Basuras cerca a obras del Metroplús en Envigado

Si hay algo en que normalmente la gente coincide es en el rechazo por la basura y más en la vía pública. Y es que caminar sobre malos olores, restos de alimentos, paquetes de mecato y hasta cuscas de cigarrillo es algo que solo se puede describir con una palabra: ¡guácala!

Hace algunos días una ciudadana de Envigado me escribió preocupada porque su municipio ya no es tan limpio como antes. A mí me inquietó un poco su denuncia, pues transito mucho por ahí y no he presenciado el problema. Bueno al menos no en todo el municipio.

En el sector de la carrera 43A, justo donde están haciendo la obra del Metroplús, al igual que la señora que me escribió, he visto basura en el piso, cosa que no me agrada.

Entonces me fui directo para donde el alcalde Héctor Londoño, para saber qué es lo que pasa. Él me dijo que en ese sector es muy difícil hacer labores de limpieza, pues hay una maquinaria muy pesada que por seguridad no puede entrar a realizar el aseo todos los días.

El alcalde me contó además que en Envigado hay cerca de 70 personas que barren las calles y que tienen buenos equipos para atender las vías. Incluso me dijo que, como yo, realizó un recorrido para ver si había carencias en algunos sectores. Por ahora yo solo espero que las obras terminen rápido para que las basuras no le quiten la belleza a Envigado.

Tala de árboles: ¿respeta el bien público?

Para mí el tema ambiental es sagrado, por eso ando muy pendiente de que no se realicen talas ilegales de árboles y que a las plantas se les respete y no se les maltrate.

Sin embargo, hay una duda que me deja cabezona y es ¿qué tan bien está, por ejemplo, que se tale un árbol para realizar edificaciones o algún otro tipo de construcción?

Y es que ustedes no se imaginan cómo se me revuelve, cómo sacan del paso a un arbolito, ¡guácala! A mi amigo Juanma Vázquez la idea tampoco le cae en gracia. Según me contó, en Envigado, en la calle 30 sur con la 45B, tumbaron dos árboles de la vía publica para abrirle el paso a la portería de un nuevo parqueadero. A él le parece que está primando el bien privado frente al bien común, cosa que me quedó sonando bastante.

Viviana García administradora ambiental de Envigado, me explicó que el bien común se estuviera afectando si el árbol hiciera parte de un bosque, o si por ejemplo en un espacio privado no se le dieran garantías sabiendo que se podrían tumbar otros.

Viviana, además, me dijo que siempre que se realiza una tala se hace una reposición, si no es en el mismo predio, en otra parte, de tres árboles por cada uno talado. Le haré seguimiento al caso para ver si todo está en regla.

Espacios verdes necesitan intervención

Para mí los espacios verdes de la ciudad son sagrados, por eso soy partidaria de que no se descuiden y que tengan un doliente que los cuide como pequeños pulmoncitos en medio del agite de la ciudad, ¡uff!

Por eso cuando mi amigo Eric Ramírez me escribió muy preocupado por el abandono de las zonas verdes en el sector de Barranquilla, me preocupé y opté por visitar el lugar.

Parece que desde el año pasado no le hacen mantenimiento a la zona, en especial en el viaducto a la altura de la Calle 67. No es para nada chévere ver como la maleza no ha sido podada pues, como dice Erik, le da una mala imagen ,incluso, al Metroplús que pasa por allí , ¡guacala!

Llamé a Obras Públicas porque esas situaciones hay que alertarlas y me dijeron que desde 13 de junio empezó a operar en la ciudad un contrato con el Jardín Botánico para mantener todas las coberturas vegetales.

Las intervenciones serán hechas por expertos mediante recuperación, limpieza, control de malezas y mantenimiento de árboles, incluyendo senderos peatonales. Por ahora sigo con el ojo puesto en Barranquilla haber si nos solucionan el problema.

Árboles de la 85 están que se caen

Me escribe Juan Carlos Rivera para contarme que en el barrio La Floresta, occidente de Medellín, en la carrera 85 con la calle 49D, varios árboles  amenazan con caer sobre la vía y en varias casas.

Agrega que se necesita un trabajo de poda antes de que se presente algún accidente.

El mes pasado, ya otro amigo lector, Juan Carlos Dueñas, me había preguntado sobre un tema similar, pero su preocupación era porque los árboles estaban dañando el andén del edificio donde vive.

Eso fue a mediados de marzo. En esa fecha, coincidencialmente, mi abuelita Emilia me preguntó que una de las ramas del árbol que está en frente de su casa, ya se le entraba por la ventana.

En esa ocasión como en esta debo recordarles a los amigos que me escriben que, en primer lugar, nuestro compromiso debe ser con el medio ambiente y con el cuidado de los arbolitos que tanta frescura nos dan.

Pero si hay riesgo de accidente, también debo recordar que Empresas Varias se encarga de prestar el servicio de poda de árboles y lo hace en convenio con el Municipio de Medellín.

La entidad corta el césped de las vías y las áreas públicas. Para esas labores hay 126 empleados. La línea de atención a la que la comunidad se puede comunicar es la 470 50 00, para que les cuenten a los funcionarios de Empresas Varias sobre la zona que se necesita que se intervenga. Los horarios son de lunes a jueves de 7:00 a.m. a 5:00 p.m. y viernes hasta las 4:30 p.m.

Preguntas sobre el parque La Frontera

“Hola Malala, vivo en El Poblado, en el sector de La Frontera, donde construyen el parque ambiental. Lo que no veo es una vía de acceso para peatones, o sea, no hay acera, por esa subida al parque. Este quedaría a una cuadra aproximadamente de la avenida El Poblado, y en ese sector no hay un cruce o puente peatonal que lo haga seguro. ¿Cómo pasará la gente al parque? Mi hermana, hace 4 meses, fue atropellada por una moto justamente pasando la avenida en ese punto. ¿Cómo van a hacer para pasar familias con bebés? Otro tema importante es la iluminación. Solicitamos apoyo”.

Gracias a este lector por este tema, del que ya había recibido otras inquietudes, porque los vecinos también se preguntan por la seguridad y temen que el parque se convierta en un lugar de vicio.

Por ahora, conseguí respuestas en Obras Públicas. Me dijeron que el denominado Parque ambiental bosques de La Frontera se encuentra en un 90 por ciento de su construcción. Tendrá un sendero principal, miniplacas de encuentro, huerto aromático, huerto frutal, cafetal tradicional, tres módulos culturales y un puente peatonal sobre la quebrada La Paulita.

Toda la obra, para beneficio del tiempo libre de la gente, valdrá 2.900 millones de pesos.

También me dijeron en la Alcaldía que este parque será un espacio de encuentro para la comunidad y un pulmón verde para la ciudad. En una próxima nota espero hablar de aspectos de seguridad.

Me voy de picnic para el Jardín Botánico

Me sorprendí en estos días, cuando mi amiga Linis me dijo que nos fuéramos de picnic para el Jardín Botánico. Me pareció raro, porque yo solo había ido por allá cuando necesitaba hacer una tarea, quería tomar fotos de las flores o para llevar a mi tía Rosa, que vive en Estados Unidos, y que cuando viene de visita a la ciudad le gusta ir a sitios bonitos. Vimos los patos, nos sentamos en las sillas de madera y comimos oblea.

Pero, el domingo pasado con Linis en el Jardín, descubrí que en la zona del fondo, más allá del lago, las familias y grupos de amigos llegan con sus manteles y hasta con sus sábanas, los extienden en la grama, y sacan sánduches, pollo, ensaladas, frutas, en fin, delicias caseras que disfrutan en buena compañía y en un ambiente relajado. Y, lo mejor, todo sin gastar.

Me contaron que esto se vive también en el sector de Ciudad del Río y hasta en el Museo El Castillo, en El Poblado, en donde, pagando una tarifa muy baja, se pueden usar sus jardines espectaculares.

Hay que aprovechar el sol, el aire puro y los sitios de la ciudad que aún tienen vegetación, pájaros y nos hacen sentir el bienestar de la naturaleza, eso me dijo Linis que es súper ecológica, pero estoy de acuerdo con ella.

Lo que sí les recomiendo a los que quieran seguir este plan es que dejen estos espacios verdes tan o hasta más limpios de lo que los encontraron: botar la basura, evitar regueros y cero daños.

Hoy es domingo, ¡vámonos de picnic!

Conociendo el Parque Arví

La naturaleza es una de mis grandes pasiones. Por eso ayer en la mañana me desperté con algo en mente: conocer el parque Arví.
Invité a algunos de mis amigos a pasar el día rodeados de animales y plantas, cogí mi cámara de fotos y emprendí la aventura.

Al llegar me sorprendí con la diversidad natural que encontré y no pude evitar parar en cada uno de los senderos del parque para contemplar la belleza de los bosques y de los animales que se escondían entre los árboles.

El verde fue el color más vistoso de la visita, además contrastaba con los tonos vivos de las plumas de más de 69 clases de aves que se encuentran allí y que van desde colibríes hasta azulejos.

También quedé impresionada con la cantidad de mariposas que se posan en las plantas y las llenan de vida.

Pero sin duda, el conejo sabanero fue lo que más me gustó. Estuve casi una hora persiguiendo uno para lograr tomarle una bonita foto y ¿qué creen?, lo logré.
Fue una de las mejores salidas que he realizado, por eso si no lo conocen visítenlo que no se van a arrepentir.

 

Escombros en los colores

Es feo y muy desagradable vivir rodeado de basura. Ese es el problema de mi amiga Claudia y de muchos habitantes del barrio Los Colores, que tienen por vecino un “botadero de escombros”.

A mí me gusta ver mi ciudad bonita y ordenada, por eso pregunté en las Empresas Varias de Medellín, por qué permiten esta situación en una zona residencial.
Ellos me respondieron que no es un “botadero”, como muchos piensan, sino un acopio transitorio autorizado por el Municipio, donde se reciben los escombros que luego forman parte del relleno sanitario.

Pero Claudia y sus vecinos de todas maneras están indignados porque los señores que se dedican a llevar los desechos al lugar, generan mucho trastorno en la estética del sector y desvalorización.

Al respecto, Empresas Varias dice que el manejo que le dan a estos acopios es muy organizado.

Pero necesitan ayuda de las secretarías de Tránsito y de Gobierno para controlar que las motos que descargan los escombros no lo hagan al frente del lugar para que no causen molestias.

Una ciudad que huela a limpio

Es cierto, la ciudad está contaminada. Uno lo nota cuando la mira desde lejos. Hay una niebla marrón que la cubre todo el tiempo y suena como si tuviera hambre, un rugido armado por la infinidad de sonidos que hay en la calle. Pero en medio de todo es una ciudad afortunada.

Creo que es una bendición que haya árboles, zonas verdes, quebradas… Este fin de semana me fui de caminata y no tuve que ir muy lejos para explorar lo que considero una verdadera selva. Estuve en el nacimiento del río Medellín y casi no creía lo que veían mis ojos. Agua cristalina y monte enmarañado. Quién podría adivinar que pocos kilómetros más adelante, ese bello riachuelo se transforma en un río triste y sin vida. Ver la naturaleza en su estado puro hizo que se avivaran mis ganas de cuidar hasta los insectos del jardín de mi casa.

A mí me gustaría que todo el mundo tuviera esta misión, pero hay tanta gente indiferente, sobre todo la gente grande que ensucia el agua, tira basura a la calle o corta los árboles.

Yo vivo muy pendiente. Hasta mi mamá ya se ganó un regaño mío porque la vi arrojando aceite por la cañería. ¿No es el colmo? Por lo menos le sirvió para seguir haciendo las cosas bien y darme buen ejemplo. Yo creo que entre todos se puede convertir la ciudad en un lugar que huela a limpio. ¿Me ayudan?