Mi ronda de ciudad

Malala 9 de Junio

Así fue mi recorrido por Medellín la semana pasada.

A El Comité Cívico del Parque de Bolívar me contó que allí las sillas se volvieron dormitorios. En Espacio Público me explicaron que hacen trabajo de sensibilización y brindan atención sicosocial.

B. En Manrique vi como vehículos, peatones y motos se desplazan frescos por el carril del metroplús. En el metro me dijeron que la invasión del carril exclusivo es frecuente y esto ocasiona accidentes.

C. La Fundación Mahatma Gandhi hizo una toma pedagógica en la estación SanAntonio del Metro llevando mensajes de convivencia pacífica.

D. Estuve en la Loma de los González y me enteré de vehículos que transitan en contravía.

En el parque hay ¿bancas o dormideros?

30 de septiembre

La semana pasada caminaba por el Centro cerca al parque de Bolívar, estaba fundida y quise sentarme un momentico a descansar, pero no pude porque las sillas estaban ocupadas. Y es que en ese parque, según me cuenta, Elkin Uribe, del Comité Cívico del Parque de Bolívar “las sillas se volvieron dormitorios”.

Don Elkin está muy preocupado porque ve que el sitio se llenó de personas que le generan inseguridad. Me cuenta don Elkin que habló con funcionarios de paisajismo y le contestaron que las bancas no se pueden transformar. “Nadie va a al parque porque es un desastre”, dice don Elkin.

Por eso pregunté en Espacio Público. Allí me dijeron que tienen un grupo de 10 gestores operativos encargados de los habitantes de calle. Recorren desde el sector de Maturín, hasta la avenida Oriental y por la Catedral Metropolitana y el Parque de Bolívar. Hacen trabajo de sensibilización y brindan atención sicosocial.

Casos de inseguridad en el Parque Bolívar

Jorge Heredia, coordinador de un punto de venta de una cadena de comidas en el Centro, me escribió.

Dice Jorge: “Buenas, Malala, acudo a usted porque la verdad los robos nos tienen azotados en el Parque Bolívar. La verdad no sabemos qué hacer y queremos pedir su ayuda, pues este parque, que es un ícono de la ciudad y donde se encuentra la catedral, cada vez se convierte en un refugio de delincuentes, indigentes y vendedores de droga. Ayúdenos por favor a llamar la atención a las autoridades para recuperar este espacio en donde compartían familias los fines de semana, pero que no han querido volver por la inseguridad”.

Gracias a Jorge porque su inquietud no es la única respecto a este sitio símbolo de Medellín. También me han llegado quejas de otros puntos del Centro relacionadas con problemas de raponazos.

En este periódico, con frecuencia, se han hecho informes sobre la seguridad en el Parque Bolívar y en el último se llamó la atención sobre el deterioro de la Catedral Metropolitana, porque algunos habitantes de calle raspan los adobes para mezclar el polvo con estupefacientes.

La oficina de Espacio Público me contó que con los habitantes en situación de calle hace un ejercicio similar al que se adelanta en otros sectores: levantarlos y, de la mano de Bienestar Social, trasladarlos a lugares dispuestos para atenderlos. Además, la Policía apoya con el CAI y con dos efectivos patrullando en los alrededores de la iglesia.

El problema es grande. No es fácil resolverlo, aunque la Alcaldía de Medellín sostiene que tiene planes para el Centro, sobre todo en tres áreas: vivienda, seguridad y organización del espacio público.

Recientemente la Policía informó de la captura de unos cabecillas de bandas que delinquen en la zona.