Festival de Cine de Montaña Banff

Festival de Cine de Montaña Banff

Las mejores películas y documentales de montaña del mundo se toman cada año, durante 9 días, el Centro Banff en Alberta Canadá.

Durante este festival, los amantes de los viajes, la naturaleza, la aventura, el medio ambiente y los caminos, disfrutan de documentales y cortometrajes de escalada, expediciones de montaña, culturas remotas y los últimos lugares salvajes del mundo.

El Festival ofrece una amplia gama de experiencias para los miles de personas que visitan Banff para asistir a este evento de clase mundial.

Los teatros y las salas se llenan a rebosar con entusiastas que esperan ansiosamente estos nueve días cada año, con visitantes internacionales que han soñado con llegar al Festival de Banff, por primera vez, y, por supuesto, con autores de renombre mundial , cineastas, ecologistas, aventureros y exploradores de todo el mundo.

Cold
“Cold” Ganadora del Festival de Cine de Motaña Banff en 2011

Ediciones anteriores del Festival han incluido personalidades tales como Sir Edmund Hillary, Jon Krakauer, Aaron Ralston, Breashears David, Reinhold Messner, Alex Lowe, y Robbins Real.

En este Festival siempre hay algo para todos: sentarse y dedicar un día libre para ver películas inspiradoras de todo el mundo – incluyendo estrenos mundiales; pasar una hora de almuerzo escuchando una lectura de fragmentos de algún reconocido autor; asistir al mediodía a una charla acerca de los temas candentes en la aventura y los viajes; encontrar algunos regalos únicos – pinturas, cerámicas, joyas, artesanías relacionados con la montaña; examinar lo último en equipos en la Feria Aventura; dar un paseo por la exhibición de los ganadores del Concurso de Fotografía de la exposición de Montaña Banff; estirar los músculos de la pared de escalada. Las opciones son infinitas.

El Festival se inició hace más de 35 años en 1976 en el pequeño pueblo de montaña rocosa de Banff, Alberta. Un grupo muy unido de escaladores y personas amantes de la naturaleza se idearon este evento anual en medio de la temporada de escalada y la de esquí. Lo que comenzó como un festival de un día, de películas de escalada, se ha convertido en una evento de nueve días en Banff y un tour de cine anual en todos los continentes.

La atracción principal del festival es el Concurso de Cine. Desde su creación a finales de los años 1970 se han revisado más de 5.000 películas, conformando un archivo impresionante de películas de escalada, montañismo, aventura al aire libre, cultura de montaña y películas de medio ambiente. Muchísimos cineastas participan en el concurso con la esperanza de que sus películas ganen un premio y sean elegidas para el Tour Mundial disfrutado por un público de más de 250.000 al año.

En 2012:  el Festival se celebrará entre el 27 de octubre y el 4 de noviembre. Visita su website http://www.banffcentre.ca/mountainfestival/

En 2011 Banff examinó a más de 50 películas de aventuras y medio ambiente. Aquí las ganadoras: http://www.banffcentre.ca/mountainfestival/competitions/film/2011/

EcoGlobal Expeditions

La Sierra Nevada del Cocuy, Güicán y Chita (tercera entrega)

Texto: Henry Mariño López

Bordeando el costado Oriental de la laguna, desde donde se pueden observar los nevados de Pan de Azúcar, el Toti, el Diamante, el Portales y el Cóncavo, caminamos sobre el Chorro de la Paz, que vierte sus aguas, formando dos cascadas de incomparable belleza, en un cañón colosal que se ensancha en la distancia, hasta el infinito horizonte de los Llanos Orientales. Camino difícil por la consistencia del terreno de roca y arena y la espesa niebla, que hace que la orientación dependa en alto grado de la ubicación de los “mojones”, pilas de piedras dejadas por anteriores caminantes que indican la ruta correcta, silencio absoluto, solamente interrumpido ocasionalmente por el ruido lejano de una avalancha de rocas, sendero largo y extenuante, que finalmente conduce a la Laguna del Pañuelo, sitio designado para levantar el campamento. Una niebla vaporosa recorre los senderos perdidos de la Sierra, provocando una errática visión en la distancia, tenuemente iluminada por la luz de la luna, sombra misteriosa que proyecta imágenes inconcebibles, como extraños seres que deambulan en el silencio infinito, en la inmensidad de la noche.

El Cocuy

El Cocuy Foto: Alejandra Murcia

Hermoso, como siempre, el amanecer de la Sierra. Juegos infinitos de colores permiten fotografiar los nevados de San Pablín (Norte y Sur) y el Cerro del Castillo, en todo su esplendor. Avanzando al Norte, también encontramos los cerros de El Picacho y La Puntiaguda, las lagunas de La Cueva y Los Patos y los picos Ritacubas (Blanco y Negro), mientras se hace la travesía del Valle de Los Cojines, espectáculo natural sin igual, bordeado en ambos lados pos cerros nevado, en cuyo fin se encuentra la Laguna del Avellanal: Sus aguas se unen a las de las lagunas de La Meseta y El Rincón, para crear el Río Ratoncito, que forma la cascada del mismo nombre y que constituye un panorama espléndido.

Difícil ascenso al boquerón de la Sierra, 4.700 MSNM, desde donde se puede divisar la Laguna de la Isla, que bordeamos en su margen izquierda, descendiendo el boquerón bajo una lluvia pertinaz y espesa niebla, condiciones inclementes que nos acompañan mientras hacemos el ascenso al Alto de los Frailes, desde donde se puede observar el sitio de nuestro próximo campamento, la Laguna Grande de Los Verdes.

Una brisa helada recorre la impenetrable soledad de los indescifrables caminos de la Sierra, penetra en cada cueva, en cada grieta, se anida en los bordes de los glaciares, se refleja en la enigmática silueta de los frailejones, convocando a los espíritus de la tradición indígena. Acuden, entonces, el Mohán, dueño de las aguas y los páramos, cuya apariencia es la de un hombre de tez oscura que gusta de fumar chicotes y suele presentarse a las mujeres jóvenes y bonitas, a quienes visita en sueños eróticos hasta hacerles perder el calor vital; El Cojo, espíritu de un solo pie, con hábitos antropófagos; Las Lloronas, mujeres que dieron muerte a sus hijos y cuyos espíritus, como castigo, vagan sin rumbo, con ojos ardientes, por las desoladas cañadas; Los esqueletos de dientes largos, habituales vigilantes de los pasos altos, a veces adultos, a veces niños…

Valle de los Frailejones

Juan Fernando Calle y Mireya Ardila en el Valle de los Frailejones Foto: Alejandra Murcia

Última parte del recorrido, ascenso al Boquerón del Carmen y descenso desde allí, atravesando el páramo Cardenillo, hasta las Cabañas de Ideboy, centro turístico, comunicado por carretera con Güicán, en la parte Nor-Occidental de la Sierra. Hay agotamiento físico total en el grupo, pero una paz interior indescriptible. Hemos completado el circuito natural más impresionante de los Andes Colombianos y hemos descubierto que, cuando se conquista un objetivo de tal magnitud, permanece por siempre en el corazón y el recuerdo de cada uno de nosotros.

La Sierra Nevada del Cocuy, Güicán y Chita (segunda entrega)

Texto: Henry Mariño López

A eso de las 10 de la mañana, emprendimos la marcha hacia el lugar elegido para el primer campamento, la Laguna de la Plaza. La primera parte del trayecto se hace recorriendo el Valle de Lagunillas, una serie de pequeñas lagunas que, con sus nombres, intentan describir sus características: La Cuadrada, La Atravesada, La Pintada, La Parada, todas ellas de belleza extraordinaria y colorido espectacular, teniendo como marco un territorio agreste, rocoso, desde donde algunas veces es posible observar los blanquísimos picos nevados, en contraste con el azul intenso del cielo de verano.

Boquerón de Cusirí
Darío Herrera, Claudia Giraldo, Mireya Ardila y Juan Fernando Calle en el Boquerón de Cusirí Foto: Nikon P100 (solita)

Al avanzar encontramos el primer paso duro de la jornada, el Boquerón de Cusirí, 4.600 MSNM, punto obligado de paso al otro lado de la montaña, donde se encañona el viento y es posible observar montículos constituidos por pequeñas cruces hechas de madera, de rústica manufactura, que los nativos depositan cuando atraviesan el boquerón, como medio de protección contra las malignas influencias de los espíritus de la Sierra. Posteriormente, descendemos hacia el Nor-Oriente hasta hallar el Alto de Patio Bolas y de allí descender a los valles que conducen a los Llanos del Arauca. Tiempo nublado, camino angosto y rocoso, frío intenso nos acompañan hasta el primer destino, la Laguna de la Plaza, hacia las 5:30 de la tarde.

Detrás de la penumbra titilante del fuego que calienta el café y el alma, la niebla descorre su velo misterioso para mostrar la magnificencia de la noche de la Sierra. Un extraño resplandor titila en un espacio indefinible, como indicando el sitio del “encanto” donde los indios escondieron, en otros tiempos, en forma mágica, sus tesoros. No se deben dejar brasas. Se dice que la Mancarita, mujer de senos extraordinariamente grandes y toda cubierta de pelos como un animal, se alimenta de ellas.

Laguna de La Plaza

Mireya Ardila en la Laguna de La Plaza al amanecer Foto: Juan Fernando Calle

El regalo más extraordinario que se puede recibir de la naturaleza es un amanecer en la Laguna de La Plaza. El arco Iris, que enmarca el horizonte en forma espléndida, está completo, es decir, se aprecia la “hembra” en el arco inferior y el “macho” en el arco superior. Dice la antigua tradición indígena que tiene una cabeza en cada extremo, con las cuales toma agua de los ríos, lagos y pantanos. De hecho, es la transformación de un pez o un sapo. Es mejor no molestarlo porque “pica”, produciendo una herida que nunca cierra… La serena quietud de las aguas refleja todos los colores del espectro, que emanan de las luces del amanecer, con matices violetas, naranjas, el azul increíble del cielo, los nevados inmaculados y las tonalidades rojizas y ocres de la parte occidental de la Sierra.

Continuará…

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La Sierra Nevada del Cocuy, Güicán y Chita (primera entrega)

Texto: Henry Mariño López

Sin duda alguna, el destino más espectacular de los Andes Colombianos es la Sierra Nevada del Cocuy, también conocida como de Chita o Güicán. Presenta las mayores elevaciones de la Cordillera Oriental Colombiana, y está formada por tres cadenas montañosas que alinean más de veinte picos nevados que superan los 5.000 metros de altura, en una extensión de unos 25 Kms., que corren de Sur-Oriente a Nor-Occidente, dejando en medio un corredor de belleza incomparable, sembrado de lagunas, quebradas cristalinas, cascadas y glaciares, adornados con una flora nativa extraordinaria, compuesta principalmente por frailejones y especies propias del super-páramo andino, que dan la impresión de estar atravesando un inexplorado jardín.

Cocuy

Mireya Ardila a los pies del Ritacuba Blanco Foto: Juan Fernando Calle

Territorio sagrado para los primitivos pobladores de sus faldas, principalmente los Tunebos (U’wa) en la parte Oriental; los Rucos, que habitan áreas del municipio de Chita y los Laches, habitantes del Occidente de la Sierra, todos ellos procedentes de una etnia única, creyentes de las tradiciones y leyendas de la Sierra, practicantes incondicionales de una medicina tradicional ritual en la que se “mestizan” elementos de diferentes culturas, conforman un contexto de creencias y prácticas que se reflejan en la vida cotidiana del campesino, para conformar una cultura singular, tan impresionante como la geografía misma que la rodea.

Doce horas de camino separan a Bogotá de El Cocuy, pequeña población ubicada en las estribaciones de la Sierra, y último punto de abastecimiento para los caminantes. Desde allí, utilizando el “lechero”, transporte mixto, es posible llegar a la antigua estación del Himat, localizada en un punto denominado El Alto de la Cueva, donde se encuentra la última casa campesina y es posible conseguir el concurso de nativos que sirven como guías, verdaderos baquianos, conocedores de los secretos y misterios de la Sierra, sin cuyo aporte es imposible la aventura, así como alquilar mulas de monta y carga.

Continuará…

EcoGlobal Expeditions

Solidaridad y Trabajo en Equipo…

Son las 5:00 de la tarde, 12 jóvenes Australianos y 4 guías bajan sus morrales de los camperos que los han llevado hasta el refugio de Cerro Charkini al norte de La Paz Bolivia. Su objetivo, caminar hasta su cumbre a una altitud de 5.392 metros sobre el nivel de mar.

Todos emocionados desempacan en sus dormitorios sus bolsas de dormir de plumas de ganso para una noche fría, mientras los guías, en el salón principal del refugio, organizan crampones, piolets, cuerdas, polainas, guantes, radios, linternas frontales y morrales de asalto para lo que sería una fácil excursión de 5 ó 6 horas a la cumbre del nevado. Al mismo tiempo los empleados del refugio preparan un suculento “Chaque de Quinua” para la cena, la mejor energía para tener fortaleza el día siguiente en el ascenso.

Bolivia

A las 7:30 de la noche, después de la cena, el coordinador de la expedición reúne el grupo para dar las últimas instrucciones. Todos deberán estar de pie a las 3:30 de la mañana, la salida será a las 4:15. El ascenso será por la cara sureste, se espera que el sol comience a salir a las 5:45 y según lo planeado se “hará cumbre” a las 7:00 de la mañana.

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Mis Primeras Caminatas – Urrao (Antioquia) – Carmen de Atrato (Chocó) Parte II

Siendo las 8:30 de la mañana iniciamos la caminata.

Urrao - Cármen de Atrato

Río Penderisco

Pavón es una pequeña vereda bañada por el río del mismo nombre el cual forma un bello vallecito. Comenzamos a caminar, siempre en subida en dirección S 30º W. La carretera termina un poco más allá de Pavón y continúa un antiguo camino de herradura que sigue la margen izquierda del río. A medida que se asciende, se van haciendo más escasas las casas de los campesinos hasta que se llega a la última casa, una humilde cabaña de madera (como en las películas!) donde vive don Alfonso Yepes, un anciano que corta y vende madera. Descansamos 15 minutos y continuamos la marcha, pero ahora el ascenso era mucho más inclinado y nos comenzamos a internar en la selva, las selvas húmedas de la vertiente oriental de la cordillera occidental. El camino ahora es un “canalón” entre la selva tropical, con decenas de corrientes de agua pura que lo atraviesan.

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Mis Primeras Caminatas – Urrao (Antioquia) – Cármen de Atrato (Chocó) Parte I

Enero 7 de 1991

El domingo 6 de enero de 1991 nueve caminantes emprendimos el viaje hacia la población de Urrao en bus de servicio público. A Urrao llegamos a eso de las 3:00 de la tarde luego de un viaje de seis horas durante el cual nos detuvimos a almorzar en Bolombolo a orillas del río Cauca.

Urrao - Cármen de Atrato

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Caminata a la Cascada La Chorrera en Choachí Cundinamarca

Lunes 8 de junio de 2009

Cascada La ChorreraCascada La ChorreraCascada La ChorreraCascada La Chorrera

Hoy pensaba mucho en la actividad de ayer,  la caminata y todo lo que viví en ella. Como te dije es la caminata más extrema que he hecho en mí vida, nunca me imaginé entre árboles, enredaderas, matorrales y mucho menos caer en una pringamoza. Pensar en llegar a la cascada por la orilla del río en medio de todo ese monte era excitante, la verdad no sé que tanto pensé, creo que actuaba simplemente, había que llegar. Cuando empezamos a regresar pensé que era el final, que ya no lo lograríamos y que finalmente tendríamos que decirle a la señora que  nos llevará.

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