El gusano que se regenera todo

Se aprecia cómo es este platelminto. Foto del Cold Spring Harbor Laboratory

Sí que es un don el del gusano Macrostomum lignano: se puede regenerar casi por completo, salvo el cerebro.

Denominado como la ciudad donde fue descubierto, el pueblo Lignano Sabbiadoro en Italia, conocido por sus playas.

Hace tiempo la ciencia está interesada en él y los ‘trucos’ con los cuales logra esa hazaña, deseada por tantos y que sería tan útil.

Un grupo de científicos publico en Proceedings of the National Academy of Sciences el primer genoma de este platelminto, lo que allana el trabajo para profundizar estudios y conocer posiblemente los genes involucrados en la capacidad regenerativa.

El genoma del M. lignano resultó complejo lleno de elementos repetidos que hace más difícil el ensamblaje y análisis, según Michael Schatz, uno de los científicos. “En el nivel genómico no hay casi relación con algo que haya sido secuenciado. Es extraño y único en ese sentido”

Por eso hubo que utilizar herramientas de secuenciación muy modernas.

Se cree que el gusano será muy útil para el estudio de células madre. Es como un saco flotante lleno de esas células, por lo que son muy accesibles, según Kaja Wasik, quien participó en el estudio.

Varios de los canales de desarrollo de los humanos también están en estos gusanos, por lo que se puede estudiar si están relacionados con la regeneración.

El M. lignano es pequeño, tiene tejidos y órganos simples, es transparente y su reproducción es sexual, explicó Peter Ladurner, profesor de Innsbruck, quien recordó que antes de la secuenciación es estudiado por sus células madre y la diferenciación de tejidos. Con el genoma se podrán hacer cosas que antes no como estudiar los genes y mirar la organización del genoma.

El análisis detallado podría ayudar a descifrar cómo las células madre del gusano logran desarrollarse en una variedad de distintas células.

En 2019 habría penes hechos en laboratorio

Una fábrica de penes. Reales, humanos. Una esperanza para quienes por una razón u otra han perdido su miembro viril.

No es una fábrica en verdad. Se trata de penes crecidos en laboratorio con las células del paciente, un avance más de la medicina regenerativa y el centro insignia, el Wake Forest Institute for Regenerative Medicine.

En un informe publicado en The Guardian los investigadores informaron que en 2019 podrían probar los órganos en personas si se obtiene la aprobación.

“La meta es implantar el órgano en pacientes con lesiones o anormalidades congénitas”, explicó Anthony Atala, líder del Instituto.

Hasta hoy ha habido varios intentos fallidos por recrear o reproducir un pene. No es fácil crear un órgano que a la vez permita orinar y experimentar la respuesta neurológica y sexual de un macho.

Si esas dos funciones no se cumplen simplemente no sirve.

Ya en 2008 el grupo de Atala presentó cierto éxito al desarrollar penes para conejos, pero para replicarlo en humanos se necesita mucho trabajo y probar que es eficiente y seguro.

Para la ‘fabricación’ se usarán las células genitales del paciente para evitar el rechazo inmunológico. Se hacen crecer de 4 a 6 semanas.

Darle la forma requiere tener un pene de donante fallecido. Ese órgano sería lavado con enzimas detergentes para eliminar las células del donante y reducir el riesgo de rechazo. Ese sería el molde. Luego se regarían las células del paciente, comenzando con las más suaves musculares y luego agregando las del endotelio que revisten los vasos sanguíneos.

Hoy e varios centros se intenta desarrollar el pene. En 2004 médicos chinos trasplantaron uno a un hombre de 44 años que lo había perdido en un accidente, pero al tiempo solicitó que se lo quitaran en parte porque producía dificultades sicológicas en su mujer.

Otras opciones que intenta los investigadores es usando tejido del antebrazo o nalga. Estos pacientes tendrían que usar una prótesis para su función sexual, bien rígida para que siempre se mantuviera la erección o con una bomba para inflar a voluntad.

El grupo de Atala creó y trasplantó ya una vejiga en 1999, una uretra en 2004 y la primera vagina e 2005.

Es la hora del pene.

Crean e implantan vaginas a 4 jóvenes

Molde con forma de vagina y capas celulares

Cuatro jóvenes tienen hoy y disfrutan con una vagina nueva. Una vagina desarrollada en laboratorio con las células de cada una e implantadas luego, un avance logrado por un equipo del Wake Forest Institute for Regenerative Medicine.

Es el primer caso de esta naturaleza se reportó en el journal The Lancet, un ensayo piloto que puede dar paso a un implante común.

Todas las pacientes en el estudio fueron sometidas a cirugía hace 5 a 8 años dado que nacieron con una condición genética escasa en la cual la vagina y el útero quedan subdesarrollados o ausentes.

Las vaginas fueron cultivadas en laboratorio con las células de las entonces niñas, logrando una forma tubular parecida a ese órgano. Hasta hoy el desarrollo ha sido exitoso y las jóvenes tienen una vida sexual activa sin inconvenientes.

Pese a ser un número pequeño, los resultados indican que las vaginas pueden ser reconstruidas y usadas con éxito en las personas, indicó Anthony Atala, director del instituto.

El procedimiento podría ser útil además para mujeres con cáncer vaginal o lesiones que requieran cirugías reconstructivas.

Las pacientes en el estudio tenían una deformidad congénita llamada síndrome Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, que afecta entre 1 en 1.500 y 1 en 4.000 niñas, dijeron los investigadores.

Para la reconstrucción personalizada, los investigadores tomaron un pequeño pedazo de tejido de la vulva, menos de media estampilla, de cada pacientes y luego permitieron que las células se multiplicaran en laboratorio.

La vagina está constituida por dos grandes capas con dos tipos de células: musculares y epiteliales vaginales. Para construir esas capas, los científicos pudieron un tipo de célula en un lado de un molde especial y el otro en el otro lado.

“Pudimos darle forma al molde para cada paciente y poner ese dispositivo con las células en un biorreactor, una especie de horno con las mismas condiciones del cuerpo humano, por una semana hasta que estuvo más maduro.

Una vez los órganos estuvieron listros, los médicos crearon quirúrgicamente una cavidad en los cuerpos de las pacientes y unieron un lado del nuevo órgano vaginal en la apertura de la cavidad y el otro hacia el útero.

El proceso entero tarda de 5 a 6 semanas, desde que se toma el tejido de la persona hasta que se implanta.

Al tiempo de las cirugías las mujeres tenían entre 13 y 18 años. Durante cada año se les hizo seguimiento por unos 5 a 8 años, y examinaron los órganos con rayos X y biopsias para chequear su estructura. Las mujeres reportaron buen funcionamiento, incluso en la actividad sexual.

No solo funcionaban bien sino que el deseo sexual era normal y no sentían dolor durante el coito.

Los tratamientos más comunes hoy para ese síndrome incluyen la dilatación del tejido existente p, en caso más severos, cirugía reconstructiva utilizando un pedazo de intestino o de piel para crear un nuevo órgano vaginal. Pero el riesgo de complicaciones es alto dado que el tejido sustituto no es vaginal y no tiene la misma funcionalidad.

Mis 10 noticias científicas de la semana (16-22)

1. Y así comenzó todo

Científicos detectaron rastros de las ondas gravitacionales surgidas cuando fracciones de segundo después del Big Bang se produjo la gran expansión cósmica que infló el universo trillones de veces. Esas ondas, predichas por la teoría general de la Relatividad de Einstein no habían sido observadas hasta ahora. Su existencia confirman el modelo de la inflación cósmica y por ende del Big Bang o gran explosión. El artículo apareció publicado en Nature y muestra por primera vez que la gravedad debe seguir las mismas reglas de la mecánica cuántica que las otras fuerzas como el electromagnetismo. En el dibujo ondas gravitacionales.

2. Hubo una vez un dinosaurio pollo

Anzu wyliei es la nueva especie de dinosaurio anunciada durante la semana. Vivió en Norteamérica hace unos 66 millones de años y sus descubridores lo llamaron el pollo del infierno: se cree que poseía plumas en cola y brazos. El animal medía unos 3 metros de alto y más de 3 de largo y quizás compartió hábitat con el Tyrannosaurus rex y el triceratops. Se cree que pudo pesar media tonelada o un poco más. La publicación se hizo en Plos One.

3. Los mecánicos del corazón

Científicos desarrollaron un tejido que imita muy bien el músculo del corazón que late, no solo en laboratorio sino cuando se implantó en un modelo animal, un avance que permitiría reparar el vital órgano tras un daño por ataque cardíaco. Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Química. Reparar un corazón dañado permitiría que millones de personas pudieran vivir más.

4. Se demoró, pero resucitó

Científicos lograron en laboratorio revivir un musgo de la isla Signy en la Antártida que estuvo bajo el hielo unos 1.500 años, demostrándose que no solo organismos unicelulares pueden volver a vivir luego de permanecer bajo el hielo. El artículo apareció en Current Biology. Para retornarlo a la vida utilizaron una incubadora a temperatura de crecimiento. Al poco tiempo aparecieron retoños.

5. Polvo eres

El telescopio espacial Herschel completó el inventario de polvo en 323 galaxias situadas a entre 30 y 50 millones de años luz de la Tierra. El catálogo contiene galaxias con distinta actividad de formación estelar composición química. Se clasificaron las galaxias según la riqueza de polvo. Las que tienen más son por lo general espirales o irregulares, mientras las que menos poseen son elípticas. Los colores rojo y azul representan regiones de polvo más o menos calientes. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

6. Me huele a…

Aunque se había sostenido de largo tiempo sin sustentación científica real que podíamos percibir hasta 10.000 olores, un estudio publicado esta semana en Science dice que distinguimos más de 1 billón de olores. Pese a que son muchísimos más que los tonos que escuchamos y que los colores que vemos, el sentido del olfato no es el más importante para los humanos, algo que debió perderse quizás cuando nuestros ancestros comenzaron a caminar erguidos.

7. Mitad animal mitad planta

Un análisis del genoma de las anémonas reveló que exhiben una complejidad de elementos regulatorios similares a los de las moscas de las frutas y otros animales, lo que sugiere que ese principio data de hace al menos 600 millones de años, hacia un común ancestro de los humanos, las moscas y las anémonas. Se encontró además que son más similares a plantas que a insectos y vertebrados en cuando a la regulación de la expresión de sus genes. Los sorprendentes hallazgos fueron presentados en Genome Research.

8. Grasa que no has de comer…

Un nuevo estudio reveló que comer comida frita más de 4 veces a la semana tiene un efecto dos veces mayor en el Índice de Masa Corporal en las personas con mayor riesgo genético de obesidad. El estudio apareció en el British Medical Journal. De hace tiempo se sabe que el consumo de alimentos fritos y las variantes genéticas estaban relacionadas, pero la interacción de estos factores en relación con el IMC no se había estudiado.

9. Se encogió

Mercurio se ha contraído mucho más de lo previsto revelaron datos suministrados por la sonda Messenger que lo estudio. El planeta más cercano al Sol se ha contraído radialmente 7 kilómetros y su radio actual es de 2.440 kilómetros. Se creía según datos antiguos que esa contracción era de 2 a 3 kilómetros. Mercurio, a diferencia de la Tierra que posee distintas placas tectónicas, tiene una sola y rígida capa rocosa. El estudio apareció en Nature Geoscience.

10. Mamá, usted no comió bien

Los descendientes de ratonas preñadas alimentadas con una dieta baja en vitamina A desarrollaron nodos linfáticos menores y tuvieron problemas en el sistema inmunitario de adultos que descendientes de contrapartes bien alimentadas, reveló un estudio publicado en Nature. Se establece así un vínculo entre la dieta materna y el buen funcionamiento de aquel sistema.

Mis 10 noticias científicas de la semana (9-14)

1. Un cuerpo extraordinario

En distancias cortas nadie lo supera: es que alcanzar 93 kilómetros por hora es toda una hazaña queue logra el guepardo (Acinonix jubatus). Pero aunque no se crea, esa no es la base de su éxito como depredador. Un estudio publicado en Nature reveló que la mayor parte de las veces caza a media marcha. Lo que lo hace tan efectivo son las maniobras que ejecuta cuando anda tras la presa: acelera, hace una pausa, vuelve a acelerar y maniobra. Alcanzan hasta 10 kilómetros por hora en solo un envión. Depredadores perfectos.

2. Me quiero cambiar el dedo

Qué fácil es para una salamandra regenerar la colita que pierde y ese ha sido el sueño de los humanos. Aunque sea, regenerar un dedo. La punta siquiera. Sí, eso parece factible. Científicos que estudiababan ratones encontraron que se puede hacer crecer la punta del dedo siempre y cuando no se pierda la uña y quede suficiente epitelio debajo de esta. Los resultados fueron publicados en Nature. Es algo. Y el proceso parece ser similar al que se da en anfibios, lo que indicaría que en parte retenemos esas características. ¿Cómo desarrollarlas?

3. Ese trasplante sí sirvió

El trasplante de parte del hígado de adultos fallecidos y adolesscentes se ha hecho menos riesgoso para niños y jóvenes, ayudando a salvar esas vidas, de acuerdo con un estudio publicado en Liver Transplantation. El riesgo de falla del órgano y mortalidad del trasplante parcial es comparable a la tasa observada para otros tipos de trasplantes en esa población. Una esperanza, sin duda para pacientes de otro modo desahuciados.

4. Qué bueno esquiar en Marte

Trozos de hielo seco se escurren por las faldas de las dunas marcianas de acuerdo con un estudio revelado por la Nasa. En Imágenes de la cámara HiRise de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter se aprecian decenas de surcos dejados por el hielo al rodar. En algunos de ellos se ven puntos brillantes que podrían ser trozos más grandes. En palabras de Sarina Diniega, autora del estudio, sería un sueño ir a esquiar a Marte, porque parece que eso es lo que hacen estos pedazos de CO2 congelado.

5. Remate de agujeros negros

Tiene tantos que quizás podría salir de algunos. El caso es que 13 años de observaciones realizados por el observatorio espacial Chandra de la Nasa, que mira el universo en rayos X, ha encontrado 26 candidatos a agujeros negros en la vecina y gran galaxia Andrómeda, muchos más de los observados en cualquiera otra. Andrómeda es muy similar a nuestra Vía Láctea, con la cual se encuentra en curso para colisionar dentro de unos pocos miles de millones de años.

6. Un pequeño monstruo

Aunque en el universo todo tiende a ser magnificado (estrellas enormes, grandes planetas, gigantescas explosiones, radiación extraordinaria) hay estructuras pequeñas como una minigalaxia. Sí. Frente a las grandes Andrómeda y la Vía Láctea, Segue 2 es una enana con solo unas mil estrellas y 20.000 millones de veces menos brillante que nuestra galaxia. El hallazgo de esta sorprendente estructura, que orbita nuestra galaxia, fue reportado en The Astrophysical Journal.

7. Bien calientito

Mediante dos telescopios del Okayama Astrophysical Observatory a la vez, científicos japoneses observaron desde tierra la atmósfera del planeta GJ3470b en la constelación Cáncer. De solo 14 masas terrestres, es el segundo de los más ‘livianos’ observado hasta ahora con detenimiento. El estudio reveló que el planeta no estaría cubierto por nubes, recibiendo todo el calor de su estrella, en torno de la cual gira a una gran velocidad y muy cerca: a 1/28 de la distancia de la Tierra al Sol y completando un año cada 3,3 días. Pero serán necesarias futuras observaciones para detectar otros componentes de la atmósfera según el estudio divulgado esta semana.

8. Chimpancés a salvo

El anuncio del Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos informó de modificar el estado de los chimpancés cautivos en ese país (para uso en estudios médicos) de amenazados a en peligro, supondría que no podrían ser usados para fines científicos más allá de asegurar la supervivencia de la especie. Los científicos deberían pedir permiso para usar muestras de células, tejido y sangre de estos primates.

9. No señores, no les pertenecen

La Corte Suprema de Estados Unidos, al fallar sobre el caso de la firma Myriads que poseía patentes sobre mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 implicados en cáncer y que solo podían ser examinados con sus tests (lo que le ha reportado cientos de millones de dólares en ganancias), indicó que nadie podía poseer genes, solo secuencias artificiales. Con esto se preserva el derecho a la investigación y se benefician todas las personas que en el futuro requieran exámenes genéticos de distinta clase.

10. Alguien nos mira desde allá arriba

El emproblemado telescopio espacial Kepler, en verdad un detector de planetas, reportó 503 nuevos candidatos a planetas extrasolares, con lo que sube a 3.216 la lista de otros posibles mundos en estrellas situadas en un pequeño círculo entre las constelaciones del Cisne y la Lira. Con base en los hallazgos de Kepler se ha podido deducir que toda estrella debe poseer planetas. De los nuevos candidatos algunos son pequeños y residen en la zona de habitabilidad, pero mucho trabajo queda por delante para confirmarlos y estudiar sus características y condiciones.

Células madre para casos de derrame

La madre de todas las recuperaciones: un tratamiento con células madre en pacientes con derrame les ayudó a obtener algunos avances tras un año de terapia según la firma ReNeuron, que la desarrolló.

Las personas lograron una mejoría real aunque modesta, como levantar sus extremidades, agarrar objetos y caminar sin ayuda.

“Estamos contentos con el hecho de que estamos viendo algo real, con señales de mejoría y sin temores por la seguridad a largo plazo”, expresó John Sinden, de esa firma.

Las células madres son usadas en distintas aproximaciones médicas siendo aún preliminares los logros en distintas terapias, aunque con un futuro esperanzador.

Un mes después del tratamiento, los 9 participantes mejoraron 1 punto en la escala de 10 sobre discapacidad por derrame. Un año después, 5 habían mejorado 3 puntos.

Sinden piensa que las células madre fetales neurales inyectadas en el cerebro de los voluntarios pueden tratar la inflamación y catalizar la formación de suministros de sangre en el tejido afectado por el derrame.

Los resultados fueron presentados en la Conferencia sobre Derrames en Londres.

Un ensayo más amplio con 41 pacientes ha sido aprobada, dependiendo de resultados más alentadores.

Viejos de corazón joven

A veces la fuente de la juventud está dentro del mismo cuerpo. Científicos identificaron una hormona de la sangre que hace que las células envejecidas del corazón luzcan jóvenes de nuevo, un hallazgo que podría ayudar en el futuro a remediar las enfermedades cardíacas relacionadas con el envejecimiento.

La proteína, factor de diferenciación del crecimiento GDF11, circula en buena cantidad en la sangre de ratones jóvenes pero declina con la edad. En un estudio publicado en Cell los investigadores reportaron que los ratones ancianos tratados con la proteína experimentaron una reversa en el tejido envejecido del corazón.

“Pienso que se trata de una proteína que mantiene joven el corazón”, dijo a Nature Deepak Srivastava, director del Gladstone Institute of Cardiovascular Disease en San Francisco. El especialista no participó en la investigación.

Con la edad y tras sufrir distintas formas de estrés, como una continua presión arterial alta, el músculo del corazón se endurece y no se relaja bien entre los latidos. También se agranda, una condición llamada hipertrofia. Cuando el corazón se agranda y endurece no se puede llenar adecuadamente y los fluidos van a los pulmones, los pacientes se sienten cortos de aliento. Y no hay muchos tratamientos para esa forma de falla cardíaca, más común en las personas de edad.

En la investigación, los científicos usaron una técnica quirúrgica que mezcla el sistema circulatorio de ratones jóvenes y adultos. Cuando estos reciben durante 4 semanas la sangre de los jóvenes, los corazones envejecidos se reducen y adquieren una apariencia similar a la de los jóvenes, sugiriendo que el tejido rejuvenece.

“El corazón responde claramente a un factor en la sangre de los ratones jóvenes”, dijo Amy Wagers, del Howard Hughes Institute, cabeza del estudio.

El grupo identificó a GDF11 como la proteína que merma en la edad adulta de los ratones, una proteína relacionada con varios procesos de cicatrización y desarrollo.

Corazones a la carta

Es un sueño, un viejo sueño que podría ser realidad. ¿Por qué la piel rasguñada se regenera con facilidad, pero no los tejidos del corazón afectados por un infarto?

En la Universidad de Tecnología en Viena, se desarrollan sustancias químicas que convierten las células progenitoras en células funcionales de corazón, con latido y todo. Un descubrimiento que abre la puerta a una nueva clase de medicina regenerativa.

Las células madre embrionarias se pueden convertir en casi toda clase de tejido. Las células madre adultas pueden incluso convertirse en distintos tipos de células, pero su potencial de diferenciación es reducido. “Los mecanismos que influyen en la diferenciación de células madre en tejido aún están lejos de ser comprendidos”, expresó el profesor Marko Mihovilovic. No obstante, su grupo ha sintetizado sustancias que controlan el proceso de diferenciación. Las células progenitoras pueden ser convertidas en células del corazón, que eventualmente comienzan a latir en un disco petri.

“Se conocen varias sustancias que influyen en el desarrollo del tejido de corazón. Hemos sintetizado y probado sustancias con potencial cardiogénico”, dijo Thomas Lindner, estudiante de doctorado. Los químicos han sido probados en células progenitoras en ratones. “Los derivados de triazina que usamos son más eficientes en convertir las células madre en células de corazón que cualquier otra sustancia que examinamos antes”, dijo Miholovic.

El adelanto clave del método desarrollado en Viena es su flexibilidad. Ahora la meta es convertir esa herramienta farmacológica en una droga farmacéutica para humanos. “Es crucial develar el modo exacto de acción. Queremos conocer en el plano molecular cómo los derivados de triazina in fluyen en el desarrollo de células”.

“Queremos abrir la puerta a una nueva clase de medicina regenerativa. En el momento, domina la medicina de trasplantes, pero sería mucho mejor crear tejido en el laboratorio con el ADN del propio paciente, con lo que se elimina el rechazo de tejido”.

Algún día se tendrá el desarrollo indicado: corazones a la carta.

Imagen TU Wien.

Ahora sí, ¡cascale muelón!

Menos personas sin dientes: científicos desarrollaron un nuevo método para remplazar los dientes caídos con un materia de bioingeniería desarrollado a partir de las propias células de las encías del paciente. Hoy los métodos basados en implantes para remplazo total del diente no pueden reproducir la estructura radicular natural y como consecuencia de la fricción al comer y de otros movimientos de la mandíbula, se puede presentar pérdida de hueso mandibular alrededor del implante.

La investigación es liderada por Paul Sharpe, biólogo del King College London y fue publicada en el Journal of Dental Research

La producción del biodiente se ha enfocado por lo general en la generación de dientes inmaduros que imitan los del embrión para ser trasplantados como pequeñas píldoras de células en la mandíbula del adulto para que se desarrolle un nuevo diente.

A pesar de los ambientes tan distintos, los dientes embriónicos primordiales se pueden desarrollar en una boca de adulto y si se lograran identificar células que puedan combinarse para producir un diente inmaduro, el biodiente sería realidad.

Hasta ahora las fuentes celulares no han resultado prácticas para usar en una terapia general.

En el nuevo estudio, los científicos aislaron tejido adulto de las encías de pacientes, crecieron más en el laboratorio y luego los combinaron con las células de ratones para formar dientes. Al trasplantar esta combinación en ratones, pudieron desarrollarse dientes híbridos humano-ratón con raíces, dentina y esmalte.

El próoximo gran paso será identificar una forma de cultivar células humanas mesenquimales que induzcan la formación de dientes, pues hasta ahora solo se logra hacerlo con las células embriónicas.

Un paso adelante.

Cuando los pájaros se emborrachan

Dicen que los borrachos caen al suelo y rara vez les pasa algo grave. Pero ¿qué tal que vivieran en las ramas de los árboles o… volando?

Pues bien, expertos del Animal health and Veterinary Laboratories Agency fueron llamados por un caso inusual en una escuela primaria en Cumbria: se habían encontrado los cuerpos de 12 aves negras. Uno más estaba vivo, pero obviamente nada bien. Luego hallaron otros dos muertos.

Se creyó que algunos habían sido heridos por alguien, pues presentaban heridas y por eso se llamó a la policía.

Los exámenes post mortem fueron practicados en aquellos cuyos cuerpos no presentaban heridas. La idea era descartar la influenza aviar, pero se encontraron frutos en el estómago de todas las aves.

Unos pocos habían sido hallados en azarollos o serbal de los cazadores, un árbol con pequeñas frutas carnosas muchas de las cuales estaban en el suelo.

Muchas estaban mordidas.

Estas frutas no son venenosas para las aves salvajes, pero las halladas en el estómago lucían como si estuvieran fermentadas.

Tres muestras de tejido de los pájaros muertos fueron enviadas para análisis toxicológico, una de las cuales reveló altos niveles de alcohol puro (etanol). El personal del centro de rescate que acudió al llamado de la escuela reportó que el pájaro que estaba vivo no se sostenía en sus patas y parecía borracho.

No colocaba las alas en el piso para mantenerse firme sino que se inclinaba contra las paredes donde fue recluido para mantenerse erguido. Tras dos días, se recuperó del todo y fue liberado.

Los autores no pueden explicar porqué solo uno de los tejidos reveló la presencia de etanol, pero sospechan que todas las aves muertas se intoxicaron con las frutas fermentadas. Las lesiones que presentaban pudieron deberse a colisiones en el aire.

Las frutas en el piso estaban dañadas, siendo vulnerables a hongos, que habrían precipitado la fermentación y la subsiguiente producción de alcohol.

No se puede probar que las aves murieron tras consumir mucho alcohol, pero en 1999 se reportó otro caso de aves de alas rojas que se habían alimentado con esos frutos.

Varias de esas aves fueron vistas cayendo de los árboles al piso de concreto debajo. Los análisis de laboratorio no mostraron químicos peligrosos, pero en sus mollejas se encontraron frutos con altos niveles de alcohol.

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