Tacos en el Centro por ciclovía y tranvía

buses

Este domingo, como lo hago habitualmente, pienso ir a la ciclovía de la avenida Oriental. Claro que, por lo vivido la última vez, me tendré que armar de paciencia para no caer en el desespero por los trancones del Centro.
Los dos carriles dejados para la circulación de bicicletas y uno más en el que se muevan y estacionen buses y taxis, hace que los vehículos particulares solo tengan uno para transitar, lo que está generando grandes congestiones.
Mi tío y yo pasamos por esta incomodidad el fin de semana anterior.
La explicación de un habitante del Centro es que allí, a la ciclovía se le unieron los trabajos del tranvía y el cambio de acueducto, lo que ha generado casi que un infarto vial todos los domingos.

Venden droga delante de todos

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Este fin de año mi tío David y yo fuimos varias veces al Centro de Medellín. Allí compramos algunos regalos para mi familia y mis amiguitos.
En una de las visitas pudimos observar que personas inescrupulosas están vendiendo vicio a plena luz de día y delante de los niños.
A propósito del tema, me dice uno de mis lectores, que en entre la carrera 50 Palacé con la calle 45 Amador, dos personas tomaron el sitio como “oficina” para vender y distribuir droga y también generan desorden. Dice que no sabe qué hacer pues ha tocado varias puertas y no recibe apoyo. Yo consulté en la Alcaldía y estoy pendiente de su respuesta.

Una jardinera necesita atención

jardinera

Mi lectora Claudia Lopera está muy preocupada porque desde hace tiempo nota el deterioro de una jardinera en la calle 57 con la carrera 45, en el Centro.
Me escribió por celu y me dijo: “Quiero que me ayudes con esta jardinera pública que se dañó hace 2 años aproximadamente y a la fecha no recogen los pedazos de ella y tampoco el árbol que ya se murió y se ve el descuido y la mugre que representan los escombros. Para completar, la gente coloca escombros y basuras”.
Ahí está pues expuesta la queja de mi lectora y publico también la foto que me envió. Espero que las entidades municipales que tienen que ver con la denuncia le hagan caso. Le haré seguimiento al tema

Venden licor a los menores

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En esta temporada de fin de año estoy muy preocupada por los niños.
Además, de que son víctimas inocentes por la pólvora, algunos adultos inescrupulosos les “enseñan” a consumir licor.
Licor que les ofrecen en las diferentes reuniones familiares y que además les brindan para que compren.
Les cuento que uno de mis lectores también piensa en el futuro de los menores y me comenta que en el Centro de Medellín, los adultos venden licor a los menores sin reparos. Dice que esta situación se registra cerca a las estaciones Parque Berrío y Prado. Yo consulté en la Alcaldía para conocer qué esta pasando. Estoy atenta.

El Tránsito revisará semáforo del Centro

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Este es el cruce en el que a Jesús Bustamante casi lo atropella un carro.

El miércoles 21 publiqué en mi columna la historia de un peatón que vivió un susto en el Centro. Se trata de Jesús Bustamante, quien contó que “en el cruce entre Palacé y la 33, cerca a San Diego, casi me levanta un carro. Pasé la calle, pues vi que el semáforo estaba en rojo y, cuando iba en la mitad del recorrido, ese cruce cambió a verde y tuve que correr”.

El susto del ciudadano se debió a que un carro le frenó en seco a pocos centímetros y se salvó de ser atropellado. Entonces, Jesús me comentó que el problema es que en el sitio no hay semáforo peatonal.

El jueves de la Secretaría de Movilidad me escribieron para informarme que “revisaremos los tiempos del semáforo de la calle 37, con el propósito de garantizar a la ciudadanía un cruce seguro. Además, se analizará la implementación de diferentes complementos peatonales que velen por la seguridad de todos los peatones”.

Estaré pendiente. Ojalá que encuentren una solución útil para todos.

¡Qué susto vivió el peatón en el Centro!

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Hoy les contaré sobre un correo que me envió Jesús Bustamante, un docente de la Universidad de Antioquia a quien semanas atrás por poco atropella un carro en el Centro.

Jesús me escribió: “En días pasados en el cruce entre Palacé y la 33, cerca a San Diego, casi me levanta un carro. Pasé la calle, pues vi que el semáforo estaba en rojo, y cuando iba en la mitad del recorrido de ese cruce, cambió a verde y tuve que correr”.

El ciudadano cuenta que se llevó un susto impresionante cuando un carro le frenó en seco a pocos centímetros de atropellarlo. Según él, cuando miró la señalización de la zona se dio cuenta de que en el sitio no hay semáforo peatonal.

Entonces, para que no haya accidentes en el punto señalado, le envié la petición a la Secretaría de Movilidad para que ubique esa señalización allí.

Al momento de escribir esta nota, la entidad aún no me ha respondido sobre la petición, pero continuaré pendiente de este caso

Esther lucha por la inclusión de las afro

Mi columna de hoy, la última dedicada a las mujeres ganadoras de la Medalla al Mérito Femenino de Medellín, se la dedicaré a resaltar la labor de Esther Julia Cuesta Mena, una residente del Centro de la ciudad.
Ella es una afrodescendiente que ha dedicado su vida al trabajo con las mujeres, con el fin de que se les reconozcan sus derechos y se visibilice el papel de ellas en nuestra sociedad.
En su hoja de vida de trabajo social se destaca que Esther ha participado de manera activa en la Mesa Internacional de los Derechos Humanos desde 1999 hasta la fecha, así como en la Mesa Política Mujer de Medellín. Además, ella hace parte de colectivos de mujeres de su comuna.
Los jurados del concurso femenino que organizó la Alcaldía decidieron que ella debía ser una de las seis ganadoras “por su lucha en pro de políticas públicas de inclusión y reconocimiento de la mujer afro en la ciudad y en consecuencia, por la construcción de una ciudad más justa, equitativa y pacífica. Es evidente su interés por cualificarse en muchos ámbitos formativos”.
Quiero darle mis aplausos y felicitaciones a Esther Julia Cuesta por el reconocimiento que obtuvo, y también a Adriana María Betancur, a Claudia Yaneth Gil, a María Leonila Ríos, a Rubiela de Jesús Ramírez y a Luz María Londoño.
La labor de estas mujeres es crucial para mejorar la convivencia y la calidad de vida de nuestra sociedad, por esa razón, quiero que todos valoremos sus aportes y sigamos su ejemplo de construcción de una Medellín mejor.

¡Controlen la rochela de comerciantes!

Ya les he contado que a mí me gusta salir a caminar por la ciudad, porque es una actividad que me relaja. Sin embargo, no me agrada caminar por ciertos lugares, porque en lugar de sentirme mejor, me da estrés tanto ruido.
Una de esas zonas es Ayacucho, entre Cúcuta y Tenerife, porque existen ciertos almacenes que ponen sus parlantes con un volumen excesivo.
Hace unos días hice un recorrido por esa zona y me di cuenta de que no soy la única persona a la que le aburre ese “problemita”.
Me contó una ciudadana que tiene que padecer la rochela que “en el sector estamos fundidos por el ruido de los equipos de sonido que los comerciantes ponen a alto volúmen todo el santo día para promocionar las mercancías”.
Entonces, como yo sé que la Alcaldía es la encargada de ejercer estos controles, le envié la denuncia a la Subsecretaría de Espacio Público. Al respecto, la dependencia me informó que “todos los días hacemos operativos de sensibilización y control a los comerciantes formales e informales que utilizan el perifoneo para sus ventas. Y, cuando el comerciante sigue incurriendo en la violación de la norma, con el apoyo de la Policía se procede a retener el parlante o el megáfono”.
Además, los funcionarios de la entidad aclararon que “ningún almacén que use parlantes para atraer a sus clientes cuenta con permiso de Espacio Público. Sin embargo, cuando lo hacen, la Subsecretaría solo puede intervenir si el parlante se encuentra ubicado por fuera del almacén y si está en la vía pública. Si los parlantes se encuentran en el interior del almacén, los ciudadanos deben denunciar directamente con la inspecciones de Policía de la zona”.
En vista de la situación, hago un llamado a los comerciantes para que cumplan las normas y desempeñen su actividad sin perturbar a nadie.

Por tanta venta no hay forma de caminar

Por sugerencia de una de mis lectoras salí a dar una vuelta por Ayacucho, entre El Palo y San Ignacio, para fijarme si en el sector es difícil desplazarse por los andenes, debido a la invasión con mercancía por parte de los comerciantes que trabajan en dicha zona.
En efecto, durante mi visita tuve que bajarme a caminar por la calle en varios tramos, pues hay puntos en donde no se puede transitar por las aceras. Como lo dijo Gloria Gómez, la ciudadana que denunció la situación, “hay ciertos comerciantes que se creen los dueños del espacio público e invaden los pasos peatonales con sus productos”.
Teniendo en cuenta que esta problemática es riesgosa para los peatones, porque podría causar accidentes, envié la denuncia a la subsecretaría de Espacio Público y los funcionarios respondieron al respecto que, en este sentido, “la entidad viene desarrollando distintos operativos de control y recuperación de los andenes, como una de las estrategias enmarcadas en el Plan de Intervención del Centro. Además de realizar procesos de sensibilización y pedagogía con el comercio formal de este importante sector de la ciudad”.
Según las fuentes de la subsecretaría, “durante estas intervenciones se han realizado retenciones de elementos tales como mesas, sillas, cajoneras, inflables, juguetes, prendas de vestir, carros de supermercados, entre otros, que hacen una ocupación indebida y obstruyen la libre circulación de los peatones. Adicionalmente, se han realizado controles significativos en el tema de perifoneo”.
La idea de la dependencia con estas acciones de control y prevención es “garantizar el cumplimiento de las normas y que el centro de Medellín sea disfrutado con seguridad, legalidad y convivencia”.
Esperemos que la situación mejore, para poder caminar seguros por la zona.

La calle 45 es miedosa para los peatones

Hace un par de días salí a caminar por el Centro de la ciudad y los habitantes de Buenos Aires me contaron sobre su inconformidad por las dificultades que tienen para pasar la calle 45.
Una ciudadana que se llama Martha me contó que, por cuenta del desvío del transporte que circulaba por Ayacucho hacia esta vía, “ha aumentado la congestión de manera tal que se puede experimentar al intentar cruzar la vía a pie. Allí ocurren muchos accidentes y el cruce peatonal es imposible, debido a que no hay pasos peatonales para la gente”.
Entonces, los ciudadanos quieren que la Secretaría de Movilidad analice la posibilidad de ubicar más semáforos en la zona. Si no se puede, que pongan más resaltos y pasos peatonales, porque no aguantan más estar sometidos a este peligro.
Para cumplir mi labor de ayudar a los lectores, le hice llegar esta sugerencia a la entidad competente. Una vez tenga la respuesta de la Secretaría de Movilidad la compartiré con ustedes en esta sección.

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