Las abejas navegan con la ‘barriga’

Experimento con el imán. Foto G. Gries

Experimento con el imán. Foto G. Gries

Las abejas parecen seguir también el campo magnético para navegar, lo cual no sería de extrañar. En otros animales como roedores, aves, peces, reptiles, bacterias e insectos se ha encontrado esa sensibilidad también. Continuar leyendo

Fauna del Aburrá: entre la vida y la muerte (crónica)

Loma del Escobero en la noche. Foto Manuel Saldarriaga

La aparente soledad es rota por algunos vehículos que raudos suben por la loma camino a Las Palmas. Son las 9 de la noche y todavía, por esta carretera de 11 kilómetros con fama de solitaria al llegar la oscuridad, hay movimiento.

En el segundo puente una vez las dos calzadas de El Escobero se separan, las luces amarillas de un par de luminarias bañan con misterio el lugar.

El puente tiene 4 a 5 metros de altura y una luz de unos 20. Abajo se escucha el agua fluir. También rumores, sonidos de vida, como un ronroneo ronco y hojas que se mueven por un instante.

Esa loma, como todas las que rodean el Valle de Aburrá, del Alto de San Miguel a Barbosa están llenas de vida. Y de muerte.

El Escobero es uno de los puntos de la región metropolitana donde más atropellamiento de fauna ocurre.

Aunque la demarcación es clara, 30 o 40 kilómetros de velocidad según sitio, los autos suben a 60 o 70 y bajan por esa pendiente llena de letreros de advertencia hasta a 80 kilómetros.

No es solo el exceso de velocidad, es el desconocimiento de la biodiversidad animal de la región.

“La gente no considera que hay ecosistemas importantes, nos movemos como si estuviéramos solos”, dice Carlos Delgado Vélez, investigador miembro de Aburrá Natural, una organización que estudia los animales de la zona y la muerte en carreteras.

Víctor Manuel Vélez Bedoya, biólogo de la Subdirección Ambiental del Área Metropolitana cuenta que en el Aburrá, (1,8% del territorio departamental) viven 100 de las 479 especies de mamíferos que hay en Colombia, 316 de las casi 1.900 de aves y 43 especies de anfibios y reptiles de 1.334 del país.

Las laderas de la zona suroriental han sido más estudiadas, desde el Alto de San Miguel en donde hoy se hace un inventario (se han reportado 215 de aves y 43 mamíferos), pasando por La Romera en Sabaneta, los ecosistemas de Envigado de la zona alta y con El Retiro (San Sebastián-La Castellana) y hasta el Parque Arví.

Zonas cortadas por carreteras, una fragmentación que ha incidido en el desarrollo de la vida y que preocupa pese a que como reconoce Luz Adriana Molina, subdirectora de Ecosistemas de Corantioquia, con los programas de conservación se ha mejorado un Valle intervenido de sur a norte y de este a oeste.

La presencia de mamíferos y de grandes depredadores es un detalle que habla de la alta biodiversidad.

Se han avistado 4 de las 6 especies de felinos del país. Incluso con alguna de las 20 cámaras trampa instaladas por Envigado se ha detectado la presencia de puma con sus crías. Pero habitan también tigrillos lanudos, ocelotes y yaguarundíes.

Para que subsistan deben tener alimento. Y parece que existe.

La región

El Valle del Aburrá es una región con una particularidad, muy encañonado, con un sistema de bosques buenos y mejorados a lado y lado por donde se han establecido corredores de movilidad de fauna aunque el desarrollo urbanístico, en especial del suroriente, ha sido constante.

“Hay un corredor claro entre San Antonio de Prado, La Estrella, Caldas, Sabaneta, Envigado y un poco a Arví, luego a Copacabana y Girardota”, dice Juan Camilo Restrepo Llanos, funcionario de Ecosistemas en Corantioquia.

Por el occidente sigue de San Antonio a Itagüí, el cerro del Padre Amaya y a la cuchilla de Las Baldías que da a Bello.

En Medellín se han ganado los corredores de varias quebradas, algunos hasta la parte alta de las montañas, uniendo ecosistemas.

Por eso contrario a lo que podría pensarse el Aburrá es muy biodiverso.

“Si se mira lo histórico, ha disminuido por la alteración de los hábitats. No se ven, por ejemplo, aves que se reportaban en los años 50. Tampoco otras especies, quizás desplazadas”, recuerda Restrepo Llanos.

Es que en Las Baldías, el padre Amaya, Copacabana y Girardota habitaba el oso andino, que hace varios decenios se ausentó.

En la zona urbana de Medellín abundaban azulejos, golondrinas, pinches y copetones. Hoy no, cuenta Vélez Bedoya. Se han ido por las nuevas condiciones a sitios más altos.

Unas especies se adaptaron como algunos colibríes, otras ayudadas en muchos casos por el desbalance ecológico que crea la gente otorgándoles comida: las palomas y las tórtolas que ganaron muchos espacios, mientras hacia el aeropuerto y la Unidad Deportiva de Belén abundan los canarios, el Estadio y La Iguaná es tierra de loras, como la Oriental, pleno centro, entre Perú y Caracas es casa de las loritas carisucias.

Ha sido más estudiada la ladera suroriental, pero por todas hay vida en esos parches que se lograron preservar.

En El Romeral se conocen 7 especies de ratas y ratones, dice Delgado, y al suroriente hay un ratón de montaña que no se conoce al occidente. En el cerro del padre Amaya hay un anfibio es exclusivo. “La fauna es muy similar en ambos flancos de la cordillera (la Central), pero diferente a lo largo del valle” y los gradientes altitudinales, comenta la Subdirectora de Ecosistemas.

La muerte

Pero mucha de esa fauna está amenazada. La urbanización ha creado islas verdes que la hace más vulnerable y es una amenaza real.

En Sabaneta las edificaciones ocupan cada vez más espacios verdes de la ladera mientras grupos como la Mesa Ambiental se mueven para que sea realidad la protección de La Romera.

La mortalidad de individuos es alta. En el corredor de la variante Las Palmas, con volumen de tráfico urbano, y en El Escobero ocurre la mayoría.

En esta última, de enero a octubre se registraron 120 atropellamientos, 49 de ellos de mamíferos, 51 aves y los otros anfibios y reptiles, relata Juan Manuel Obando, quien está al frente de la aplicación Tayra para reportar los casos.

Los accidentes vienen en aumento. En un análisis presentado el año pasado, en la Revista EIA, se reveló que de 2008 a 2013 se registraron 53 casos con 13 especies, con 3 nuevas involucradas y un aumento en la muerte de tigrillos lanudos (11 registros en 8 años).

Pero han perecido bajos las llantas los amenazados olinguitos, zarigüeyas, serpientes, barranqueros y pavas careazules, búhos y muchos más.

El Escobero es una carretera ancha apenas se dejan las curvas que suben a El Farolito, y de pendiente media por el trayecto de la Clínica del CES. Las fincas que había de ahí al oriente han cedido paso a bares y sitios de diversión con un aumento del flujo vehicular nocturno.

La vía es de dos calzadas, de subida y bajada, separadas por pedazos de montaña, acordonadas en su mayor parte por linderos alambrados, una trampa más.

Los atropellamientos ocurridos en aquel periodo se produjeron en su mayoría entre los kilómetros 4 a 7. Y ocurren en la noche, cuando aumenta la actividad de muchas especies de mamíferos. Zorros, cusumbos y zarigüeyas quedan más expuestos al asustarse ante las luces de los autos y paralizarse sobre la vía.

El flujo vehicular, más el ruido, han hecho que algunos animales se hayan ido adaptando. La evidencia empírica revela que usan los bajos de puentes y desagües para cruzar. Se cree que zorros perro, ocelotes, pavas, comadrejas y gallinetas los utilizan.

Alternativas

Pero puentes no abundan y aunque el problema crece, las soluciones apenas están en camino. En toda la carretera solo hay 4 señales que avisan la presencia de animales, todas de subida, aunque en el empinado descenso las velocidades son, incluso, mayores.

Las advertencias se aprecian ahora en otras carreteras, vía a Santa Elena y carretera de Las Palmas en Medellín, aunque la información es insuficiente, dice Obando: debe informársele al conductor que ingresa a un área de importancia ecológica.

No son las únicas vías. Con Tayra se han reportado atropellamientos en vías del Suroeste, otra región que preocupa, en el alto de Minas y hacia La Pintada también

Molina argumenta que las carreteras son necesarias para la movilidad. El tema pasa, sostiene, por la educación de los conductores. La medida más efectiva en los países donde importa el tema, es la reducción de velocidad, según el director de Aburrá Natural. Soluciones útiles como los puentes aéreos no son apropiadas para todas las especies.

Así, mientras con afán se busca enlazar los parches boscosos para que la vida corra tranquila y se propague, las carreteras siguen siendo un obstáculo.

-Cuando quiera hacemos un recorrido, invita Delgado Vélez. Pero le advierto, prosigue: es demasiado triste . n

Hacia la ‘feminización’ de las tortugas

Una tortuga verde inmadura. Foto Camryn-Allen

Otro mal del cambio climático: la feminización. Sí, tal como lo lee… pero no de humanos. De las tortugas.

Es que científicos establecieron la relación de machos y hembras de un grupo de tortugas verdes, estudio que sugiere que pueden ser vulnerables a la feminización debido al aumento de la temperatura que viene con el cambio climático.

El sexto de estos reptiles es determinado por las temperaturas durante la incubación en las playas donde anidan las madres, con una arena más caliente produciendo más hembras.

En el estudio publicado en Plos One los científicos se centraron en las Chelonia mydas, en San Diego, Estados Unidos, las cuales han estudiado durante 25 años, encontrando que hay mayoría de hembras.

Establecer el sexo de estos animales marinos amenazados es importante para su conservación al conocer las tendencias de anidación y la abundancia de la población.

Los investigadores usaron un método para determinar el sexo de las tortugas inmaduras y tener así mayor exactitud. Eso no es fácil dado que el sexo solo es visible cuando adquieren la madurez.

Los resultados sugieren una relación de 2,83 hembras por cada adulto entre las 69 tortugas marinas examinadas.

Varios factores pueden explicar esa tendencia, pero la más probable se debe a las condiciones de los huevos, lo que revelaría que es el cambio climático el responsable.

Las tortugas que cazan en la bahía de San Diego pertenecen a la población de anidación de México. Cuando están maduras sexualmente van a Michoacán, al archipiélago Revilladiego para aparearse y hacer los nidos.

Que haya más hembras podría ser benéfico para la recuperación de especies por el potencial reproductivo. Pero si el fenómeno crece, podría no haber suficientes machos para mantener la diversidad genética. A menos que las tortugas cambien hábitos, por ejemplo anidando antes para evitar una temperatura mayor, los escenarios de cambio climático sugieren que algunas poblaciones de tortugas estarían compuestas casi todas por hembras en los próximos 10 a 15 años.

Tener poco sexo aumenta la longevidad… (en reptiles)

Lagarto chino. Foto Daniel Pincheira-Donoso

Tener sexo con frecuencia puede ser malo y acortar la vida. Sí, al menos para algunos reptiles. Eso de tener sexo con frecuencia y comer como en un festín mata dice un nuevo estudio.

Científicos analizaron la longevidad en los reptiles lepidosaurios, 1.014 especies, incluyendo 672 lagartos, 336 serpientes y varios más. Tienden a morir más jóvenes si alcanzan la madurez sexual más temprano, si ponen huevos o tienen descendientes más veces que otros.

“A más sexo, o más preñadas, vida más corta”, dijo Daniel Pincheira-Donodo, bi´logo evolutivo de la Universidad de Lincoln en el Reino Unido. “El estudio mostró que los reptiles maduros sexualmente antes de tiempo probablemente vivirán menos, los que prefieren retrasar la madurez sexual vivirán más”.

Los reptiles pequeños herbívoros y omnívoros también viven más que los reptiles carnívoros de similar tamaño, encontró el estudio.

“La comida vegetal es un alimento intrínsecamente de baja nutrición, por lo que pensamos que los que llevan esa dietas experimentan una reducción en las tasas de reproducción, lo que incrementa su ciclo vital”.

Los resultados sugieren que los reptiles machos y hembras que esperan hasta ser mayores para tener descendencia y se reproducen más despacio tienden a vivir más que sus contrapartes. Los hallazgos respaldan predicciones claves sobre la teoría de la longevidad y la historia de vida, el estudio de cómo la selección natural influencia eventos de la vida, como el desarrollo juvenil y la edad de la madurez sexual, para ayudar a los animales a reproducirse con éxito. Por ejemplo, los animales que no se reproducen tempranamente en su vida tienden a vivir más.

Los reptiles que vivían más tendían a tener características ‘lentas': retrasaban la reproducción, menos bebés, menos huevos, crías mayores y temperaturas más frías que las de los que vivían menos.

Los reptiles que tenían posturas más grandes tendían a vivir menos. Aquellas con huevos más grandes, comparadas con su tamaño, tendían a vivir más.

El estudio fue publicado en Global Ecology and Biogeograhpy.

Las 10 noticias científicas de la semana (29-3)

1. La amenazada vida del guepardo

Es el animal terrestre más veloz, pero de 100.000 individuos que había en 1900 solo quedan menos de 10.000 ¿A qué se debe el declive? Científicos decían que se debía a que este eximio cazador no es más fuerte que otros como la hiena y los leones, que le quitaban las presas luego de ese gran gasto energético en su cacería. Un estudio aparecido en Science sugiere que esa no es la razón, pues al analizar se encontró que para que la población diezmara se requeriría que los competidores le quitaran 50% o más de las presas que cazan, lo cual no es el caso. La culpa, ahora parece clara: la pérdida de hábitat y, como es usual hoy, la intervención humana. Foto cortesía Johnny Wilson.

2. Bienvenido: Escuela de reptiles

Un estudio publicado en Animal Cognition reveló por primera vez que los reptiles pueden aprender nuevas habilidades a través de la imitación real de la conducta de otros. No se trata de emulación sino de imitar: no solo el individuo copia lo que ve sino que entiende la intención detrás de la acción. Aprendizaje social que no se había reportado en estos animales. El estudio se realizó con dragones barbados (Pogona vitticeps).

3.Una superexplosión

Fue como el acabose. Y debió serlo en su entorno, pero menos mal estamos a 60 años luz. El satélite Swift de la Nasa detectó la secuencia más potente, caliente y fuerte de una llamarada solar jamás detectada, en una vecina enana roja. La serie fue 10.000 veces más potente que cualquiera registrada hasta hoy. Alcanzó temperaturas de 200 millones de grados Celsius, más de 12 veces más caliente que el centro del Sol. La superllamarada provino de una de las dos estrellas del sistema binario DG CVn. La detección se hizo el 23 de abril pasado.

4. Genes que vuelan bien

Si quiere saber para dónde van las mariposas, estudie sus genes. Bueno, no exactamente así, pero científicos publicaron en Nature que secuenciaron el genoma de 101 mariposas monarca de todo el globo, incluidas aquellas que no migran. La migración de estos insectos es una maravilla y ha intrigado a la ciencia. Los investigadores identificaron genes específicos que mejoran la función muscular en el vuelo sugiriendo que las grandes distancias que cubren en su viaje pudieron ayudar a seleccionar esos rasgos requeridos para volar con suma eficiencia. También hallaron un gen relacionado con su coloración, gen que no se había relacionado antes con la pigmentación.

5. Mi primo, el planeta

Se han hallado planetas girando en torno a una estrella, que son la mayoría de los detectados hasta ahora. U otros que orbitan una estrella de un sistema binario de estrellas. Por primera vez se encontraron dos planetas enormes tipo Júpiter, cada uno girando alrededor de las estrellas de un sistema binario Wasp-94A y Wasp-94B. Un nuevo abanico de posibilidades. El estudio apareció en Astronomy and Astrophysics.

6. Revirtiendo el alzheimer

Un pequeño estudio mostró que una novedosa técnica mejoró la capacidad mental en 9 de 10 pacientes con alzheimer en un período de 3 a 6 meses. Fue publicado en Aging. Se trata de un programa terapéutico de unos 14 elementos, del yoga a la reducción de carbohidratos, vitamina D3, aceite de pescado, melatonina entre otros. El programa fue desarrollado de Dale Bredesen, de la Universidad de California. Aunque pequeña la muestra, será replicada en grupos más grandes.

7. Los lentes de la invisibilidad

Científicos de la Universidad de Rochester desarrollaron un dispositivo para ocultar cosas a la vista, una clase de lentes que actúan en diferentes longitudes de onda de la luz y permiten que ‘desaparezca’ lo que se mira’. Los materiales usados, dijeron los investigadores, son ordinarios y baratos. El dispositivo dobla la luz y la envía a su centro, por lo que no es perfecto, teniendo la región invisibilizada forma de dona, un problema en el que ya trabajan. El avance fue presentado en Optics Express.

8. Pensé que era un árbol

Decenas de miles de murciélagos mueren contra las aspas de los montajes de energía eólica, una situación que preocupa a los investigadores. La mortalidad aumenta cuando hay poco viento. La mayoría de las víctimas son murciélagos que habitan en los árboles. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que estos mamíferos son atraídos hacia las turbinas porque al parecer las ven como árboles, conclusión obtenida luego de analizar distintas variables y condiciones. Los casos de murciélagos de cuevas que mueren en las aspas son muchos menos.

9. Daños colaterales

No es extraño que en casos de neumonía se presenten fallas cardiacas, una relación que no se había esclarecido… hasta ahora. Investigadores hallaron pruebas sólidas de que la bacteria Streptococcus pneumoniae, la casa más común de adquirir neumonía, deja pequeñísimas lesiones en el corazón, que fueron detectadas en ratones, monos macacos y en autopsias en humanos. El estudio fue publicado en Plos Pathogen.

10. Encuentran la cuna del VIH

Una investigación liderada por científicos de las Universidades de Oxford y Leuven reconstruyó la historia genética del VIH-1 grupo M, que provocó la pandemia que se diseminó por todo el globo terráqueo. El resultado: se originó en Kinshasa (República Democrática del Congo) hacia 1920, con una seguridad del 95% que ocurrió entre 1909 y 1930. El VIH se ha transmitido de los grandes simios a los humanos al menos 13 veces pero solo una de esas originó la pandemia que ha infectado a más de 75 millones de personas. Entre 1920 y 1950 se juntaron varios factores como el crecimiento urbano, el desarrollo de los ferrocarriles en la colonia belga y cambios en el comercio sexual, que dieron paso a la presencia del VIH y su transmisión inicialmente a África y luego a todo el mundo. El estudio se publicó en Science.

El extraño pene de avestruces y emus

Una de las rarezas animales es el pene de las grandes aves, tema que ha intrigado a los científicos y parece estar más cerca de la solución ahora.

Cómo se pone erecto el pene de esas aves ha sido un misterio, pero un estudio en el Journal of Zoology científicos reportaron que los avestruces y los emus alargan su pene usando un llenado con fluido linfático en vez de un sistema vascular sanguíneo como en reptiles y mamíferos.

El hallazgo cuadra con lo que se sabe de otras especies de aves, solo 3% de las cuales tienen penes y podría ayudar a resolver el enigma de las similitudes y divergencias de la herencia evolutiva de aves y reptiles.

“Nuestros hallazgos revelan que la evolución de un mecanismo de erección linfática se presentó en el ancestro de todas las aves y no en algunas”, dijo Patricia Brennan, bióloga evolutiva de la U. de Massachussets Amherst, una de los autores del estudio.

Avestruces y emus son miembros de un grupo de aves no voladoras. Todas esas especies poseen penes –como los patos y algunas otras aves- pero la mayoría de ellas se aparean mediante un breve beso cloacal durante el cual el macho le pasa el esperma la hembra vía la cloaca, el mismo conducto usado para excretar.

La existencia de un pene linfático en algunas aves es un rompecabezas evolutivo, según Richard POUM, de Yale University, coautor. “Lo que es extraño con estas aves es que no desarrollaron una estructura nueva, sino una novedosa forma de hacer algo que ya se hacía”.

Un monstruo con alas de 7 metros

Un enorme pterosaurio, con una envergadura alar de 7 metros fue descubierto en el Museo de Historia Natural de Londres cuando fue reestudiada una pequeña pieza.

Científicos de las universidades de Portsmouth y Leicester identificaron el pequeño fragmento fósil como parte de un enorme pterosaurio, que es una nueva marca en animales alados y dentados.

David Martill de la Universidad de Portsmouth y David Unwin de la de Leicester examinaron el fósil, la punta de la mandíbula que estaba en las colecciones del Museo desde 1884.

La identificación del más grande pterosaurio fue publicada en Cretaceous Research.

Unwin expresó que lo que la investigación arroja es que algunos pterosaurios dentados alcanzaban tamaños espectaculares, colocando por ahora el límite en 7 metros.

Pero ¿cómo deducir el tamaño a partir de un pequeño hueso mandibular? “Lo que tenemos es la punta de los huesos de la mandíbula superior, el premaxilar, y un diente quebrado. “Aunque la corona del diente está partida su diámetro es de 13 milímetros. Es muy grande para un pterosaurio. Una vez usted realiza los cálculos, entiende que lo que tiene entre manos es un descubrimiento sorprendente”, dijo Martill.

Los pterosaurios eran reptiles voladores, recordados por la película Jurassic Park, que vivieron en la era Mesozoica junto a los dinosaurios, entre hace 210 y 65 millones de años.

Hay cinco o seis grandes grupos de pterosaurios dentados, pero en este estudio los científicos se centraron sólo en uno, ornitocheiridos.

A diferencia de otros grupos, todos los cuales eran de tamaño relativamente modesto, de 2 a 3 metros de envergadura alar, son conocidos por haber alcanzado tamaños muy grandes, incluso gigantescos con envergaduras de 6 o más metros.

Estaban especializados en comer peces y poseían un poderoso set de dientes en las puntas de las mandíbulas para agarrar su presa mientras volaban rasantes y despacio sobre el agua.

Dibujo de un pterosaurio Coloborhynchus, cortesía Mark Witton, U. Portsmouth

En cuestión de parejas, la diversidad es bienvenida

En la variedad está el placer. Y eso, precisamente, es lo que aplican los animales en materia de apareamiento. Noe s cuestión de infidelidad, que tal vez no exista en su mundo, es asunto de supervivencia.

Lo practican las aves, las abejas también. Súmeles las langostas, las ranas y los lagartos. Y la lista crece. Un grupo de científicos de Simon Fraser University. Concordia University y Dalhousie University encontraron que la flexibilidad en rituales de apareamiento es la clave en el éxito reproductivo cuando los machos sobrepasan en número las hembras.

El equipo analizó cientos de investigaciones sobre las tendencias en apareamiento de mamíferos, insectos, peces, crustáceos, anfibios y reptiles. “Hallamos que hay una gran flexibilidad en el comportamiento y las costumbres a través de las especies”, dijo James W. Grant, profesor del Departamento de Biología en Concordia.

En las épocas de apareamiento, cuando los machos compiten por las hembras, el cortejo puede ir desde la pelea al desespero cuando los machos sobrepasan en número al otro género.

“Tendemos a pensar que más machos significan más pelea, pero luego de cierto punto, pelear con todos los machos alrededor es extenuante y riesgoso por las chances de lesión. Lo que es más: la ocasión puede ser aprovechada por un macho que se robe la hembra”, explicó Laura Weir, de la Simon Fraser.

En la batalla por la reproducción, se encontró que el elemento sorpresa es un arma elegida por machos rodeados de otros dominantes. “Machos pueden olvidarse del cortejo y tratar de obtener éxito reproductivo de distintas maneras”, indicó Jeffrey Hutchings, de Dalhousie.

Los machos también optan por ser guardianes de las hembras en vez de los rituales tradicionales de cortejo durante la escasez de machos, una mala noticia para las hembras que esperan ser servidas por múltiples parejas.

“Las vigilan hasta que están listas para aparearse para asegurar cierto grado de éxito reproductivo al prevenir la competencia del esperma de machos subsecuentes”, dijo Grant, advirtiendo que ellos establecen la cantidad de esperma de acuerdo con cuántos competidores enfrentan.

Cuando las parejas escasean, es común que los machos merodeen independiente del interés que muestren las hembras. “Sin embargo, si las hembras abundan y los encuentros son frecuentes, ellos pueden alejarse de las que no sean receptivas para buscar una que esté lsita para aparearse”, explicó Grant.

Las tortugas también juegan baloncesto

Las tortugas se divierten. De verdad. No se trata de una película animada ni de un libro. Las tortugas se divierten. ¿O es que sólo los perros y gatos tienen derecho o la capacidad de jugar?

Ellas juegan también. Gordon Burghardt, profesor de Psicología en la Universidad de Tennessee, Knoxville, dice que muchos animales, no sólo gatos y perros, necesitan un poco de diversión.

“Estudia el comportamiento de reptiles bebés y jóvenes por varios años y nunca observé algo que pudiera ser considerado un juego. Luego tuve una epifanía cuando vi a Pigface, una tortuga del Nilo, pegándole a un balón en el Nacional Zoo en Washington, D.C.

El hallazgo es discutido en la edición de octubre en The Scientist.

El científico es uno de los primeros, según un comunicado de la institución, en definir el juego en las personas y también en especies que no se creía fueran capaces de jugar, como peces, reptiles e invertebrados. Apartes de lo publicado en el artículo aparecen en su libro The Genesis of Animal Play-Testing the Limits.

“El juego es una conducta repetida que es incompletamente funcional en el contexto o a la edad en la cual es realizado y es iniciado voluntariamente cuando el animal o la persona está en un ambiente de rebajamiento o poco estrés”, es su definición de juego.

En los animales, dice, “podemos evaluar más cuidadosamente el rol del juego en el aprendizaje de habilidades, el mantenimiento del bienestar físico y mental, mejorar las relaciones sociales y así como lo que vemos en las personas”.

Y más interesante: “podemos desarrollar ideas y aplicarlas a personas para ver si las mismas dinámicas funcionan. Por ejemplo, el rol del juego en disminuir los efectos del déficit de atención e hiperactividad en los niños es estudiado mediante investigación en ratas”.

El juego no es exclusivo de humanos ni de los mamíferos. Aparte de Pigface, una tortuga de más de 50 años de edad, y para citar sólo otro ejemplo, Jennifer Mather, de la Universidad de Lethbridge en Canadá, observó dos pulpos que movían botellas vacías sobre el agua a punta de chorros que producían ellos.

Sorprendentes hormigas

Las hormigas cortadoras de hojas o trozadoras, como algunos las llaman, son las reinas de las selvas tropicales. De acuerdo con un informe de la National Science Foundation de Estados Unidos, el peso de todas las hormigas que habitan la región del Amazonas es cuatro veces el de todos los vertebrados de esa región, incluyendo mamíferos, aves, reptiles y anfibios.
En la corona de un solo árbol amazónico pueden habitar más de 50 especies y en unos cientos de hectáreas pueden residir más de 500 especies. Es tal la cantidad, que prácticamente todo animal vivo en la región gtiene que vérselas con ellas.
Como si fuera poco, cada hormiga puede cargar más de tres veces su propio peso, por lo que se consideran las ingenieras de los ecosistemas, moviendo enormes cantidades de tierra al excavar sus nidos. Son además importantes depredadoras de otros pequeños invertebrados, como otras especies de hormigas, lo que se observa con dramatismo en las hormigas armadas nómadas, el enemigo número uno de las demás hormigas en el trópico.
Algo tendrán para ser tan exitosas. En la foto de la Universidad de Wisconsin, una reina dirige su colonia.
El único hábitat que no han conquistado es el de los casquetes polares y las montañas más altas.