Peatones se arriesgan en el metroplús

Huácala. Me parece el colmo que todavía haya gente que sabiendo que ya está funcionando el metroplús esté invadiendo los carriles por los que pasan los buses.

Yo no sé ustedes qué pensarán, pero por lo menos yo no entiendo por qué arriesgan la vida así. Imagínense que ayer me monté en el metroplús con mi tío David y estábamos hablando muy contentos cuando de repente pegamos un frenón horrible.

Resulta que a una señora, muy creída ella, se le ocurrió que era buena idea cruzarse por donde iba el bus, ¿Qué tal? La incultura es una de las cosas que más rabia me dan. Eso sí, yo sé que la solución no es solo criticar y por eso pregunté en el Metro de Medellín qué están haciendo para que esas cosas no pasen.

El jefe de Gestión Social y Servicio al Cliente del Metro, Iván Darío Upegui, me contó que desde el año pasado han venido adelantando campañas para que la gente tome conciencia y no arriesgue su vida cruzando por los carriles del metroplús. Los gestores pedagógicos que hay en las estaciones han sido los encargados de conversar con los usuarios y de entregarles volantes educativos para que no cometan semejantes imprudencias. Aunque la cosa ha venido mejorando la idea, me dijo Iván, es seguir haciendo planes para que los peatones crucen por las zonas indicadas y respeten los carriles del metroplús. Yo quedé contenta porque sé que ahora más de uno va a pensar dos veces antes de atravesársele al metroplús.

La próxima semana el deporte vuelve a mi ciudad

Vaya, estoy feliz de recorrer para arriba y para abajo la ciudad. De verdad que tiene lugares fascinantes y hay tanto por conocer que caminar por sus calles es como practicar un deporte.

A propósito, me encanta hacer deporte. Los practico casi todos: monto en patines, juego basket, no se me quita la goma de la ciclovía dominguera, voy a clases de gimnasia, mi tío Salomón me enseña yoga, al lado de una piscina me convierto en animalito de mar y de vez en cuando me vuelo a tener aventuras en patineta.

Lo bueno de Medellín es que tiene muchos lugares para practicar deporte aunque uno de mis amigos me escribió muy preocupado. La siguiente cartica me la envió Álex González y dice así:

Quisiera saber por qué no han comenzado las actividades deportivas, recreativas y formativas en el Inder, sabiendo que ese presupuesto está aprobado desde noviembre del año pasado y era para comenzar en enero. Hay tantos usuarios y profesores esperando al Inder.

Llamé y llamé al Inder y finalmente hablé con Mauricio Pinzón Botero que trabaja como subdirector de Fomento Deportivo y Recreativo del Inder. Muy amable me contó por que se estaban demorando tanto en abrir de nuevo las canchas, piscinas y pistas donde a todos nos gusta hacer deporte. Esto fue lo que me respondió:

La idea es seguir fortaleciendo los procesos de desarrollo deportivo, recreativo y de actividad física en la ciudad, pero la demora se debe a que hemos estado acoplándonos a todo el andamiaje del instituto, el tema de la contratación y la continuidad de los programas, pero el compromiso es que la próxima semana ya los programas estarán funcionando.

Nosotros tenemos programas bandera como escuelas populares, Medellín en movimiento que abarca una gran población de la ciudad y los queremos seguir fortaleciendo. La idea es que Medellín siga siendo un epicentro deportivo y de actividad física.

El compromiso está sellado entonces. La próxima semana el deporte vuelve a reinar en mi ciudad y si no, pues ya se las verán conmigo, ¿les conté que también soy karateka?

¿Los paneles de movilidad sí funcionan?

Qué nota esas pantallas que se ven en las calles, pero si funcionaran. Iba con mi tío David en la moto por la Autopista y le dije que parara un momentico para mirar qué mostraban. Y qué rato y nada, pero yo por intensa, porque él me dijo que casi nunca las había visto prendidas. Y dijo que son para mostrar cosas bonitas de Medellín. Eso me animó más a seguir mirando, pero a los tres minutos mi tío se desesperó y dijo que no iba a aguantar tanta demora y que mejor nos fuéramos.

Ni modo pero tocó, mi tío tan intenso y siempre de afán. Huácala. Pero yo, que no me guardo nada, busqué más información sobre cuál función cumplen las tales pantallas y sobre el por qué estaban apagadas.

En el Tránsito me dijeron ayer que esas a las que todo el mundo les dice pantallas, porque parecen de televisión gigante, en verdad se llaman paneles y que van a mostrar dónde hay tacos o problemas para que los conductores sepan por dónde seguir y que no los agarre el taco. Pero que si no hay problemas no van a mostrar nada. ¡Valiente! La gracia es que se vea algo, cosas de Medellín, como creía mi tío.

Dijeron que van a poner 22 y que hay 6 funcionando en las principales vías. Entre las bondades de los aparatos dijeron también que van a ayudar a reducir la accidentalidad y los tiempos de viaje.

De todos modos va a ser bueno para los conductores, pero a raticos no, mejor que siempre se vea algo: los parques, el Jardín Botánico o el Centro.

Un amigo en Twitter me envía esto:

A denunciar lo que está mal hecho

Huácala, me huelen mal ciertas cosas que pasan en la ciudad. Cómo es que mientras hablan maravillas del metro y de los cables, cuando uno va por la calle se va a un hueco.

Iba en la moto con mi tío David, por la 65, y casi nos caemos en un huecote que no pudimos esquivar. Él me dijo que ya le ha pasado tres veces.

Me gusta esta ciudad mucho y no me voy a quedar callada. Tengo 14 años, estoy en noveno y aprendí que uno no puede tragar entero con lo que está mal hecho. Por ejemplo, que a los parques infantiles no se pueda ir porque hay marihuaneros.

Mi nombre va con mi personalidad: soy Malala, no la mala del paseo, pero sí la que estará pendiente de que las cosas se hagan bien. Y voy a aprovechar EL COLOMBIANO para denunciar lo que no funcione como debe ser.

Que en el barrio hay calles malas, que los parques estén bien cuidados, que los buses no corran tanto por las zonas escolares… es que no tenemos por qué aguantar, esta ciudad se merece lo mejor.

Pero quiero que en cada barrio haya más Malalas. Que la gente llame a reportar lo que debe mejorarse: la mala atención en el centro de salud, los basureros en plena calle, la gente tirando cosas a la quebrada… No sé a ustedes, pero a mí me da rabia todo eso.

Desde hoy, recibo las denuncias y en Radar las voy a publicar. No se queden callados pensando que ¡qué oso! El oso lo hace el que no obra correctamente.

Mucho gusto, soy Malala. Si quieren, desde hoy estoy con ustedes, con los que no tragan entero. Huácala.