San Pablo se llenó de carros, pero habitantes no pueden parquear

Malala Twitter

Las calles del barrio parecen un estacionamiento público. Apenas pude transitar por allí en mi bicicleta.

Un amigo me llamó muy aburrido, a pedirme mi bicicleta porque estaba cansado de usar su carro en su cuadra, ya que no tenía dónde parquearlo.

Él me dice que desde hace unos meses, una empresa de transporte llegó su barrio, San Pablo, en Guayabal, para instalar sus oficinas y, paulatinamente, han estado llegando carros de transporte al barrio.

Su mayor preocupación, me dice, es que no solo se están parqueando al frente de su casa, sino que está pasando lo mismo con otros vecinos del sector, que tampoco tienen dónde parquear. Los carros abarcan toda la cuadra lo que, para él, representa un abuso.

Preocupada por la situación y pensando en la gente del barrio, busqué a la persona encargada de la empresa Transportes MontoYa S.A.S. y pude hablar con don Sixto Sánchez, el propietario.

Don Sixto me aseguró que no es cierto que los carros estén constantemente parqueando alrededor de las calles, aunque sí reconoció que los conductores pasan para recoger la papelería y la facturación de su trabajo.

El señor, muy respetuosa y amablemente, me dijo que la comunidad no lo había contactado directamente y que no había recibido ningún tipo de quejas, pero me contó que estaba dispuesto a conversar con las personas, de ser necesario, para revisar los problemas que estaban afectando al barrio y llegar a acuerdos, pues su intención no es molestar ni mucho menos.

Personas dispuestas al diálogo. ¡Eso es lo que necesitamos!
Decidí explorar mejor la situación y pasar con mi bicicleta por el barrio de mi amigo. Cuando llegué a su casa me di cuenta que, en efecto, había muchísimos carros a ambos lados de la calle y en otras a su alrededor. Entonces, les pregunté a algunas personas por los parqueos en la zona.

Me dijeron que no solo se trata de una empresa, sino de varias que, a un costado del barrio, han empezado a crear una especie de zona industrial.

Además, me dijeron que otros “avispados” que viene al centro empresarial Olaya Herrera, ubicado al frente del barrio, vienen a dejar sus carros, pues los parqueaderos en ese lugar no alcanzan.

Cuando hablé con la administración del centro empresarial, fue clara al explicarme que son pocos los parqueaderos con que cuenta ese lugar, pero que siempre han dejado en manos de las empresas que allí tienen oficinas la utilización de estos, por lo que, deduje, son las compañías las que deben tener control sobre la situación.

No podemos disponer de los espacios de otros y menos en zonas residenciales ¿a quién le gusta la idea de tener carros parqueados en frente de su casa todo el día?

Deberíamos movernos más en bicicleta, a pie o en transporte público, evitaríamos todo esto, además, los parqueaderos públicos ya están inventado, usémoslos y no abusemos de las calles, ¡por favor!

Por
Malala@elcolombiano.com.co

Fotonoticia: manteniendo los motores sincronizados para evitar altas emisiones de gases, cuidamos el aire

Qué horror. No hace mucho salimos de una emergencia ambiental en el Valle de Aburrá y todavía vemos vehículos dejando humo negro a su paso. ¿Dónde está el control de las autoridades? Debemos ser responsables con nuestra ciudad y el medio ambiente, manteniendo las emisiones de gases debidamente controladas.

Qué horror. No hace mucho salimos de una emergencia ambiental en el Valle de Aburrá y todavía vemos vehículos dejando humo negro a su paso. ¿Dónde está el control de las autoridades? Debemos ser responsables con nuestra ciudad y el medio ambiente, manteniendo las emisiones de gases debidamente controladas.

Fotonoticia: “en Medellín le damos paso al peatón” esa es la nueva campaña de la Secretaría de Movilidad

El equipo de Educación  Vial de Medellín, articulado con la Seretaría de Cultura, recorre la ciudad con na actividad de sensibilización para promover hábitos y comportamientos seguros, para que los ciudadanos crucen por las cebras, usen los puentes peatonales y cruces semafóricos. FOTO: CORTESÍA

El equipo de Educación Vial de Medellín, articulado con la Secretaría de Cultura, recorre la ciudad con una actividad de sensibilización para promover hábitos y comportamientos seguros, para que los ciudadanos crucen por las cebras, usen los puentes peatonales y cruces semafóricos. FOTO: CORTESÍA

Fotonoticia: vehículos pasan a centímetros de las megarrocas que hay en la autopista medellín-bogotá km 14 +350

El sábado me tocó ir de Bello a Guarne, me fui por la autopista Medellín-Bogotá. Me dio mucho susto cuando llegué al paso restringido que hay en el kilómetro 14+350 metros. Allí, los buses, camiones, carros y motos pasan a centímetros de las inmensas rocas que están sobre los dos carriles que no han podido habilitar desde enero de este año.

El sábado me tocó ir de Bello a Guarne, me fui por la autopista Medellín-Bogotá. Me dio mucho susto cuando llegué al paso restringido que hay en el kilómetro 14+350 metros. Allí, los buses, camiones, carros y motos pasan a centímetros de las inmensas rocas que están sobre los dos carriles que no han podido habilitar desde enero de este año.

No más “kamikazes” en las vías de Medellín

No me llegó una, ni dos, sino tres denuncias por estas imprudencias en las vías, ¡Qué miedo!  FOTO Juan antonio sánchez

No me llegó una, ni dos, sino tres denuncias por estas imprudencias en las vías, ¡Qué miedo! FOTO Juan Antonio Sánchez

No puedo creer que alguien se exponga así. La avenida Las Palmas es demasiado transitada para estas locuras.

Hace días estuve haciendo ejercicio con mi bicicleta en la ciudad y cuando paré para hidratarme, me encontré a Juan Manuel, un amigo de la infancia que me felicitó por usar las ciclorrutas para transitar segura.

Mi amigo me contó que hace poco venía en su carro desde Llanogrande hacia Medellín y varios ciclistas, sin cascos ni protección, lo adelantaron a toda velocidad por la mitad de la calle.

Uno de los ciclistas, incluso, golpeó el retrovisor del auto.

Juan Manuel se asustó muchísimo y no supo qué hacer, pues su carro se había dañado y pensó que, tal vez, había herido a alguien.

El caso de Juanma me generó mucha curiosidad y decidí subir con otros amigos a constatar los hechos por mi misma.

Dimos una vuelta por el aeropuerto y al devolvernos, vi un jovencito, que estoy segura que era menor de edad, bajando a toda velocidad en su bicicleta.

Pude tomarle una foto y decidí publicarla en mi perfil de Twitter para denunciar la situación.

Para mi sorpresa, muchas personas me respondieron denunciando lo mismo.

Algunos de los que me respondieron los llaman “kamikazes” y me mostraron fotos en las que estos ¡irresponsables! bajan a toda velocidad, en la noche y sin protección.

Alguien, de hecho, me contactó para decirme que logró contar, en una noche, hasta 20 personas en esas. Incluso, algunas iban en parejas,

Aterrada, le pregunté a la Secretaría de Movilidad por los controles que se hacen en estos casos, pues parece que se presentan hace mucho tiempo y aún no pasa nada.

¿Acaso no se dan cuenta que exponen su vida?

Desde la Secretaría me respondieron que ya se han identificado los puntos más críticos donde este fenómeno se presenta.

Las vías Las Palmas, Santa Elena, San Cristóbal, la bahía de San Diego y algunos barrios periféricos de la ciudad son constantemente intervenidos por agentes de tránsito para evitar estos “descuelgues”.

En la Secretaría me dijeron que era fundamental denunciar estos casos ante las autoridades, pues es un tema que se debe acabar.

Además, me pidieron estar atenta con los muchachos que se “pegan” de los carros, para subir hasta puntos altos de las vías para su “jueguito”.

Me quedo indignada y asustada, porque estos muchachitos no tienen sentido de autocuidado y pueden causar un gran accidente en la vía.

Seré incansable y publicaré esto en mis redes constantemente, porque si ellos no protegen su vida, yo sí pienso proteger la de ellos y las de los demás .

Por  Malala@elcolombiano.com.co