Los gatos no tienen nada de bobos

Cómo cazar, por un gato. Foto Manuel Saldarriaga

Cómo cazar, por un gato. Foto Manuel Saldarriaga

No han asistido a clases, pero parece que los gatos entienden muy bien el principio de causa-efecto tanto como algunos elementos de la física.

Bueno, eso sugiere un nuevo estudio en Animal Cognition: combinan esas capacidades con su gran sentido del oído para predecir dónde están ocultas sus presas.

El estudio fue adelantado por investigadores de Kyoto University en Japón, encabezados por Saho Takagi.

Un estudio anterior del grupo había establecido que los gatos (Felis silvestris catus) predicen la presencia de objetos invisibles basados en su oído. En la nueva investigación, querían saber si los pequeños felinos usan una regla de causalidad para inferir si un contenedor tenía un objeto basados en si sonaba o no al sacudirlo. También querían establecer si los gatos esperaban que cayera un objeto o no una vez se volteaba el contenedor.

Así, 30 gatos domésticos fueron grabados en video mientras un investigador sacudía el contenedor. En algunos casos esa acción iba con un sonido, en otros no para simular que el recipiente estaba vacío. Luego de la sacudida, el contenedor era volteado, a veces caía un objeto y a veces no.

Dos de las condiciones experimentales eran congruentes con las leyes de la física, cuando la sacudida estaba acompañada o no por un sonido y un objeto o no que caía. Las otras dos condiciones eran incongruentes con esas leyes: o un sonido al sacudir seguido de ningún objeto que caía o ningún sonido al sacudir pero sí caía el objeto.

Los gatos miraban mucho más tiempo los contenedores cuando eran sacudidos y producían ruido, lo que para los científicos sugiere que usan una ley física para inferir la existencia o ausencia de objetos según lo que oían. Esto les ayudaba a predecir cuándo un objeto aparecería una vez se volteara el recipiente.

También miraban más los contenedores con condiciones incongruentes, cuando caía un objeto sin haber producido sonido en la sacudida o al revés, como si entendieran que tales condiciones no tuvieran una causa lógica.

Los gatos usan un entendimiento causal-lógico del ruido o los sonidos para predecir la aparición de objetos invisibles”, expresó Takagi.

Los científicos sugieren que los alrededores de la especie influyen en su capacidad de descifrar información con base en lo que oyen. La ecología del estilo natural de caza de los gatos puede por lo tanto favorecer la capacidad de inferencia con base en los sonidos. Como dijo Takagi los gatos que cazan a menudo necesitan inferir la ubicación o la distancia a su presa a partir de los sonidos solamente pues es común que cacen en sitios de baja visibilidad.

Pero se requerirán más estudios para conocer exactamente que ven los gatos en sus mentes cuando recogen sonidos y si pueden extraer información como la cantidad y el tamaño de lo que escuchan.

Un estudio que seguro generará muchos comentarios entre los científicos. Y los amantes de estos felinos.

Resumen científico de la semana

Foto  MSUniversity

Foto MSUniversity

1. Detente en mi nombre

Científicos probaron en la naturaleza un caso de aposematismo: las mariposas nocturnas tigre, fuente alimenticia de los murciélagos, envían señales acústicas a estos para advertirles que no son nada sabrosas. Ese mecanismo es usado por distintas especies pero de manera visual, como tener un color más vivo. Pero como los murciélagos no ven bien, estos insectos desarrollaron una manera de defenderse mediante el sonido. El hallazgo fue publicado en Plos One.

2. Tierra oxigenada

Aunque se ha sostenido que al principio la Tierra no tenía oxígeno, un hallazgo en micrometeoritos de hace 2.700 millones de años sugiere que la oxigenación llegó antes de lo creído, en las mismas cantidades que hoy. El artículo apareció en Nature. Estaba presente en la atmósfera superior, separada por una neblina de metano de la capa baja de la atmósfera que no contenía el gas.

3. Conductores trabados

Un estudio de una fundación para la seguridad del tráfico encontró que en el estado de Washignton, Estados Unidos, donde se legalizó la marihuana, los accidentes de autos con conductores ‘elevados’ se duplicó, lo que plantea algunas dudas sobre la autorización para conducir bajo los efectos de la hierba en momentos en que crece la presión para permitir su uso en varias regiones.

4. Genética educativa

Un estudio publicado en Nature encontró que existen 74 puntos del genoma relacionados con el rendimiento escolar y si bien su incidencia en conjunto no es demasiado alta, sí es clara. Estudios precios decían que cerca del 20% del resultado escolar se debía a al genética. Ahora se encuentran sitios específicos, pero se cree que falta mucho por conocer sobre el tema.

5. Hacha antediluviana

En Australia, en la remota región de Kimberley, arqueólogos encontraron la que parece ser el hacha más antigua que data de la Edad de Piedra, hace 45.000 a 49.000 años, muy cerca al momento en que los humanos llegaron a esas tierras. El fragmento había sido desenterrado a comienzos de los 90, pero el análisis permitió saber ahora que estaba en un estrato de mucha más antigüedad. El hacha fue una innovación para esos primeros pobladores australianos. El hallazgo apareció en Australian Archaeology.

6. Más y más y más

De un solo golpe, astrónomos anunciaron la confirmación de 1.284 planetas extrasolares, con lo que asciende a 3.409 el número de esos mundos detectados hasta ahora, con cientos de candidatos en espera de confirmación. El hallazgo se logró gracias al telescopio espacial Kepler de la Nasa, dedicado a buscar planetas en otras estrellas.

7. Medicina insensible

Cuando las personas consumen acetaminofén para reducir su dolor, sienten menos compasión por el dolor físico y emocional de los demás sugiere un estudio publicado en Social Cognitive and Affective Neuroscience. Una especie de analgésico social. Ese compuesto es empleado en más de 600 medicinas de uso común. Otro estudio ya había mostrado que ese compuesto bloquea las emociones positivas.

8. Promesa malárica

Un candidato a vacuna contra la malaria brindó protección a adultos voluntarios sometidos al Plasmodium falcíparum, protección durante más de un año en el ensayo en fase 1 reveló un estudio en Nature Medicine, lo que convierte al compuesto denominado PfSPZ en una opción seria que continuará evaluándose en otras fases. La malaria mata cerca de 500.000 personas cada año en regiones tropicales inoculada por mosquitos Anopheles.

9. No envuelva los bebés

El riesgo de muerte súbita en los bebés parece tener un incremento cuando son acostados envueltos en cobertores, sea que duerman de lado o sobre su estómago dice el estudio aparecido en Pediatrics. La investigación analizó casos de muerte súbita en distintas regiones encontrándose un aumento en los bebés envueltos, siendo mayor en aquellos que eran acostados de lado.

10. Cuidado si tiene hambre

Un estudio aparecido en Neuropsychopharmacology encontró que cuando las personas tienen mayores niveles de grelina, hormona asociada al hambre, son más impulsivas y no toman las mejores decisiones. La investigación se hizo con ratas y abre las puertas a nuevos tratamientos de problemas psiquiátricos asociados a la impulsividad.

La música es clave en el rendimiento académico

Qué buena es la música. Un nuevo estudio sugiere que si se recibe entrenamiento musical a más tardar en la secundaria, mejorará la respuesta del cerebro de los adolescentes al sonido, afinarán el oído y las habilidades del lenguaje.

La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS),

indica que la instrucción musical alimenta las habilidades básicas para el buen suceso académico.

Las ganancias fueron vistas durante clases de música a los grupos incluidas en el currículo escolar, sugiriendo que el entrenamiento en la escuela acelera el neurodesarrollo.

“Mientras que los programas de música a menudo son los primeros que son recortados en las escuelas para disminuir gastos, los resultados resaltan el lugar de la música en el currículo escolar”, expresó Nina Kraus, autora senior del estudio y directora del Northwestern’s Auditory Neuroscience Laboratory en la Escuela de Comunicación.

“Aunque aprender a tocar música no enseña las capacidades que parecen más relevantes para las carreras, los resultados sugieren que la música puede engendrar eso que los educadores llaman aprender a aprender”.

El estudio se realizó con 40 bachilleres de Chicago, que fueron seguidos hasta el final de sus estudios.

Casi la mitad de enroló en clases de bandas, con 2 a 3 horas semanales de instrucción musical en la escuela, el resto se matriculó en cursos de entrenamiento físico. Ambos grupos asistían a las mismas escuelas del vecindario.

Los registros con electrodos al comienzo del estudio y 3 años después reveló que el grupo de música mostraba una maduración más rápida del cerebro en respuesta al sonido y tenían más sensibilidad a los detalles de los sonidos.

Ambos grupos mejoraron en el lenguaje, pero mucho más en los que estudiaron música.

Tal vez la música podría entonces disminuir los efectos de la pobreza en el cerebro, se desprende de los resultados.

Que suene la música.

Las estrellas hablan

Foto del Sol, nuestra estrella. Cortesía SDO

Las estrellas hablan, pero casi nadie puede escucharlas. Por accidente científicos descubrieron evidencias experimentales de que emiten sonidos.

Cuando examinaban en laboratorio la interacción entre un láser ultraintenso y el plasma, los investigadores hallaron algo inesperado.

Descubrieron que una billonésima de segundo antes de que el láser golpeara, el plasma fluía rápido de áreas de alta densidad a otras de menos, creándose algo como una congestión de tráfico. El plasma se apilaba en la interfaz entre las regiones de alta y baja densidad produciendo series de pulsos de presión: una onda de sonido.

Pero no es un ruido monstruoso por el que hubiera que llamar a las autoridades para que le bajara volumen. El sonido emitido es un alta frecuencia, tan alta que sería difícil hasta para los murciélagos y delfines. A casi un billón de hertz, el sonido no era solo inesperado sino también muy cercano a la más alta frecuencia posible con tal material, 6 millones de veces más alto que lo que se puede escuchar en cualquier mamífero.

“Una de las pocas localidades en la naturaleza donde creemos que ese efecto pueda ocurrir es en la superficie de las estrellas. cuando están acumulando nuevo material podrían generar un sonido similar al observado en laboratorio, es decir que las estrellas podrían estar cantando, pero como el sonido no se puede propagar por el vacío del espacio nadie puede escucharlas”, dijo el profesor Jophn Paslye, del Instituto del Plasma en la Universidad de York y participante en el estudio.

Mis 10 noticias científicas de la semana (8-12)

1. Así eran nuestros primos

El hallazgo de 6 fósiles de 3 especies desconocidas de haramiyidos (un enigmático grupo de mamíferos tipo roedores del periodo Jurásico en China) sugiere que los primeros mamíferos pueden haberse originado durante el Triásico, hace unos 200 millones de años. Aportan luces además para entender cómo se diversificaron esos primeros representantes de este orden. Los haramiyidos han sido considerados multituberculados. Los descubridores sugieren los dos grupos evolucionaron de un ancestro común en el Triásico tardío. Sí, nuestros primos. El estudio apareció en Nature. Foto cortesía Zhao Chuang.

2. No nos quemaremos vivos

La capa de ozono está en franco proceso de recuperación que debe consolidarse en las próximas décadas según una evaluación de 300 científicos. Esa frágil capa de gas se debilitó por mucho tiempo debido a la emisión de ciertos compuestos usados por el hombre. Tras prohibirse en el Protocolo de Montreal ahora se ve la recuperación. La acción, se dijo, evitará unos 2 millones de casos de cáncer de piel por año hacia 2030. El informe es publicado por el Programa del Medio Ambiente de Naciones Unidas.

3. Dinosaurio en piscina

El Spinosaurus aegyptiacus sería el primer dinosaurio semiacuático reportado hasta ahora según un estudio aparecido en Science. Vivió hace 95 millones de años y fue el mayor depredador de su época y región. Fósiles se encontraron en el Sahara marroquí. Los huesos sugieren adaptaciones para desenvolverse en el agua, en donde cazaba grandes piezas, como tiburones. También se movía en ríos. Llegó a medir 15 metros

4. AB… se me olvidó

Las personas con tipo de sangre AB tienen mayor probabilidad de desarrollar pérdida de memoria en sus últimos años que quienes tienen otros tipos según nuevo estudio aparecido en Neurology. Ese tipo es el menos común. La probabilidad de tener pérdida de memoria que conduzca a la demencia es del 82%.

5. Una sorpresa muy escondida

El cuerpo humano está repleto de microbios, el llamado microbioma que juega un papel en la salud y la enfermedad. Un estudio en Cell encontró que algunas bacterias comunes en la vagina pueden ser fuente de un antibacterial, lo que sugiere que bacterias en otras regiones corporales también podrían tener propiedades benéficas. El estudio no identificó si el antibiótico era producido en la propia vagina.

6. Fue el hielo

Cuando en 2002 colapsó un gran pedazo de la Antártida, mucho se especuló sobre la causa. Una de las razones dadas fue la inestabilidad de la cama que soportaba la gran masa de hielo. En Science científicos llegaron a la conclusión de esa cama había permanecido firme en los últimos 12.000 años, por lo que el colapso se debió al derretimiento del hielo en la parte de encima, una evidencia más del efecto del calentamiento global.

7. Aves muy diferentes

Un artículo publicado en Nature sugiere que las grandes barreras geológicas como la Amazonia, Los Andes y el istmo de Panamá no son las que condujeron a la alta especiación de aves sino que estas lograban cubrir grandes distancias y así fueron distinguiéndose unas de otras. Eso explicaría, por ejemplo, porqué Colombia tiene tan alta variedad de aves, el país del mundo que más posee.

8. Los venusinos

En un avance que permitirá definir mejor cuáles planetas extrasolares son más tipo Venus o Tierra, astrónomos definieron la zona Venus en la cual es más probable que un planeta exhiba condiciones como las venusinas, no apropiadas para la vida. El estudio apareció en el Astrophysical Journal. Venus y la Tierra tienen un tamaño parecido, por lo que la defunción ayudará a distinguir entre esos lejanos mundos.

9. Una atmósfera gasienta

La concentración de gases de invernadero en la atmósfera alcanzó niveles sin precedentes en 2013 debido a la subida acelerada de los niveles de dióxido de carbono reportó la Organización Meteorológica Mundial. El forzamiento radiativo que provoca el efecto de calentamiento experimentó un crecimiento del 34% por los gases de invernadero como CO2, metano y óxido nitroso.

10. Aló, ¿me escucha?

Conocida es la interacción entre los átomos y la luz y ha sido muy estudiada en el campo de la óptica cuántica. Pero esta vez, científico pudieron comunicarse con un átomo artificial mediante el sonido, ondas de sonido, lo que abre una puerta al mundo cuántico ‘hablándole’ y ‘escuchando’ al átomo, algo que a futuro podría tener utilidad en computadores superrápidos. El estudio apareció en Science.

Atmósfera del Sol se extiende a 8 millones de kilómetros

Nunca es tarde para aprender, incluso cosas que estaban en nuestras barbas. Utilizando el observatorio de relaciones solares terrestres (Stereo) de la Nasa científicos precisaron que la atmósfera del Sol se extiende 8 millones de kilómetros más allá de la superficie solar.

Esa cantidad es equivalente a 12 radios solares y hasta ahora no se sabía que se extendiese tanto.

Una información que va más allá de la simple curiosidad: es vital para la misión Solar Probe Plus que será lanzada en 2018 y que irá más cerca del Sol que lo que ningún otro artefacto humano ha ido.

Estas observaciones de las sondas Stereo proveyeron las primeras medidas de la frontera interior de la heliosfera, esa gigantesca burbuja repleta de partículas solares que rodea el Sol y todos los planetas del Sistema Solar.

“Rastreamos esas ondas como del sonido a través de la corona externa y las usamos para mapear la atmósfera”, dijo Craig DeForest, del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado. “No podemos escuchar los sonidos directamente en el vacío del espacio, pero con un análisis cuidadoso podemos verlas a través de la corona”.

Los resultados fueron publicados en el Astrophysical Journal.

Los investigadores estudiaron las ondas conocidas como magnetosónicas, un híbrido de ondas de sonido y magnéticas conocidas también como las ondas Alfven.A diferencia de las ondas del sonido en la Tierra que oscilan varios cientos de veces por segundo, estas oscilan una vez cada 4 horas y son de 10 veces la longitud terrestre.

Al rastrear las magnetosónicas, DeForest y su equipo vieron que permanecía una conexión con el material solar hasta 8 millones de kilómetros del Sol, hasta donde las gigantescas tormentas solares y o las eyecciones coronarias de masa pueden crear efectos de ondulaciones a través de la corona. Más allá de ese límite, sin embargo, el material solar va en un flujo continuo llamado el viento solar y su movimiento no afecta la corona solar.

La sonda Solar Probe Plus se acercará hasta 6.5 millones de kilómetros del Sol.

Marco Velli, científico del proyecto, dijo que “la misión medirá directamente la densidad, velocidad y campo magnético del material solar allí, permitiéndonos entender cómo se generan el movimiento y el calor en la corona y el viento solar”.

Mis 10 noticias científicas de la semana (9-15)

1. Encuentran el primer amor

Hace 450 millones de años vivió en el mar un animal que acaba de ser denominado Luprisca incuba (homenaje a Lucina diosa del nacimiento), Un hecho que no es anormal en la ciencia actual: el hallazgo de nuevas especies extinguidas. Pero este crustáceo tiene una particularidad. El fósil aparece incubando sus huevos, mientras al parecer algunos hijos ya habían eclosionado. Viene a ser el registro más antiguo de cuidado materno. Los fósiles miden unos 2 a 3 milímetros y están muy bien preservados, con sus extremidades, concha y partes blandas. El artículo apareció publicado en Current Biology. En la foto el fósil de ostracodo hallado.

2. Enorme, enorme

Cosas grandes y la estrella que acaba de encontrar el Very Large Telescope del Observatorio Europeo del Sur (ESO). No solo es una de las 10 más grandes conocidas sino la mayor entre las de color amarillo. Esta gigante mide más de 1.300 veces el diámetro del Sol y es parte de un sistema binario con su compañía tan cercana que está en físico contacto con ella. Es 50% más grande que la conocida Betelgeuse, esa estrella de la constelación Orión. Denominada HR 5171A se encuentra a unos 12.000 años luz en Centauro y puede ser vista con el ojo desnudo.

3. De visita por el vecindario

¿Cuál es su casa? El país podría ser el universo; la ciudad, la Vía Láctea, nuestra galaxia. El barrio, el Sistema Solar. Pero ¿quién vive al lado? Un artículo en Monthy Notices of the Royal Astronomical Society recompuso el mapa organizó una ‘hoja’ local hasta los 34 millones de años luz de larga y 1,5 de gruesa. Allí están organizadas todas las galaxias brillantes en 20 millones de años luz. Somo parte de un pequeño grupo de galaxias, el Grupo Local que se extiende 3 millones de años luz, en el cual dos galaxias gigantes, la Vía Láctea y Andrómeda están envueltas por un círculo de una docena de galaxias.

4. ¿Quién habla por ahí?

Los elefantes africanos pueden distinguir voces humanas de acuerdo con su grupo étnico y saber si son de una mujer o un hombre. Eso revela un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences y realizado en el Parque Nacional Amboseli en Kenya. Esto demuestra que conocen quiénes vive en su lugar de residencia. En el estudio, por ejemplo, reaccionaban con temor ante voces de hombres massai, que los han enfrentado continuamente. Un conocimiento que les es útil para su supervivencia.

5. Agua enclaustrada

Un diamante originario de Brasil contiene minerales formados a unos 600 kilómetros de profundidad y cantidades importantes de agua, lo que sugiere que en el interior del planeta puede haber grandes depósitos del líquido, sugiriendo que en otros planetas rocosos podría suceder lo mismo. Los diamantes son traídos a la superficie por erupciones enormes de las rocas denominadas kimberlitas. En el diamante hallado en Mato Grosso se encontró ringwoodita, un mineral que solo se forma a entre 410 y 660 kilómetros de profundidad. El diamante tiene unos 100 millones de años. El estudio fue publicado en Nature.

6. Matabacterias

Un estudio publicado en Chemistry & Biology sugiere que algunas medicinas antiinflamatorias no esteroides actuarían también como antibióticos al bloquear una proteína del ADN de las bacterias. El reporte suscitó debate, pues algunos científicos no creen que de verificarse sea un nuevo elemento en la lucha contra las bacterias. Para otros puede ser una inhibición bioquímica del ADN por algunos de aquellos antiinflamatorios.

7. Una capa desgastada

Aunque en 1987 con el Protocolo de Montreal se prohibió y reglamentó el uso de productos nocivos para la benéfica capa de ozono que rodea al planeta y protege la vida de nocivos rayos ultravioleta,un estudio en Nature Geoscience reveló que más de 74.000 toneladas de tres nuevos clorofluorocarburos y un hidroclorofluorocarburo han sido liberadas a la atmósfera en los últimos años. Aunque es un número menor al que se emitía antes del Protocolo, es importante considerar su efecto.

8. Que suene la música

Múltiples regiones del genoma humano están relacionadas con la aptitud musical según un estudio en Molecular Psychiatry que describió dos genes que tienen que ver no solo con la formación del oído interno sino con los procesos auditivos neurocognitivos. En el estudio se analizaron las asociaciones entre los genomas de 767 personas. Aunque la genética tiene que ver, el ambiente incide también en la aptitud musical recordaron los investigadores.

9. No se escucha nada

Mediante láminas de plástico perforadas y dispuestas en escala, ingenieros de la Universidad Duke desarrollan el primer manto de invisibilidad para… ¡el sonido! El dispositivo reorienta las ondas de sonido para crear la impresión de que tanto el manto como algo debajo de él no están ahí. El estudio fue publicado en Nature Materials y es un logro más en temas de invisibilidad, un campo que se ha desarrollado con fuerza en los últimos cinco años. El manto acústico funciona en las tres dimensiones sin importar de dónde proviene el sonido.

10. Un pie viejo

Un estudio publicado en el Journal of Human Evolution entrega pruebas de que un esqueleto casi completo de un Australopithecus desenterrado durante una paciente labor de 13 años, bautizado Pie Grande, sí tiene al menos 3 millones de edad, contrario a otros informes que lo situaban en una época más reciente. El individuo fue encontrado en las cavernas de Gauteng en Sudáfrica.

Curiosidades de la ciencia

Asuntos extramaritales. Dentro de los pastores africanos conocidos como los Himba, los encuentros adúlteros reportados por mujeres casadas responden por un 17% de sus hijos, dice la ecóloga del comportamiento Brooke Scelza, de la Universidad de California en Los Ángeles. Las mujeres Himba que cometen adulterio tienen más niños que sobreviven a la adultez que los de aquellas que son fieles, reporta la investigadora en Biology letters. Las mujeres en matrimonios arreglados buscan affairs para escapar a la autoridad del padre y controlar sus decisiones reproductivas, cree la investigadora. Los hombres Himba se ausentan de la casa por largos periodos y toleran el adulterio de las mujeres porque hijos adicionales son valiosos para el trabajo. Qué curioso.

Latas de gaseosas tienen su truco. Fue descubierto otro uso para las latas vacías: enfocar el sonido tal como las lupas enfocan la luz. Sople a través de la boca de una y escuchará un sonido cuando la lata resuena. Disponga un grupo de latas en red y todas resonarán juntas. En un experimento, investigadores franceses demostraron que tales lentes pueden comprimir la onda del sonido a un punto menor que su longitud de onda, algo que se creía imposible antes. Estos meta-lentes resonantes podrían fabricarse de una variedad de materiales, abriendo una nueva manera de utilizar sonidos en pequeñas escalas, reportaron en Physical Review Letters. Curioso.

Mecerse tiene sus ventajas. Una buena razón por la que las personas mecen los bebés: funciona. Un estudio en Current Biology muestra que mecerse también ayuda a los adultos a caer dormidos más pronto e incrementa el número y la frecuencia de algunas ondas cerebrales asociadas con el adormecimiento. Científicos de la Universidad de Ginebra pusieron voluntarios adultos en una hamaca experimental para una siesta. Cayeron dormidos más pronto cuando la hamaca se mecía que cuando permaneció quieta. Los que se mecían también tenían ondas del sueño, un tipo que recientes estudios dicen ayuda al cerebro a dormir. El estudio no analizó el caso del insomnio. Curioso.

Calentando el cáncer. Calentando las células de tumores, los científicos pueden hacer que las drogas anticancerígenas sean más efectivas y menos tóxicas. Para reducir los efectos laterales que se presentan cuando las drogas envenenan células sanas, investigadores en Suiza ligaron varias moléculas sensibles al calor a la droga de quimioterapia cloranbucil. Cuando examinaron células en cánceres humanos, una de las nuevas versiones sensibles de la medicina no era tóxica a temperatura corporal, sino que colocaron su contenido anticanceroso en las células que estaban unos grados más calientes. El hallazgo sugiere que algunas drogas pueden ser activadas localmente calentando sólo el área que requiere la terapia sin afectar otras células, reportaron en Angewandte Chemie International Edition. Bien curioso.

El animal más bulloso del mundo mide 2 mm

Hay grillos que hacen una bulla horrible. También chicharras. ¿Quién se aguanta un perro ladrando por horas? ¿Qué tal los loros y guacamayas? Animales que hace bulla los hay. Y muchos, como elefantes y ballenas.

Pero ¿cuál es el animal más bulloso de todos? No crea que alguno de los citados lo es. No. El animal más bulloso del planeta mide apenas, atérrese, 2 milímetros.

Sí. Se trata de Micronecta scholtzi, un insecto acuático, llamado también el pene cantor.

El sonido que emite alcanza los 99,2 decibeles, como escuchar una orquesta en primera fila.

La frecuencia del sonido, de unos 10 kHz está dentro del rango audible para los humanos. JamesWindmill, de la University of Strathclyde explica que pese a que puede ser percibido por los humanos, un 99 por ciento del sonido se pierde al pasar del agua al aire.

La ballena azul alcanza 188 decibeles en su canto y el elefante117, pero este insecto de río no mide tanto, por lo que en proporción al tamaño es el más bulloso del planeta, según el estudio publicado en Plos One.

Los machos de M. scholtzi cantan tan alto al competir por acceso a hembras.

Muchos insectos no cantan tan alto para llamar las hembras para no ser víctimas de depredadores, pero este no parece tener depredadores que se guíen por el sonido.

El ruido lo producen al frotar dos partes del cuerpo, un proceso llamado estridulación. El área del cuerpo usada es de solo 50 micrómetros, el ancho de un cabello humano. Con eso es suficiente para tal escándalo.

Menos mal vive en los ríos.

El triste fin de los pulpos y calamares

Hay otra manera de acabar la vida marina: con ruido. Aunque no se crea, así podrían estar muriendo muchos animales, como calamares y pulpos, se desprende de un estudio español.

Hace tiempo se demostró que la contaminación sonora en los océanos provoca cambios físicos y de conducta en la vida marina, en especial en delfines y ballenas, que dependen del sonido en su vida diaria. Pero el sonido de baja frecuencia producido a gran escala por actividades lejos de la costa también puede producir daño.

Varios calamares gigantes fueron hallados en las playas de Asturias en 201 y 2003 tras el empleo de pistolas de aire utilizadas por barcos. Tras exámenes se determinó que no tenían lesiones conocidas, lo que sugería que quizás su muerte se debió a la exposición excesiva al sonido.

Michel André, de la Universidad Técnica de Cataluña en Barcelona y colegas, examinaron los efectos de la exposición al sonido de baja frecuencia, similar al que los calamares debieron experimentar en Asturias, en cuatro especies de cefalópodos.

Tal como se reportó en Frontiers in Ecology and Environment, todos los calamares, pulpos y sepias expuestos presentaban trauma acústico masivo en forma de lesiones severas en las estructuras auditivas.

En el experimento se expusieron 87 cefalópodos a pulsos cortos de sonidos de baja intensidad y frecuencia, de 50 a 400 Hertz y examinaron sus estatocistos, una especie de globos con líquido que les permite a estos invertebrados mantener el equilibrio y la posición, como el sistema vestibular en los mamíferos.

Se encontró daño celular en ellos y, con el tiempo, las fibras nerviosas se alargaron aparecieron agujeros, lesiones más pronunciadas en individuos examinados pocas horas tras la exposición.

La triste muerte de los cefalópodos.

12