!Qué peligro! carros en contravía

Yo veo que los adultos viven a las carreras, que a veces buscan ganar tiempo y no les importan los riesgos. Y esos son los que corren los conductores y los transeúntes que pasan por la loma de Los González, con la carrera 29 A.

Me cuenta uno de mis lectores que algunos habitantes de edificaciones ubicadas por ese sector quieren ganar tiempo y transitan en contravía.

El tema es delicado, me explica, pues es a todo momento y en horas pico, lo que genera peligro para quienes suben desprevenidos por la vía.

Nuestro lector formuló una petición respetuosa: “el tránsito debería reconsiderar y poner la vía en ambos sentidos para evitar riesgos”. Trasladé la inquietud a la Secretaría de Movilidad y estaré pendiente de su respuesta para compartirla con mis lectores.

Cuidado con los carros en contravía

Qué creerán los conductores que giran por donde no deben, arriesgando sus vidas y las de los demás que van tranquilos por la vía y cumpliendo con la norma. Por ahorrarse una vuelta o gastarse menos tiempo, algunos toman decisiones peligrosas, y no estamos jugando a los carritos chocones, pienso yo y hasta mi tío David que se mantiene recorriendo las calles de la ciudad en su moto.

Me contaron los habitantes de Manrique y de Campo Valdés que en la carrera 47, entre calles 67 y 69, han visto varias motos y taxis circular en contravía. Hasta a los peatones les da susto cruzar porque pueden encontrarse de frente con un vehículo que no esperaban.

Carlos Marín, subsecretario de Control de la Secretaría de Tránsito de Medellín, comentó que, para responder a esta denuncia, los agentes han estado visitando la zona, para hacer los controles respectivos y sancionar a aquellos que infrinjan las señales de tránsito.

Aunque la recorrieron en diferentes horarios, nos dijo el funcionario, que no detectaron ninguna anomalía en estas vías. Sin embargo, manifestó que seguirán pendientes para ayudar a que en la ciudad se respeten las normas. Se trata de salvar vidas.

Como estamos cerrando una semana más y debemos prepararnos para la próxima, los invito a que me escriban a mi correo para saber qué los inquieta y abrir nuevas votaciones. Juntos debemos trabajar por una ciudad más segura, agradable y respetuosa. Si no, ¡no estamos en nada!