Habitantes de calle armaron casa

Imagen la foto 4

En mi recorrido por los barrios estuve estos días en Guayabal y me llamaron mucho la atención unos cambuches donde viven y duermen algunos habitantes de calle.
En el sector ubicado entre las carreras 50 FF hasta la 51 y entre la calle 10b sur y la 12 sur varios habitantes de calle llegaron para quedarse.
Dice Juan, uno de mis lectores, que el sitio se convirtió en un expendio de drogas. Los habitantes de calle lavan carros con el agua de la zona y los robos se volvieron constantes. La comunidad ha tocado varias puertas, incluso con derecho de petición, y espera una ayuda de las autoridades, me comenta Juan. La ayuda también debe ser para los habitantes de calle. Yo consulté en la Alcaldía;espero respuesta .

De la señalización no han dicho ni mu…

24 de julio

En días pasados fui a visitar a unos amigos que viven cerca a la carrera 51 con la calle 9C sur, en la zona de Guayabal, y uno de ellos, que se llama Julio Arias, me contó que ese punto es muy peligroso porque le falta señalización.

En palabras de Julio, “aquí frecuentemente hay accidentes, porque no existe la señal de pare. Cuando han venido guardas a la zona, les decimos que hagan lo posible por señalizar, pero no nos han atendido la petición”, aseguró.

A mí me parece que todas las vías deberían tener una demarcación correcta, porque es lógico que así evitarían que los ciudadanos, peatones o conductores, corramos peligro.

Por esa razón, yo le envié la petición a la Secretaría de Movilidad el lunes 30 de junio, pero hasta el momento la entidad no se ha manifestado.

Yo continuaré pendiente de este caso, porque creo que los ciudadanos merecemos que la señalización nos garantice la protección de nuestras vidas

No hay derecho a rodar entre tanto hueco

8 de Julio

Ustedes saben que me preocupa cuando los ciudadanos me cuentan que hay vías llenas de huecos, porque considero que la mala infraestructura propicia que ocurran accidentes.

Resulta que mi lector de Guayabal Edwin Lenis me escribió un correo para contarme que en la carrera 65G con la 25, en Trinidad, la calle está malísima, según él, por los lavaderos de carros que funcionan en el espacio público.

Yo quiero ayudarle y envié la denuncia a la Secretaría de Infraestructura Física para que arregle la vía y a la de Movilidad para que haga controles.

Infraestructura Física me respondió que “programamos una visita para realizar diagnóstico de la vía. Si el deterioro es consecuencia de los lavaderos de carros, la Subsecretaría de Espacio Público deberá determinar la legalidad de los mismos y dar solución, para realizar la intervención y evitar que se deteriore nuevamente la vía y se pierda la inversión”.
Yo continuaré haciéndole seguimiento a este caso

Cancha de arenilla dejará de molestar

Cancha

Recibí un correo de Óscar Cardona, vecino del barrio Santa Fe de Guayabal, quien me contó que quiere denunciar “el sufrimiento que vivimos día a día los residentes que habitamos en la carrera 54 y alrededores, por el aire contaminado con polvo que produce la cancha de Comfenalco Guayabal”.

Cardona dice que los ciudadanos sienten que les “vulneran el derecho a respirar un aire limpio”. Por eso me pidió que ayude con una solución.

Envié la queja a la entidad. Me dijeron que “en 30 años de funcionamiento, el parque de Comfenalco ha mantenido una política de buen vecino y sus acciones están orientadas al servicio de la comunidad. Por la inconformidad, la Caja ha tomado medidas para mitigar la situación: en las noches, y en horas en las que no hay programación, se hace riego de la cancha para que la arenilla permanezca húmeda y, así, evitar que el viento la levante. Adicional a esta medida de contingencia, estamos haciendo un análisis para hallar una solución definitiva”.

Miren. No hay que empezar de cero. ¡Vienen soluciones!

Llevó su carro al taller ¡y se lo chocaron!

Daniel Zapata me escribió para contarme un problema que le ocurrió en el concesionario Yokomotor, de Guayabal.
“El 24 de enero pasado llevé mi Toyota Hilux a hacerle una reparación de garantía, pues tenía un desnivel en la suspensión delantera, y la dejé con la plena confianza de que me prestarían un servicio con calidad. Pero, al día siguiente, me llamaron del taller para decirme que hubo un choque con el carro. Mi esposa fue al concesionario y se dio cuenta de que no era un choque leve, ¡era un superchoque contra otras dos camionetas de alta gama! Lo que sucedió fue que un funcionario de Yokomotor sacó mi vehículo del lugar sin explicación clara alguna”, dice el denunciante.
Daniel quiere que la empresa le cambie su vehículo , puesto que “un automotor que tenga daños en el chasis pierde su valor comercial. Sin embargo, según él, “sin mi aprobación, procedieron a arreglar el vehículo y quedó depreciado debido a que hubo piezas que fueron reparadas, como la puerta derecha y la punta del chasis, y las piezas como tal fueron averiadas”.
A la fecha, el vehículo sigue parqueado en el taller de Yokomotor. Contacté a Mónica Giraldo, de Yokomotor, quien informó que “el vehículo sí sufrió un accidente en nuestra custodia, porque tenía una llanta mala que explotó y ocasionó el choque. La aseguradora hizo el peritaje y determinó que se podía reparar y procedimos a hacerlo. Hemos tratado de ser diligentes y responderle y estamos esperando su respuesta de una contrapropuesta que le hicimos sobre un peritaje con un tercero, que sería la Superintendencia de Industria y Comercio”.
Ay, qué caso tan complicado, qué estrés. Ojalá que todo resulte bien.