Labores humanitarias tras el incendio

Rpinar

Me dio tristeza que 53 niños quedaran sin techo con el incendio este martes en el asentamiento Manantiales, en Bello. Aunque las familias afectadas estuvieran viviendo en un lugar que no les pertenece me pesa que la mayoría han llegado a la ciudad como desplazados por la violencia y que hayan quedado sin nada.

El director de la oficina de Gestión del Riesgo de Bello, César Gómez, me contó que el Municipio no puede comprometerse con la reconstrucción de las casas en el mismo sitio, porque no pueden legitimar una invasión. Pero al mismo tiempo les preocupa el tema humanitario y por eso han aportado junto con la Cruz Roja, kits para pasar la noche, para asearse y mercados por ocho días.

A través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Defensoría del Pueblo se buscará darles atención como víctimas del conflicto, estudiando los casos de cada una de las familias afectadas