Qué peligro cruzar la Nutibara por UPB

malala

 

Una tortura fue para mí, en días pasados, cruzar la avenida Nutibara, algunos metros arriba de la glorieta de Bulerías.
Luego de salir de la Universidad Pontificia Bolivariana, a donde me llevaron del colegio para conocer la oferta de educación superior, intenté pasar de un lado a otro, lo que me tardó al menos 10 minutos.

Conmigo, más de tres estudiantes intentaban cruzar la calle. Muchos de ellos lo hicieron arriesgando sus vidas, al ser casi atropellados por vehículos que transitaban a alta velocidad.

Es lamentable que los estudiantes y profesores de una universidad tan prestigiosa estén en peligro a diario por no tener un paso peatonal y que carros y motos transiten tan rápido por allí.

De algo estoy segura y es que la prioridad en las vías la tienen los peatones. Sin embargo, al parecer, en este concurrido sector de Laureles esto no ocurre.

Espero que las autoridades tomen nota de esto.

Mi ronda de ciudad

Malala 9 de Junio

A. El martes publiqué una queja de los habitantes de Laureles pues falta espacio para caminar. Los vecinos de la Avenida Nutibara denuncian parqueadero permanente. La Secretaría de Movilidad hizo dos visitas: sancionaron a infractores y además realizaron sensibilizaciones.

B. Me pidieron una colaboración mis lectores de la Avenida Primero de Mayo pues allí se formó una clase de acopio de particulares que prestan servicio de colectivo. Funcionarios de la Alcaldía hicieron la visita y sancionaron a los responsables de realizar acopios no autorizados.

C. Airplan, firma concesionaria del Aeropuerto José María Córdova, restauró la escultura del maestro Edgar Negret ubicada en el terminal aéreo.

¿Laureles se convirtió en parqueadero?

28 de octubre

Hace unas semanas estuve en Laureles. Del barrio me gustan sus calles, su arquitectura y sus pobladores. Pero hablando con ellos, encontré un problema: la falta de espacio para caminar.

Dicen los vecinos de la circular 73 entre la avenida Nutibara y la carrera 76 que el sector de cuatro cuadras es un parqueadero permanente.

Me cuentan mis lectores que la situación empeora cuando se disparan las alarmas y “nos las aguantamos entre 4 y 6 horas porque el dueño no aparece”.
Es una comuna donde habitan personas de la tercera edad y existen hogares geriátricos, dicen mis lectores.

Yo consulté y en la Secretaría de Movilidad me dijeron que realizaron dos visitas: el 8 y el 9 de octubre, y, según ellos, no encontraron vehículos infringiendo la norma de tránsito. Estaban despejados los sitios restringidos. Lo que hicieron fue sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de acatar las normas.