Preguntas sobre el parque La Frontera

“Hola Malala, vivo en El Poblado, en el sector de La Frontera, donde construyen el parque ambiental. Lo que no veo es una vía de acceso para peatones, o sea, no hay acera, por esa subida al parque. Este quedaría a una cuadra aproximadamente de la avenida El Poblado, y en ese sector no hay un cruce o puente peatonal que lo haga seguro. ¿Cómo pasará la gente al parque? Mi hermana, hace 4 meses, fue atropellada por una moto justamente pasando la avenida en ese punto. ¿Cómo van a hacer para pasar familias con bebés? Otro tema importante es la iluminación. Solicitamos apoyo”.

Gracias a este lector por este tema, del que ya había recibido otras inquietudes, porque los vecinos también se preguntan por la seguridad y temen que el parque se convierta en un lugar de vicio.

Por ahora, conseguí respuestas en Obras Públicas. Me dijeron que el denominado Parque ambiental bosques de La Frontera se encuentra en un 90 por ciento de su construcción. Tendrá un sendero principal, miniplacas de encuentro, huerto aromático, huerto frutal, cafetal tradicional, tres módulos culturales y un puente peatonal sobre la quebrada La Paulita.

Toda la obra, para beneficio del tiempo libre de la gente, valdrá 2.900 millones de pesos.

También me dijeron en la Alcaldía que este parque será un espacio de encuentro para la comunidad y un pulmón verde para la ciudad. En una próxima nota espero hablar de aspectos de seguridad.

¿Quién poda los árboles de Medellín?

Mi amigo Juan Carlos Dueñas me escribió preocupado porque no sabe a dónde llamar para que le poden unos árboles que dañan la acera del edificio donde vive. Por coincidencia, mi abuelita Emilia me hizo la misma pregunta, pues una de las ramas del árbol que está en frente de su casa, ya se le entra por la ventana.

Me puse a investigar sobre quién nos puede prestar el servicio, eso sí, sin lastimar las plantas que son de lo más bonito que tenemos en Antioquia y más ahora que necesitamos mayor compromiso con el medio ambiente.

Empresas Varias de Medellín se encarga de prestar el servicio y lo hace en convenio con el Municipio de Medellín.

Además corta el césped de las vías y las áreas públicas. Las áreas beneficiadas en Medellín son cerca de 17. De hecho me contaron que para estas funciones hay 126 empleados que tratan de dar una atención oportuna.

A mi abuelita Emilia y a Juan Carlos les recomiendo que llamen a la línea de atención 470 50 00, para que les cuenten a nuestros amigos de Empresas Varias el sector que necesitan que se intervenga.

Los horarios en que se pueden comunicar son de lunes a jueves de 7:00 a.m. a 5:00 p.m. y viernes hasta las 4:30 p.m.

Es importante que tengan en cuenta que la poda de un árbol se puede hacer para eliminar el riesgo de desplome, brindando estabilidad y equilibrio, o para mejorar las condiciones estéticas de la planta y prevenir que intervenga con el equipamiento urbano. Los árboles hay que cuidarlos

Pase la tarde en el parque de Ciudad del Río

Ya estuve anteriormente en dos oportunidades en el parque lineal de Ciudad del Río y en este puente festivo cuadramos con algunos amigos volvernos a encontrar en este apacible lugar de la ciudad.

Está ahí mismo detrás del Museo de Arte Moderno. Es una amplia zona verde que, en la parte norte, tiene grandes árboles. Sin duda, es un lugar especial para pasar una tarde tranquila y en compañía de un grupo de amigos.

De verdad, es un lugar para todos. El grupo familiar también puede encontrar aquí un lugar para el esparcimiento y, además, se puede llevar la mascota.

Los jóvenes encuentran allí una pista para practicar el skate y hay un muro para escalar. El mural de la parte sur es otro atractivo digno de observar.

Si usted se anima a ir con un grupo de amigos o en familias tenga en cuenta llevar líquidos: agua, tes o jugos. Los adultos acostumbran llevar un buen vino. Yo prefiero cosas para comer como frutas, aceitunas, quesos variados en taquitos, sándwichs y postres.

No olvide llevar bolsas para recoger los desperdicios. La idea también es ser respetuosos con el medio ambiente y asegurarse de que el lugar queda limpio

Pasar la tarde en el parque lineal de Ciudad del Río es una grata experiencia, que se puede repetir una y otra vez.

Lo mejor es una tarde de conversación con los amigos. Apúntese, no se va a arrepentir porque pasará una buena tarde.

Me voy de picnic para el Jardín Botánico

Me sorprendí en estos días, cuando mi amiga Linis me dijo que nos fuéramos de picnic para el Jardín Botánico. Me pareció raro, porque yo solo había ido por allá cuando necesitaba hacer una tarea, quería tomar fotos de las flores o para llevar a mi tía Rosa, que vive en Estados Unidos, y que cuando viene de visita a la ciudad le gusta ir a sitios bonitos. Vimos los patos, nos sentamos en las sillas de madera y comimos oblea.

Pero, el domingo pasado con Linis en el Jardín, descubrí que en la zona del fondo, más allá del lago, las familias y grupos de amigos llegan con sus manteles y hasta con sus sábanas, los extienden en la grama, y sacan sánduches, pollo, ensaladas, frutas, en fin, delicias caseras que disfrutan en buena compañía y en un ambiente relajado. Y, lo mejor, todo sin gastar.

Me contaron que esto se vive también en el sector de Ciudad del Río y hasta en el Museo El Castillo, en El Poblado, en donde, pagando una tarifa muy baja, se pueden usar sus jardines espectaculares.

Hay que aprovechar el sol, el aire puro y los sitios de la ciudad que aún tienen vegetación, pájaros y nos hacen sentir el bienestar de la naturaleza, eso me dijo Linis que es súper ecológica, pero estoy de acuerdo con ella.

Lo que sí les recomiendo a los que quieran seguir este plan es que dejen estos espacios verdes tan o hasta más limpios de lo que los encontraron: botar la basura, evitar regueros y cero daños.

Hoy es domingo, ¡vámonos de picnic!

Conociendo el Parque Arví

La naturaleza es una de mis grandes pasiones. Por eso ayer en la mañana me desperté con algo en mente: conocer el parque Arví.
Invité a algunos de mis amigos a pasar el día rodeados de animales y plantas, cogí mi cámara de fotos y emprendí la aventura.

Al llegar me sorprendí con la diversidad natural que encontré y no pude evitar parar en cada uno de los senderos del parque para contemplar la belleza de los bosques y de los animales que se escondían entre los árboles.

El verde fue el color más vistoso de la visita, además contrastaba con los tonos vivos de las plumas de más de 69 clases de aves que se encuentran allí y que van desde colibríes hasta azulejos.

También quedé impresionada con la cantidad de mariposas que se posan en las plantas y las llenan de vida.

Pero sin duda, el conejo sabanero fue lo que más me gustó. Estuve casi una hora persiguiendo uno para lograr tomarle una bonita foto y ¿qué creen?, lo logré.
Fue una de las mejores salidas que he realizado, por eso si no lo conocen visítenlo que no se van a arrepentir.

 

Escombros en los colores

Es feo y muy desagradable vivir rodeado de basura. Ese es el problema de mi amiga Claudia y de muchos habitantes del barrio Los Colores, que tienen por vecino un “botadero de escombros”.

A mí me gusta ver mi ciudad bonita y ordenada, por eso pregunté en las Empresas Varias de Medellín, por qué permiten esta situación en una zona residencial.
Ellos me respondieron que no es un “botadero”, como muchos piensan, sino un acopio transitorio autorizado por el Municipio, donde se reciben los escombros que luego forman parte del relleno sanitario.

Pero Claudia y sus vecinos de todas maneras están indignados porque los señores que se dedican a llevar los desechos al lugar, generan mucho trastorno en la estética del sector y desvalorización.

Al respecto, Empresas Varias dice que el manejo que le dan a estos acopios es muy organizado.

Pero necesitan ayuda de las secretarías de Tránsito y de Gobierno para controlar que las motos que descargan los escombros no lo hagan al frente del lugar para que no causen molestias.

Una ciudad que huela a limpio

Es cierto, la ciudad está contaminada. Uno lo nota cuando la mira desde lejos. Hay una niebla marrón que la cubre todo el tiempo y suena como si tuviera hambre, un rugido armado por la infinidad de sonidos que hay en la calle. Pero en medio de todo es una ciudad afortunada.

Creo que es una bendición que haya árboles, zonas verdes, quebradas… Este fin de semana me fui de caminata y no tuve que ir muy lejos para explorar lo que considero una verdadera selva. Estuve en el nacimiento del río Medellín y casi no creía lo que veían mis ojos. Agua cristalina y monte enmarañado. Quién podría adivinar que pocos kilómetros más adelante, ese bello riachuelo se transforma en un río triste y sin vida. Ver la naturaleza en su estado puro hizo que se avivaran mis ganas de cuidar hasta los insectos del jardín de mi casa.

A mí me gustaría que todo el mundo tuviera esta misión, pero hay tanta gente indiferente, sobre todo la gente grande que ensucia el agua, tira basura a la calle o corta los árboles.

Yo vivo muy pendiente. Hasta mi mamá ya se ganó un regaño mío porque la vi arrojando aceite por la cañería. ¿No es el colmo? Por lo menos le sirvió para seguir haciendo las cosas bien y darme buen ejemplo. Yo creo que entre todos se puede convertir la ciudad en un lugar que huela a limpio. ¿Me ayudan?