Resumen científico de la semana

Foto Wikipedia

Foto Wikipedia

1. Descuido ante el sida

Aunque la mortalidad por sida viene hacia abajo en la mayoría de los países, en 74 aumenta el número de infecciones por el VIH entre 2005 y 2015 reportó The Lancet HIV. Mientras de 1997 a 2005 las infecciones se redujeron 2,7 % por año, de 2005 a 2015 solo se redujo 0,7 % según el análisis de 124 países, algo que evidencia que la guardia se ha bajado frente a la transmisión del virus. El informe dice que gracias a las terapias antiretrovirales hoy hay más personas viviendo con el VIH, 39 millones frente a 28 en 2000.

2. Pájaros colaboradores

En un sorprendente caso, científicos revelaron que en Mozambique humanos y pájaros de la miel se colaboran para encontrar los panales. A un sonido de las personas, las aves comienzan a buscarlos y ellos las siguen. Los hombres recolectan la miel y a los pájaros les quedan los residuos que son un suculento plato. El sorprendente caso de mutualismo fue presentado en Science. En esa ayuda no hay ni entrenamiento ni coerción revelaron los investigadores.

3. Nuevos cartílagos

En otro paso de la medicina regenerativa, científicos programaron células madre para crear cartílago sobre una estructura que semeja la coyuntura de cadera, lo que evitaría en un futuro las cirugías extensas para remplazar caderas artríticas. Además mediante terapia genética activaron el nuevo cartílago para liberar moléculas antiinflamatorias para evitar el regreso de la enfermedad. El avance fue presentado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

4. Ahí está la X

Modelos la predecían y se había observado en otras galaxias y no en la nuestra. Astrónomos encontraron que en el centro de la Vía Láctea también hay una X debido a una formación de estrellas. Como en otras galaxias espirales, el bulbo central semeja una caja rectangular y la X es parte de esta. El hallazgo ayuda a explicar más la formación galáctica, de acuerdo con el estudio publicado en Astronomical Journal.

5. Golpe en la Luna

Hace 3.800 millones el vecindario estaba plagado todavía de enormes asteroides y planetesimales. Un estudio sugiere que un cuerpo de 250 kilómetros de diámetro, un protoplaneta, chocó con la Luna y produjo uno de los grandes rasgos que se aprecian en el satélite, la cuenca Imbrium. Un cuerpo dos veces más grande y 10 veces más masivo que estimativos previos. El análisis apareció en Nature.

6. El cerebro rebanado

En Nature investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington presentaron el mapa más detallado de la corteza cerebral, la capa más externa relacionada con la percepción sensorial y la atención, así como en otras funciones importantes como el lenguaje, el uso de herramientas y el pensamiento abstracto. El mapa divide ambos hemisferios en 180 áreas basadas en diferencias físicas, funcionales y de conectividad. Un avance en el entendimiento de este vital órgano para ayudar a resolver distintos problemas originados en él.

7. Explosiones definitivas

Si la Tierra es lo que hoy es, debería agradecérsele o… achacársele, a las supernovas. Un grupo de astrónomos presentó un estudio en el que concluyen que en los últimos 9 millones de años el planeta fue sometido a la radiación letal de varias explosiones de supernova, rayos que llegaron a la superficie, alteraron el clima y la vida. Su modelación la hicieron con base en una supernova que explotara a solo 325 años luz de nosotros. El artículo apareció en The Astrophysical Journal Letters.

8. Exoplanetas prometedores

Aunque es un campo todavía dominado por las especulaciones ante la carencia de más información por limitaciones de los instrumentos actuales, astrónomos usaron el telescopio Hubble para estudiar atmósferas alrededor de exoplanetas templados tipo Tierra, encontrando que 2 de los estudiados tendrían condiciones favorables para la vida. Se trata de Trappist-1b y Trappist-1c que residen a unos 40 años luz de nosotros. Detectaron que no poseen atmósferas dominadas por hidrógeno. No obstante no se pudo ver la composición exacta. El estudio apareció en Nature.

9. Calientes, calientes

La primera mitad de 2016 ha sido la primera mitad de cualquier año más caliente desde que se llevan registros, 1880, lo que indica que probablemente 2015 ya no sería el más caliente, una confirmación más del calentamiento global. La temperatura promedio del semestre estuvo 1,3° C encima del promedio del siglo pasado. Además en 5 de los 6 meses el hielo del Ártico estuvo en los mínimos históricos desde que se llevan registros satelitales, el año 1979.

10. Planetas por cientos

Si bien hallar un planeta extrasolar no es noticia hoy, presentar 100 de un golpe sí. Y eso hicieron astrónomos que estudiaron datos de la misión extendida del observatorio espacial Kepler. Hallaron 104 entre 197 candidatos y faltan más por estudiar. El anuncio se hizo en Astrophysical Journal Supplement Series. Dentro de los confirmados hay 4 en un sistema planetario a 181 años luz hacia Acuario que podrían ser rocosos.

Resumen científico de la semana

Foto Leif Richardson UVM

1. Desaparecen los abejorros

Si se considera que los polinizadores nos dan la comida, la noticia es seria: un amplio estudio encontró que en Europa y Norteamérica se está reduciendo la población de abejorros como consecuencia del cambio climático. El estudio, que apareció en Science, sugiere que si prosigue este declive eso incidirá en precios más altos de alimentos, menos variedades y otros inconvenientes. Los investigadores hallaron que la reducción no se debe a los pesticidas ni los cambios en los usos del suelo sino a aquel fenómeno climático.

2. La falta de educación mata

No tener educación mata. Un estudio aparecido en Plos One y limitado a Estados Unidos sugiere que la falta de educación es tan letal como ser un fumador. Solo en 2010 se pudieron haber evitado más de 145.000 muertes si los fallecidos hubieran recibido una mejor educación. Se encontró que la tasa de mortalidad se reduce a medida que se avanza en el escalafón educativo. La investigación confirma lo que se ha dicho desde hace mucho y puede ser extrapolado a distintos países.

3. Mueren las aves

Los ecosistemas marinos no están funcionando bien. Una investigación sugiere que las poblaciones de aves marinas se ha reducido 70% desde los años 50. Equivale a una disminución de 230 millones de aves en solo 60 años. El declive es ocasionado por la alteración de los ecosistemas marinos, el cambio climático y la introducción de depredadores invasores. El estudio apareció en Plos One

4. Agujero glotón

Astrónomos detectaron un agujero negro que surgió solo unos 2.000 millones de años tras el Big Bang y que creció mucho más rápido que la galaxia donde residía. Su masa es la de unos 7.000 millones de soles, demasiado grande para una galaxia típica como la suya, dijeron los investigadores en el estudio publicado en Science. El hallazgo reta nociones previas sobre el tamaño de los agujeros con relación a sus galaxias.

5. Cosas del nivel del mar

Lo que nos espera: un estudio sugiere que el nivel del mar aumentó varias veces 6 metros sobre el nivel actual en los últimos 3 millones de años, esto debido al derretimiento de las regiones polares. El estudio apareció en Science sugiere que el proceso toma su tiempo, pero no se detiene y eso es lo que podríamos estar experimentando en la actualidad. Un aumento de 6 metros será catastrófico para grandes ciudades de todo el planeta situadas en línea de costa.

6. Ojo con el exceso de agua

Tan mala la deshidratación. Y tan nociva la sobrehidratación. Una nueva guía internacional para deportistas advierte sobre los riesgos de esta última. Tomar agua o bebidas hidratantes en exceso durante la actividad física conduce a una condición llamada hiponatremia asociada al ejercicio, que se presenta cuando el cuerpo tiene mucha agua en relación con sus niveles de sal. Cuando se reducen mucho estos niveles, se presentan situaciones neurológicas serias y hasta fatales. El informe apareció en el Clinical Journal of Sport Medicine.

7. Escondites calientes

Los océanos Índico y Pacífico estarían escondiendo calor, reduciendo temporalmente el calentamiento global, algo que viene intrigando a los científicos en los últimos años. Esto sugiere un estudio de la Nasa publicado en Science. Sobre el tema han surgido distintas hipótesis, ninguna contundente, de investigadores preguntándose a dónde se ha ido el calor, pues los gases de invernadero no han disminuido. El Pacífico es la fuente principal de agua caliente bajo la superficie, aunque una parte ha ido a parar al Índico.

8. Ya no es sorda

Ahora la rata oye. Mediante una terapia genética investigadores recuperaron la capacidad auditiva en una rata con una forma genética de sordera. Se conocen más de 70 genes que provocan sordera cuando mutan. Los científicos se enfocaron en uno, TMC1, causa común de sordera, respondiendo por el 4 al 8 por ciento de los casos y el cual codifica una proteína que tiene un papel central en el oído, ayudando a convertir el sonido en señales eléctricas que viajan al cerebro. El avance fue publicado en Science Translational Medicine.

9- Habitantes del pasado

Algunos de los animales más antiguos del planeta, como gusanos con corazas y hasta una langosta gigante vivieron más de lo que se creía. El sorprendente hallazgo de una formación fósil muy bien preservada en Marruecos, permitió encontrar que unos 485 animales, de los primeros que poblaron los mares, vivieron hace 444 millones de años, en el Ordoviciense. Allí se han documentado 160 géneros. Muchos de ellos vivieron hasta 20 millones de años después en el cámbrico.

10. No estoy lleno

Ante una porción de papas fritas, pocos se resisten. Es más, se comen todo. Un estudio sugiere que los alimentos altos en grasa producen cambios en las poblaciones de bacterias en los intestinos alterando la comunicación con el cerebro. Como consecuencia este no recibe las señales de llenura, la persona sigue comiendo y se produce la obesidad. El estudio, con ratas, fue presentado por la Society for the Study of Ingestive Behavior.

Buena noticia para los niños de la burbuja

La imagen de niños metidos dentro de una urna o burbuja sin poder salir nunca por la alta posibilidad de contraer infecciones y morir, ha conmocionado al mundo desde hace varias décadas. Ha habido casos famosos, como el de David Vetter.

En un estudio de 11 años de duración, científicos pudieron examinar dos regímenes terapéuticos para 10 niños con deficiencia de ADA en Inmunodeficiencia Severa Combinada (SCID), un desorden genético en el que las dos armas del sistema inmunitario, las células B y T no funcionan debido al defecto de uno o más genes.

Durante el estudio, refinaron un tratamiento que incluyó dosis de quimioterapia para ayudar a remover varias de las células rojas en la médula que no crean la enzima adenosina deaminasa (ADA), crítica para la producción y supervivencia de las células blancas o leucocitos, indicó Donal Khon, autor seniro de la investigación en UCLA.

La terapia genética mejorada más el régimen de quimioterapia probó ser superior a otros métodos examinados en el estudio, restaurando la función inmunitaria en 3 de 6 niños que la recibieron, dijo Khon. Para ir más allá, se estudiará un régimen más refinado usando un tipo diferente de entrega de virus, estudio que se hará con 10 pacientes, 8 de los cuales ya se han sumado.

El estudio apareció en el journal Blood.

“Estamos muy contentos porque en las pruebas con humanos vimos un beneficio en los pacientes luego de que modificamos el protocolo”, agregó.

Como ha habido pocas opciones apra escoger, esta podría ser una herramienta adicional apra ayudarles a esos niños. Se cree que 1 en 65.000 nacimientos tienen esa condición.

Quienes nacen con SCID son diagnosticados por lo general hacia los 6 meses. Son muy vulnerables a las infecciones y no crecen bien. La diarrea crónica, infecciones del oído, neumonía recurrente y candidiasis oral profusa los aquejan.

Hoy, el único tratamiento para la SCID por deficiencia en ADA consiste en inyectar los pacientes con la enzima requerida dos veces por semana, un tratamiento para toda la vida, caro y que a menudo no confiere al sistema inmunitario los niveles óptimos.

Currently, the only treatment for ADA-deficient SCID calls for injecting the patients twice a week with the necessary enzyme, Kohn said, a life-long process that is very expensive and often doesn’t return the immune system to optimal levels. These patients also can undergo bone marrow transplants from matched siblings, but matches can be very rare.

About 15 percent of all SCID patients are ADA-deficient. Kohn and his team used a virus delivery system that he had developed in his lab in the 1990s to restore the gene that produces the missing enzyme necessary for a healthy immune system. To date, about 40 children with SCID have received gene therapy in clinical trials around the world, Kohn said.

Two slightly different viral vectors were tested in the study, each modified to deliver healthy ADA genes into the bone marrow cells of the patients so the needed enzyme could be produced and make up for the cells that don’t have the gene. Four of the 10 patients in the study remained on their enzyme replacement therapy during the gene therapy study. There were no side effects, but their immune systems were not sufficiently restored, Kohn said.

In the next six patients, the enzyme therapy was stopped and a small dose of chemotherapy was given before starting the gene therapy to deplete the ADA-deficient stem cells in their bone marrow. Of those patients, half had their immune systems restored. The human findings confirmed another study, also published recently in Blood by Kohn and UCLA colleague Dr. Denise Carbonaro-Sarracino, which tested the techniques in parallel, using a mouse model of ADA-deficient SCID.

Uno de los pacientes de Khon en el primer estudio fue un bebé diagnosticado a los 10 meses. Tenía múltiples infecciones, neumonía y diarrea persistente y no aumentaba de peso. Recibió el reemplazo enzimático de 3 a 4 meses, pero no mejoró. En 2008 se sumó a la terapia genética y hoy vive con su familia en Arizona y es un niño saludable de 5 años.

Su hermana, nacida con el mismo problema, fue diagnosticada a los 4 meses y se enroló en la segunda fase del estudio. Hoy está muy bien, de hecho, Khon dijo que parece que los niños que son diagnosticados más temprano y tratados entonces parecen responder mejor.

Terapia genética sirvió contra el VIH

Una terapia genética es el último avance para contener el VIH luego de que surtiera efecto en ratones, reveló un estudio publicado en Nature.

Más explorada para curar enfermedades genéticas crónicas como la fibrosis quística, podría servir para prevenir enfermedades.

Una sola inyección que insertó ADN para un anticuerpo neutralizante del VIH en el células de ratón vivo protegió por completo los roedores del la transmisión del virus.

Hasta ahora no ha sido fácil transitar el camino que conduzca a una vacuna efectiva y más de 2 millones de adultos son infectados cada año. No se ha encontrado, más de 3 décadas tras el surgimiento del virus, un modo confiable de prevenir la infección.

El desarrollo de una vacuna clásica, que emplea parte de un virus inactivo para inducir inmunidad, ha resultado poco exitoso por la capacidad del virus de disfrazar sus estructuras externas para que los anticuerpos no lo alcancen.

Los científicos han tenido que luchar duro para hallar una molécula que induzca siquiera una respuesta moderada contra el virus en todas sus distintas mutaciones. Por eso, aunque una terapia ge ética suene extraño e este caso, podría ser una alternativa válida.

David Baltimore, virólogo del California Institute of Technology en Pasadena y colegas, utilizaron un adenovirus modificado genéticamente para infectar células musculares y llevarles ADN que codifica por anticuerpos aislados de la sangre de personas infectadas con el VIH. El ADN es incorporado dentro del genoma de aquellas células y las programa para producir los anticuerpos, que es secretado hacia la corriente sanguínea. La práctica se fundamenta en un desarrollo previo en Pensilvania para prevenir el virus de la inmunodeficiencia en simios, similar al VIH pero que infecta simios.

Si no hay otra alternativa, y no la hay hasta ahora, es una buena opción, dijo Baltimore.

De cinco anticuerpos neutralizantes ensayados, una a la vez, en ratones con sistemas inmunes humanizados, dos fueron completamente protectores, incluso con dosis de VIH 100 veces superiores a las que se dan en una infección natural.

Luego de 52 semanas, los niveles de anticuerpos expresados permanecían altos.

O sea que dosis periódicas en humanos podría brindarles protección de por vida.

El caso es que ratones no son humanos y no se sabe cómo funcionará la terapia en las personas. Habría, por ejemplo, problemas como qué tal que una persona hiciera una reacción alérgica dado que el tratamiento es irreversible. Todo eso está por verse.

No se sabe cuándo comenzarían los ensayos.