A denunciar lo que está mal hecho

Huácala, me huelen mal ciertas cosas que pasan en la ciudad. Cómo es que mientras hablan maravillas del metro y de los cables, cuando uno va por la calle se va a un hueco.

Iba en la moto con mi tío David, por la 65, y casi nos caemos en un huecote que no pudimos esquivar. Él me dijo que ya le ha pasado tres veces.

Me gusta esta ciudad mucho y no me voy a quedar callada. Tengo 14 años, estoy en noveno y aprendí que uno no puede tragar entero con lo que está mal hecho. Por ejemplo, que a los parques infantiles no se pueda ir porque hay marihuaneros.

Mi nombre va con mi personalidad: soy Malala, no la mala del paseo, pero sí la que estará pendiente de que las cosas se hagan bien. Y voy a aprovechar EL COLOMBIANO para denunciar lo que no funcione como debe ser.

Que en el barrio hay calles malas, que los parques estén bien cuidados, que los buses no corran tanto por las zonas escolares… es que no tenemos por qué aguantar, esta ciudad se merece lo mejor.

Pero quiero que en cada barrio haya más Malalas. Que la gente llame a reportar lo que debe mejorarse: la mala atención en el centro de salud, los basureros en plena calle, la gente tirando cosas a la quebrada… No sé a ustedes, pero a mí me da rabia todo eso.

Desde hoy, recibo las denuncias y en Radar las voy a publicar. No se queden callados pensando que ¡qué oso! El oso lo hace el que no obra correctamente.

Mucho gusto, soy Malala. Si quieren, desde hoy estoy con ustedes, con los que no tragan entero. Huácala.