Con Pekerman se garantiza la mentalidad ganadora en Colombia

Pekerman alista la nómina para la primera convocatoria de Colombia.

Pekerman alista la nómina para la primera convocatoria de Colombia.

La mentalidad ganadora, la presencia de los que estén mejor, el fútbol bien jugado, la actitud positiva, el respeto de las jerarquías, el adiós al regionalismo, el compromiso, el trabajo en equipo y la búsqueda de objetivos seguirán siendo el denominador de la Selecciónde Colombia gracias a la continuidad de José Pekerman.

Para evitar especulaciones, el presidente de Colfútbol, Luis Bedoya Giraldo, aclaró que “no se nos puede olvidar que vamos a empezar de cero en todo, porque hay que iniciar un nuevo proyecto y ofrecer más garantías para alcanzar el principal objetivo: clasificar a Rusia-2018”.

Sin embargo, la memoria futbolística del grupo, el retorno de jugadores fundamentales en el anterior ciclo, dígase Falcao García, y la posibilidad de ampliar la base de 50 jugadores seleccionables según el mismo técnico, le hacen pensar al mundialista Víctor Hugo Aristizábal que Colombia fortalecerá el estilo que la llevó a triunfar en Brasil-2014.

Aristizábal cree que “la continuidad de Pekerman es buena para el mismo proyecto y seguramente los jugadores seguirán respaldando el proceso, porque el profe Pekerman tiene buen manejo de camerino”.

Luis Alfonso Fajardo, quien también sabe lo que es jugar un Mundial, rescata que mantener al entrenador argentino al frente le ahorrará trabajo al combinado patrio, porque los jugadores conocen bien su estrategia, han aplicado al pie de la letra sus conceptos y “él sabe potencializar su talento al aprovecharlos al máximo sin quitarles protagonismo”.

Es cierto, como lo recordó Luis Bedoya, que “no podemos garantizar los mismos resultados del primer ciclo, porque los momentos son diferentes, aunque ofreceremos todas las garantías posibles para que este proyecto sea igual de exitoso al anterior”.

Sin embargo, cuando un equipo cuenta con un técnico se sabe rodear, fortalece por igual la defensa como la zona ofensiva, admite sus equivocaciones, respeta la idiosincracia del jugador, le da continuidad a las nóminas y cumple lo que promete, como ocurre con Pekerman, seguramente el trabajo será premiado con resultados positivos. 

Esto se empezará a ver desde el 5 de septiembre cuando se estrene el segundo proceso de Pekerman ante Brasil y tomará fuerza a partir de la Copa América de Chile-2015, donde la base mundialista podría tener nuevos aportes según lo anticipado por el mismo dirigente de Colfútbol.

Valdés le puede cumplir a Colombia en varias posiciones

Carlos Valdés compite con Mario Yepes, Amaranto Perea y Cristian Zapata por un puesto en la defensa de Colombia para Brasil-2014.

Carlos Valdés compite con Mario Yepes, Amaranto Perea y Cristian Zapata por un puesto en la defensa de Colombia para Brasil-2014.

Gracias a que su hermano Diego lo impulsó en Boca Juniors de Cali, Carlos Valdés llegó en 1998 a la categoría preinfantil a labrarse el camino que hoy lo tiene como figura del San Lorenzo de Argentina y en uno de los candidatos a jugar el Mundial con la Selección Colombia.

Un buen jugador cumple en cualquier posición”. Esa es su frase de batalla. Y la acuñó  desde que un entrenador se la dijo recién arrancaba en el profesionalismo con el América, en 2005.

Una vez alcancé a jugar de volante por un costado con ofensiva y actué con tranquilidad y lo volvería a hacer si me toca, porque conozco varias posiciones”, dice con confianza.

Y lo ha puesto tanto en práctica que ha jugado de lateral, volante recuperador y defensor central, puesto este en el  que ha alcanzado los mejores logros de su carrera, empezando con los títulos de selecciones Valle, la Primera B con Real Cartagena, la Liga Postobón con América y dos campeonatos con Santa Fe.

Julio Valdivieso fue quien lo recibió de niño en el Boca Juniors y no olvida que “llegó callado, seguro y bien recomendado por Diego; sin titubear dijo que quería ser defensor y en poco tiempo se perfiló y mostró la capacidad que lo llevó al América en apenas cuatro años de proceso”.

Allá se encontró con Robert Carabalí, un experto en proyectar jugadores, pues por sus manos también pasaron Hárrison Otálvaro, Pablo Armero, Edwin ValenciaAdrián Ramos. “Venía de una familia de principios, era serio y ordenado en sus cosas”.

Robert lo proyectó en las reservas de los Diablos Rojos, con la fortuna que en 2003 fueron campeones de la categoría y Carlos empezó a ganarse un espacio en las selecciones de Colombia.

Valdés no es muy técnico ni rápido”, señala Carabalí, aunque admite que se ganó la confianza de Eduardo Lara en las menores y luego José Pekerman, en la de mayores. Es recio en el anticipo, líder en los grupos, aplicado en la marca y efectivo en los rebotes ofensivos.

Esas cualidades le sirvieron para ser campeón suramericano juvenil en 2005 y alcanzar la medalla de oro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2006 en Cartagena.

Eduardo Lara cuenta que lo tuvo en sus planes después de hacerle el seguimiento. “Constaté que Carlos, sin ser el más técnico, es un hombre que va bien arriba, es tiempista, mide la jugada y tiene panorama en su posición”.

Esas cualidades, ratificadas en Estados Unidos, Independiente Santa Fe y Argentina,  le hacen pensar a Lara que Valdés tiene serias posibilidades de quedarse con uno de los 23 cupos para la Copa Mundo.

En las últimos amistosos de Selección, el defensor vallecaucano dijo que mantiene intacto su sueño de disputar el Mundial por lo que aportó en la Eliminatoria y la capacidad que le nota al combinado patrio.

Colombia ha madurado demasiado y el profesor Pekerman supo combinar la experiencia con los jóvenes de recorrido para conformar un plantel que está en su momento ideal para disputar el Mundial y dar buenos  resultados”.

Lara no duda de la claridad y la seguridad que viene mostrando en la Copa Liberadores con San Lorenzo, situación que le permite a Valdés tener alguna ventaja sobre aquellos centrales que vienen sin ritmo por la falta de continuidad.

Carabalí también lo ve con serias posibilidades, porque en esos torneos cortos los volantes de marca y los centrales son los de más tarjetas.

Ojalá lo lleven y lo pongan a jugar, pues es un jugador que cada día nos hace sentir orgullosos por la manera como progresa y su humildad”.

Independiente de que vaya a Brasil (ya está entre los 27 que trabajan con Colombia en Argentina), Carlos Valdés vive agradecido con Dios, porque “en la Selección es donde empieza la historia de un futbolista y ya he vivido muchas cosas lindas en los combinados patrios. Ahora solo falta espera que podamos jugar el Mundial”