Cuando a los lectores no les cuadran las cifras

Los errores numéricos en la información periodística se repiten con frecuencia, aunque no con la misma asiduidad son detectados y corregidos.
El dominio de los cálculos matemáticos, el análisis estadístico y en general la escritura de cifras, porcentajes, tasas, medidas, entre otros datos numéricos, son requisitos de la calidad periodística y atributos tan valiosos como la corrección idiomática.
Percibo, como lo contemplé en la última columna, que en las salas de redacción falta un acercamiento a estos temas que requieren de un mayor cuidado de autores y editores de las informaciones periodísticas.
Es oportuno indicar que solo una parte de las audiencias descubre las equivocaciones que suelen colarse en el periódico. Y solo, también, unos cuantos lectores acuciosos las advierten y comunican a la redacción.
Dos casos recientes son evidentes. El lector Federico Díaz González escribe que “…en la página 6 de la edición de marzo 1 aparecen, título: Mediterráneo: 9 de cada 10 niños cruzan solos, y subtítulo: Unicef revela que un tercio de los menores que emplean esa ruta para escapar de conflictos llegan sin sus padres. Me parece, señor Defensor, que hay incoherencia entre “9 de cada 10” (90 %) y “un tercio” (33 %)”.
El lector Lisandro Mesa O. detectó otro error: “En la página 12 de la edición impresa de hoy 6 de marzo se lee en la noticia Hay opción para excluidos de sistema educativo, que “…en la actualidad, 1.326 personas en condición de vulnerabilidad cursan los estudios de primaria, secundaria y media…El programa tiene capacidad, en cómodas instalaciones, para 1.700 personas. Hay cupo para otras 400…”. No me cuadran las cifras: 1.700 (capacidad total), menos 1.326 (cupos actuales), es igual a 374 (cupos disponibles). La nota exagera en 26 cupos al titular: Matriculas abiertas con 400 cupos”.
En esta nueva reflexión quiero hacer énfasis en algunos riesgos en los que también podemos caer los periodistas sino usamos los números y cálculos con cuidado.
El exceso de cifras puede confundir cuando no hay claridad y relación racional entre un dato y otro. Los números no pueden ser adorno de los textos. Tampoco deben servir para dramatizar ni para dar la impresión de veracidad y rigor.
Al efectuar un redondeo es preciso explicarlo para que el lector comprenda que se trata de este recurso y no del resultado de un cálculo matemático.
Citar la fuente de donde se tomaron las estadísticas es obligatoria condición de los principios de veracidad y transparencia. Así el lector podrá profundizar la información.
Cuando se trata de porcentajes, tasas, comparaciones y variaciones periódicas es necesario hacer claridad sobre las cifras totales y completas y sobre los términos y medidas.
Estoy de acuerdo con el periodista y profesor chileno Juan Pablo Figueroa Lasch: “En el mundo en el que casi todo está dominado por números, necesitamos herramientas que provienen de las ciencias para comprender mejor el terreno en el que se producen las noticias. Las ciencias auxiliares del periodismo, y en esta caso del periodismo investigativo, deben convertirse en aliadas, no en enemigas”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>