Las 10 noticias científicas de la semana

Supercomputador con el que se midió la masa. F. Jülich

1. La pequeña gran diferencia

El que el neutrón sea más masivo que el protón es la razón por la cual el núcleo atómico tiene exactamente las propiedades que permiten nuestra existencia. 80 años luego del descubrimiento del neutrón, científicos calcularon con mayor exactitud la diferencia de masa entre neutrón y protón, una diferencia de solo 0,14%. Esa diferencia explica porqué los neutrones libres decaen en unos 10 minutos mientras los protones, bloques constitutivos de la materia, permanecen estables por un periodo ilimitado. El estudio apareció en Science.

2. No crezcas más

Detente, no crezcas más. Lo que parece tan simple ha sido un gran acertijo para la ciencia: cómo un organismo sabe hasta dónde crecer y los órganos hasta dónde. En un estudio en Nature Communications investigadores ayudan en la respuesta al mostrar que en las moscas de las frutas el tamaño y la precisión del patrón dependen de la cantidad de recursos reproductivos que las madres invierten en el proceso antes de que el huevo salga del ovario. El tamaño depende de la cantidad de la expansión inicial del tejido en el ovario.

3. Nube en centro galaxia

Una gran nube de polvo en el centro de nuestra galaxia pasó cerca del agujero negro sin que hubiera sufrido severas consecuencias, según científicos. La nube, denominada G2, debió pasar por el punto de máximo acercamiento en mayo de 2014. Estudios anteriores y uno nuevo demuestran que no colapsó estirándose como se suponía. Esto sugiere que debe orbitar un cuerpo muy denso. El estudio apareció en Astrophysical Journal Letters.

4. Otro problema climático

La corriente del Golfo es uno de los sistemas de transporte de calor más importantes, llevando agua caliente al norte y fría al sur, incidiendo en los patrones climáticos. Un estudio demostró que se está haciendo más lenta, quizás por el derretimiento de Groenlandia por razones antrópicas, con lo que se impactan no solo ecosistemas marinos sino que afectaría el nivel del mar en zonas de Norteamérica y Europa. El estudio aparecerá en Nature Climate Change.

5. No es tan pegajosa

La materia oscura no reduce velocidad cuando choca con otra componente similar, lo que sugiere que interactúa menos consigo misma de lo que se había pensado. El nuevo análisis se basó en observaciones de los telescopios espaciales Hubble y Chandra. La materia oscura es transparente y solo se observa cuando dobla el espacio visto con la técnica de lentes gravitacionales. El estudio analizó 72 colisiones de cúmulos de galaxias, en las cuales se puede estudiar esa materia.

6. Nitrógeno marciano

En muestras de 3 sitios distintos, científicos encontraron formas de nitrógeno sobre la superficie marciana, lo que sugiere que pudo existir un ciclo del nitrógeno en algún momento del pasado en el planeta rojo, un avance para tratar de responder la pregunta que hace siglos se formula el ser humano: ¿hubo o hay vida en Marte? El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. La rana desconcertante

En la reserva Las Gralarias en Ecuador científicos reportaron el hallazgo de una rana del tamaño de una uña que cambia de piel en cuestión de solo 3 minutos: de una apariencia espinosa a otra lisa. El hallazgo fue presentado en el Zoological Journal de la Sociedad de Linneo. La rana es la Pristimantis mutabilis dada su gran capacidad para mutar su apariencia.

8. Son más las tormentas fuertes

El aumento de la lluvia en el Trópico está relacionado con el cambio de las tormentas y no por el número de estas reveló un estudio de la Nasa presentado en Nature. Es decir, hay más grandes tormentas en las cuales cae más lluvia y no un aumento de tormentas. Tormentas más grandes y organizadas y menos pequeñas y desorganizadas en palabras de uno de los autores. El clima cambió.

9. Qué salamandra

En lo que hoy es Portugal hallaron restos de un enorme animal tipo cocodrilo que vivió hace cerca de 220 millones de años, un anfibio de amplia distribución en latitudes bajas y que debió ser eximio depredador. Es pariente lejano de las salamandras actuales. Crecía hasta 2 metros y vivía en lagos y pantanos en el Triásico tardío. Megafauna como mucha de la de entonces. La mayoría de esos grandes anfibios fue borrada durante la extinción masiva de hace 201 millones de años aproximadamente. El estudio apareción en el Journal of Vertebrate Paleontology

10. La gripe que sí mata

Aunque la mayoría de las personas se recuperan a la semana de una fuerte gripe o influenza, algunos sucumben. Sí, mueren. Un estudio presentado en Science reveló el hallazgo de una mutación desconocida hasta ahora que provoca el mal funcionamiento del sistema inmunitario. Se basó en el análisis del genoma de una niña de 2,5 años que falleció por esa razón. La influenza puede matar por otras comorbilidades como enfermedad pulmonar, peor la mayoría de casos fatales ha permanecido sin explicación. Esta es una.

10 noticias científicas

Así debió lucir el enorme cazador de Carolina. Cortesía S. Reports

1. El rey de la tierra

El carnicero de Carolina. Así se bautiza ahora un enorme cocodrilo, de unos 3 metros de largo, que caminaba en sus patas traseras y que debió ser el terror de su tiempo, antes de la aparición de los dinosaurios. Vivió hace unos 231 millones de años al comienzo del triásico tardío según el estudio en Scientific Reports, cuando existía el gran continente Pangea. Carolina del Norte era entonces una cálida región comenzando a separarse del supercontinente.

2. Así se crea gente caritativa

Con solo una pastilla la gente podría volverse más caritativa y compasiva con los menos afortunados, según un estudio de científicos de la Universidad de California en Berkeley y San Francisco. Esa droga altera el balance neuroquímico en la corteza prefrontal que genera una gran voluntad de involucrarse en causas sociales. A los participantes en el estudio publicado en Current Biology se les dio placebo o la droga aprobada tolcapone usada para el párkinson. Las personas que la recibieron se mostraron más sensibles y menos tolerantes con la injusticia.

3. La selva en emergencia

La selva amazónica captura hoy solo la mitad del carbono que recogía en los años 80 debido a la alta tasa de mortalidad de sus árboles debido a dos prolongadas sequías y aun efecto del mismo dióxido de carbono que hace crecer más rápido los árboles, que mueren más jóvenes. El estudio, con implicaciones serias en materia de cambio climático, fue publicado en Nature y sugiere que se deben redoblar esfuerzos para controlar las emisiones antropogénicas.

4. Molécula en el cometa

La sonda Rosetta descubrió nitrógeno molecular en el cometa 67P, la molécula más grande en la atmósfera terrestre también presente en Plutón y Tritón, luna de Neptuno. Debió ser la molécula predominante en la nebulosa a partir de la cual se formó el Sistema Solar. No se había detectado antes en un cometa. El hallazgo sugiere que el cometa se formó en una región fría. El estudio apareció en Science.

5. Cautivos por un bicho

El Toxoplasma gondii, que completa su ciclo sexual en gatos y que llega a animales y humanos por diferentes medios y produce cambios en ellos. Por ejemplo, los ratones dejan de sentir miedo hacia esos felinos. Investigadores encontraron el mecanismo por el cual hace cambios en células cerebrales esenciales, algo que logran antes de entrar en estado inactivo para evadir al sistema inmunitario del cuerpo. El estudio aparece en Plos One.

6. Mucha, mucha vida

Al analizar los cientos de sistemas planetarios encontrados por el satélite Kepler, científicos calcularon la probabilidad de la existencia de planetas en zona habitable alrededor de sus estrellas, concluyendo que cientos de millones de estrellas deben tener entre 1 y 3 planetas en esa zona, en donde se posibilita la presencia de agua líquida. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y permite vislumbrar mejor la posible existencia de vida en nuestra galaxia.

7. Ojos y moral

Nuestras decisiones morales pueden ser afectadas por lo que estemos mirando al momento de tomar la decisión, reveló un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los investigadores lograron influenciar las decisiones de personas sobre preguntas como si el asesinato tiene defensa, con solo rastrear el movimiento de los ojos. las reflexiones que llevan a un juicio moral están reflejadas en nuestra mirada, siendo influidas por lo que estemos mirando en el momento de decidir.

8. Leche materna a inteligencia

Recibir alimento materno tiene muchos beneficios reiteró un estudio en The Lancet Global Health: una mayor duración en la alimentación vía seno está ligada a una mayor inteligencia en la edad adulta, , mayor escolaridad y mayores ganancias en la adultez. Es decir, los efectos no solo se reflejan en la niñez sino que persiste en el tiempo de acuerdo con la investigación.

9. Más anillos a la cuenta

Solo cinco cuerpos del Sistema Solar poseen anillos. Obvio, Saturno, pero además Júpiter, Urano y Neptuno. Y Charikko, un cuerpo menor, de la categoría de los centauros, pequeñas rocas que poseen características de asteroides y cometas. Astrónomos hallaron uno más: Chiron, al cual le fueron detectados cuando pasó frente a una estrella en 2011. El Sistema Solar puede ser toda una joyería. El estudio fue publicado en Icarus.

10. Cazando en el paleolítico

El análisis de restos de elefante de hace 500.000 años reveló marcas óseas que debieron haber sido hechas por herramientas rudimentarias de los pobladores de entonces, en este caso el sitio Revadim en Israel. El estudio publicado en Plos One sugiere que en la necesidad de copar con nuevas exigencias cerebrales, los homos de entonces desarrollaron herramientas para proveerse la necesaria carne.

Mis 10 noticias científicas de la semana (8-12)

1. Así eran nuestros primos

El hallazgo de 6 fósiles de 3 especies desconocidas de haramiyidos (un enigmático grupo de mamíferos tipo roedores del periodo Jurásico en China) sugiere que los primeros mamíferos pueden haberse originado durante el Triásico, hace unos 200 millones de años. Aportan luces además para entender cómo se diversificaron esos primeros representantes de este orden. Los haramiyidos han sido considerados multituberculados. Los descubridores sugieren los dos grupos evolucionaron de un ancestro común en el Triásico tardío. Sí, nuestros primos. El estudio apareció en Nature. Foto cortesía Zhao Chuang.

2. No nos quemaremos vivos

La capa de ozono está en franco proceso de recuperación que debe consolidarse en las próximas décadas según una evaluación de 300 científicos. Esa frágil capa de gas se debilitó por mucho tiempo debido a la emisión de ciertos compuestos usados por el hombre. Tras prohibirse en el Protocolo de Montreal ahora se ve la recuperación. La acción, se dijo, evitará unos 2 millones de casos de cáncer de piel por año hacia 2030. El informe es publicado por el Programa del Medio Ambiente de Naciones Unidas.

3. Dinosaurio en piscina

El Spinosaurus aegyptiacus sería el primer dinosaurio semiacuático reportado hasta ahora según un estudio aparecido en Science. Vivió hace 95 millones de años y fue el mayor depredador de su época y región. Fósiles se encontraron en el Sahara marroquí. Los huesos sugieren adaptaciones para desenvolverse en el agua, en donde cazaba grandes piezas, como tiburones. También se movía en ríos. Llegó a medir 15 metros

4. AB… se me olvidó

Las personas con tipo de sangre AB tienen mayor probabilidad de desarrollar pérdida de memoria en sus últimos años que quienes tienen otros tipos según nuevo estudio aparecido en Neurology. Ese tipo es el menos común. La probabilidad de tener pérdida de memoria que conduzca a la demencia es del 82%.

5. Una sorpresa muy escondida

El cuerpo humano está repleto de microbios, el llamado microbioma que juega un papel en la salud y la enfermedad. Un estudio en Cell encontró que algunas bacterias comunes en la vagina pueden ser fuente de un antibacterial, lo que sugiere que bacterias en otras regiones corporales también podrían tener propiedades benéficas. El estudio no identificó si el antibiótico era producido en la propia vagina.

6. Fue el hielo

Cuando en 2002 colapsó un gran pedazo de la Antártida, mucho se especuló sobre la causa. Una de las razones dadas fue la inestabilidad de la cama que soportaba la gran masa de hielo. En Science científicos llegaron a la conclusión de esa cama había permanecido firme en los últimos 12.000 años, por lo que el colapso se debió al derretimiento del hielo en la parte de encima, una evidencia más del efecto del calentamiento global.

7. Aves muy diferentes

Un artículo publicado en Nature sugiere que las grandes barreras geológicas como la Amazonia, Los Andes y el istmo de Panamá no son las que condujeron a la alta especiación de aves sino que estas lograban cubrir grandes distancias y así fueron distinguiéndose unas de otras. Eso explicaría, por ejemplo, porqué Colombia tiene tan alta variedad de aves, el país del mundo que más posee.

8. Los venusinos

En un avance que permitirá definir mejor cuáles planetas extrasolares son más tipo Venus o Tierra, astrónomos definieron la zona Venus en la cual es más probable que un planeta exhiba condiciones como las venusinas, no apropiadas para la vida. El estudio apareció en el Astrophysical Journal. Venus y la Tierra tienen un tamaño parecido, por lo que la defunción ayudará a distinguir entre esos lejanos mundos.

9. Una atmósfera gasienta

La concentración de gases de invernadero en la atmósfera alcanzó niveles sin precedentes en 2013 debido a la subida acelerada de los niveles de dióxido de carbono reportó la Organización Meteorológica Mundial. El forzamiento radiativo que provoca el efecto de calentamiento experimentó un crecimiento del 34% por los gases de invernadero como CO2, metano y óxido nitroso.

10. Aló, ¿me escucha?

Conocida es la interacción entre los átomos y la luz y ha sido muy estudiada en el campo de la óptica cuántica. Pero esta vez, científico pudieron comunicarse con un átomo artificial mediante el sonido, ondas de sonido, lo que abre una puerta al mundo cuántico ‘hablándole’ y ‘escuchando’ al átomo, algo que a futuro podría tener utilidad en computadores superrápidos. El estudio apareció en Science.

Los dinosaurios nacieron antes

Los dinosaurios podrían haber existido mucho antes de lo estimado, de acuerdo con un sorprendente hallazgo reportado en Biology letters: el Nyasasaurus parringtoni.

Científicos hallaron restos de lo que parece ser el primer dinosaurio, que data de entre 10 a 15 millones de años antes que los registros que se tenían hasta hoy.

Este habría existido antes que el muy conocido y pequeño Eoraptor herresaurus. Y si no es un ancestro directo de los dinosaurios, es un pariente muy cercano, de acuerdo con Sterling Nesbitt, investigador de la Universidad de Washington.

“Durante 150 años la gente ha sugerido que debería haber existido dinosaurios en el Triásico medio, pero la evidencia ha sido ambigua”, dijo. “Algunos científicos utilizaron huellas fosilizadas, pero sabemos que otros animales de aquel tiempo tenían un pie similar. Otros señalan una sola característica tipo dinosaurio en un solo hueso, pero eso puede ser errado porque algunas características evolucionaron en varios grupos de reptiles y no son el resultado de un ancestro compartido”.

En el nuevo ejemplar, los científicos tenían un húmero y seis vértebras. Pudieron determinar que este dinosaurio probablemente andaba erguido, medía de 2 a 3 metros y su altura era 1 metro, pudiendo pesar de 20 a 60 kilos.

Aunque los huesos habían sido hallados en 1931 en Tanzania y fueron reexaminados ahora. No es que en esa región se hallan originado, sino que cuando N. parringtoni vivió los continentes estaban juntos en la gran masa conocida como Pangea. Tanazani pudo haber sido parte del sur de Pangea que incluyó África, Suramérica, Antártida y Australia.

“Los nuevos hallazgos sitúan la evolución inicial de los dinosaurios y de los reptiles tipo dinosaurio en los continentes del sur”, dijo Paul Barrett, coautor, del Museo de Historia Natural de Londres.

Los huesos revelan varias características comunes con los primeros dinosaurios y sus parientes. Por ejemplo, los tejidos óseos del brazo superior aparecen como si estuvieran articulados al azar y no organizados, lo que sugiere un crecimiento rápido, un rasgo común en dinosaurios y sus parientes.

“Podemos decir que Nyasasaurus tenía muchas células óseas y vasos sanguíneos”, explico Sarah Werning, de la Universidad de California en Berkeley, coautora.

Independiente de si se confirma que este ejemplar fue un dinosaurio o un paciente cercano, el hallazgo establece que probablemente evolucionaron antes de lo esperado y refuta la idea de que la explosión de diversidad llegó tarde en el Triásico, una diversificación no vista en otros grupos de esa época”.

Parece que los dinosaurios fueron solo parte de una gran diversificación de los arcosaurios, que fueron de los animales terrestres que dominaron el ambiente en el Triásico hace 250 a 200 millones de años, los que incluían dinosaurios, cocodrilos y sus familiares.

“Los dinosaurios son solo parte de la diversión de los arcosaurios, una explosión de nuevas formas tras la extinción del Pérmico”, dijo Nesbitt.

Dibujo cortesía Natural History Museum, London/Mark Witton)

Ese gato se creció

No se crea que nacieron como gigantones y así fueron toda la vida.

Hace 250 millones de años, unos 9 antes de lo que se tenía hasta ahora (y nueve millones de años son nueve millones de años), se movía sobre este planeta un animalito apenas del tamaño de un gato doméstico.

Fue el antecesor de los dinosaurios, de acuerdo con un hallazgo revelado en Proceedings of the Royal Society B. Sólo habían transcurrido uno o dos millones de años, tras la masiva extinción del Pérmico-Triásico.

Esa criatura caminaba sobre el fino lodo en lo que hoy es Polonia.

Sí, allí se encontraron huellas de 246 millones de años de un Sphingopus, la más antigua evidencia a la fecha de un dinosaurio bípedo.

“Vemos los primos más cercanos del dinosaurio justo tras la peor extinción masiva”, dijo Stephen Brusatte, del American Museum of Natural History.

“La mayor crisis en la historia de la vida proporcionó una de las más grandes oportunidades para la vida al limpiar el paisaje y permitir la evolución de los dinosaurios”.

Las huellas fueron encontradas en tres distintos sitios en las montañas Holy Cross en el centro de Polonia. Se encuentran en un radio de unos 40 kilómetros y son una ventana a tres ecosistemas porque representan diferentes periodos de tiempo.

Las huellas de Stryczowice es la más antigua, con 250 millones de años, mientras la de Baranów es la más reciente, de 246 millones de años.

Se estima que la masiva extinción se presentó hace 251,4 millones de años. Durante ese evento el 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de las de vertebrados terrestres desaparecieron.

Resumen científico de la semana -marzo 22 al 28

Lunes: tras las pistas del espermatozoide

Lo que sucede entre la inseminación y la fertilización es tema bien interesante. En Science, Mollie Manier, John Belote y Scott Pitnick, profesores de Biología en la Universidad de Siracusa, modificaron genéticamente moscas de las frutas de modo que las cabezas de sus espermatozoides fueran fluorescentes, verdes o rojas, con lo que pudieron observar con detalles lo que sucedía en la vida del esperma dentro de la hembra. Los hallazgos tienen implicaciones en los campos de la biología reproductiva, la selección sexual y la especiación.
La meta inicial, dijo Pitnick era rastrear los mecanismos detrás de la competencia del esperma. “Cuando quiera que una hembra se aparee con más de un macho -y la promiscuidad de las hembras es más una regla que una excepción en la naturaleza- existe conflicto entre los sexos por la paternidad así como una competencia entre eyaculados rivales para fertilizar el huevo. Esa selección sexual postcopulatoria es una poderosa fuerza de cambio evolutivo.
De este modo, volvieron rojo los espermatozoides de un macho y verdes los de otro. “Observamos que están en constante movimiento dentro de los órganos especializados de almacenamiento en la hembra y exhiben un sorprendente y complejo comportamiento”.
El grupo creó otros espermatozoides similares de otras especies, incluyendo una híbrida, por lo que será bien interesante ver qué sucede en este caso.

Martes: el día cuando Lucy caminó en dos pies

Hace tres millones, los ancestros de los humanos modernos aún pasaban gran cantidad del tiempo sobre los árboles, pero… algo estaba ocurriendo.
Desde hace 3,6 millones de años, bajaban a veces de los árboles y caminaban con grandes pasos.
La ciencia siempre se ha preguntado cuándo comenzaron a caminar erguidos los homínidos, existiendo variadas interpretaciones y consideraciones.
David Raichien, profesor de la Escuela de Antropología en la Universidad de Arizona, y colegas de las Universidad de Albany y el Lehman College en Nueva York, desarrollaron evidencia experimental de que caminaban como los humanos en aquellos tiempos y la presentaron en Plos One.
Huellas fósiles preservadas en cenizas volcánicas en Laetoli, Tanzania y descubiertas hace 30 años, sirvieron de base. La importancia de tales huellas en la evolución humana ha sido debatida desde entonces. Los individuos que pudieron hacerlas, que presentan evidencias claras de bipedalismo eran los Australopithecus afarensis, a los cuales pertenece la célebre Lucy, cuyo esqueleto es el más completo ejemplar de esa especie.
Ciertos rasgos en caderas, piernas y espalda en ese grupo indican que habrían caminado en dos pies mientras permanecían en tierra. Pero los dedos curvados de manos y pies así como unos hombros orientados hacia arriba proveen sólida evidencia, según los investigadores, de que Lucy y sus congéneres también pasaban buen tiempo trepados en los árboles.
Esta morfología difiere de nuestro género Homo, que abandonó la vida arbórea hace 2 millones de años para convertirse en practicantes del bipedalismo.
Los científicos crearon modelos tridimensionales de las huellas y examinaron la profundidad relativa de talón y dedos y encontraron que son muy parecidas a las dejadas por una persona cuando camina.
Basados en los análisis de los A. afarensis, creen que quien hizo las huellas caminaba con rodilla y cadera dobladas, tipo chimpancé.
En la imagen se aprecian las huellas de una persona arriba, de una persona caminando con rodilla doblada y abajo las de Laetoli. Cortesía de Randy Haas, de la Universidad de Arizona.

Miércoles: bueno, y ¿por qué hubo dinosaurios?

Hace 200 millones de años, la Tierra era muy diferente a la de hoy. La mayoría de la masa terrestre estaba en un gran continente llamado Pangea. No había océano Atlántico y el mundo era dominado por los crurotarsanes, muy cercanos a los actuales cocodrilos.
Los dinosaurios, en un planeta cuyo clima cambiaba, estaban próximos a aparecer.
¿Qué llevó a la aparición de estos llamativos y grandes animales? Jessica Whiteside, paleobióloga de Brown University, cree haberlo encontrado. Y su artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los científicos construyeron el registro del clima de las frontera entre el Triásico y el Jurásico combinando evidencias fósiles de la extinción de plantas y animales con las improntas de carbono hallado en la cera de hojas antiguas y en madera halladas en sedimentos en lagos mezclados con basaltos denotando la actividad volcánica.
Fue así como hallaron evidencias sólidas de que una intensísima actividad volcánica produjo el exagerado incremento de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que borraron del mapa cerca de la mitad de las especies de plantas y marcaron el fin del Triásico con una de las cinco grandes extinciones que ha sufrido la Tierra en su historia.
Ese aumento en los gases, diezmó la población de crurotarsanes, que habían competido vigorosamente con los primeros dinosaurios del Triásico.
Así, gracias al desastre climático, los pequeños dinosaurios tuvieron toda la libertad para constituirse en los amos del mundo animal.
Los científicos saben que hace 200 millones de años, Pangea se partió y las placas de Norte América y África comenzaron a moverse aparte. Mientras se partían, creándose la base que sería luego el Océano Atlántico, grandes fisuras aparecieron, originándose masivos flujos de lava que cubrieron más de 9 millones de kilómetros cuadrados, un área muy parecida a la de Estados Unidos, la llamada por los científicos Provincia Magmática del Atlántico Central.
Las erupciones duraron unos 600.000 años, un periodo que Whiteside había estimado ya en 2007 en un reporte en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.
Lo que les sucedió a plantas y animales fue deducido por el equipo con investigadores de la Academia Sinica en Taiwán, Columbia University y Woods Hole Oceanographic Institution, quienes analizaron fósiles y registros de carbono de dos antiguas cuencas en Estados Unidos e Inglaterra.
Encontraron evidencias fosilizadas de sedimentos de lagos que estaban en Pangea antes de la partición, logrando datar los flujos más antiguos como de hace 201,4 millones de años, el límite superior en el que comenzó el volcanismo.
Los conteos de polen combinados con el registro de carbono, mostraron que la mitad de la flora del Triásico pereció por el volcanismo. Y se observó un aumento en las esporas de helechos, lo que tiene sentido dado que figuran entre las primeras especies vegetales en regresar al ambiente tras un fenómeno de volcanismo.
En cuanto a animales, los científicos unieron huellas halladas previamente en rocas para establecer que los crurotarsanes perecieron también. Tras los flujos de lava, prácticamente no se encuentran registros fósiles de estos animales.
Todo concuerda, los terópodos -a los cuales pertenecen los carnívoros dinosaurios del velociraptor al Tyrannosaurus rex- se volvieron dominantes, un hecho documentado por Paul Olsen en 2002 en un artículo en el cual se muestra un auge en las huellas de los terópodos tras la extinción masiva.
En la foto de Jessica Whiteside se aprecia un corte en la Provincia Magmática del Atlántico Central. El flujo de lava está presentado en la capa café, y está sobre el blanco del fin del Triásico, mientras este se ve en la capa roja

Jueves: para frenar las enfermedades coronarias

La enfermedad de la arteria coronaria provoca 7 millones de muertes anuales. Cada año decenas de millones de personas deben tomar medicamentos para sobrellevarla o son sometidas a operaciones. Pero las intervenciones, los bypass, solo son un arreglo temporal. Tarde o temprano fallarán, durando de 5 a 10 años.
Las arterias coronarias llevan la sangre al corazón, permitiéndole bombear cerca de 2.000 galones de fluido a través del cuerpo cada día. Cuando se bloquean o se dañan, partes del corazón quedan sin oxígeno, conduciendo a la angina o ataques al corazón.
Mark Krasnow, investigador del Howard Hughes Medical Institute en Stanford University y Kristy Red-Horse, estudiaron cómo se desarrolla el corazón en embriones de ratón para ver cómo se puede inducir las células del cuerpo para reconstruir las arterias averiadas. El informe fue presentado en Nature.
Se había pensado siempre que esas arterias se forman de vasos sanguíneos que salen de la aorta o de un tejido llamado el proepicardium, que cubre el corazón durante su desarrollo. Pero Red-Horse no halló evidencias.
Tras distintos estudios, encontró vasos que salían del sinus venosus (una gran vena que regresa la sangre al corazón en un embrión en desarrollo) y emigraban sobre la superficie del corazón durante su desarrollo e invadían tejido del corazón. En el proceso, se convierten en vasos sanguíneos más generalizados y se rediferencian en arterias, capilaridades y nuevas venas.
Entender el proceso, podría conducir algún día a ver cómo se dañan las arterias y conociendo qué está mal, se podría encontrar una solución.
Si se entienden mejor las señales químicas involucradas en el desarrollo, sería posible fortalecer el crecimiento de arterias coronarias, bien dentro del cuerpo o fuera de él para trasplantes.
Cómo avanza la ciencia.

Viernes: los chinos nos matan a todos

Nadie duda que el crecimiento económico de Asia viene adobado con un ingrediente poco amable: la contaminación.
Científicos del National Center for Atmospheric Research en Colorado (Estados Unidos) mostraron que los gases de la región son levantados hacia la estratosfera durante la temporada de monzones, lo que aporta una nueva evidencia de la naturaleza global de la polución aérea y sus efectos lejos de la superficie de la Tierra, según el reporte entregado en Science.
“Es una vista sorprendente de las interacciones entre mozones y las emisiones químicas generadas en la altamente industrializada región del sur de Asia”, indicó Anjuli Bamzai, director de la División de ciencias Atmosféricas y del Geoespacio en la NSF que financió el estudio.
Los contaminantes como el cianido de hidrógeno son dispersados por la troposfera hacia la estratosfera baja y pueden circular por todo el globo durante años.
El impacto en la atmósfera crecerá a medida que China continúe su crecimiento económico acelerado.
En la foto se aprecia la contaminación en la estratosfera.