Innovaciones en Colombia: ¿somos realmente un Mercado Emergente?

¿Entendemos qué significa ser un Mercado Emergente?

Desde que se popularizó el término Tigres Asiáticos, la literatura especializada y la no especializada se han dedicado a la creación de categorías y siglas que pretenden sacar, al menos en el papel, a varias naciones del tercer mundo de su condición de subdesarrolladas. Es así como hoy hablamos de Mercados Emergentes y de los BRICS.

En los últimos años, el acrónimo CIVETS ha llenado de orgullo a los colombianos, ya que, según Robert Ward y el CEO de HSBC, Michael Geoghegan, éstas son economías emergentes que tendrían un gran dinamismo en los próximos años. Sin embargo, a pesar de la “popularización” mediática, hablar de tigres asiáticos en las décadas pasadas o de mercados emergentes en la actual, implica darle significado al mensaje que se desea transmitir. Estos son países que presentan cambios cuantitativos y cualitativos en sus estructuras productivas, lo que se traduce en un fortalecimiento de su capacidad para innovar, diversificar e internacionalizarse.

Sin embargo, en Colombia las noticias de consumo doméstico van en otra dirección. Las evidencias señalan serios problemas estructurales que presenta la formación del talento humano. Los bajos resultados de nuestros estudiantes en las pruebas PISA o las alarmas que prende el MEN sobre la calidad docente en escuelas y colegios, son una prueba de que una cosa es entusiasmarse con el auge de las exportaciones de hidrocarburos y otra muy diferente es asumir la condición de Mercado Emergente.

En esta misma dirección, el Consejo Nacional de Competitividad ya ha señalado ciertos factores críticos relacionados con los retos que se ha colocado el país para el año 2032. Dentro de los factores críticos, tal vez una de las mayores evidencias del éxito de los Mercados Emergentes son sus avances en materia de innovación.

Un reporte de los investigadores de la SIC, Jacobo Campo Robledo y Juan Pablo Herrera, indica que entre 1990-2011, un incremento de 10 por ciento en las patentes de invención registradas por residentes nacionales de un país provoca, a largo plazo, un aumento del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,25 por ciento. Entre tanto, cuando esa misma variación del registro de patentes (10 %) se presenta por residentes extranjeros, el PIB de un país se incrementa en 0,44 por ciento. ¿Cómo está Colombia y cómo va el mundo en materia de patentes?

¿Quién innova en el mundo? ¿En qué se está innovando?

Según la OMPI, en 2012 China se pone a la cabeza del escalafón de solicitudes de patentes presentadas, a la vez que se convirtió en el país que más solicitudes recibió. En otras palabras, los innovadores chinos fueron los más productivos en dicho año y, a la vez, ese país fue el más requerido para tramitar patentes. El liderazgo de China es notorio en los cuatro tipos de registro de Propiedad Intelectual: patentes, modelos de utilidad, marcas, y diseños industriales.

De las cinco principales oficinas de Propiedad Intelectual del mundo, la de China tuvo una tasa de crecimiento superior al 10% con respecto a 2011. Pero, lo más llamativo es que a pesar de la crisis económica que aún era bastante evidente en 2012 en Europa y Norteamérica, las solicitues de patentes presentadas a nivel mundial aumentaron en 9%, siendo la tasa de crecimiento más elevada de las últimas dos décadas. Si bien en 2009, se presentó una contracción del 4%, las solicitudes de patentes han  venido creciendo año tras año en el mundo. Si miramos el crecimiento de patentes por oficinas, no sólo es evidente el auge de registros de patentes en China (25%), sino en otros mercados emergentes: México (9%), Brasil (5%), India (4%) y Sudáfrica (3%).

Otro indicador relevante, además de las solicitudes de patentes, es el de las patentes concedidas. Según la OMPI, en 2012 por primera vez en la historia se certificaron más de un millón de patentes. El crecimiento fue de casi 15% con respecto a 2011, siendo la mayor tasa de crecimiento desde 2006, dos años antes del inicio de la recesión global. Al China le fueron aprobadas cerca de 50 mil, mientras que Corea del Sur superó las 70 mil.

Los ámbitos de innovación en los que se presentan mayores avances en el mundo son informática, tecnologías médicas, química orgánica y química de materiales, metalurgia de materiales, semiconductores y tecnologías relativas al transporte. Las solicitudes de patente presentadas en sectores de tecnologías relacionados con la energía aumentaron en un 5,3% en 2012.  En China y Suiza, se centraron en energía sola, mientras los europeos y japoneses tramitaron patentes de avances relacionados con pilas de combustible.

Patentes en Colombia

Mientras en el mundo se tramitan cerca de un millón de patentes al año, en Colombia se presentaron menos de 1300 solicitudes, de las cuales, por estadísticas, cerca del 60% no serán aprobadas por no cumplir todas las condiciones. Sin embargo, lo más crítico es que de este pequeño número de patentes, ni siquera el 20% son tramitadas por empresas colombianas; del total de solicitudes de patentes, sólo 134 fueron tramitadas por nacionales y más de 110 corresponden a extranjeros. De igual manera, de 515 concedidas, sólo 57 fueron aprobadas a colombianos.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) señaló que entre 2004 y 2014, más del 50% de las patentes concedidas conrresponden a innovaciones en materia de ingeniería mecánica, las demás se distribuyen entre ingeniería eléctrica, biotecnología, química e ingeniería química.

Otro rasgo de nuestro país en materia de innovaciones es el grado de concentración. Bogotá es, de lejos, la ciudad que más patentes obtiene, seguida de Santander, Antioquia y Valle.

En lugar de conclusiones

Si tenemos en cuenta que en el mundo se tramitan cerca de un millón de patentes, las 515 que se registraron en Colombia en el último año son un número demasiado pequeño para pretender ser reconocidos como Mercado Emergente.

El estudio de la SIC consultado, señala que la propiedad intelectual es una fuente de crecimiento económico y que el efecto de las patentes sobre el aumento del PIB es más evidente en países con mayor apertura económica. El caso es que en materia de apertura, Colombia es un país de referencia en América Latina.

 

Crecimiento económico 2011: pronóstico reservado

Introducción: siguiendo la tradición, los analistas nacionales aprovechan la época navideña para pronosticar el desempeño de la economía en los próximos 12 meses. Sin embargo, no es viable mirar los indicadores de una economía abierta como la nuestra sin relacionarla con el comportamiento de la global e, igualmente, no tiene sentido práctico si no se le analiza en un contexto de largo plazo.

Pronósticos: Como antesala debemos decir que las cifras del año que estamos cerrando son menos alagüeñas de lo esperado por gremios y gobierno. El crecimiento económico del tercer trimestre sólo alcanzó, según el DANE, 3,6%, guarismo inferior al proyectado hace un año. De hecho, todo indica que el 2010 cerrará por debajo del 4%. Esto nos coloca dos puntos por debajo del promedio latinoamericano.

Conocedores de esa información, gremios y autoridades económicas presupuestan para 2011 un crecimiento que oscila entre 4,3% (Asobancaria) y 5% (Fedesarrollo y Andi). Banrepública y ANIF estiman que el crecimiento será cercano al 4.5%.

Factores endógenos: En estos pronósticos pesa mucho el comportamiento de la inversión y el incremento del consumo doméstico. En otras palabras, el crecimiento de la economía colombiana depende en gran medida de la recuperación del consumo de las familias, de las inversiones de nuestras empresas y de los capitales internacionales. Con respecto a los últimos, debe destacarse que continúa la concentración de estas inversiones en la industria de extracción (petróleo y gas, principalmente) y en el sector servicios: banca, comercio y telecomunicaciones, principalmente.

Lamentablemente, (ver en nuestro blog: Globalización Financiera: retos para países en desarrollo -gráfico 2-)  mucha de la inversión extranjera que llega al sector servicios se relaciona con fusiones y adquisiciones y en  menor medida con la generación de nuevas empresas. No se visualiza un redireccionamiento de estos capitales hacia la industria manufacturera o agropecuaria, donde tenemos unas ventajas comparativas importantes y un enorme potencial para la generación de empleo.

Sin embargo, debemos destacar el pronóstico optimista de la ANDI que da un peso significativo a cambios estructurales que se habrían dado en las empresas colombianas y que inciden en su competitividad de largo plazo: innovación, desarrollo de nuevos productos e inversiones en calidad.

Tema aparte representa el comportamiento del clima. Los problemas que ha vivido Colombia con el invierno afectan a la agricultura y a las vías de infraestructura, principalmente. De un lado, ello se puede traducir en malas cosechas, escasez de materias primas y alimentos, y sobrecostos de transporte por pérdidas de tiempo y dificultades de acceso. Pero, de otro lado, la concentración del presupuesto del gobierno hacia la construcción de viviendas, vías y apoyo a los damnificados, se convierte en un motor de recuperación económica que jalonará a diversos sectores de la economía colombiana.

Factores exógenos: Este moderado optimismo de los gremios y del Banco de la República se matiza con variables del orden internacional. El crecimiento depende también de las buenas relaciones con los vecinos (Ecuador y especialmente Venezuela, son dos grandes compradores de bienes manufacturados y alimentos de origen colombiano). Igualmente, el escenario gris de la economía de las naciones industrializadas pende como espada de Damocles sobre el ciclo económico global. Estas economías aún no se recuperan plenamente de la crisis financiera mundial: guerra de monedas y alto desempleo se convierten en potenciales factores de proteccionismo, baja en las importaciones y caída en los flujos de capitales hacia economías en vía de desarrollo.

Un determinante de estos factores externos será el comportamiento de la tasa de cambio. Para la banca nacional y extranjera, el dólar terminará el 2011 con una cotización  que oscila entre $1720 y $1854. Este consenso de la banca es un indicio negativo para el crecimiento de la economía colombiana. Si este dato se acompaña de un estancamiento en los países del Norte –hecho altamente probable- podría darse una baja en los precios de los commodities, lo que afectaría seriamente nuestros ingresos de exportaciones.

De igual manera, una recesión en el Norte y un dólar barato, acompañados de un sostenido consumo doméstico -según pronóstico del gobierno y los gremios-, elevarán el déficit en cuenta corriente a causa del aumento de las importaciones y la caída en los ingresos de remesas por el desempleo de los colombianos que viven en España y Estados Unidos.

Comentario final: En nuestro blog consideramos que el próximo año no será  muy bueno y que el crecimiento económico estará cercano al pronóstico menos optimista que presentan los gremios. Las razones de nuestro moderado pesimismo son:

1. Los países industrializados no salen de su crisis –de hecho, es altamente probable una nueva recesión-, lo que afectará nuestras exportaciones y los flujos de inversión. En el mediano plazo, las sombras son mayores ya que, de seguir la guerra de monedas, estaremos enfrentando un mercado con un dólar devaluado, además de un posible renacimiento del proteccionismo. El TLC con Estados Unidos seguiría empantanado y la Ronda de Doha de la OMC podría estar cerca de un fracaso definitivo.

2. La alta politización de las relaciones con Venezuela no permite ver confianza en los empresarios para incrementar inversiones de cara a exportaciones sostenibles hacia el vecino país. Venezuela era, antes de la crisis de relaciones diplomáticas, nuestro principal comprador de manufacturas.

3. La recuperación de la economía colombiana no se acompaña de un mejoramiento significativo del empleo. El desempleo sigue siendo alto y, aunque cae, el subempleo y el empleo de baja calidad que se han generado no aseguran un sostenido crecimiento del consumo doméstico.

4. Será un factor positivo el incremento gradual en el volumen de extracción y exportaciones de petróleo, lo que asegurará ingresos sostenidos de divisas en los próximos años.

5. Y, lo más destacable es el pronóstico de la ANDI sobre los cambios en innovaciones y calidad, lo que se comprobará más claramente en el mediano y largo plazo y no tanto en el 2011.

¿Cuál es el Salario Mínimo Ideal?

Al finalizar el año, surgen expectativas por las negociaciones del Salario Mínimo entre empresarios, gobierno y sindicatos. Generalmente, la solicitud salarial de los sindicatos supera la oferta de empresarios y la propuesta gubernamental -éste último, atado a las metas en materia de inflación, crecimiento, generación de empleo y déficit fiscal, principalmente-. También hay que decir que, en la mayoría de los casos, no hay una concertación, y el gobierno debe establecer el Salario Mínimo por decreto.

Veamos algunos datos y criterios que se deben tener en cuenta para entender la complejidad de lo que se está negociando.

Salario Mínimo 2010, en América Latina (en dólares US)

País Salario Mínimo Fecha tasa de cambio
Argentina 435 Diciembre de 2010
Chile 317 Abril de 2010
Brasil 291 Abril de 2010
Venezuela 286 Abril de 2010
Colombia 271 Diciembre de 2010
Uruguay 245 Abril de 2010
Ecuador 240 Abril de 2010
Perú 196 Abril de 2010
México 133 Abril de 2010

Comentarios 1. El hecho de que un Salario Mínimo sea relativamente alto (caso Argentina) se puede ver de dos maneras. De un lado, evidencia que los trabajadores de menor remuneración de ese país, tienen un salario más alto que en el resto de Latinoamérica. Incluso, en términos de poder de compra de bienes importados, su nivel también es el más alto.

Sin embargo, el poder adquisitivo de los trabajadores de un país también debe observarse teniendo en cuenta la inflación y el porcentaje de trabajadores que ganan un Salario Mínimo. Así, por ejemplo, en Argentina, sólo 300.000 trabajadores obtienen esta remuneración, mientras que la mayoría tienen salarios pactados en convenciones sindicales. Igualmente, el Salario Mínimo Vital y Móvil de este país pierde mucho poder adquisitivo por la alta inflación. Es por ello que el último incremento se hizo en el mes de agosto.

Comentario 2. Un salario alto, medido en dólares, también refleja mayores costos laborales de producción en comparación con los demás países.  Así, los costos laborales de producción de Argentina serían más altos que los de los demás países de la región. México tendría los menores costos laborales.

Sin embargo, también sería necesario conocer qué porcentaje de mexicanos ganan Salario Mínimo –muchos mexicanos que laboran en las maquilas que ensamblan productos para Estados Unidos, tienen una baja remuneración- y, además, habría que analizar los demás costos asociados al salario: parafiscales o el factor prestacional. Así, por ejemplo, las prestaciones sociales elevan el Salario Mínimo en Colombia en un 50%.

¿Por qué  es tan complejo acordar un Salario Mínimo?

1. Porque a los empresarios les preocupa que un Salario Mínimo muy alto les eleve significativamente sus costos laborales. No sólo por la contratación de trabajadores con esta remuneración, sino porque el porcentaje de incremento sirve de referente para la negociación de los aumentos de los demás trabajadores –aquellos que ganan más del mínimo-

2. Porque al gobierno le preocupa que un significativo incremento de Salario Mínimo afecte la contratación de nuevos trabajadores –especialmente jóvenes-, ya que las empresas se verían desmotivadas a hacerlo por los altos costos que ello implica.

3. Porque a los trabajadores les preocupa que el incremento no compense la pérdida de poder adquisitivo que genera la inflación. Normalmente los sindicatos esperan que el Salario Mínimo compense la pérdida de poder adquisitivo que se tuvo con altas inflaciones anteriores.

4. Porque a los especialistas les preocupa que el incremento salarial no sea proporcional a la tasa de inflación más el aumento de productividad, haciéndose los productos nacionales menos competitivos en los mercados internacionales. Normalmente, el gobierno asocia el aumento del Salario Mínimo con las metas de inflación; o sea, pretende contener el gasto interno para evitar que se disparen los precios.

Sin embargo, en este punto, generalmente hay confrontación en el sentido de tomar como referente la inflación pasada o la presupuestada. La primera sería una compensación justa para el trabajador, la segunda sería ideal para lograr controlar los precios a futuro.

5. Por último, y de manera general, hay que decir que es difícil acordar un Salario Mínimo porque la Mesa de Concertación tiene un actor que busca principalmente una estabilidad macroeconómica –el gobierno-, otro que busca mantener bajos costos de producción –el empresario- y un tercero que lo que busca es elevar el poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores –el sindicato-. Y, la verdad sea dicha, con una planeación de corto plazo es casi imposible que estos tres objetivos se puedan conjugar en un acuerdo.

Reflexión final: las negociaciones del Salario Mínimo no son un fenómeno marginal. La  Mesa de Concertación refleja la capacidad de una democracia de construir consensos. El ideal es que las tres partes realmente lleguen a acuerdos. Por lo tanto, este tema del Salario Mínimo no se puede reducir a unos cálculos matemáticos.

La inserción de jóvenes a la vida laboral, la estabilidad del proceso productivo en particular y de la macroeconomía en general, y la capacidad de un país de seguir la senda del desarrollo equitativo, se hallan cruzadas por el proceso y los resultados de las negociaciones del Salario Mínimo.

Globalización Financiera: retos para países subdesarrollados

Mientras el Norte desarrollado trata de salir de la crisis en la que se halla inmerso – la cual nos puede ser contagiada- vamos a dedicarle unas líneas a una perspectiva más de largo plazo de lo que sucede en los países en vía de desarrollo en esta dinámica de los mercados internacionales de capitales.

Una condición necesaria para que una economía crezca es la existencia de recursos financieros que permitan la creación de nueva industria -fábricas, pozos petroleros, etc.- y la construcción de obras de infraestructura.  La primera fuente de recursos para ello debería ser el ahorro doméstico: el ahorro de las familias y el recaudo de impuestos.

Sin embargo, una característica de muchas economías subdesarrolladas es precisamente la falta de ahorro interno. Ya a comienzos de este siglo se notaba una gran debilidad en este frente. Según estudios de banqueros hispanoamericanos, para 2003 la banca sólo capturaba el 23% del PIB, exceptuando Chile que llegaba al 40%. Este dato se complementa con una cifra concreta: mientras el ahorro en América Latina equivalía al 20% del PIB, en el este asiático este indicador llegaba al 35%.

Es por ello que nuestras economías requieren  de capitales extranjeros para estimular la inversión y el crecimiento, ya sea en forma de Inversión Extranjera Directa (IED) o de Portafolio, Créditos Internacionales o Ayuda Oficial para el Desarrollo –AOD- (recursos de cooperación internacional) (ver gráfico de Capitales Internacionales para el Desarrollo).

Estos recursos tienen diferentes orígenes, características y destinos. La AOD son recursos subsidiados (donaciones, préstamos a tasas preferenciales, etc.) que tienen un menor costo para los países receptores. Igualmente, la IED tiende a ser fuente de recursos de largo plazo que se destinan a la creación de infraestructura e industria.

De otro lado, los créditos de la banca privada son más onerosos que los de bancos públicos o de instituciones multilaterales como el BID, el BM o la CAF, etc., los cuales tienen entre sus objetivos promover el desarrollo. Generalmente las instituciones privadas cobran tasas de interés más altas, prestan a plazos más cortos y ofrecen menores períodos de gracia (tiempo muerto para amortizaciones).

Los capitales de portafolio son recursos de corto plazo, necesarios para asegurar la liquidez de los mercados financieros pero sumamente volátiles. A cualquier señal de crisis económica o política, los inversores de estos capitales salen a la venta de sus activos financieros y buscan otros refugios.

Según este gráfico, con el  transcurso de los años, la AOD ha ido perdiendo peso dentro de las fuentes de financiación para el desarrollo. Si bien, los países industrializados se han comprometido a dedicar el 0,7% de su PIB para la AOD, la realidad es que la mayoría de ellos no cumple este compromiso y, como se ve en el gráfico, la participación de este rubro ha caído significativamente. En cambio se destaca la creciente participación de las Inversiones de Portafolio y de la IED. Si bien los capitales de portafolio preocupan por su volatilidad, la IED genera grandes expectativas por su tradicional carácter de inversión productiva.

IED y sus efectos sobre el desarrollo: la economía mundial ha transferido al sector privado la mayor responsabilidad como ente generador de recursos para el desarrollo. La AOD ha sido reemplazada gradualmente por los recursos del mercado privado de capitales. En este marco, la IED genera grandes expectativas. Veamos la realidad:

Este gráfico del profesor chileno Ricardo Ffrench Davis  (presentado en el curso de Integración Regional en la Universidad de Barcelona, 2005) muestra  unos datos  críticos bastante contundentes: mientras en el período 1983 – 2002, la IED en el mundo creció casi 12 veces -ver (b)-, el PIB mundial sólo lo hizo en 70% -no alcanzó si quiera a duplicarse.- Entonces, surge la pregunta de por qué una expansión tan importante de los flujos financieros de largo plazo alrededor del mundo no se traduce en mayores tasas de crecimiento económico.

La falta de eficiencia de la IED como generadora de crecimiento se explica en la última columna de la derecha (c) donde se evidencia que aproximadamente 2/3 partes de estos recursos se fueron a fusiones y adquisiciones (F&A), o sea a la compra de industrias ya existentes y no a  la generación de nuevas empresas. Para graficar este dato digamos que Sab Miller, la cervecera surafricana compró Bavaria con una inversión de seis mil millones de dólares. Esta es una IED que no generó una nueva industria,  sino que simplemente continuó con una tendencia la economía mundial: fusión de bancos, integración de aerolíneas, monopolización de servicios de telefonía, etc.

Colombia es un país que en las últimas dos décadas se ha convertido en un mercado atractivo para los capitales extranjeros, particularmente IED. La tarea central del gobierno es asegurarse que lleguen recursos financieros de largo plazo no sólo para la extracción minera (que es muy importante) o para la compra de supermercados ya existentes en el país, sino que incursionen en sectores de nueva industria, particularmente aquellos relacionados con la tecnología de punta y, muy especialmente, en el campo y la agroindustria.

Cada país tiene sus particularidades. Colombia tendría una gran oportunidad si lograra hacer competitivo al sector agroindustrial. Atraer recursos de IED y de AOD es una prioridad para resolver el enorme problema de la pobreza en el campo, a la vez que se incursiona en los mercados internacionales con productos competitivos de un sector que tiene un gran potencial para nuestro desarrollo.

Crisis en Irlanda: ¿segunda caída del Muro de Berlín?

Cuando se señalan los tres grandes centros de la economía mundial, se habla de dos países, Estados Unidos y Japón y de un subcontinente: Europa Occidental. Con la creación y evolución del bloque europeo -el cual comenzó siendo Mercado Común para evolucionar en Comunidad Económica hasta llegar a la hoy denominada Unión Europea (UE)-,  se tiende asociar a Europa con un mercado integrado, con políticas e instituciones económicas unificadas.

La UE recoge el 8% de la población mundial pero casi 25% del PIB global. La mayoría de los países de la UE pertenecen a la Zona Euro, o sea que han renunciado a su moneda propia para aceptar el Euro, cediendo su soberanía monetaria a un ente supranacional.

- Zona Euro (16 en azul);
- Estados obligados a incorporarse a la Zona Euro (9 en verde);
- Estado con cláusula de exclusión de la Zona Euro (Gran Bretaña);
- Estados que tienen previsto un referendum para incorporarse a la Zona Euro (Dinamarca),
-  Zonas no pertenecientes a la Unión Europea que utilizan el Euro sin un acuerdo (en morado).
Fuente: Archivo:Euro accession.png

Igualmente, sus integrantes no tienen política comercial propia, ni aduanas. Es por eso que en las negociaciones de la OMC no aparece ningún delegado de los países, sino los Comisarios Europeos, quienes representan a todo el bloque. Esto es muy significativo, ya que a la Ronda de Doha o a cualquier negociación bilateral -léase TLC con Colombia o Chile o México, por ejemplo-, el vocero europeo lleva una sola voz, pero  en representación de 27 naciones.

Sin embargo, últimamente hablamos de la Crisis Griega, la Crisis Española, la Crisis Irlandesa y todo indica que, dentro de pronto, hablaremos de la Crisis Portuguesa. He aquí lo extraño, puesto que nadie habló hace dos años de la recesión en Nueva York o la Crisis de Washington, sino de la crisis de la economía norteamericana. Entonces, ¿por qué no hablamos de la Crisis de la Unión Europea o, al menos, de la Zona Euro?

Si bien, la crisis financiera que se inició en 2007 y la recesión mundial son fenómenos que prueban la interdependencia de las economías del mundo, también hay que reconocer que las crisis suscitadas en Grecia, España y, ahora, Irlanda tienen un denominador común que las diferencia del resto del mundo: son economías que no tienen moneda propia y, por lo tanto, tampoco poseen una política cambiaria. Estas naciones tienen amputada su soberanía monetaria.

Mientras Estados Unidos emite moneda para mantener competitivas sus exportaciones, Beijing aplica una política cambiaria de anclaje, colocando al Yuan a la par del dólar americano y la Banca Central en Brasil incrementa sus compras de dólares y coloca restricciones a los capitales de corto plazo, Grecia, España o Irlanda no tienen instrumentos monetarios para palear la crisis.

Esta limitación no es de poca monta. Sus gobiernos deben recurrir directamente a medidas como reducciones salariales, despidos de empleados públicos y recortes al presupuesto del Estado. Medidas políticamente impopulares que, tradicionalmente, tumban gobiernos. Por lo tanto, estas crisis consecutivas no sólo son problemas monetarios de  países vecinos, sino síntomas de crisis del bloque.

Lo anterior explica que se establezcan planes de rescate desde Bruselas (sede de la UE) para recuperar estas economías. Pero, estos no se deben entender como medidas de solidaridad. Europa no es un país, es un bloque, pero sus integrantes son países “incompletos” y al ingresar a la UE eso es claro: se renuncia a la soberanía a cambio de los beneficios de la integración.

En los momentos difíciles es que se ve realmente si los matrimonios son sólidos. Bueno, entonces, esta “poligamia” europea está viviendo una crisis conyugal y, por lo tanto, ésta se debe resolver en pareja (mejor dicho, en grupo).

Lo que realmente está en juego es la solidez de la Unión Europea. Si los demás países que integran la UE entienden que los problemas de sus vecinos son endógenos al interior de Europa y no exógenos a economías fuertes como Alemania, Francia o Gran Bretaña, la Zona Euro saldrá fortalecida de esta crisis.

Pero si la realidad es que se asume que los problemas son  particularmente de Grecia, España, Irlanda o (pronto) Portugal, entonces, estaremos asistiendo a la segunda caída del Muro de Berlín: el inicio del desmoronamiento de la Zona Euro.

123