Después de todo, morir no es una tragedia

Foto Pixabay

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No es fácil morir, de hecho mucho se le tema a la sola palabra. Dolor, sufrimiento, miedo de estar solos en ese momento final. Pero un estudio en Psychological Science sugiere que en realidad las experiencias de quienes están muriendo son más positivas y menos negativas de lo que la gente piensa.

Cuando imaginamos nuestras emociones al acercarnos a la muerte, pensamos más que todo en la tristeza y el terror”, explicó Kurt Gray de la University of North Carolina en Chapel Hill. “Pero resulta que morir es menos triste y terrorífico -y más feliz- de lo que usted cree”.

En la investigación se examinaron escritos de pacientes terminales y presos en la fila de la muerte, sugiriendo que nos enfocamos desproporcionadamente en las emociones negativas causadas por morir, sin considerar el contexto más amplio de la vida diaria.

Los humanos son increíblemente adaptables, tanto física como emocionalmente y vivimos cada día estemos muriendo o no”, explicó Gray. “En nuestra imaginación, morir es soledad y carece de significado, pero los escritos de pacientes terminales y las últimas palabras de los presos en el pasillo de la muerte están llenas de amor, conexión social y significado”.

Mientras ser positivo parece extraño en alguien cercano a la muerte, nuestro trabajo muestra que es lo típico”, dijo, al referirse a un escrito de una mujer en estado terminal que se publicó en The New York Times solo 10 días después de morir, en la cual expresaba gran amor y humor.

En un estudio, Gray y colegas analizaron el contenido emocional de blogs de pacientes terminales. Consideraron aquellos con al menos 10 posts en al menos 3 meses y el autor tenía que haber muerto en el curso de escritura del blog. Para comparar, pidieron a un grupo de participantes online imaginar que habían sido diagnosticados con cáncer y que escribieran un blog recordando que solo les quedan unos meses de vida.

Mediante un algoritmo y otros asistentes, los investigadores analizaron los escritos reales e imaginados para palabras que describían emociones negativas y positivas, como temor, terror, ansiedad, felicidad y amor.

Se encontró que los textos de aquellas personas en fase terminal incluían más palabras emocionales positivas y menos negativas que aquellos a los que se les pidió imaginar la situación.

Mirando en el tiempo los textos de los pacientes terminales, se encontró también que usaban más palabras positivas a medida que se acercaban a la muerte, lo que no ocurría con los vocablos negativos.

Y en un segundo estudio hicieron un análisis similar con las últimas palabras de los presos en el pabellón de la muerte y las palabras imaginadas por otro grupo de participantes online.

De nuevo hallaron que las palabras de quienes en verdad estaban más cerca a la muerte eran menos negativas y más positivas en el tono emocional que las de aquellos que no estaban cerca a morir.

Tanto los pacientes terminales como los presos enfrentando la ejecución parecían enfocarse en cosas que nos ayudan a darle significado a la vida, incluyendo religión y familia, sugiriendo que estas pueden ayudar a sobreponerse a la ansiedad acerca de la muerte mientras esta se aproxima.

Gray y sus coautores reconocen que puede que los hallazgos no apliquen para todas las personas moribundas, pues no es claro si esos individuos enfrentando una gran incertidumbre o aquellos muriendo a edad avanzada expresen emociones positivas cuando están muriendo.

Al final, los hallazgos sugieren que nuestras expectativas pueden no equipararse con la realidad de morir, lo que tiene implicaciones importantes para la forma como tratamos a las personas que están muriendo.

Actualmente, el sistema médico está enfocado a evitar la muerte, a menudo bajo la motivación de que la muerte es terrible y trágica”, escribieron los científicos. “Esto es entendible dadas las narrativas culturales de la negatividad de la muerte, pero nuestros resultados sugieren que la muerte es más positiva de lo que la gente espera”.

Las 10 noticias científicas de la semana

Domesticación de plantas. Wikipedia Commons

1. La agricultura alteró nuestros genes

La revolución genética agrícola. Y no tiene que ver con nuevos cultivos ni semillas modificadas. No. Un análisis genómico mostró genes humanos específicos que cambiaron durante y luego de la transición en Europa de una vida de cazadores errantes a agricultores hace 8.500 años. Sí, genes asociados con la estatura, la inmunidad, la digestión de la lactosa, la claridad de la piel, el color azul de los ojos y el riesgo de enfermedad celiaca. El estudio apareció en Nature.

2. De cómo mata la soledad

La soledad enferma y… mata. De hace tiempo se sabe que los adultos mayores que se sienten solos tienen mayor riesgo de muerte, incrementando 14% el riesgo de morir prematuramente. Ahora científicos detectaron que la soledad activa respuestas fisiológicas que pueden enfermarnos. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences. La soledad conduce a señales de estrés que en últimas pueden afectar la producción de glóbulos blancos.

3. Me equivoqué de cabeza

Gusanos con cabezas y cerebros cambiados. Sí, es la novedad que presentaron biólogos de la Universidad Tufts: desarrollaron una especie de platelmintos con cabezas y cerebros de otras especies, un trabajo que muestra circuitos fisiológicos como una nueva clase de epigenética (información por fuera de la secuencia genómica) que determina la anatomía a gran escala. El hallazgo de que la forma de la cabeza no está ligada al genoma sino que puede ser controlada manipulando sinapsis eléctricas en el cuerpo sugiere que las diferencias en especies podría ser determinada en parte por la actividad de redes bioeléctricas. El estudio apareció en el International Journal of Molecular Sciences.

4. Corazón reventado

La cardiomiopatía ventricular arritmogénica es la condición del corazón más común que puede producir muerte súbita durante el ejercicio. Investigadores encontraron en ratones una versión mutada de la desmoplaquina, una proteína que ayuda a mantener la estructura del corazón, que durante el ejercicio afecta las paredes de ese órgano llevando a un desarrollo temprano de esa cardiomiopatía. Un hallazgo presentado en el American Journal of Physiology que muestra la necesidad de detectar personas con esa mutación para tener un entrenamiento adecuado.

5. Estoy repleto

¿Le sucede? ¿No le cabe una cucharada más de comida? Tal vez las bacterias intestinales le estén enviando un mensaje. Un estudio sugiere que 20 minutos después de haber comido esas bacterias producen unas proteínas que pueden suprimir el deseo de comer en los animales. Al ser inyectadas en ratones, las proteínas actúan en el cerebro reduciendo el apetito. Es decir, las bacterias pueden ayudar a controlar cuándo y cuánto comer. La investigación apareció en Cell Metabolism.

6. Una increíble inteligencia colectiva

Científicos reportaron que los puentes que forman hormigas unidas de la especie Eciton hamatum son más sofisticados de lo que se creía. Es un ensamblaje que hacen automáticamente en una expresión de inteligencia colectiva. Estas hormigas, temidas en la selva, no conocen de obstáculos y si en el camino se presenta un obstáculo, forman un puente de muchos individuos unidos para sortearlo en una muestra de conducta compleja. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. Un anillo a la medida

Fobos se deshizo… esa será noticia esperada por la humanidad, si existiese entonces, en unos 10 a 20 millones de años. Sí, la mayor de las lunas de Marte pierde altura y en un momento dado el planeta causará su pulverización, esperando los astrónomos que el planeta rojo quede con un anillo, tal como otros planetas del Sistema Solar. Eso publicaron en un artículo en Nature Geoscience. El anillo perduraría entre 1 y 100 millones de años.

8. Calientitos

2015 pasará a la historia, por corto tiempo, como el año más caliente en 135 años de registro, en el que además se sobrepasó un límite psicológico: la temperatura parece que será 1°C más alta que la que tenía el planeta en la era preindustrial, reveló la Organización Meteorológica Mundial, que también reportó que el actual quinquenio ha sido el más caliente en ese periodo. Hasta ahora 2014 ha sido el más caliente y se cree que 2016 desbancaría a 2015.

9. Mosquitos antimalaria

mediante una técnica de edición de de genes científicos crearon mosquitos capaces de introducir genes que bloquean la malaria, eliminando la capacidad de estos insectos de transmitir la enfermedad a humanos, un esfuerzo más en la lucha contra ese mal. Los científicos insertaron un elemento de ADN en la línea germinal de Anopheles stephensi que derivaron en el gen que previno que no se transmitiera al 99,5% de los descendientes. El avance requiere ser confirmado en futuros estudios. Fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

10. Inmunoterapia que sirve

En una nueva forma de inmunoterapia contra la diabetes tipo 1, los pacientes no experimentaron reacciones adversas serias luego de recibir infusiones de al menos 2.600 millones de células seleccionadas especialmente para proteger la capacidad del cuerpo de producir insulina. El avance fue publicado en Science Translational Medicine. Las células fueron detectadas incluso un año después, mostrando la durabilidad del tratamiento.

La soledad mata tanto como la obesidad

Haga ejercicio, coma bien, no se exceda en el alcohol, vaya al médico con regularidad. Sí, ¿y qué más?

Para vivir más, alcanzar una mayor longevidad hacen falta dos ingredientes fundamentales: no vivir en soledad y no estar aislado socialmente.

Eso dice un nuevo estudio en Perspectives on Psychological Science. Son factores que juegan tanto como la obesidad.

“Necesitamos comenzar a tomar nuestras relaciones sociales con más seriedad”, dijo Julianne Holt-Lunstad, cabeza del estudio.

La soledad y el aislamiento social pueden lucir muy diferentes. Por ejemplo alguien puede estar rodeado por mucha gente pero aún sentirse solo. Otros pueden aislarse porque prefieren estar solos. El efecto sobre la longevidad es muy similar en ambos escenarios.

La asociación entre soledad y el riesgo de muerte entre las poblaciones jóvenes es realmente mayor que entre poblaciones más viejas. Aunque es más probable que los viejos estén solos y tengan más riesgo de muerte, la soledad y el aislamiento social predicen mejor una muerte prematura entre los más jóvenes de 65.

“Con la soledad en aumento, predecimos una ´epidemia de soledad en el futuro”, según Tim Smith, coautor.

El estudio analizó datos de una amplia variedad de investigaciones en salud, incluyendo más de 3 millones de participantes con datos sobre soledad, aislamiento social o que vivían solos.

“En esencia el estudio está diciendo que a una mayor sicología más positiva en nuestro mundo, mejor funcionamos no solo emocional sino físicamente”, dijo Smith.

La soledad mata más que la obesidad

Sí, la soledad mata. No solo mata sino que es dos veces más peligrosa que, por ejemplo, otra plaga moderna: la obesidad.

Sentirse aislados puede tener un impacto devastador en personas de edad, de acuerdo con el estudio de científicos británicos presentado ante la Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia que publica la prestigiosa revista Science.

Los investigadores rastrearon más de 2.000 personas de 50 y más años y hallaron que los más solos tenían dos veces más probabilidad de morir en el estudio de 6 años que los menos solos.

En comparación con la persona promedio en el estudio, quienes informaron que tenían una vida solitaria tenían un 14% más de riesgo de morir, lo que sugiere que la soledad mata más que la obesidad. La pobreza aumentaba el riesgo de muerte prematura un 19%.

Los hallazgos son dramáticos en un mundo de personas adultas cada vez más solas. El periódico The Guardian recordó que un estudio de soledad en bretones en 2012 encontró que más de 1/5 vivía solo lejos de su familia y ¼ se sentía más solo 5 años después. La mitad de los que tomaron parte en la investigación dijeron que la soledad era peor en fines de semana y 3/ sufrían más en la noche.

Otros estudios también han vinculado la soledad con una serie de problemas de salud, desde presión alta hasta sistema inmunitario debilitado y un mayor riesgo de depresión, ataques cardíacos y derrames.

Incluso el sicólogo de la Universidad de Chicago, John Cacioppo, reveló en su reciente libro Loneliness que el dolor de la soledad es equiparable al dolor físico.

Para él, el mundo está experimentando un ‘tsunami plateado’, en referencia a las personas que están llegando a la edad adulta.

El investigador indicó que las personas próximas a jubilarse deberían pensarlo dos veces antes de cortar raíces con sus allegados-.

Mi selección: 10 noticias científicas de la semana

1. La mente de un criminal

Imágenes del cerebro de un criminal predicen si reincidirá al salir de la cárcel reveló un estudio de Mind Research Network en Albuquerque publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El estudio analizó la la conducta antisocial e impulsiva centrada en la corteza anterior cingulada, una porción del cerebro relacionada con la regulación del comportamiento y la impulsividad. El estudio demostró que los internos con una actividad baja en la región tenían el doble de probabilidad de reincidir que aquellos con actividad alta.

2. Termitas marcianas

Mucho se ha especulado sobre la aparición de unas extrañas formaciones en el desierto Namib en África, prestándose para suposiciones de una actividad marciana. Pues bien, un estudio aparecido en Science reveló los culpables de tal actividad: las termitas, que al aparecer dibujan esos círculos en la tierra son el único objetivo de preservar la humedad. Las termitas se comen la hierba que atrapa el agua, ubicada en el centro del círculo, con lo que se protegen de las condiciones áridas del lugar.

3. La capa invisible

Un estudio aparecido en el New Journal of Physics mostró una ‘metapantalla’ ultradelgada que esconde objetos de tres dimensiones de las microondas, en su ambiente natural. La nueva capa de la invisibilidad está hecha de una tapa de cobre de 66 micrómetros de ancho unida a una película de policarbonato de 100 micrómetros. Al ojo humano, tiene el mismo grosor que un cabello.

4. Otra clase de supernova

Un grupo de astrónomos reportó el hallazgo de una nueva clase de supernova, la Iax, según reporte en The Astrophysical Journal. Las supernovas se clasificaban en las de núcleo colapsante, en estrellas 10 a 100 veces más masivas que el Sol, y las tipo Ia producidas por la destrucción de una enana blanca. El nuevo tipo es más débil y menos destructivo que el Ia. También se produce en una enana blanca pero no la destruye del todo.

5. Microbios que hacen dieta

En Science Translational medicine se reportó que científicos que estudiaban las operaciones de bypass gástrico identificaron el rol del microbioma intestinal en la pérdida de peso. Al trasplantar los microbios de ratones sometidos a la operación a otros sanos, estos tuvieron menor grasa corporal y una pérdida de peso más acelerada.

6. El cáncer está en todas partes

El más grande estudio de asociación genética del cáncer publicado en Nature Genetics reveló docenas de regiones no conocidas antes que inciden en el riesgo de desarrollar cánceres de seno, próstata y ovario. Los hallazgos proveen datos frescos sobre la biología de esos cánceres y ayudarán para evaluar con mayor exactitud el riesgo de las personas.

7. Ancianos, pero no solos

El aislamiento social y la soledad están asociados a una muerte más temprana, pero el solo aislamiento predice la muerte así la soledad sola no, dijo un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. Cómo el aislamiento social lleva a la muerte es algo poco claro aún.

8. El cometa que llegó del frío

Estimativos de astrónomos de la Universidad de Maryland sugieren que el cometa C/2012 S1 (ISON) que podría ser el cometa más espectacular del último medio siglo, sugieren que emite unos 51.000 kilos de polvo cada minuto mientras que solo produce 60 kilos de agua.

Los científicos sugieren que es el primer viaje que realiza hacia el Sistema Solar interior desde su residencia en la lejana y fría nube de Oort que se extiende desde más allá del sistema planetario hasta algo más de 1 año luz. El cometa estará a finales de año cerca a la Tierra y si sobrevive su paso cerca al Sol podría ser un objeto muy espectacular en el cielo.

9. De quién fue el sudario

En plena semana santa un estudio de científico de la Universidad de Padua ubicó al santo sudario de Turín, que algunos creen fue el que cubrió a Jesús tras su crucifixión, en una época entre los años 280 antes de Cristo a 220 después. Otras dataciones lo han fijado en épocas más recientes. El misterio, de todas maneras, continúa.

10. El primer híbrido de los humanos

Un esqueleto hallado en el norte de Italia y que perteneció a alguien que vivió hace 30.000 a 40.000 años podría ser el primer exponente de lo que algunos no creen posible: un hijo de humano con Neandertal, reveló un estudio en Plos One. El artículo agrega leña al fuego que siempre ha suscitado la posible mezcla de humanos y Neandertales, que mientras algunos científicos apoyan otros creen imposible. Los Neandertales se extinguieron hace al menos 25.000 años.

La soledad es mala para el cerebro

La soledad no es buena para los seres humanos, reveló un estudio publicado ayer en Science: modifica el cerebro afectando el normal desarrollo.

En el artículo se demuestra que los cambios en los cerebros de ratones que fueron aislados cuando eran muy pequeños podrían ayudar a explicar los serios problemas de comportamiento de niños abandonados. Los experimentos con los roedores sugieren que el abandono durante una ventana específica del desarrollo deja secuelas irreversibles en el desarrollo cerebral.

Durante la última década, los científicos han identificado déficits cerebrales y problemas de conducta en huérfanos rumanos que crecieron en ambientes de soledad con mínima estimulación social. Muchos de ellos presentan hiperactividad, impulsividad y conducta compulsiva como movimiento de los brazos. Aunque superficialmente amistosos, les es muy difícil establecer relaciones más fuertes.

Estudiando ratones que han sido aislados temprano en su vida, investigadores liderados por Gabriel Corfas, del Children’s Hospital Boston y Harvard Medical School, esperaban descubrir cómo la privación social peude afectar el desarrollo del cerebro.

Una vez acostumbrados, los ratones fueron puestos en uno de tres ambientes: uno fue una caja de lujo, con juguetes que se les cambiaban y habitada por amigos de similar edad, una jaula estándar de laboratorio con 4 ratones y la otra una celda en total aislamiento.

Tras dos semanas, los ratones en la suite de lujo y la jaula normal no presentaban anormalidades en su comportamiento ni en sus cerebros. Los ratones aislados eran retraídos socialmente, exploraban menos y poseían menor memoria de trabajo. Es más, se descubrió que tenían menor desarrollo en la materia blanca del cerebro, que ayuda a la comunicación entre las neuronas.

En una región llamada la corteza prefrontal, los ratones aislados tenían menos mielina, una sustancia grasosa aislante que se envuelve alrededor de las neuronas y les ayuda a transmitir sus mensajes. Se cree que esta parte del cerebro es crucial para actividades de alto nivel como las interacciones sociales.

Las células oligodendrocitos que producen la mielina también eran menos activas. Normalmente, ellas poseen una gran red de complejas ramificaciones, pero en los ratones aislados eran más pequeñas y menos elaboradas, con menos brazos.

El resultado muestra cuán sensible es el desarrollo de la mielina a la experiencia, según Corfas.

El periodo de dos semanas tras la separación de la madre fueron críticos. Si el aislamiento se daba tres semanas tras esa separación, los ratones no mostraban los déficit ni podrían revertirse los efectos luego colocando al ratón en una situación mejor.

Hallazgos y datos curiosos

El baño remplaza el afecto. El calor físico puede sustituir el calor social, ayudando a las personas solitarias. Sí, la gente trata de espantar el frío de la soledad con duchas calientes sin saber que así lo está logrando, dijeron John Bargh e Idit Shalev, psicólogos de Yale. Los individuos que se sienten aislados reportan bañarse con agua tibia más a menudo que las personas conectadas socialmente, según un artículo en Emotion. Los investigadores hallaron también que los sentimientos de soledad aumentaban brevemente en quienes sostenían una bolsa helada por un minuto, mientras que participantes a los que se les pedía revivir un incidente en el que fueron rechazados se sintieron mejor al coger bolsas tibias. Curioso.

Plástico diabético. Mujeres expuestas a altas cantidades de ftalatos, compuestos usados en plásticos y solventes, son más dadas a ser diabéticas, según un estudio en México que apareció en Environmental Research. Todas las participantes habían sido sanas antes y servido como controles en un estudio de cáncer. Si bien estudios previos han ligado los ftalatos al riesgo de obesidad –en sí un factor de riesgo para la diabetes- la nueva asociación se presenta independientemente de la obesidad. Bien curioso.

Copias extraviadas. Un equipo internacional de científicos analizó los prototipos genéticos de los cánceres de piel y ovario y reportó que perder dos copias de una proteína crucial significa problemas adelante. La proteína p53 que combate el cáncer es a menudo perdida en distintos tipos de cáncer, pero los investigadores creían que era una de las últimas cosas que una célula cancerosa hacía antes de convertirse en una amenaza. El nuevo estudio en Cancer Discovery encontró que esa pérdida es un marcado inicial. Años de exposición al sol, perdiendo una copia de p53 conduce a unas 100 mutaciones en las células de la piel. Luego de perder luna segunda copia, las células desarrollan 1.300 mutaciones. Curioso.

Caricias rápidas. De la velocidad depende. Científicos escanearon los cerebros de voluntarios mientras un cepillo de cerdas suaves acariciaba sus brazos. Cuando el cepillo se movía a 3 centímetros por segundo, las personas mostraban mayor actividad cerebral en la ínsula, una región importante para las emociones. Cuando la velocidad subía a 30 centímetros por segundo no se presentaba esa actividad. En el informe en el Journal of Neuroscience vieron que la ínsula también respondía cuando los voluntarios miraban un video de una caricia agradable. Suave, por favor. Bien curioso.

Hallazgos curiosos de la ciencia

Mal sabor. Confrontar creencias moralmente aborrecibles deja, literalmente, un mal sabor en la boca. Los cristianos religiosos que escriben pasajes del Corán musulmán o de La Desilusión de Dios de Richard Dawkin calificaron una bebida de limón mucho más chocante luego de la prueba que antes de ella, reportaron científicos en el Journal of Experimental Social Psychology. Al leer la Biblia el efecto no se daba. A los participantes a los que se les permitió lavar sus manos luego de copiar los pasajes objetables no mostraron diferencia alguna en el gusto, indicando que el aseo físico restauraba simbólicamente la pureza espiritual. Curioso.

Tormentas perpetuas. Las emociones fuertes, experiencias a veces traumáticas y desagradables permanecen mucho tiempo en el cerebro como recuerdos que no se borran. Científicos de la Universidad de California en Berkeley pudieron explicar cómo duran tanto: el centro emocional del cerebro, la amígdala, induce al hipocampo –un gran centro de comunicación- a generar nuevas neuronas. En una situación de miedo, esas neuronas nuevas son activadas por la amígdala y pueden servir como piedra de impresión en la que los recuerdos traumáticos pueden ser impresos con firmeza. Es decir, las nuevas neuronas, hablando en términos evolutivos, probablemente le están ayudando a la persona a recordar el león que casi la mató. En la imagen se ven nuevas células nerviosas (verde) y un marcador neuronal (rojo) que señala células inmaduras. De azul, los astrocitos (células gliales con numerosas funciones). Bien curioso.

Darwin tenía razón. Un estudio publicado en Ecology letters entrega evidencia experimental sobre una asunción de la biología evolutiva aceptada desde que Charles Darwin la propuso en 1859 en El Origen de las Especies: la competencia es mayor entre especies más relacionadas o cercanas. Investigadores del Georgia Tech establecieron 165 microcosmos experimentales –ecosistemas simplificados de laboratorio. que contenían una o dos especies de protistas ciliados con tres variedades de presas de especies de bacterias. Cada semana documentaron la abundancia de cada especie en cada microcosmo y hallaron que luego de 10 semanas, todos los protistas albergados en soledad sobrevivieron, pero en más de la mitad de los escenarios con dos especies una de las especies había crecido para dominar la población, conduciendo a la otra a la extinción. La competencia era más feroz en esos microcosmos cuando las especies estaban más cercanamente relacionadas. Curioso.

Aprendizaje variable. Científicos del Columbia University Medical Center entregaron evidencias de que el número de células madre neurales del hipocampo, esa región responsable de la memoria, el aprendizaje y la emoción, puede no ser constante sino que varían debido a condiciones ambientales. Al comparar el hipocampo de ratones expuestos a un ambiente estimulante o a uno solitario y estresante, hallaron que las células madre del hipocampo de aquellos en soledad generaban más células neurales que los que estaban en un medio estimulante, cuyas células madre neurales se diferenciaban para producir solo neuronas. Durante el estrés o la carencia, el cerebro se prepara almacenando células madre neurales para satisfacer la demanda de un ambiente más estimulante, que se sabe induce la producción de más neuronas. Curioso.

Especial fin de semana

Acéptelo: las plantas se secretean entre ellas

 

Quizás, tras leer este informe, cambie su pensamiento sobre las plantas. La vieja noción que entregaban los profesores de que son organismos inmóviles que sólo se alimentan y reproducen, no es valedera hoy.

Las plantas no sólo se comunican entre sí, por las raíces o por compuestos volátiles, sino que lo hacen con los animales.

De una u otra manera, han desarrollado formas para saber quién crece en el vecindario y tal como nos sucede a los humanos, algunas crecen mejor en ambientes sociales, mientras que otras se defienden en la soledad.

Hay árboles que, por ejemplo, no se desarrollan bien en presencia de otros miembros de su especie. Un estudio reciente encontró que semillas que acaban de surgir no parecen responder a los químicos de sus parientes mayores. Scott Mangan y colegas del Smithsonian Tropical Research Institute determinaron que cinco especies de árboles tropicales crecen mejor en el suelo donde habitan especies distintas a las suyas.

Esa aversión podría deberse a que los enemigos naturales de un árbol dado, podrían estar en el suelo adyacente. Este proceso ha presionado esos árboles para evolucionar métodos de dispersión como las frutas o las semillas que vuelan, mecanismos que eviten la competencia con sus padres.

No es el único caso, En la Universidad de California en Davis, de acuerdo con una información en Discover, científicos hallaron que algunas especies viven mejor si tienen parientes cerca. Envían señales químicas por el aire producidas por el follaje y las ramas, señales vitales para proteger las plantas de un ataque de insectos.

Richard Karbam encontró en otra investigación que plantas idénticas genéticamente crecen lado a lado para defenderse de los herbívoros., incluyendo las orugas y los grillos, de una manera más eficiente que como lo hacen plantas aisladas.

“Son capaces de responder a señales de otros individuos en la cercanía”, dijo Karban, quien investiga si esa protección se extiende a otros miembros de la familia.

Ya en 2007, Josef Stuefer, de Radboud University en Holanda, había precisado que otras plantas como la frambuesa y los tréboles forman redes. Los individuos permanecen conectados unos a otros durante cierto periodo de tiempo, conexiones que les permiten compartir información por canales internos.

Los tréboles, demostró, se secretean por esos canales, por llamarlo así, si hay enemigos cerca. Si una de las plantas es atacada por gusanos, los otros miembros de la red son alertados por las señales internas. Una vez advertidos, las plantas intactas refuerzan su resistencia química y mecánica de modo que se hacen menos atractivas para los gusanos. De este modo pueden estar un paso delante de sus depredadores. Estudios experimentales han revelado que esto reduce mucho el daño que sufren.

Es quizás por todo esto que biólogos evolutivos comienzan a pensar en el comportamiento altruista de las plantas. El altruismo puede haber surgido dado que en determinados momentos mejorar la probabilidad de supervivencia de otro organismo incrementa las oportunidades de reproducción para pasar los genes a los descendientes.

En el American Journal of Botany, Guillermo Murphy y Susan Dudley exploraron el reconocimiento de congéneres entre Impatiens pallida, nometoques como nombre vulgar. Los individuos de esta especie crecen en estrecha proximidad y responden fuertemente a la competencia sobre el suelo. Midieron la respuesta de estas plantas a dos potenciales señales de competencia (cambios en la calidad de la luz –señal sobre el suelo- y la presencia de raíces cercanas –señal subterránea) para plantas que crecían con parientes o con extraños.

La respuesta, hallaron, varía dependiendo de si crecía con parientes o si lo hacía con plantas extrañas, lo que demuestra que es capaz de reconocerlos, revelando un grado interesante de complejidad dado que ambos tipos de respuestas diferían de plantas que crecían sin ningún vecino.

Entre parientes, no aumentaban la disposición de recursos en las hojas ni en las raíces. Antes, aumentaban su elongación y las ramas, lo que puede ser un ejemplo de cooperación familiar para adquirir los recursos sin necesidad de ensombrecer a sus parientes vecinos.

Como la luz es un factor limitante para el crecimiento de esta planta en el bosque bajo donde crecen, si compitiera con sus vecinos era más probable que dispusiera de sus recursos en las hojas.

Eso es precisamente lo que hace cuando se trata de extraños: mueve los recursos a las hojas y menos hacia raíz y yemas, con lo que provee más sombra a sus rivales.

Esta respuesta se da solo en plantas que se desarrollan con otras raíces contiguas, indicando que la comunicación entre raíces debe ser necesaria para reconocer la familia.

Tan importante como eso, es distinguir los enemigos. Por eso algunas se han ingeniado un llamado de emergencia. Ciando la larva de Spodoptera exigua se alimenta en el maíz, este libera unos compuestos volátiles que actúan como un imán para las avispas Cotesia marginiventris, que deposita entonces sus huevos sobre la larva.

Puede decirse entonces que las plantas son organismos sociales más listos de lo que se cree. No tienen voz como la nuestra, pero sí… se guiñan el ojo.

Un pollo para curar las penas del alma

Papas fritas, hamburguesa o qué tal una buena carne o unos espaguetis. Todos ellos, en su momento, son alivio para el alma, así no sean siempre lo mejor para las arterias.

La comida ayuda al corazón a lidiar con las emociones, según se desprende de un estudio publicado en Psychological Science, centrado en cómo la alimentación confort, como la llaman, hace sentir a la gente.

Jorgan Troisi de la Universidad de Buffalo y Shira Gabriel veían cómo cosas no humanas hacían sentir a las personas vinculadas. Por ejemplo, las personas pueden combatir la soledad mediante una película de televisión, estableciendo lazos virtuales con un cantante o un personaje o simplemente mirando fotos de las personas cercanas y las amistades.

Los investigadores se preguntaban si la comida tenía el mismo efecto haciendo que las personas pensaran de los seres queridos y cercanos.

En un experimento con dos grupos, quienes escribían acerca de una discusión con una persona cercana los hacía sentir solitarios. Pero aquellos generalmente seguros en sus relaciones salían de la soledad escribiendo acerca de la comida confort. “Son alimentos asociados consistentemente con aquellos cercanos a nosotros”, dijo Troisi. “Pensar sobre ellas o consumirlas sirve como un recordatorio de los demás.

En otro experimento, tomar una sopa de pollo en el laboratorio hizo que las personas pensaran más sobre sus relaciones, pero sólo si consideraban esa sopa como una comida confort.

“A través de la vida diaria de cada uno se experimenta estrés, a menudo asociado con nuestras conexiones con otros. La comida confort puede servir como una manera fácil de remediar el sentimiento de soledad”.

Los humanos, parece, pueden encontrar una variedad de maneras de estar conectados con los demás.

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