Reloj del fin del mundo se adelantó 30 segundos

el reloj

5, 4, 3, 2…1… ¿Año nuevo? No, hecatombe planetaria. ¡Booom!

Faltan dos minutos y medio para el fin del mundo.

Por primera vez en los 70 años de historia del Reloj del Día Final, el Boletín de Científicos Atómicos movió las manecillas del icónico reloj 30 segundos más cerca de la medianoche, el momento del acabose. Continuar leyendo

Hoy el día durará 1 segundo más

Hoy será un largo día. No por las tareas que haya que cumplir, sino porque al final se le agregará 1 segundo a los relojes para cuadrar el día con el día solar medio.

Todo porque la rotación de la Tierra se está haciendo más lenta cada vez. Se requiere compensar, como explica Daniel MacMillan, del Centro Goddard de la Nasa.

Un día dura 86.400 segundos según el tiempo estándar que usamos. La duración de un segundo está basada en las predecibles transiciones electromagnéticas de los átomos de cesio, tan confiables que un reloj de cesio solo pierde 1 segundo cada 1.400.000 años.

Pero el día no está durando eso. La duración promedio de lo que tarda la Tierra en rotar es 86.400,002 segundos, porque la rotación se hace más lenta por el freno que produce la interacción con el Sol y la Luna. Los científicos consideran que el día solar medio no ha sido de 86.400 segundos desde el año 1820 más o menos.

La diferencia de 2 milisegundos no parece mucho, pero repetida día a día durante un año, suma casi 1 segundo. No sucede así exactamente porque a pesar de que la rotación es más lenta, la duración de cada día varía de manera impredecible por muchos factores, en especial atmosféricos, pero también por la dinámica del núcleo terrestre, el almacenamiento de hielo en las zonas polares, cambios atmosféricos y en los océanos. El Niño puede hacer que el día dure 1 milisegundo más, por ejemplo.

Todo esto hace que no concuerde el tiempo que medimos con el del reloj de cesio. Por eso hay que adicionar un segundo de tanto en tanto.

Hoy se agregará a las 23:59:59, el reloj se moverá de las 23:59:59 a las 23:59:60 y luego a las 00:00:00 del 1 de julio. Lo que hacen muchos sistemas es apagar el sistema 1 segundo.

Los ‘segundos bisiestos’ anteriores han producido retos para sistemas de los computadores y por eso se ha pedido eliminarlos, pues no pueden ser anticipados.

Las mediciones que se hacen dicen cuándo agregar el segundo. No ocurre todos los años.

De 1972, cuando se establecieron, hasta 199 prácticamente se agregó 1 por año. El de hoy será apenas el cuarto que se agrega desde 2000.

¿Por qué ese cambio? Los científicos no saben con exactitud porqué se han necesitado menos segundos bisiestos últimamente. Algunas veces, por eventos geológicos como terremotos o erupciones volcánicas que pueden afectar la rotación a corto plazo, pero el panorama es más complejo.

Las 10 noticias científicas de la semana

1. Te comen por los genes

Un nuevo estudio publicado en Plos One sugiere que los mosquitos prefieren unos humanos sobre otros debido a los genes. Se sabe que unas personas son más dulces para las picaduras. Se sabe que a las mujeres embarazadas las pican más, así como a las personas con más peso. Y el olor también los atrae. Este estudio sugiere que los genes vinculados al olor tienen que ver en esa dulce atracción de mosquitos.

2. Ediciones peligrosas

En un hecho sin par, científicos chinos reportaron haber realizado la primera edición de genética de embriones humanos, técnica mediante la cual se modifican embriones para remediar enfermedades antes del nacimiento y que se pasarán de generación en generación. El desarrollo apareció en Protein & Cell. En semanas pasadas científicos pidieron una moratoria en el tema por las implicaciones que trae, porque podría derivar en la modificación de los rasgos físicos del feto para que nazca ‘el niño perfecto!

3. El reloj del universo que nunca se atrasa

La hora exacta no es solo indispensable para cumplir con las citas. No. Lo es también para el sistema de posicionamiento geográfico (GPS) y muchas otras tecnologías. Bueno, científicos del Instituto de Tecnología y Estándares de Estados Unidos (NIST) mejoraron el reloj atómico de estroncio de modo que no se atrasa ni adelanta un segundo en ¡15.000 millones de años!, casi la edad del universo. El logro fue presentado en Nature Communications.

4. Abejas envenenadas

Dos estudios publicados en Nature agregan evidencias al portafolio científico que sugiere que unos insecticidas, los neonicotinoides, son responsables de la muerte masiva de abejas. Estas han venido declinando de manera alarmante, atribuyéndosele a diversas razones, pero la de los insecticidas toma cada vez más fuerza, surgiendo una división entre quienes piden su prohibición y los que defienden el uso.

5. Nadie sabe para quién trabaja

Una combinación de una droga antiviral y un medicamento contra el cáncer eliminó 100% el virus de la hepatitis B en paciente australianos, en un estudio en fase preclínica se reveló en Proceedings of the National Academy of Sciences. Se trata de la droga birinapant, usada contra el cáncer y del antiviral entecavir. No se han visto efectos colaterales. Hoy la hepatitis B es incurable.

6. Una batata transformada

Tanta discusión por los organismos modificados genéticamente y científicos acaban de descubrir una novedad que puede dejar perplejos a muchos: la batata de todo el mundo contiene genes de la bacteria Agrobacterium. Sí, es una papa modificada genéticamente de forma natural, un caso más de transferencia horizontal de genes. El hallazgo se hizo mientras se analizaba el ADN en busca de enfermedades virales. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. De grano en grano se llena el planeta

Un nuevo estudio revela cómo se hacen los asteroides y planetas: a partir de partículas milimétricas llamadas cóndrulos, que vienen a ser los bloques originales de la formación del Sistema Solar. Son reunidos por la fuerza de gravedad sugiere el estudio en Science Advances. Esas minúsculas partículas tienen el tamaño exacto para ser frenadas por el gas que orbita alrededor de la estrella joven siendo capturadas luego por los asteroides… y los planetas.

8. Cuánto valen los océanos

En un estudio denominado Reviving the Ocean Economy, investigadores del WWF tasaron en 24 trillones de dólares el valor de las pesquerías, los barcos y el turismo del océano, que produce a su vez un valor anual de 2,5 trillones en recursos, una cifra no muy distante de estimativos previos. La idea es llamar la atención sobre la necesidad de darle un manejo sostenible.

9. Me desaparecí

Neurocientíficos del Instituto Karolinska en Suecia reportaron una ilusión perceptual de tener un cuerpo invisible y mostraron cómo el sentimiento de invisibilidad cambia nuestra respuesta física al estrés en situaciones sociales comprometedoras. El estudio apareció en Scientific Reports. En el experimento las personas sintieron su cuerpo en otro lado. Antes se había creado la ilusión de invisibilidad para una mano.

10. ¡Atájenlas!

Astrónomos ya conocían estrellas errantes que se habían ido de sus galaxias, expulsadas en diversas circunstancias. Ahora un estudio en Science reveló la existencia de galaxias errantes, que partieron de su grupo galáctico y ahora andan solas por el espacio, lo que les deparará un destino solitario. Estas galaxias se desplazan a 3.000 kilómetros por segundo y ya no regresarán nunca más a su casa.

Sí, en movimiento el tiempo se hace lento

Si tiene afán, vaya despacio que el tiempo corre más rápido. Una extraña paradoja que solo cuenta a velocidades altísimas a la luz y de la luz.

Físicos verificaron con mayor exactitud la predicción de la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein con el acelerador alemán de partículas: el tiempo se mueve más despacio en un reloj en movimiento que en uno quieto.

Eso es verdad en todo sistema de referencia, por ejemplo un auto por una calle, pero sería despreciable en términos prácticos.

Una de las consecuencias de este efecto de la teoría es que una persona que viajara en un cohete a alta velocidad envejecería más despacio que la gente que quedara en la Tierra.

La nueva comprobación apareció en Physical Review Letters y es importante porque la descripción matemática del efecto de la dilación del tiempo es fundamental para todas las teorías físicas, según Thomas Udem, físico del Max Planck Institute, quien no participó en el estudio.

Entre los investigadores que sí participaron figura el Nobel Theodor Hänsche, director del Max Planck Institute para la óptica.

Para la prueba compararon dos relojes, uno estático y otro en movimiento, para lo cual usaron el Anillo de Almacenamiento Experimental donde se mantienen y estudian partículas de alta velocidad en el centrod e investigaciones de iones pesados en el Centro GSI Helmholtz en Darmstadt, Alemani.

Los investigadores hicieron el reloj en movimiento acelerando iones de litio a 1/3 de la velocidad de la luz. Luego midieron un conjunto de transiciones dentro del litio mientras los electrones se movían en varios niveles de energía. La frecuencia de las transiciones sirvieron como el ‘tic’ del reloj. Las transiciones dentro de los iones que no se estaban moviendo fueron el reloj estático.

Los científicos midieron el efecto de dilación del tiempo con mayor precisión que en otros estudios, 5 veces mejor que el resultado tenido en 2005 y 50 a 100 veces mejor que cualquier otro método usado en el pasado.

Entender la dilación del tiempo tiene implicaciones práctica, por ejemplo los satélites GPS, que son relojes en órbita y su software tiene que tener en cuenta minúsculas variaciones en el tiempo.

De 6 a.m. a 12 m.: hora mortal para el corazón

Téngales miedo a las mañanas. Las personas que sufren un ataque cardiaco en la mañana resultan más afectadas, revela un estudio que aparecerá en el journal Heart.

Los ataques que ocurren entre las 6 a.m. y mediodía es más probable que dejen un 20 por ciento más de área de tejido del corazón muerta, que aquellos que se presentan a otra hora.

Está bien establecido que el reloj personal de 24 horas influencia varios procesos cardiovasculares fisiológicos incluyendo la incidencia de ataques, que tienen a presentarse más alrededor de la hora cuando la persona se está despertando, pero lo que no es tan conocido es la extensión del daño que esto provoca.

Esto fue medido por científicos en Madrid. De 811 pacientes, el mayor número, 269 tuvieron el ataque de 6 a.m. a mediodía, seguidos por 240 que lo tuvieron de 6 p.m. a medianoche y 140entre medianoche y las 6 a.m.

Los que presentaban el mayor daño fueron aquellos que lo padecieron en la transición del periodo de oscuridad al de la luz del día.

El estudio debe ser corroborado por otros, pero sus revelaciones pueden derivar en medidas médicas para cierto tipo de pacientes.