Comentarios incivilizados: ¿Qué hacer?

El asunto de los comentarios de los lectores merece una reflexión adicional para llamar la atención y si es posible alentar la autocrítica de lectores y periodistas. Insisto en el tema porque en las últimas semanas he recibido numerosos mensajes de las audiencias, por la pugnacidad del debate político, expresando la inconformidad, en unos casos porque no aparecen publicados y en otros porque aprovechan el foro para insultar, difamar y sembrar el malestar y el odio.
Internet permite que los medios digitales abran espacios de participación para enriquecer los contenidos, fomentar el diálogo y el debate; para sugerir, criticar, apoyar, estar de acuerdo o en desacuerdo con la información o el artículo de opinión y controvertir con los foristas.
Bienvenida la participación. Los periodistas ya no tenemos la última palabra ni la verdad revelada. Ahora las audiencias pueden complementar, criticar y motivar la investigación de temas relacionados.
Pero estos avances tecnológicos, incluidas las redes sociales, posibilitan la circulación de toda suerte de insultos, mentiras y comentarios dañinos e indeseables que enrarecen y malogran el propósito de este diálogo digital.
Los medios de comunicación y las audiencias están en medio de este propósito, y a la vez despropósito: ¿cómo neutralizar la trasgresión y potenciar la deliberación? No es fácil lograrlo, pero es necesario avanzar para mejorar la salud de los lectores y en general de la información que ahora se extiende en virtud del juicio expresado luego de la lectura juiciosa.
Los filtros y la moderación son instrumentos que resultan insuficientes para alcanzar mejor calidad del foro.
Juan Esteban Vásquez Fernández, macroeditor Digital detalló en la última columna los criterios y requisitos establecidos por El Colombiano en los espacios de interacción. Es un punto de partida para que los comentarios de los lectores fluyan en el escenario que marcan las reglas del diálogo ciudadano civilizado y colaborativo.
Así, como es necesario una dosis de autocrítica por parte de los periodistas, para recibir el juicio de los lectores, es deseable cierta porción de cortesía y de racionalidad en las opiniones y observaciones.
Estos foros, igual que las redes sociales, fueron utilizados en este momento político del país, previo al plebiscito de hoy, por decenas de comentaristas para polarizar aún más la opinión pública, con mentiras, propaganda camuflada y contenidos calumniosos y abusivos.
El debate necesario y pertinente fue suplantado por estos mensajes distorsionados y alejados de la realidad, convirtiéndolos en información o mejor en desinformación para muchos.
Aquí está la gravedad del asunto. Un porcentaje creciente de personas se entera de esa realidad a través de redes sociales o de los comentarios sesgados y no por las informaciones de los periodistas que deben basarse en hechos verificados y contrastados desde varios puntos de vista.
“En un periodo de cinco años (2010-2015), el número de hogares conectados a internet en la región creció 14,1% promedio anual, esto significa que se alcanzó el 43,4% en el 2015, un valor que casi duplica el de 2010. El 54,4% de los habitantes de América Latina y el Caribe usó Internet en 2015, 20 puntos porcentuales más que en 2010…”, según datos publicados hace pocos días por el diario mexicano El Economista.
Por esta razón, urgen fórmulas pedagógicas y mejores sistemas de filtro y moderación para frenar los comentarios incivilizados, por decir lo menos, y elevar el nivel de la interacción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>