Si no se acuerda de algo, duerma

Otro de los beneficios de dormir bien: no solo protege los recuerdos sino que hace que sea más fácil traerlos en un momento tras despertar, según nuevo estudio de University of Exeter y el Basque Centre for Cognition, Brain and Language.

Luego de dormir es más fácil acordarse de algo que no podíamos recordar cuanto estábamos despiertos sugiere el estudio.

En dos situaciones en donde las personas olvidaron información durante 12 horas de vigilia, una noche de sueño facilitó el acceso a trazos de esa memoria que inicialmente eran muy débiles para ser recuperados.

El estudio publicado en Cortex rastreó los recuerdos de vocablos nuevos aprendidos antes de una noche de suelo o en un periodo equivalente de vigilia. A las personas se les pidió recordar las palabras tras haberlas conocido y luego de un periodo de sueño o de vigilia.

La investigación halló que en comparación con la vigilia completa en el día, el dormir ayudaba a rescatar más los recuerdos.

Para Nicolas Dumay “dormir casi que dobla las chances de recordar material que no se había logrado traer. El impulso en la accesibilidad tras dormir puede indicar que algunos recuerdos son consolidados en la noche. Esto respalda la noción de que dormidos recuperamos información señalada como importante”.

Aunque parece evidente ese hallazgo, si los recuerdos son más vívidos y claros tras dormir aún no es objeto de investigación.

Para Dumay, el impulso en la memoria proviene del hipocampo.

Resumen científico de la semana (10-16)

1. Llegaron mensajes de las estrellas

Las partículas del más allá. Al fin se esclarece. La nave Stardust, que viajó por el espacio para capturar partículas interestelares sí cumplió su cometido. Lanzada en 199 voló cerca del cometa Wild 2 para recoger material en un gel especial y luego cayó sobre el desierto del Lago Salado en Utah, Estados Unidos, en 2006. Se dijo que el golpe del aterrizaje había contaminado las muestras. Ahora un estudio en Science demuestra que 71 rastros de partículas, 25 parecían haber sido atrapadas en el espacio y 7 tienen origen interestelar. En la foto se aprecia uno de esos finos granos traídos por la sonda.

2. Salados hasta la muerte

Cerca de 1.650.000 personas mueren cada año por exceso de sal. No es que suden mucho ni que les caiga un bulto encima. No. Ingieren más de los 2 gramos diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud y en consecuencia mueren por enfermedades cardiovasculares reportó el New England Journal of Medicine. El consumo promedio mundial es de 3,95 gramos, de los 2,18 en África subsahariana a los 5,51 en Asia central. Salados.

3. Edición de genes

Nuevas tecnologías en uso permitirán la edición de genes en distintos productos agrícolas como las frutas, no solo para mejorar su sabor sino agregarles algunas características como el dulzor. El estudio fue publicado en Trends in Biotechnology. La edición de genes comienza a ser empleada además en el arreglo de mutaciones que causan enfermedades. La edición permitiría mejorar incluso frutos modificados genéticamente para crear, por ejemplo, un superbanano.

4. Tatequieto a la fiebre

La chikungunya es una enfermedad de reciente aparición en las Américas aunque lleva tiempo deambulando por el planeta. Provoca fiebres, dolores articulares y de cabeza entre otras manifestaciones, aunque rara vez ocasiona la muerte. Científicos revelaron que los primeros ensayos clínicos de una vacuna en desarrollo provocó reacción inmune en 25 personas. El anuncio fue de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

5. Mente y cuerpos conectados en la enfermedad

El sistema inmunitario estaría ligado a las enfermedades mentales. Científicos reportaron en Jama que los niños con niveles altos de una proteína liberada en la sangre en respuesta a infecciones tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades mentales como sicosis o depresión, lo que sugiere que la enfermedad mental y las enfermedades físicas crónicas como la diabetes 2 y la enfermedad coronaria pueden compartir un mecanismo biológico común.

6. Obesidad cancerígena

Ojo al sobrepeso. Un índice de masa corporal alto aumenta el riesgo de desarrollar 10 de los más comunes tipos de cáncer. Cada 5 kilos por metro cuadrado de aumento en ese índice está claramente relacionado con un mayor riesgo de cáncer de útero (62%), vesícula biliar (31%), riñón (25%), cerviz (10%), tiroides (9%) y leucemia (9%). También aumenta el riesgo general de cáncer de hígado, colon, ovario y seno. El estudio apareció en The Lancet.

7. Hablando en silencio

Científicos descubrieron lo que parece una nueva forma de comunicación entre las plantas por medio de la cual comparten una gran cantidad de información genética. El estudio se hizo con dos plantas (Arabidopsis y tomate) y su parásita. Esta envía una gran cantidad de moléculas mensajeras, al parecer diciendo las acciones que quiere que desarrolle la planta atacada, tal vez para que reduzca sus defensas, algo que será objeto de otro estudio. La investigación fue publicada en Science.

8. Un sueño desordenado

Un gen, Lhx1, responsable en gran parte de los ciclos de sueño y vigilia, fue identificado por científicos del Instituto Salk, lo que lo convierte en un objetivo claro para tratamiento de desórdenes del sueño y para el reconocido efecto del jet lag que afecta a los viajeros, se reveló en eLife. Hay varios genes relacionados con el sueño, pero este parece ser pieza clave en mantener todos en sincronización. El hallazgo podría derivar un día en un medicamento que regule su funcionamiento.

9. El hombre encoge los glaciares

El derretimiento de los glaciares se ha acelerado por razones antropogénicas, reveló un estudio publicado en Science. Aunque estos responden a variaciones como la radiación solar, queda claro que el ritmo actual se debe a la acción humana. La desaparición de estas masas de hielo incide en el aumento del nivel del mar y en la disponibilidad de agua. En las dos últimas décadas la tasa de deshielo aumentó de manera significativa por la mano del hombre.

10. Esporas al ataque

Las esporas de una bacteria común en el ambiente ayudas a encoger los tumores sólidos reveló un estudio en Science Translational Medicine, una estrategia que sería útil dado que no afecta las células vecinas al tumor. El procedimiento se hizo con perros mediante inyecciones de la bacteria Clostridium novyi modificada. El resultado podría deberse a las enzimas de la bacteria que destruirían células cancerígenas una vez adentro del tumor explicaron los científicos.

Ayayay: dormir mal aumenta gasto en víveres con más calorías

i duerme mal, aparte del cansancio del día posterior, podría tener un ingrediente adicional que no le ayudará: las personas que duermen mal compran al día siguiente más alimentos y muchos con más calorías según un estudio publicado en Obesity, journal oficial de The Obesity Society.

La falta de horas de sueño también aumenta a la mañana siguiente los niveles de grelina, una hormona que aumenta el hambre, aunque no se halló una correlación entre los niveles de la hormona y la compra de alimentos lo que sugiere que otros mecanismos, como una decisión impulsiva, pueden ser los responsables de ese exceso de compras.

El estudio surgió de la curiosidad de investigadores suecos que querían ver si el mal dormir alteraba las decisiones de compra de alimentos por la tendencia a no pensar con claridad tras una mala noche y al aumento del hambre.

“Lanzamos la hipótesis de que el impacto de la falta de sueño en el hambre y la toma de decisiones sería la ‘tormenta perfecta’ para comprar, dejando a las personas hambrientas y con menos capacidad de autocontrol para evitar la compra impulsiva de alimentos con alto contenido calórico”, dijo Colin Chapman, MSc, de Uppsala University.

En la mañana siguiente a una noche de total privación del sueño así como una noche de buen dormir, Chapman y Christian Benedict, dieron a 14 personas de peso normal una cantidad dada de dinero y se les pidió comprar lo que pudieran entre 40 productos, incluyendo 20 con alto contenido de calorías y 20 de bajo contenido. Los precios de los alimentos muy calóricos fueron variados para determinar si la falta de sueño afectaba la flexibilidad de compras de alimentos. Antes de la tarea, los hombres recibieron un desayuno estandarizado para minimizar el efecto del hambre en sus compras.

Los hombres privados del sueño compraron muchas más calorías (9%) y gramos (18%) de alimento que cuando durmieron bien bien toda la noche.

También se midieron sus niveles de grelina, encontrando concentración más alta luego de una noche de vigilia.

O sea: si quiere comer sano y mantener el peso, duerma bien.

Experiencias cercanas a la muerte son… un sueño

No es extraño encontrarse con alguien que afirma haber tenido una experiencia cercana a la muerte, viajando por un túnel, viendo una luz intensa. Algunos ven hasta el demonio.

En ejercicios en el the Out-Of-Body Experience Research Center en Los Ángeles se demuestra que esas visiones deben ser producto de la mente humana antes que un fenómeno supranatural.

En ese centro, cuatro grupos de 10 a 20 voluntarios fueron entrenados para realizar una serie de pasos mentales despertándose durante la noche, lo que podía conducirlos a tener esas experiencias fuera del cuerpo. Si eran capaces de ‘separarse de su cuerpo’, eran condicionados a intentar soñar que flotaban en un túnel hacia una luz brillante. 18 de los voluntarios dijeron que soñaron eso.

“Algunos de los sujetos en el test no solo lograron reproducir un vuelo fuera del cuerpo a través de un túnel, sino que gozaron con el éxtasis típica de la experiencia e incluso fueron hacia esa luz y se encontraron allí con los parientes muertos”, dijo Michael Raduga. cabeza del centro, en un boletín de prensa sobre el trabajo que no ha sido publicado aún en una revista especializada.

Es tan común hablar de estas experiencias que se estima que más de 8 millones de norteamericanos han tenido una experiencia cercana a la muerte y se dan con mayor frecuencia durante los estados de sueño inducido por la anestesia según el centro.

Un trabajo previo de neurólogos, incluyendo a Kevin Nelson de la Universidad de Kentucky, sugiere que esas experiencias son generadas en realidad por los mismos mecanismos que provocan los sueños lúcidos. El trabajo ha mostrado que ambos tipos de experiencias surgen cuando la región prefrontal dorsolateral del cerebro, nuestro centro de la lógica, que usualmente es muy activa solo cuando estamos en vigilia, se hace activa durante la fase REM del sueño, permitiendo sueños extremamente vívidos que parecen haber sucedido en la vida real. Nelson llama frontera de la conciencia el estado de transición entre el sueño y el estar despierto y cree que es en ese estado mixto que los sueños vívidos y las experiencias cercanas a la muerte se presentan.

El estudio de Raduga fue diseñado con el trabajo de Nelson como norte. Los voluntarios que generaron con éxito aquellas experiencias las describieron y una de ellas dijo que “fui capaz de salir de mi cuerpo, quería ver el túnel y de inmediato apareció frente a mí. Una vez volé hacia el final de este vi a mi fallecido esposo en espíritu. Hablamos por varios minutos. Sus palabras, roces, maneras y sentimientos eran reales, justo como durante su vida. Luego, cuando vi que era tiempo de irme, fui por el túnel, salté y aterricé suave en mi cuerpo”.

Nelson dijo que los resultados de este estudio deben ser tomados con cautela, hasta tanto sea revisado por expertos.

Tal parece que las experiencias cercanas a la muerte son sueños muy intensos hiperreales inducidos por narcosis o daños cerebrales en el proceso de muerte. Para Raduga, no son evidencia de vida después de la muerte.

Quien no duerme bien, malas decisiones financieras toma

Si quiere mantenerse sabio y quizás no perder su trabajo, no tome decisiones cuando no haya dormido lo suficiente.

Científicos de Duke University mostraron, mediante imágenes de resonancia, que una noche sin dormir conduce a una mayor actividad cerebral en regiones que evalúan los resultados positivos, llevando además esa noche de vigilia a una menor actividad en las áreas cerebrales que procesan los resultados negativos.

En un estudio, individuos privados del sueño tendían a hacer elecciones que enfatizaban las ganancias monetarias y era menos probable que realizan elecciones que redujeran las pérdidas. Aunque no fue real con todos los sujetos, el resultado es para tener en cuenta.

Se ha demostrado antes que la falta de un sueño adecuado afecta nuestra capacidad de tomar decisiones, pero esto se ha atribuido con frecuencia a los efectos en la atención y la memoria, y a la incapacidad de integrar la retroalimentación de la manera adecuada.

Este, según los autores, es el primer estudio que parece demostrar que no dormir bien puede cambiar la manera como el cerebro considera el valor económico, independiente de sus efectos en la atención vigilante.

El estudio demuestra también que la privación del sueño incrementa la sensibilidad a las recompensas positivas mientras disminuye la sensibilidad a las consecuencias negativas.

Los investigadores examinaron 29 voluntarios adultos con edad promedio de 22 años para averiguar cómo no dormir bien puede afectar la toma de decisiones. El estudio fue publicado en Neuroscience.

“Aún si alguien toma decisiones financieras riesgosas pero que suenan bien, tras una noche de sueño normal, no es garantía de que esa persona no lo expondrá a usted a un riesgo inconveniente si se priva de dormir”, dijo Michael Chee, coautor y profesor en el Neurobehavioral Disorders Program en Duke-Nus en Singapur.

Cuando lleguen sus empleados, pregúnteles si durmieron bien o…

Tome una siesta si quiere pensar mejor

No lo despierte. Si ve un estudiante que cabecea en la biblioteca o un compañero de trabajo al que se le cierran los ojos, déjelo.
¿Por qué? Una nueva investigación de científicos de la Universidad de California en Berkeley demuestra que tomar una siesta de una hora puede aumentar y restaurar de manera dramática el poder de la mente.
Es más, los hallazgos sugieren que un horario de sueño bifásico no sólo refresca la mente, sino que lo puede hacer más listo.
Al contrario también, de acuerdo con el estudio: mientras más horas pase despierto, más lenta se hace la mente.
Los resultados apoyan previos datos del mismo grupo investigador de que mantenerse despierto toda la noche, lo que es frecuente en estudiantes que preparan exámenes, reduce en un 40 por ciento la capacidad de aprender y reparar en cosas nuevas, debido a una especie de apagado de ciertas regiones cerebrales durante la privación del sueño.
“Dormir no sólo endereza el error de una prolongada vigilia, sino que, en el nivel neuro cognitivo, va más allá de donde usted estaba antes de tomar una siesta”, según Matthew Walker, profesor de la universidad y cabeza de los estudios.
Los hallazgos fueron presentados ayer domingo en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en San Diego.