutivo relacionado con la capacidad de andar sobre otra especie o foresía.

“El espécimen, muy extraño en el registro fósil, es quizás el más antiguo miembro de la familia Histiotomatidae, aún vida”, dijo David Penney, uno de los autores.

No es inusual, sin embargo, que en resinas se encuentren insectos prehistóricos. “Son repositorios destacados de asociaciones ecológicas del récord fósil. En muchos casos, los organismos murieron de inmediato y fueron preservados con suma fidelidad, mostrando su conducta antes de la sorpresiva muerte. A veces nos referimos a ellos como “conducta congelada” o paleoetiología”, dijo el investigador.

La mayoría de los encontrados en ámbar, sin embargo, no están trenzados en ningún comportamiento especial, lo que hace más llamativo el hallazgo reportado.

“Foresía es cuando un organismo usa otro animal de especie diferente para transportarse a un nuevo ambiente”, explicó Richard Preziosi, biólogo.

Jason Dunlop, de Humboldt University en Berlín, explicó que “los ácaros son muy pequeños e incluso con los vivos es muy difícil trabajar. como fósiles son muy escasos y el grupo al que este pertenece solo ha sido hallado en los registros fósiles unas pocas veces”.

Foto cortesía

La estrella que quiere planeta cocinado

Una estrella a 880 años luz de la Tierra está bombardeando su planeta con una cantidad de rayos X cientos de miles de veces más intensos que los que nuestro planeta recibe del Sol, según datos del observatorio espacial Chandra de la Nasa.

Esa enorme cantidad de energía irradiada sugiere que se están evaporando 5 millones de toneladas de materia del planeta cada segundo. Una idea de que no todos los planetas tienen una vida fácil.

El planeta, CoRoT-2b, tiene unas 3 veces la masa de Júpiter (1.000 veces la de la Tierra) y orbita su estrella CoRoT-2a a más o menos 10 veces la distancia Tierra-Luna.

El nombre de los dos cuerpos se debe al satélite francés que los descubrió en 2008.

“Este planeta está siendo freído por su estrella”, dijo Sebastian Schroeter, de la Universidad de Hamburgo en Alemania. “Lo que parece aún más extraño es que el planeta puede estar afectando el comportamiento de la estrella que lo destruye”.

Los datos del Chandra sugieren que ese sistema tiene de 200 a 300 millones de años, o sea que la estrella está plenamente formada. Las observaciones dicen que se trata de una estrella muy activa, lo que es común en las estrellas jóvenes.

Pero como el planeta está tan cerca de ella, puede estar acelerando la rotación de ese sol. Su planeta es el que la mantiene tan activa, aunque en este caso signifique su extinción.

En la imagen real se ve a la izquierda el sistema y a la derecha un dibujo de cómo deben estar sucediendo los violentos hechos allí. Cortesía Chandra.

Chivo hallaron en momia de hace 5.300 años

Lo que comió por última vez una persona hace 5.300 años fue visto por los científicos, de acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Archaelogical Science.

La última comida de Ötzi, el hombre de hielo, fue chivo, revelaron investigadores.

Ötzi fue hallado en los Alpes italianos en 1991 cuando el hielo que lo cubrió por miles de años se diluyó. El cadáver tenía una flecha en la espalda, lo que hace suponer que murió por ella, aunque no de manera inmediata.

Mediante imágenes radiológicas detalladas de la momia se puedo revelar su estómago por vez primera y mostrar que no murió con hambre. En la hora previa a su muerte, Ötzi comió abundaemente carne de chivo, de Ibex, según el equipo científico coordinado por Albert Zink, director del Institute for Mummies and the Iceman en Bolzano (Italia).

“Debía sentirse seguro en ese momento, pues de lo contrario no habría ingerido tal cantidad de comida”, dijo Zink.

Se deduce que comía carne de manera regular: hallaron tres cálculos renales, seña de que su dieta pudo haber sido rica en productos animales. Las rodillas, desgastadas, revelaron además que Ötzi era habitual caminante de los montes.

En vida fue un hombre de ojos cafés y cabello largo, que estaba en sus 40 cuando encontró la muerte y su estatura tenía el promedio de los habitantes de la Edad de Cobre. A su muerte se convirtió en una de las momias mejor preservadas del mundo gracias a que el hielo lo cubrió pronto. Tras su hallazgo por montañistas, fue llevado a un lugar con las condiciones apropiadas para evitar su descomposición.

Hasta ahora, los científicos se habían acercado a la última comida de Ötzi localizando y tomando muestras de su colon. Contenía residuos de varios alimentos, incluyendo carne de ciervo rojo así como vegetales y granos como un trigo de la región.

En 2005 el grupo de Zink tomó más detalladas imágenes de rayos X y tomografía computarizada de la momia. Las imágenes revelaron un órgano que se pensaba era parte del colon, pero que se reconoció como parte del estómago. Luego de morir, varios de los órganos del hombre de hielo se encogieron y movieron de sus sitios y nadie había reconocido el estómago porque se había movido hacia el abdomen superior.

En noviembre pasado, extrajeron algunos contenidos del estómago mediante una incisión en la pared abdominal. Los análisis preliminares del tejido revelaron que pertenecían a un ibex.

Hallan galaxia con dos agujeros negros

Curioso: si con uno el susto es grande, como la fascinación, también, ¿qué decir con dos?

Para los amantes de la Astronomía: el satélite Swift y el observatorio espacial Chandra de la Nasa, encontraron un segundo enorme agujero negro en el corazón de una galaxia vecina, situada a solo 425 millones de años luz.

Conocida como Markarian 739 o NGC 3758, se encuentra hacia la constelación Leo.

Los dos centros de la galaxia, cada uno con un agujero negro, están separados por tan sólo 11.000 años luz.

En el corazón de la mayoría de grandes galaxias se encuentra un agujero negro que pesa por lo general millones de veces la masa solar, recordó Michael Koss, del centro Goddard de la Nasa y autor del estudio sobre los dos agujeros que aparecerá en The Astrophysical Journal Letters. Algunos irradian miles de millones de veces la energía del Sol.

Los centros galácticos con tan intensa actividad se denominan núcleos galácticos activos (AGN por su sigla en inglés). Solo 1% de los agujeros negros son poderosos AGN. Y los AGN binarios son más escasos aún: Markarian 739 es el segundo que se conoce.

“Sis dos galaxias colisionan y cada una posee un agujero negro supermasivo, habrá ocasiones en las que actúen como AGN”, explicó Richard Mushotzky, coautor.

“Como no estábamos viendo muchos AGN, recurrimos a Chandra”, agregó. Este es un telescopio espacial de rayos X y observa detalles cientos de veces más pequeños que los que puede detectar Swift, un satélite que en todo momento está examinando 1/10 del cielo.

De Markarian se conocía un agujero negro. El segundo es una sorpresa.

¿Qué pasará con ellos en un futuro lejano? ¿Se unirán en uno solo y poderosísimo?

Foto cortesía Nasa

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