Mis aventuras en bicicleta

No me gusta madrugar: se me pegan las cobijas, no escucho el despertador, siempre pido cinco minuticos más. Aunque soy muy de buenas, y pocas veces llego tarde al colegio.

Ustedes dirán que soy una niña perezosa, pero nada de eso; es más, hay un día de la semana que pasa todo lo contrario: me le adelanto al despertador, las cobijas se me despegan ellas solitas y estoy en la calle antes de que mamá pueda gritar “¡Malala, Malala, está listo el desayuno!”. Son los domingos y es porque me encanta la ciclovía. Unos días voy en patines, otros voy en bici y cuando salimos en familia vamos con los perros, Teo y Katara, un labrador chocolate y una sagaz criollita. Algún día se los muestro.

Ayer salí en bici porque me encontré con unas amiguitas del cole y pasamos súper. Yo no sé por qué no sale todo el mundo a la ciclovía, se ven cosas muy bonitas y se conoce la ciudad de norte a sur.

Yo aprovecho el recorrido para mirar lo que me gusta y lo que no. Lindos los árboles, los puestos de frutas, el sol. No me gusta ver basuras ni la inseguridad. ¿Saben qué? A mí también me gustaría que me cuenten lo bueno de nuestra ciudad.

Los enredos de las fotomultas

No dejo de escuchar quejas sobre las fotomultas. Que son un negocio, que se meten con la intimidad de la gente, que le quitan el trabajo a los azules, que son tramposas. Y yo no las veo tan malas. Una amiga muy viajera, que conoce un montón de ciudades, me contó que en todas partes hay cámaras que detectan las infracciones y que a la gente no le importa. Total, la idea es respetar las normas, que no existen para multar a la gente por bobadas, sino para proteger la vida de todos, de conductores y de peatones.

Lo que sí me pone los pelos de punta es que las cosas no estén claras. A uno de mis nuevos amigos le pasó algo que no me gustó ni poquito. Le llegaron tres fotomultas al mismo tiempo y dos ya estaban vencidas.

Él me escribía:

“Malala, pero si las tres multas fueron en el mismo sitio (Barrio Colombia), ¿por qué no me llegaron a tiempo? Así hubiera podido pagar y prevenir más mis infracciones”.

O sea que aceptaba que había cometido un error al conducir su vehículo, además quería pagar, pero como no sabía que lo habían multado, no pudo acogerse a los beneficios.

Yo me solidaricé con Fabio León y me fui a preguntar al Tránsito por qué pasan estas cosas en la ciudad.

¡Jum! Qué dirán de mí por allá, que los busco casi todos los días, pero a mí no me da pena preguntar. Yo creo que allá ya me deben estar cogiendo hasta cariño.
En fin que el subsecretario de Control, Carlos Gil, me explicó que una fotomulta puede detectarse hoy y el cobro llegar a los 20 días, pero que el plazo empieza a correr a partir del momento en que se recibe el documento.

Además, me dijo el señor Gil, el infractor puede apelar si no está de acuerdo con la sanción. Yo sé que todos esos trámites son engorrosos, pero se me ocurre una solución: que los ciudadanos respeten las normas cuando van en sus vehículos y así se evitan recibir las fotomultas y que el Tránsito mejore sus procedimientos para que se pueda pagar fácil y a tiempo.

¿Cuál barrio quieres que visite la próxima semana?

La próxima semana continúo mi recorrido por la ciudad. Les voy a contar cosas que me gustan, cosas que no me gustan y visitaré los barrios a los que me inviten.

Hay muchas cosas que entre todos podemos mejorar. Recuerden que pueden escribirme, mencionarme en Twitter con el hashtag #Malala o hacer sus comentarios en mi blog. Yo los leo toditos y los respondo cuando puedo. Por ejemplo, esta semana, gracias a sus comentarios, ya tengo cinco problemas que quiero resolver pero no sé con cuál empezar.

¿Quieren ayudarme? Pueden votar en la encuesta que ven en la columna izquierda de la pantalla. Cada tema fue enviado por alguien a través de los comentarios o los correos. Para que conozcan más a fondo el problema les transcribo a continuación los mensajes de cada uno:

1. Alguien que quiso llamarse FM (sí, como la frecuencia radial) escribió sobre el ruido de los vendedores de frutas en Laureles:

Un comandante de policía dijo : pequeños problemas, se convierten en grandes conflictos. Es cierto. En Laureles, como nadie controla el ruido, los parlantes usados por los vendedores de frutas se vuelven insoportables durante las horas del mediodía. Llamé al municipio y me dijeron que ese era un problema de la policía. Allí nadie sabe que existe la contaminación por ruido.

2. Como esta denuncia tiene que ver con seguridad no voy a decir el nombre del autor pero me parece muy importante.

Buenos dias, vivimos en el barrio de la inseguridad, parace ser que por oscuro y solo, pero además porque está en el límite de Laureles y Belén, entonces la policia dice que le pertenece a Laureles el problema y el otro dice que a Belén. La verdad son constantes los atracos a las tiendas, a los estudiantes del Juan María Céspedes, y a nosotros los residentes de este barrio. Además el expendio de vicio, pero lo que más nos preocupa son los atracos.

3. Mi amiga Carmen me escribió hace algunos días sobre este problema:

Tengo entendido que en una calle no se pueden hacer arreglos a carros, pero sucede que en la calle 44A entre la 79 y 80 (entre San Juan y la Plaza de Mercados de la América) existen un sinnúmero de talleres mecánicos que permanentemente hacen el arreglo de los vehículos en plena vía pública sin que las entidades encargadas de espacio público, tránsito y demás hagan algo para que no se convierta este barrio en un sitio como Barrio Triste.

Allí vivimos varias familias que vemos cómo se altera nuestra tranquilidad ya que a veces ni sábados, domingos o festivos dejan de funcionar los talleres.  Como si fuera poco se instaló un bar en el que no solo permanentemente se encuentran borrachos sino que coloca la música muy fuerte, tanto que se escucha casi a una cuadra de distancia y hasta altas horas de la noche o bien entrada la mañana, igual pasa con una tienda donde a veces funge como discoteca.  Es claro que este lugar, donde inicia el barrio Florida Nueva se ha convertido en un nuevo barrio triste.

4. Pipe, de nuevo horizonte, escribe esto sobre su barrio

En el barrio Bello Horizonte carecemos de aceras transitables, el poco espacio público está invadido por los carros y las motos de los talleres de motos del sector. No hay por donde caminar y la gente, ancianos, niños, estudiantes y los adultos tenemos que caminar por la calle, arriesgándonos a ser atropellados por los carros y los buses que transitan por la calle 77 AB y por la calle 85 B entre calles 77 y 77 D en Robledo Bello Horizonte.

La señalización es precaria y el tráfico vehicular es alto pues estas vías son las principales del barrio.

5. Por último, Don Raúl hizo la siguiente solicitud:

Hemos solicitado a la Secretaría de Obras Públicas que por favor miren y evaluen el parque  ubicado en la circular 2 con la carrera 66b frente a la Bolivariana. Hace aproximadamente 12 años le hicieron um muro pequeño como separador, eso es todo. Por favor, es un punto bien ubicado el cual merece la atención de las aurorideades. Nosotros pagamos buenos impuestos y merecemos mejora esta zona

Como ven, todos las inquietudes son muy importantes pero no sé cuál atender en primer lugar. Ustedes son buenos y me ayudan a resolverla con sus votos.

Hasta pronto….

Taxis y buses se parquean en plena 43A

Huácala. No sé ustedes qué pensarán, pero por lo menos a mí me molesta que cada vez que paso por la carrera 43A, en plena avenida El Poblado, encuentro un montón de taxis y de buses parqueados que obstaculizan la vía, la mayoría recogiendo pasajeros.

Aunque en toda esa avenida hay señales que prohiben parquear, los conductores como que se hacen los bobos y se quedan ahí formando el taco. Cuando he pasado por el sitio con mi tío David en la moto, nunca veo guardas poniéndoles el tatequieto a los imprudentes. Me molestó tanto ese tema que no me aguanté y me fui a ponerles la queja a los del Tránsito.

El subsecretario de Control, Carlos Marín, me dijo que en ese sitio realizan controles de manera permanente y que sancionan a los conductores que infringen la norma. Además, que los agentes hacen un estricto control al acopio de taxis que les prestan servicio a los visitantes de un centro comercial ubicado en el sector para que fluya la movilidad.

El subsecretario Técnico, Juan Fernando Franco, me explicó también que el semáforo que hay en ese punto de la calle 7 sur y que a veces genera los tacos, se puso porque por ahí pasan muchos peatones. Me dijo que tiene un pulsador de un ciclo total de 60 segundos, de los cuales 44 segundos son para los vehículos y 16 para los peatones. La verdad, yo estoy de acuerdo con lo del semáforo, pero pienso que las autoridades deben ser más exigentes con los conductores imprudentes.

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Aprovecho para agradecerle a uno de mis nuevos amiguitos, Carlos Jaramillo, quien también me había escrito mencionándome este problema. El específicamente me había contado del problema que hay a la altura del Centro Comercial Santa Fe. Esto fue lo que me escribió hace algunos días.

Me gustaría que verificaran el continuo incumplimiento de la prohibición de parqueo que existe sobre la Avenida El poblado a la altura del centro comercial Santa Fe, en donde todos los días un grupo de irresponsables taxistas generan un trancón monumental sobre la calzada Sur – Norte.

Lo peor de todo es que el sitio donde habitualmente estacionan estos irresponsables, está debidamente señalizado y los señores agentes de transito de nuestra ciudad, NO hacen nada por evitarlo. ¿Quién es peor, aquel que comete la falta a la norma o aquel que dentro de su deber tiene velar por el cumplimiento de la misma y hace caso omiso a situaciones como estas?

Pues espero que mi breve pesquisa te hubiera respondido y no duces Carlitos de que estaré atenta a ayudarte cuando lo necesites.

Un abrazo.

 

 

 

Demoras en semáforos de glorietas de la 80

Como saben ya se me ha vuelto costumbre recorrer las calles de la ciudad con mi tío David en la moto. Imagínense que esta vez ibámos por la 80 cuando, preciso, nos cogió en rojo el semáforo de una de las glorietas que hay por esa vía.

Huácala, nos toco esperar un rato súper largo a que cambiara. No, no, no, ¡qué pereza eso! Yo he escuchado por ahí que esos semáforos los pusieron dizque para reducir la accidentalidad, pero es que el taco que se forma en las horas pico en esos sitios es impresionante. Y uno sin saber qué resultados han tenido se aburre de tanto esperar.

Cansada de no entender qué pasa con ese tema me fuí para el Tránsito a que me explicaran cuál es la cosita de estar poniendo tantos aparaticos de esos, que les molestan tanto a los que manejan.

En la Secretaría me explicaron que, en Medellín, el 83 por ciento de las personas se movilizan en transporte público, bicicletas o a pie y que solo el 17 por ciento lo hacen en vehículos particulares.

De ahí que los peatones sean una prioridad y deban ser protegidos y respetados. Ahhh, ¡ahora si entiendo! dije yo, pero les comenté que lo que me parecía raro era que hubiera tantas demoras. Me explicaron que eso pasaba porque había muchos carros circulando en las horas pico.

Y es que según me contaron, ya hay un 50 por ciento más de vehículos de los que había en 2005. En todo caso, lo que oí de que los semáforos ayudaban a bajar la accidentalidad resultó ser cierto. Imaginénse que en la glorieta de la calle 44 hubo una disminución de la accidentalidad del 18 por ciento, en la de la calle 35 del 6 por ciento y en la de la calle 33 un 28 por ciento. Solo en la Glorieta de la calle 30 aumentó la accidentalidad en un 19 por ciento.

La respuesta me convenció. Es que definitivamente proteger la vida de los peatones debe ser lo primero. Ahí sí vi bien a los del Tránsito. ¡Les doy un aplauso!

Peatones se arriesgan en el metroplús

Huácala. Me parece el colmo que todavía haya gente que sabiendo que ya está funcionando el metroplús esté invadiendo los carriles por los que pasan los buses.

Yo no sé ustedes qué pensarán, pero por lo menos yo no entiendo por qué arriesgan la vida así. Imagínense que ayer me monté en el metroplús con mi tío David y estábamos hablando muy contentos cuando de repente pegamos un frenón horrible.

Resulta que a una señora, muy creída ella, se le ocurrió que era buena idea cruzarse por donde iba el bus, ¿Qué tal? La incultura es una de las cosas que más rabia me dan. Eso sí, yo sé que la solución no es solo criticar y por eso pregunté en el Metro de Medellín qué están haciendo para que esas cosas no pasen.

El jefe de Gestión Social y Servicio al Cliente del Metro, Iván Darío Upegui, me contó que desde el año pasado han venido adelantando campañas para que la gente tome conciencia y no arriesgue su vida cruzando por los carriles del metroplús. Los gestores pedagógicos que hay en las estaciones han sido los encargados de conversar con los usuarios y de entregarles volantes educativos para que no cometan semejantes imprudencias. Aunque la cosa ha venido mejorando la idea, me dijo Iván, es seguir haciendo planes para que los peatones crucen por las zonas indicadas y respeten los carriles del metroplús. Yo quedé contenta porque sé que ahora más de uno va a pensar dos veces antes de atravesársele al metroplús.

La próxima semana el deporte vuelve a mi ciudad

Vaya, estoy feliz de recorrer para arriba y para abajo la ciudad. De verdad que tiene lugares fascinantes y hay tanto por conocer que caminar por sus calles es como practicar un deporte.

A propósito, me encanta hacer deporte. Los practico casi todos: monto en patines, juego basket, no se me quita la goma de la ciclovía dominguera, voy a clases de gimnasia, mi tío Salomón me enseña yoga, al lado de una piscina me convierto en animalito de mar y de vez en cuando me vuelo a tener aventuras en patineta.

Lo bueno de Medellín es que tiene muchos lugares para practicar deporte aunque uno de mis amigos me escribió muy preocupado. La siguiente cartica me la envió Álex González y dice así:

Quisiera saber por qué no han comenzado las actividades deportivas, recreativas y formativas en el Inder, sabiendo que ese presupuesto está aprobado desde noviembre del año pasado y era para comenzar en enero. Hay tantos usuarios y profesores esperando al Inder.

Llamé y llamé al Inder y finalmente hablé con Mauricio Pinzón Botero que trabaja como subdirector de Fomento Deportivo y Recreativo del Inder. Muy amable me contó por que se estaban demorando tanto en abrir de nuevo las canchas, piscinas y pistas donde a todos nos gusta hacer deporte. Esto fue lo que me respondió:

La idea es seguir fortaleciendo los procesos de desarrollo deportivo, recreativo y de actividad física en la ciudad, pero la demora se debe a que hemos estado acoplándonos a todo el andamiaje del instituto, el tema de la contratación y la continuidad de los programas, pero el compromiso es que la próxima semana ya los programas estarán funcionando.

Nosotros tenemos programas bandera como escuelas populares, Medellín en movimiento que abarca una gran población de la ciudad y los queremos seguir fortaleciendo. La idea es que Medellín siga siendo un epicentro deportivo y de actividad física.

El compromiso está sellado entonces. La próxima semana el deporte vuelve a reinar en mi ciudad y si no, pues ya se las verán conmigo, ¿les conté que también soy karateka?

¿Los paneles de movilidad sí funcionan?

Qué nota esas pantallas que se ven en las calles, pero si funcionaran. Iba con mi tío David en la moto por la Autopista y le dije que parara un momentico para mirar qué mostraban. Y qué rato y nada, pero yo por intensa, porque él me dijo que casi nunca las había visto prendidas. Y dijo que son para mostrar cosas bonitas de Medellín. Eso me animó más a seguir mirando, pero a los tres minutos mi tío se desesperó y dijo que no iba a aguantar tanta demora y que mejor nos fuéramos.

Ni modo pero tocó, mi tío tan intenso y siempre de afán. Huácala. Pero yo, que no me guardo nada, busqué más información sobre cuál función cumplen las tales pantallas y sobre el por qué estaban apagadas.

En el Tránsito me dijeron ayer que esas a las que todo el mundo les dice pantallas, porque parecen de televisión gigante, en verdad se llaman paneles y que van a mostrar dónde hay tacos o problemas para que los conductores sepan por dónde seguir y que no los agarre el taco. Pero que si no hay problemas no van a mostrar nada. ¡Valiente! La gracia es que se vea algo, cosas de Medellín, como creía mi tío.

Dijeron que van a poner 22 y que hay 6 funcionando en las principales vías. Entre las bondades de los aparatos dijeron también que van a ayudar a reducir la accidentalidad y los tiempos de viaje.

De todos modos va a ser bueno para los conductores, pero a raticos no, mejor que siempre se vea algo: los parques, el Jardín Botánico o el Centro.

Un amigo en Twitter me envía esto: