Giovanni es el “aguinaldo” del DIM para sus hinchas

Giovanni Hernández fue bendecido por el padre Nevardo en su regreso al DIM para ser el príncipe del centenario rojo.

Giovanni Hernández fue bendecido por el padre Nevardo en su regreso al DIM para ser el príncipe del centenario rojo.

Con pinta de señor, cabello largo, recuerdos inolvidables, sentido de pertenencia y objetivos muy claros retornó ayer Giovanni Hernández al Deportivo Independiente Medellín.

Motivado por los cerca de 1.000 hinchas que corearon “Giova Hernández es calidoso es el mejor, es el mejor”, el volante vallecaucano prometió “pases claros, goles y buen fútbol, porque sigo enamorado de la pelota, aunque al manejo le agregué sacrificio y mucha vocación ofensiva”.

Chicaneando, pero de manera realista, el técnico Hernán Darío Bolillo Gómez confesó que “les pedí a los directivos, por la gran campaña con mi grupo de guerreros, un buen regalo de Navidad con nombre propio: Giovanni, un líder en todos los sentidos”.

Los directivos le copiaron, admitieron Julio Roberto Gómez, presidente, y Sergio Betancur, vocero de los nuevos propietarios, con dos intenciones: “entregarles un buen aguinaldo a los aficionados y hacer del jugador el Príncipe de nuestro centenario”.

El nuevo número 10 del conjunto escarlata firmó por dos años, agradeció esas elogios, lució feliz por su retorno luego de 12 años (tiempo en el que pasó por el fútbol argentino, chileno y colombiano) y se mostró  convencido de que “con la base existente, la capacidad y la manera especial que tiene de manejar los grupos el profe Bolillo, los refuerzos y la pasión de nuestra fanaticada haremos poderoso al DIM en la búsqueda de la sexta estrella”.

La llegada de Hernández, quien en su primera etapa con el rojo (1996 a 1999) se cansó de ponerle los goles a Adolfo Tren Valencia, Héctor Núñez e Iván Valenciano, implicará un nuevo estilo de juego en el elenco rojo de Antioquia para el 2013, que ayer ratificó la contratación de cuatro refuerzos más (Rafael Pérez, Hernán Pertuz, Ayron del Valle y Efraín Viáfara) con el fin de alcanzar el próximo año figuración en la Liga y la Copa Postobón.

Con Hernández comandando el medio campo el Medellín, de ello está seguro Bolillo Gómez, mostrará un fútbol más fluido, se caracterizará por manejar mejor la pelota y y sus jugadores serán más grandes porque “Giovanni será el socio de todos”.

DIM y Bolillo también merecen aplausos

Los rojos terminaron segundos del rentado.

Los rojos terminaron segundos del rentado.

Así como Millonarios se merece muchos aplausos por llevarse la estrella 14 con demasiados méritos, hay que elogiar la campaña del Deportivo Independiente Medellín, porque como lo ratificó otra vez su técnico luego de perder la final 5-4 en los penaltis: “hicimos mucho con muy poco”.

La prueba está en que en el último partido forzó los lanzamientos desde el punto penalti con un jugador menos durante 38 minutos, fue el de más puntos en los cuadrangulares semifinales y fue a jugarle al elenco embajador en su propia casa, donde ví a muchos de los 36.000 aficionados pintados de azul llorando antes de que Luis Delgado le detuviera el cobro al juvenil Andrés Correa.

Es cierto que Millos cabalgó la Liga Postobón-II y que los bogotanos están de fiesta por ganar los dos torneos del años (el primero fue con Santa Fe), pero en Antioquia debe haber satisfacción, ya que el conjunto escarlata se levantó de las cenizas, casi no sale para el segundo semestre, y el técnico Bolillo Gómez ratificó que es uno de los mejores de este país al aprovechar sus conceptos tácticos para generarle drama a los embajadores en la disputa del título, poner a soñar a los hinchas rojos con la sexta estrella y demostrar que con orden, ganas y juventud también se puede llegar lejos.

Ya empezaron las conversaciones para reforzar el equipo hacia el centenario, pero a Bolillo y a los directivos entrantes no se les puede olvidar lo fundamental que resultó esta base, de la cual merece continuar la mayoría en el campeonato de 2013.

 

"Guerreros", así se calificaron los jugadores del DIM.

Pilares del subcampeonato

Para alcanzar su séptimo subcampeonato en el fútbol colombiano, Independiente Medellín tuvo que apoyarse en varios pilares que conformaron una columna vertebral envidiable, porque al principio sólo daba avisos de una simple recuperación y terminó siendo determinante para soportar una campaña sorpresiva y motivadora para su centenario.

La primera pieza clave fue la seguridad de su arquero Leandro Castellanos. Llegó sin muchos pergaminos, aunque sí con experiencia porque había sido campeón con Cúcuta, y con el paso de los partidos hizo olvidar a Breiner Castillo y Aldo Bobadilla, los últimos cancerberos exitosos que habían pasado por el conjunto escarlata.

Seguro por arriba, arriesgado como portero líbero y “lleno de ambición, voluntad y sed de triunfo, porque vine a hacer historia con el club”, el cancerbero escarlata se convirtió en sinónimo de seguridad. 

Coincidencialmente se perdió el partido ante su exelenco motilón, por una expulsión, y su sentido de pertenencia es de tal magnitud que “jugué los últimos partidos con problemas en un dedo, ya que no quería dejar mi club en un momento tan especial como la final”.

En la defensa el conjunto rojo sí tuvo que probar varias fórmulas hasta que el técnico Hernán Bolillo Gómez le dio la continuidad al cuarteto que respondió en la parte crucial de la Liga Postobón-II. La pareja inicial la conformaron el argentino Diego Herner con Johnnier González, dejando en las bandas a Daniel Bocanegra y Jorge Arias.

Atrás Herner no tuvo inconvenientes para ratificar su capacidad y “contribuir para hacer del DIM un elenco seguro y capaz de alcanzar cosas grandes pese a sus limitaciones”. Sin embargo le tocó probar otros compañeros hasta que terminó haciendo buena sociedad con Jéfferson Mena, de la cantera y quien por estos días anda feliz y “orgulloso, porque demostré que sí le puedo dar una mano al equipo y responder cuando me necesitan”.

Por las bandas el tolimense Bocanegra y el vallenato Arias se fueron acoplando, con la salvedad que el primero es el que dio más salida y el segundo lució mejor defendiendo, ya que esa era su posición inicial antes de probarse en un puesto al que trajeron otros que no respondieron como se esperaba.

En el medio campo fue donde estuvo gran parte del éxito de este conjunto rojo que en el 2013 cumplirá 100 años. La agresividad y experiencia de John Viáfara se complementó de gran manera con el panameño Amilcar Henríquez, quien se caracteriza “por presionar, marcar bien y no dar ningún balón por perdido, porque vinimos a conseguir grandes objetivos con esta institución”.

Al principio fue Julián Guillermo quien estuvo con Henríquez y si bien había mucho orden y seguridad, la ausencia de más variantes ofensivas y respaldo generaron la consolidación de Viáfara como capitán con voz de mando en “la búsqueda de unas metas que primero fueron salvar la categoría, clasificar a la semi y pelear el título hasta el remate final”.

A ellos se les unió la explosión y la capacidad para generar espacios desbordando por las bandas y haciendo diagonales de Felipe Pardo y William Zapata. Surtidos por William Arboleda y Sebastián Hernández, los dos media punta le hicieron mucho daño a los rivales. Lástima que no tuvieron un rendimiento parejo al igual que los dos creativos, lo que ha veces los hacía pasar desapercibidos, aunque los cuatro respondieron en la parte crucial.

Arriba el argentino Germán Ezequiel Cano empezó con timidez y terminó siendo indispensable alcanzando goles en partidos y fases determinantes para que Medallo se fuera ilusionando y le generar dramatismo a Millos en su propio estadio El Campín. 

Pese a perderse algunos juegos por dos expulsiones y a la lesión que lo sacó de los últimos cuatro encuentros, Cano le dio al Medellín “los goles que debe poner un atacante para darle una mano a su equipo y retribuirle alegrías a los hinchas que siempre respaldaron esta linda causa”.

Esos factores, más las deseos de superación, las ganas que derrochó cada jugador en todo compromiso, el orden defensivo, el contragolpe por las bandas, la suerte, en momentos muy críticos como el gol del minuto 92 con el debutante Ray Vanegas para clasificar a la final, el compromiso y la responsabilidad hicieron que Independiente Medellín pasara de la incertidumbre a la tranquilidad que produce terminar segundo en Colombia con un “grupo de obreros”, como lo señaló Castellanos, que nunca desfallecieron en las múltiples adversidades.

 

La dirigencia y la afición se sobró

Al principio del semestre era imposible asegurar que Independiente Medellín estaría en la Liga Postobón-II, porque la dirigencia estaba desgastada con tantas salidas en falso del expresidente Jorge Osorio Ciro y la afición andaba desencantada ante los tumbos y las cuatro eliminaciones consecutivas de las fases determinantes del rentado.

Fue gracias a la llegada de Julio Roberto Gómez, con experiencias positivas en el sector oficial, el rumbo del plantel empezó a cambiar y la hinchada volvió a creer. El entrante directivo aseguró la continuidad del técnico Hernán Gómez contratándole 14 refuerzos con experiencia.

Nuestra meta inicial siempre fue mantener el equipo en la primera categoría y volver a los cuadrangulares. Lo demás llegó gracias a que nunca perdimos la fe, reforzamos el trabajo en los momentos críticos, hicimos los debidos ajustes y tratamos de responderle al grupo para que funcionara en la cancha”, recordó Julio Roberto.

Y así fue, porque el DIM tuvo un buen comienzo y pese al bajón de siete fechas que casi lo deja por fuera de la semifinal logró meterse con una nómina corta pero comprometida.

Conscientes de que “teníamos un grupo reducido, pero dispuestos a buscar los objetivos”, recordó Gómez, los integrantes del conjunto rojo de Antioquia fueron superando los difíciles obstáculos y atrayendo de nuevo su afición al estadio Atanasio Girardot.

El promedio de 15.000 aficionados (fueron 3.000 abonados los que más la dieron la mano al Medallo) alcanzó para garantizar los ingresos mínimos y responderles a los jugadores y con la clasificación a las distintas fases aparecieron los nuevos inversores que se necesitan para pensar en grande en centenario venidero.

Diego Herner aceptó que “la llegada de nuevos dueños significa más garantías y mayor estabilidad, pero igual los actuales acertaron y brindaron las facilidades para que Medellín volviera a ser protagonista”.

La claridad con la que trabajó los actuales dirigentes fue determinante para que los deportistas se preocuparan sólo por rendir en la cancha y se generara el entorno positivo que terminó con la venta del 62 por ciento del club a la sociedad Equipo del Pueblo, la cual empezó a planear con su vocero Sergio Betancur lo que serán los primeros 100 años del Medellín, en los que el brillo de la sexta estrella será la meta a conseguir a partir del 5 de enero cuando regresen de vacaciones.

 

Millonarios dejó atrás 24 años de sufrimientos y se alcanzó la estrella 14.

Títulos de Millonarios

1949, 1951, 1952, 1953, 1959, 1961, 1962, 1963, 1964, 1972, 1978, 1987, 1988 y 2012-2

Subcampeonatos del Medellín

AÑO CAMPEON SUBCAMPEÓN

1959 Millonarios Medellín

1961 Millonarios Medellín

1966 Santa Fe Medellín

1993 Junior Medellín

2001 América Medellín

2008-2 América Medellín

2012-2 Millos Medellín

 

 

 

 

 

 

 

Venta del Medellín se confirmaría el 4 de diciembre

Mientras se da la venta, los jugadores del DIM continúan buscando el paso para la final de la Liga Postobón.

Mientras se da la venta, los jugadores del DIM continúan buscando el paso para la final de la Liga Postobón.

Todo apunta que el venidero 4 de diciembre se confirmaría la venta de la mayoría de derechos Independiente Medellín.
El mismo presidente Julio Roberto Gómez confirmó ayer que “está muy adelantada la negociación con un grupo de inversores que quieren comprar al conjunto escarlata”.
Sobre la fecha definitiva, el dirigente rojo admitió que “en la asamblea del martes se podría definir todo, siempre y cuando se aprueben algunas cosas determinantes en la negociación; para ello necesitamos la participación de todos los socios”.
En esa reunión se debe decidir un posible ajuste a la razón social del equipo para que los  nuevos propietarios puedan partir de cero en varios  aspectos  jurídicos.
Lo que sí desmintió Gómez Gaitán es que “la firma El Cóndor no sería la propietaria del DIMcomo se especula, lo que acontece es que algunos miembros del grupo inversor traban con esta entidad”.
Julio Roberto Gómez, quien es un convencido de que “este domingo volveremos al primer lugar de la semifinal de la Liga Postobón con un partido muy diferenten ante Equidad”, también reconoció que entre los candidatos a la presidencia sí aparece Sergio Betancur.
En la agenda de la asamblea no aparece la elección de nueva Junta en caso de aprobarse la venta del club, pero Sergio, por su gran hoja de vida, sí está entre los candidatos firmes a presidir el equipo, que con otros propietarios seguramente tendrá movimientos en su planta de empleados y dirigentes”.
El técnico Hernán Bolillo Gómez, quien entrenó ayer el grupo en Unión Cristiano de Bello, continuará con los nuevos propietarios. La prueba está en que el martes, contó Julio Roberto Gómez, tuvo la primera reunión para empezar a hablar de posibles refuerzos para el 2013, año en el que la meta será armar un gran equipo para el centenario.

Julio Roberto Gómez asegura que el DIM será viable y rentable

Julio Roberto Gómez mostró las cartas en las que los antiguos directivos le entregaban la autonomía que pidió y los hinchas lo respaldan para que saque adelante al DIM.

Julio Roberto Gómez mostró las cartas en las que los antiguos directivos le entregaban la autonomía que pidió y los hinchas lo respaldan para que saque adelante al DIM.

Julio Roberto Gómez Gaitán asumió sin miedo el reto que significa ser el presidente interino del Independiente Medellín, un equipo con déficit entre 8.000 y 18.000 millones de pesos y un panorama desolador.

Calificó de “locura” y de “suicidio” su llegada al club, para dejar sin piso las primeras especulaciones sentenció que “no soy títere ni mandadero de nadie”, aclaró que sólo quiere hacer viable al Poderoso para que lo compren y que el día que “no tenga autonomía daré un paso al costado”.

Entre los objetivos de este administrador de empresas de 53 años de edad, especialista en gestión deportiva y elegido en 2011 como el dirigente deportivo del año en Colombia por  los logros en Indeportes Antioquia, está en convencer a Bolillo Gómez para que siga.

¿Por qué aceptó el reto?

“No sé si los familiares que me dijeron que si estaba loco al elegir este suicido tendrán razón, pero había que hacer algo por el Medellín, porque un equipo que va a cumplir su centenario no merece lo que está viviendo”.

¿Cuáles condiciones puso?

“Autonomía total, porque si alguien de la Junta anterior interviene de inmediato doy un paso al costado, ya que no soy títere, mandadero ni testaferro de nadie”.

¿Usted que ofrece?

Trabajo en equipo, transparencia, capacidad de diálogo y gestión para que entre todos, incluyendo a los hinchas y a las fuerzas vivas del departamento, salvemos al DIM y con un buen plan de venta puedan aparecer nuevos inversionistas que eviten que el equipo cumpla los 100 en la B”.

¿Con quiénes trabajará?

“Los señores Gustavo Jiménez y Gustavo Villegas me ayudarán, mientras que entidades como Colfútbol y el Comité Olímpico ofrecieron respaldo para sacar este club adelante y hacerlo competitivo en la Liga Postobón desde el 29 de julio”.

¿Qué hará primero?

“Convencer al técnico Hernán Darío Bolillo Gómez para que se quede en este período transitorio, gestionar recursos para ponernos a paz y salvo con los jugadores, contratar una auditoría para decirle la verdad a la comunidad sobre los estados financieros y citar a asamblea extraordinaria para elegir una nueva Junta de la cual no podrá hacer parte ningún integrante del grupo anterior”.

¿Cuál es su figura?

“No soy salvador ni mártir; tampoco quiero durar más de cuatro meses acá; llego como un mediador, un dirigente cívico que liderará un proceso transitorio que buscará hacer viable al DIM_con un plan de venta que genere confianza y recupere la credibilidad”.

¿Cómo hará para evitar la quiebra del Medellín?

Empezamos a tocar puertas para conseguir los recursos que nos garanticen, a través de una fiducia, la plata para responder por la nómina. Lo demás será con tiempo y luego de la auditoría, ya que nos habían dicho de deudas de 8.000 millones de pesos y parece que son 18.000 millones”.

¿Reforzará el club?

“Queremos traer entre 6 y 8 refuerzos para que Medellín sea competitivo y convoque 15.000 hinchas por juego que nos ayuden a responder por los 500 millones que costará la nómina mensualmente”.

¿Tendrá que rendirle informe a los exdirectivos?

“Sólo a los hinchas y a los medios. Mi llegada acá no se debió a los antiguos dirigentes, sino a un emisario que se encargó de que ellos le firmaran sus derechos a otro representante para que Medellín genere mayor credibilidad, vuelva a los hinchas y sea un patrimonio de la ciudad”