Demoras en semáforos de glorietas de la 80

Como saben ya se me ha vuelto costumbre recorrer las calles de la ciudad con mi tío David en la moto. Imagínense que esta vez ibámos por la 80 cuando, preciso, nos cogió en rojo el semáforo de una de las glorietas que hay por esa vía.

Huácala, nos toco esperar un rato súper largo a que cambiara. No, no, no, ¡qué pereza eso! Yo he escuchado por ahí que esos semáforos los pusieron dizque para reducir la accidentalidad, pero es que el taco que se forma en las horas pico en esos sitios es impresionante. Y uno sin saber qué resultados han tenido se aburre de tanto esperar.

Cansada de no entender qué pasa con ese tema me fuí para el Tránsito a que me explicaran cuál es la cosita de estar poniendo tantos aparaticos de esos, que les molestan tanto a los que manejan.

En la Secretaría me explicaron que, en Medellín, el 83 por ciento de las personas se movilizan en transporte público, bicicletas o a pie y que solo el 17 por ciento lo hacen en vehículos particulares.

De ahí que los peatones sean una prioridad y deban ser protegidos y respetados. Ahhh, ¡ahora si entiendo! dije yo, pero les comenté que lo que me parecía raro era que hubiera tantas demoras. Me explicaron que eso pasaba porque había muchos carros circulando en las horas pico.

Y es que según me contaron, ya hay un 50 por ciento más de vehículos de los que había en 2005. En todo caso, lo que oí de que los semáforos ayudaban a bajar la accidentalidad resultó ser cierto. Imaginénse que en la glorieta de la calle 44 hubo una disminución de la accidentalidad del 18 por ciento, en la de la calle 35 del 6 por ciento y en la de la calle 33 un 28 por ciento. Solo en la Glorieta de la calle 30 aumentó la accidentalidad en un 19 por ciento.

La respuesta me convenció. Es que definitivamente proteger la vida de los peatones debe ser lo primero. Ahí sí vi bien a los del Tránsito. ¡Les doy un aplauso!