Casos de inseguridad en el Parque Bolívar

Jorge Heredia, coordinador de un punto de venta de una cadena de comidas en el Centro, me escribió.

Dice Jorge: “Buenas, Malala, acudo a usted porque la verdad los robos nos tienen azotados en el Parque Bolívar. La verdad no sabemos qué hacer y queremos pedir su ayuda, pues este parque, que es un ícono de la ciudad y donde se encuentra la catedral, cada vez se convierte en un refugio de delincuentes, indigentes y vendedores de droga. Ayúdenos por favor a llamar la atención a las autoridades para recuperar este espacio en donde compartían familias los fines de semana, pero que no han querido volver por la inseguridad”.

Gracias a Jorge porque su inquietud no es la única respecto a este sitio símbolo de Medellín. También me han llegado quejas de otros puntos del Centro relacionadas con problemas de raponazos.

En este periódico, con frecuencia, se han hecho informes sobre la seguridad en el Parque Bolívar y en el último se llamó la atención sobre el deterioro de la Catedral Metropolitana, porque algunos habitantes de calle raspan los adobes para mezclar el polvo con estupefacientes.

La oficina de Espacio Público me contó que con los habitantes en situación de calle hace un ejercicio similar al que se adelanta en otros sectores: levantarlos y, de la mano de Bienestar Social, trasladarlos a lugares dispuestos para atenderlos. Además, la Policía apoya con el CAI y con dos efectivos patrullando en los alrededores de la iglesia.

El problema es grande. No es fácil resolverlo, aunque la Alcaldía de Medellín sostiene que tiene planes para el Centro, sobre todo en tres áreas: vivienda, seguridad y organización del espacio público.

Recientemente la Policía informó de la captura de unos cabecillas de bandas que delinquen en la zona.