La Cabalgata y sus “Ejemplares”

caballoSí, ya se. Es un poco tarde para escribir sobre la cabalgata de la Feria de las Flores, pero son tantos los cuentos que se escuchan de personas afectadas por robos, raponazos y atracos a mano armada, que sería un desatino no comentar sobre este bestial acontecimiento. No vamos a hablar de los borrachitos, que fueron en cantidades industriales, ni del maltrato a los pobres semovientes, ni del desorden y el caos vial producido por el cierre de vías. Hubo un carnaval alterno… El de los delincuentes, ese es el tema que nos ocupa (y preocupa).
Para esta feria hubo ejemplares de varias clases venidos de todas partes. Veamos.
Los de paso Fino. Este tipo de cacos con su pasito “tun tun” le tumbaron a un jurgo de gente celulares, dinero y cuanta bisutería encontraron a su paso. Se mimetizaban con la multitud, hacían su vuelta sin despertar sospechas y se iban con paso apretaito a buscar nuevos incautos.
Trotones. Puro movimiento, no descansaron un solo segundo, pobres animales. Diestros pillos en el manejo del raponeo de billeteras y sustracción de dinero, no dejaron bolsillo sin esculcar. Son ejemplares curtidos y entrenados en las calles de nuestro centro.
Trochadores. Especímenes adiestrados para todo terreno, algo así como un 4 x 4 pero bípedo. Se pasearon sin obstáculos por todo el evento.
Galoperos. Estos facinerosos se dejaban venir en pura carrera, arrebataban lo que la víctima tuviera en la mano y desaparecían como por arte equino. Curtidos en las lides de evadir multitudes sin dejar rastros ni ser atrapados. ¡Salvajes!
Pura Sangre. Estos manes si fueron los mas desagradables, pues para cometer su fechoría, agredían al afectado con arma corto punzante a bordo.
Los de tiro. Como su nombre lo dice, para lograr su cometido usaron armas  de fuego. Fueron pocos , pero los hubo
Zorras. Yeguitas ordinarias que posaban de finas, abordaban espontáneos conquistadores que  al final aparecían el los hospitales escopolaminados y por supuesto “raqueteados”  hasta los tuétanos. Pobres.

Deberíamos participar para el premio “Guinness” de mayor número de atracadores en un evento.
Pero eso sí, la cabalgata fue todo un éxito. ¡Qué cuca!