Atención en el corredor de la Ana Díaz

En Simón Bolívar, más exactamente en el corredor ecológico de la quebrada Ana Díaz y la unidad deportiva del barrio Cristóbal, a pesar de la inversión que la administración municipal ha realizado en infraestructura, la inseguridad y la venta y el consumo de drogas no dan espera. La Policía no hace mucha presencia. Mi pregunta es: ¿qué sentido tiene una inversión como la que realizó la Alcaldía en este sector si no va a garantizar la seguridad suficiente para que los vecinos, en especial los niños, puedan disfrutar seguramente del espacio público?”

Al lector autor de este mensaje, le agradezco tenerme en cuenta para hacer ver este problema de uno de los barrios más tradicionales de la ciudad. Simón Bolívar, según me cuenta mi tío David, tiene una historia especial y fue un proyecto de urbanización que inició su construcción en 1960, en el occidente de Medellín. Dice mi tío que los terrenos fueron de la señora Ana Díaz, nombre que lleva la quebrada que cruza el barrio.

Sobre la denuncia del lector, el mayor Andrés Segura, comandante de la Policía de Laureles, les pide más disciplina a los vecinos.

En primer lugar, para no sacar las basuras a destiempo ni tirarlas a la orilla de la quebrada, a donde llegan los habitantes de calle a buscar algo para reciclar. Además pidió no darles limosna a estas personas, algunas de las cuales consumen estupefacientes.

Frente a los jóvenes que consumen drogas, muchos de los cuales son residentes en el sector, hizo un llamado a las familias para que miren en su interior y estén pendientes de su pariente que sufre este tipo de enfermedad.

La Policía, dijo el oficial Segura, siempre está dispuesta a dar su apoyo en la tranquilidad del barrio.

Queja por las ventas ambulantes

“Querida Malala, ¿en dónde se encontrarán los funcionarios de Espacio Público de Envigado? Creo que es más fácil sacar licencia para vender todo tipo de productos en los andenes (ya colocan barra en las aceras de la calle 39 B sur) que en locales. Hasta los restaurantes cierran el espacio para su propio uso. Gracias”.

Este mensaje se lo hice conocer al alcalde, Héctor Londoño, y también a la Inspección de Espacio Público.

En su respuesta, el Alcalde señaló: “Con las ventas ambulantes se están haciendo los controles respectivos. En la actualidad los permisos están congelados”. Agregó: “El objetivo es reducirlas al máximo, dándoles otras alternativas de empleo a estos envigadeños”.

Con mi tío David hemos circulado por el municipio de Envigado varias veces y aunque encontramos orden en algunos sectores, sí ocurre que algunos dueños de establecimientos se aprovechen muchas veces de la noche para ocupar el espacio público, cuando, por el horario, no hay mucho control.

Hablando con comerciantes, ellos dicen que tienen derecho a trabajar y a atender a la gran cantidad de clientes que los visita. Lo que les dije es que así como hay derechos, también hay obligaciones, una de ellas el respeto al espacio de todos.

Gracias a los lectores por compartirme sus inquietudes y gracias a la Administración de Envigado por su respuesta.

Preguntas sobre el parque La Frontera

“Hola Malala, vivo en El Poblado, en el sector de La Frontera, donde construyen el parque ambiental. Lo que no veo es una vía de acceso para peatones, o sea, no hay acera, por esa subida al parque. Este quedaría a una cuadra aproximadamente de la avenida El Poblado, y en ese sector no hay un cruce o puente peatonal que lo haga seguro. ¿Cómo pasará la gente al parque? Mi hermana, hace 4 meses, fue atropellada por una moto justamente pasando la avenida en ese punto. ¿Cómo van a hacer para pasar familias con bebés? Otro tema importante es la iluminación. Solicitamos apoyo”.

Gracias a este lector por este tema, del que ya había recibido otras inquietudes, porque los vecinos también se preguntan por la seguridad y temen que el parque se convierta en un lugar de vicio.

Por ahora, conseguí respuestas en Obras Públicas. Me dijeron que el denominado Parque ambiental bosques de La Frontera se encuentra en un 90 por ciento de su construcción. Tendrá un sendero principal, miniplacas de encuentro, huerto aromático, huerto frutal, cafetal tradicional, tres módulos culturales y un puente peatonal sobre la quebrada La Paulita.

Toda la obra, para beneficio del tiempo libre de la gente, valdrá 2.900 millones de pesos.

También me dijeron en la Alcaldía que este parque será un espacio de encuentro para la comunidad y un pulmón verde para la ciudad. En una próxima nota espero hablar de aspectos de seguridad.

Mis aventuras en bicicleta

No me gusta madrugar: se me pegan las cobijas, no escucho el despertador, siempre pido cinco minuticos más. Aunque soy muy de buenas, y pocas veces llego tarde al colegio.

Ustedes dirán que soy una niña perezosa, pero nada de eso; es más, hay un día de la semana que pasa todo lo contrario: me le adelanto al despertador, las cobijas se me despegan ellas solitas y estoy en la calle antes de que mamá pueda gritar “¡Malala, Malala, está listo el desayuno!”. Son los domingos y es porque me encanta la ciclovía. Unos días voy en patines, otros voy en bici y cuando salimos en familia vamos con los perros, Teo y Katara, un labrador chocolate y una sagaz criollita. Algún día se los muestro.

Ayer salí en bici porque me encontré con unas amiguitas del cole y pasamos súper. Yo no sé por qué no sale todo el mundo a la ciclovía, se ven cosas muy bonitas y se conoce la ciudad de norte a sur.

Yo aprovecho el recorrido para mirar lo que me gusta y lo que no. Lindos los árboles, los puestos de frutas, el sol. No me gusta ver basuras ni la inseguridad. ¿Saben qué? A mí también me gustaría que me cuenten lo bueno de nuestra ciudad.