¡Controlen la rochela de comerciantes!

Ya les he contado que a mí me gusta salir a caminar por la ciudad, porque es una actividad que me relaja. Sin embargo, no me agrada caminar por ciertos lugares, porque en lugar de sentirme mejor, me da estrés tanto ruido.
Una de esas zonas es Ayacucho, entre Cúcuta y Tenerife, porque existen ciertos almacenes que ponen sus parlantes con un volumen excesivo.
Hace unos días hice un recorrido por esa zona y me di cuenta de que no soy la única persona a la que le aburre ese “problemita”.
Me contó una ciudadana que tiene que padecer la rochela que “en el sector estamos fundidos por el ruido de los equipos de sonido que los comerciantes ponen a alto volúmen todo el santo día para promocionar las mercancías”.
Entonces, como yo sé que la Alcaldía es la encargada de ejercer estos controles, le envié la denuncia a la Subsecretaría de Espacio Público. Al respecto, la dependencia me informó que “todos los días hacemos operativos de sensibilización y control a los comerciantes formales e informales que utilizan el perifoneo para sus ventas. Y, cuando el comerciante sigue incurriendo en la violación de la norma, con el apoyo de la Policía se procede a retener el parlante o el megáfono”.
Además, los funcionarios de la entidad aclararon que “ningún almacén que use parlantes para atraer a sus clientes cuenta con permiso de Espacio Público. Sin embargo, cuando lo hacen, la Subsecretaría solo puede intervenir si el parlante se encuentra ubicado por fuera del almacén y si está en la vía pública. Si los parlantes se encuentran en el interior del almacén, los ciudadanos deben denunciar directamente con la inspecciones de Policía de la zona”.
En vista de la situación, hago un llamado a los comerciantes para que cumplan las normas y desempeñen su actividad sin perturbar a nadie.

Por tanta venta no hay forma de caminar

Por sugerencia de una de mis lectoras salí a dar una vuelta por Ayacucho, entre El Palo y San Ignacio, para fijarme si en el sector es difícil desplazarse por los andenes, debido a la invasión con mercancía por parte de los comerciantes que trabajan en dicha zona.
En efecto, durante mi visita tuve que bajarme a caminar por la calle en varios tramos, pues hay puntos en donde no se puede transitar por las aceras. Como lo dijo Gloria Gómez, la ciudadana que denunció la situación, “hay ciertos comerciantes que se creen los dueños del espacio público e invaden los pasos peatonales con sus productos”.
Teniendo en cuenta que esta problemática es riesgosa para los peatones, porque podría causar accidentes, envié la denuncia a la subsecretaría de Espacio Público y los funcionarios respondieron al respecto que, en este sentido, “la entidad viene desarrollando distintos operativos de control y recuperación de los andenes, como una de las estrategias enmarcadas en el Plan de Intervención del Centro. Además de realizar procesos de sensibilización y pedagogía con el comercio formal de este importante sector de la ciudad”.
Según las fuentes de la subsecretaría, “durante estas intervenciones se han realizado retenciones de elementos tales como mesas, sillas, cajoneras, inflables, juguetes, prendas de vestir, carros de supermercados, entre otros, que hacen una ocupación indebida y obstruyen la libre circulación de los peatones. Adicionalmente, se han realizado controles significativos en el tema de perifoneo”.
La idea de la dependencia con estas acciones de control y prevención es “garantizar el cumplimiento de las normas y que el centro de Medellín sea disfrutado con seguridad, legalidad y convivencia”.
Esperemos que la situación mejore, para poder caminar seguros por la zona.