El descubrimiento de Las Perseidas (segunda parte)

Luna

osoriosabas@gmail.com*

Coloquio de astronomía – Universidad de Antioquia – Planetario de Medellín 

Traducido desde: The Discovery of the Perseid Meteor; Littmann, Mark Sky and Telescope Magazine, Agosto 1996, pág. 68-71

Descubrimientos paralelos

Como ocurre en forma frecuente en la ciencia, varias personas o grupos trabajan en cosas parecidas o incluso iguales, en forma independiente y con solo meses de diferencia. La tormenta de estrellas de las Leónidas de 1833, había estimulado el interés en los meteoritos y este estaba madurándose. AdolpheQuetelet, un estadígrafo belga, además de fundador y director del observatorio de Bruselas, había nombrado los meteoros de mediados de agosto en una forma tímida unos 6 meses antes. Su atención en los meteoros había sido puesta allí por François Arago, francés que dominaba la ciencia europea de la época, esto lo hacía proponiendo problemas importantes y sugerencias de métodos para resolverlos. Arago se preguntó, con respecto a lo acontecido en noviembre de 1833, ¿que constituye una lluvia de estrellas?, además de ¿cuál es la taza normal de meteoros a esperarse en una noche común y corriente?
El problema era ideal para Quetelet, cuya pasión como dijimos era la estadísticas. En un discurso ante la Real Academia de Ciencias y Artes de Bruselas, el 3 de diciembre de 1836, Quetelet dio su respuesta: como promedio durante una noche normal del año, un solo observador debe esperar ver ocho meteoros esporádicos por hora. Esa cifra es todavía aceptada hoy.
En los años siguientes Quetelet obtuvo en forma incidental, reportes de un mayor número de meteoros alrededor del 10 de agosto de 1834 y de 1835, además de lo observado por él mismo en 1836. El promovió a los científicos en la reunión de la Real Academia de Bruselas del 4 de marzo de 1837 a que observaran el cielo nocturno el próximo 10 de agosto de ese año.
Herrick (personaje central de la primera parte de este documento), se encontró luego con otra posible lluvia anual de meteoros, que se producían alrededor del 7 de diciembre, las Andromédidas o Biélidas (llamadas así mucho después en 1872 por su relación con el cometa Biela). El descubrimiento de estas lluvias de estrellas fue de gran goce para Herrick, quien solicitaba reportes de observaciones de todo el mundo y a través de todo el año; ofrecía consejos prácticos como “las estrellas fugaces deben verse siempre al aire libre, pues las observaciones a través de una ventana no son confiables”.
Cuando llegó el siguiente mes de agosto (1839), Herrick y tres amigos suyos se concentraron en tratar de determinar el radiante de su lluvia de estrellas favorita. Llegaron a la conclusión de que los meteoros parecían venir de la constelación Perseo –y estaban en lo cierto-.

Pero una vez más, este descubrimiento de Herrick no fue el primero, en esta ocasión lo descubriría con 5 años de retraso.

 

Locke y las Perseidas

John Locke, físico y director de un colegio en Cincinnati, Ohio, fue la primera persona en descubrir que la lluvia de meteoros de agosto venían de un radiante en Perseo. El 11 de agosto de 1834, el Cincinnati DailyGazette, publicó una carta al editor de John Locke, director en ese entonces de una escuela de niñas, (Locke estaba a punto de empezar, a los 43 años, una carrera de alta productividad como físico, geólogo y como fabricante de instrumentos científicos). Locke había visto una lluvia de meteoritos en la noche del 9 de agosto, impresionado por los escritos de Olmsted acerca del radiante de la tormenta de las Leónidas menos de un año antes, miraba al cielo con atención y se percató de que también tenía un radiante, estaba en Perseo (cierto), cerca de la estrella Algol (no tan cierto; alrededor de 17° mas hacia el sur).
Esta carta de Locke en un pequeño periódico pasó desapercibida, al enterarse tiempo después de que Herrick y Quetelet recibieron elogios por el descubrimiento de los meteoros de agosto y su radiante, escribió a Silliman solicitando el crédito que se merecía, Silliman pasó esta carta a Herrick quien de inmediato redactó una carta para que a Locke se le reconocieran sus observaciones, así que ahora contamos con 3 codescubridores independientes de la lluvia de meteoros de Las Perseidas.
Bueno, no tres, después de todo resultaron siendo, MILES.
Las lágrimas de San Lorenzo


Los primeros descubridores de las Perseidas se mantienen en el anonimato, sus hazañas se mantuvieron enterradas en el almanaque de un granjero inglés. Tanto Herrick como Quetelet se las encontraron en forma incidental. En forma gallarda, Herrick reconoció: “La ocurrencia anual de un despliegue de meteoritos alrededor del 10 de agosto, parece haber sido observado desde hace mucho tiempo”. Thomas FurleyForster, londinense, había escrito en 1827 en su Enciclopedia de Bolsillo de los Fenómenos Naturales y citado por Herrick en 1839 en una carta a Quetelet: “Una superstición a existido por eras entre los católicos de algunas partes de Inglaterra y Alemania, dicen que las lágrimas ardientes de San Lorenzo son vistas en el cielo en la noche del 10 de agosto, que es el día del aniversario de su muerte”.
San Lorenzo fue torturado y asesinado en Roma el 10 de agosto del 258, durante el reinado del emperador Valeriano que luchaba en contra de los cristianos. “Los campesinos de Franconia y de Sajonia en Alemania, han creído desde hace mucho tiempo que San Lorenzo llora lágrimas de fuego que caen del cielo cada año en el día de su conmemoración (10 de agosto)”, escribió Herrick citando a un periódico de Bruselas. “Esta antigua tradición o superstición popular alemana, se ha vuelto en los últimos años, en un hecho que atrae la atención de los astrónomos”.

Herrick nunca pareció verse deprimido por ser eclipsado en varias ocasiones, continuó observando sus meteoros con gran fidelidad y dio cuenta de su actividad en el diario de Silliman durante el resto de su vida.
En 1838, poco después que sus primeros artículos científicos fueran publicados, Herrick perdió su librería. Pero en Yale estaban tan impresionados con su erudición que le concedieron un master honorífico en artes. Cinco años después, Yale construyó una nueva biblioteca y Herrick se hizo bibliotecario universitario. Era una ironía agradable para un hombre cuyo problema en los ojos le había impedido ir a la universidad. Herrick pasó los próximos 15 años en desarrollar las colecciones de la biblioteca de Yale. Nunca se casó. Nunca se tomó unas vacaciones.
Posteriormente asumió el deber de escribir y publicar obituarios de graduados y profesores de Yale, murió en 1862 a la edad de 51 años.

Efemérides

Semana del 12 al 18 de agosto de 2013

12 - Máximo de la lluvia de estrellas de las Perseidas

13 - El planeta Mercurio se encuentra cerca del cúmulo estelar M44 en Cáncer

La Luna está muy cerca de la estrella doble AlphaLibrae

Saturno a 2.8° al Norte de Saturno a las 02:39 horas

14 - La Luna en su fase de cuarto creciente a las 05:56 horas

15 - La estrella 6° debajo de la Luna es Antares

16-  Asteroide Iris se encuentra en oposición

17 - Máximo de la lluvia de estrellas de las Kappa Cygnidas

El asteroide Ceres se encuentra en conjunción con el Sol

18 - La Luna llega a su perigeo a las 20:26 horas, estará a 362264 km de distancia

Como hemos resaltado al inicio de esta y la anterior entrega, la lluvia de estrellas de Las Perseidas tendrán su pico máximo en la madrugada del 12 y del 13 de agosto, es uno de los eventos astronómicos más populares y observados por los aficionados, especialmente en el hemisferio Norte, ya que ocurre en este mes que se caracteriza por el buen tiempo y es vacacional por excelencia, aunque no se trata de la de más alta taza horaria. Pueden llegar a observarse en promedio 100 meteoros por hora, bajo buenas condiciones del cielo y con el radiante alto sobre el horizonte, lamentablemente este último caso no se cumple para nuestras latitudes; sin embargo no deja de ser un espectáculo extraordinario; los meteoros de esta lluvia de estrellas se caracterizan por ser brillantes y de largos trazos, las partículas de polvo que los ocasionan tienen su origen en el cometa 109P/Swift-Tuttle y entran a la atmósfera terrestre a una velocidad de unos 60km/seg. El máximo exacto de la lluvia está pronosticado alrededor de las 13:00 horas.

El día lunes al anochecer, podremos ver una pequeña Luna creciente, formando un triángulo con el planeta Saturno y la estrella Spica de la constelación de Virgo. Nuestro satélite estará a 5° debajo del planeta y a 8° arriba y a la izquierda de la estrella.

 

El asteroide (7)Iris llega a su pico de brillo para este año el día viernes 16 de agosto, cuando llegue a su oposición con el fondo de estrellas de la constelación de Aquarius. Iris llegará a una magnitud de +7.9, lo que lo hará el asteroide más brillante en su oposición para este año y un objetivo relativamente fácil para binoculares o telescopios pequeños. La estrella de tercera magnitud Beta (b) Aquarii, llamada Sadalsuud, servirá como una guía para ubicar al asteroide, pues está noche como la siguiente del sábado, se encontrará a unos 40’ minutos (un poco más del diámetro de la Luna llena) de esta estrella.

 

 

El planeta Marte continúa su ascenso en el cielo del amanecer, la forma más fácil de encontrarlo sería hallando primero al planeta Júpiter, que estará brillando al Oriente una hora antes de la salida del Sol. En la mañana del sábado 17 de agosto, el planeta rojo, con una magnitud de +1.6, estará a unos 12 abajo y a la izquierda de Júpiter, no confunda a Marte con el par de estrellas de la constelación Géminis, Cástor y Póllux, que poseen una magnitud similar, el color rojo-anaranjado del planeta ayudará a diferenciarlo.

 

Por último y como es habitual, este será el aspecto del cielo en mitad de la semana.

Fuentes:

1. Sky and Telescope Magazine; agosto de 2013.

2. Astronomy Magazine; agosto de 2013.

3. Sky at Night Magazine; agosto de 2013.

4. Reddy, Francis; Celestial Delights, TheBestAstronomicalEventsThrough 2020, 3rd Edition. Springer, 2012.

5. SkySafari Plus, App para iMac

6. SkyNews Magazine; July/August 2013

7. Satellite Safari; App para iPhone

8. GoSatWatchVersion 2.0; App para iPhone

9. TheDiscovery of thePerseidMeteor; Littmann, Mark

10. Sky and Telescope Magazine, Agosto 1996, pág. 68-71

 

El descubrimiento de las Perseidas

Al Oeste el 9 de agosto a las 18:45 horas

osoriosabas@gmail.com*

Coloquio de astronomía – Universidad de Antioquia – Planetario de Medellín 

Traducido desde: The Discovery of the Perseid Meteor; Littmann, Mark Sky and Telescope Magazine, Agosto 1996, pág. 68-71

Antes de 1837 nadie sabía que el fenómeno de Las Perseidas era un evento anual. Edward Claudius Herrick era un joven de los que hoy llamaríamos ratón de biblioteca. Su padre se graduó de la universidad de Yale y fundó una escuela para niñas, su madre era descendiente de uno de los fundadores de Yale y vivían en New Haven, Connecticut, donde tiene sede la prestigiosa universidad.

Pero el joven Edward nunca asistió a Yale, no hizo estudios universitarios, sus padres creían que a causa de una inflamación crónica que padecía en sus párpados, estaría lejos de tener éxito en la educación superior. Es así como en 1827, a la edad de 16 años, empezó a trabajar en una librería que ofrecía sus servicios a estudiantes y profesores de Yale, además de ser su casa editorial.

Todo el mundo en New Haven, que tuviese algún interés intelectual, tenía algo que ver con esta librería, donde Herrick se deleitaba con charlas con profesores como el astrónomo Denison Olmsted y el químico Benjamin Silliman. Herrick trabajó arduamente y a la edad de 24 años ya era uno de los propietarios; lamentablemente los negocios no anduvieron bien en los siguientes tres años y quebró. En la noche del 9 de agosto de 1837, con su negocio yendo al colapso, Herrick observó un número inusual de meteoros en el cielo y se enteró por otras personas que se habían quedado observando el espectáculo, que estos eran aún más numerosos y brillantes después de la media noche.

Los astrónomos americanos, estaban aún conmocionados y emocionados por la épica avalancha de meteoros que había tenido lugar 4 años antes, en la noche del 12 al 13 de noviembre de 1833, cuando más de mil estrellas fugaces por minuto habían sido vistas y estas parecían tener su origen en la constelación de Leo. A todos los había tomado por sorpresa y fue la primera vez que pusieron alguna atención a los meteoros, pues creían que estos eran simples fenómenos atmosféricos que no merecían alguna consideración especial, como las nubes o el clima; estaban especialmente sorprendidos con la afirmación de Olmsted quien decía que los meteoros de esta lluvia de estrellas debían estar volando en paralelo desde una lejana región del espacio.

Ahora los astrónomos estaban en busca de registros históricos sobre observaciones de meteoritos abundantes a mediados de noviembre, pero se tenían registros de este tipo de fenómeno en agosto?

¿Una segunda lluvia anual de meteoros?

Herrick, siempre alerta y oportunista, comenzó a buscar informes de avistamientos de meteoros alrededor del 9 de agosto, desde lugares distintos a su natal New Haven, así como de reportes de años previos alrededor de esta misma fecha, encontrando referencias de 7 casos desde 1029 en Egipto hasta 1833 en Inglaterra. Siguiendo el ejemplo de Olmsted, Herrick escrbió un artículo para la edición de enero de 1838 de Silliman’s American Journal of Science and Art, en el que proponía la existencia de una segunda lluvia anual de meteoros, hizo una lista de sus pruebas y pidió información a cualquier otra persona que hubiese visto este fenómeno. Mientras se publicaba su primer artículo, Herrick obtuvo pruebas de otros años en los que alrededor de agosto 9 ó 10, habían caído gran número de meteoros a través de los cielos; estaba ya convencido de su argumentación.

“Esto ocurre generalmente alrededor del 9 de agosto de cada año”, escribió, “cuando aparece un notable número de estrellas fugaces”.

En un segundo artículo, Herrick llegó a conclusiones mas correctas:

• Los meteoros de agosto mantienen un pico de alrededor de 3 días, sin embargo pueden verse por fuera del pico por alrededor de 2 semanas.

• Así como los de noviembre, los meteoros de agosto tienen un “punto de inicio”, un lugar en el cielo de donde parecen irradiar. Herrick no podía fijar su posición entre las estrellas, pues los meteoros de agosto no eran tan abundantes como para que su radiante fuera tan obvio.

Los meteoros de agosto en general son más abundantes cada año, excepto en raras ocasiones en que los de noviembre llegan en torrentes.

• Aparte de los meteoros de noviembre y agosto, es probable que exista una tercera lluvia anual de meteoros alrededor del 30 de abril (ahora conocida como Las Líridas).Herrick encontró solo 3 casos de este fenómeno en 1095, 1122 y 1803. Fuertes lluvias de meteoros se observaron a finales de abril de esos años.

Para Herrick era claro que los meteoros no eran fenómenos meteorológicos como las tormentas, el arco iris o los escombros que caen a la tierra después de la erupción de los volcanes; “las estrellas fugaces son sin duda cuerpos cósmicos y celestiales”, escribió, “y no de origen atmosférico o terrestre”. Entonces, ¿cuál podría ser su origen?

“¿Sería posible, que estas lluvias de estrellas provinieran de cometas o cuerpos nebulosos que en un momento determinado la tierra interceptara?”, escribió Herrick. He aquí otra visión correcta, una que Olmsted ya había considerado. La hipótesis que los meteoros tenían un origen cometario, fue confirmada 28 años después de la publicación del artículo de Herrick, cuando la conexión entre los meteoros y las órbitas de los cometas fue demostrada.

Satisfecho con lo logrado hasta entonces, Herrick redactó las nuevas evidencias de su lluvia anual de meteoros de agosto, las entregó a Silliman para que las publicara en su revista. Menos de dos semanas después recibió noticias devastadoras, después de todo esto, no era el descubridor de la lluvia de estrellas de agosto.

(Segunda parte…)

Efemérides:

Semana del 5 al 11 de agosto de 2013

05 - Mercurio a 4.5° al Norte de la Luna a las 02:15 horas, visible al amanecer

Paso de la ISS aparece por el Noroeste a las 05:52:08 horas

El asteroide (4)Vesta está en conjunción con el Sol

Paso de la ISS al Oeste a las 19:09:23 horas

06 - Paso de la ISS al Nor-Noroeste a las 05:03:38 horas

Luna Nueva a las 16:51 horas

07 - Paso de la ISS al Norte a las 04:15:41 horas

08 - Paso de la ISS al Oeste a las 05:03:33 horas

09 - La Luna cerca del planeta Venus al atardecer, máximo acercamiento a las 21:19 horas

10 - El planeta Marte pasa cerca de la estrella Wasat (Delta (δ) Geminorum)

11 - Mercurio llega a su perihelio a las 20:00 horas

Esta noche y la siguiente, prepárese para observar la lluvia de estrellas de las Perseidas

 

El Cielo a las 21:00 horas el jueves 8 de agosto

El Cielo a las 21:00 horas el jueves 8 de agosto

Al inicio de la semana tenemos al asteroide (4)Vesta en conjunción con el Sol, este asteroide es el segundo cuerpo con mayor masa en el cinturón de asteroides y el tercero en tamaño con un diámetro de 530km, es el asteroide más brillante y es el único que en ocasiones puede ser visible a simple vista con una magnitud alrededor de la sexta. Fue descubierto el día 29 de marzo de 1807 por el médico y físico alemán Heinrich Wilhelm Olbers, quien también descubrió cinco cometas además de otros 2 asteroides. Vesta recibe su nombre de la diosa romana del hogar.

Durante la semana, trate de ver la pequeña constelación Scutum, una pequeña y débil constelación hacia la cola del águila (Aquila), pero que contiene un importante y rico campo de estrellas de la vía láctea y objetos del cielo profundo.

Les proponemos un reto para esta semana, más precisamente al atardecer del día martes 6 de agosto; usando binoculares trate de detectar la pequeña estrella que estará cerca del planeta Venus, se trata de la estrella sigma (σ) Leonis, una estrella de magnitud +4.1.

El día viernes 9 de agosto, podrá verse una nueva conjunción entre la Luna y Venus al atardecer, la Luna estará en una fase de un pequeño creciente, si miramos a Venus por un telescopio lo observaremos en una fase casi llena (80% iluminado), pero que con el pasar de los días ira menguando. Estos cuerpos de nuestro sistema solar se encontrarán a 1.3 segundos-luz y a 10.59 minutos-luz de distancia respectivamente.

 

Al Oeste el 9 de agosto a las 18:45 horas

Al Oeste el 9 de agosto a las 18:45 horas

El planeta Marte se encuentra rondando por la constelación de Géminis, Los Gemelos, para los días 10 y 11 de agosto pasará a poco menos de 1° de la estrella Delta (δ) Geminorum, cuyo nombre propio es Wasat, que proviene del árabe Al Wasat, que significa “en medio”. Wasat es la séptima estrella más brillante de la constelación, en realidad se trata de una estrella doble, cuyas componentes tienen una magnitud visual de +3.53 y +8.54, tienen una separación visual de 5.5” de arco y pueden ser resueltas con un telescopio pequeño; se encuentra muy cerca de la eclíptica, a solo 0.2° al sur de esta, por lo que puede ser ocultada por la Luna y en raras ocasiones por los planetas, la última vez que fue ocultada por un planeta fue por Saturno el 30 de junio de 1857 y la próxima será por el planeta Venus el 20 de agosto del año 2420. Una línea trazada desde Wasat hasta Regulus (Alfa (α) Leonis), nos muestra muy bien el camino del Sol (eclíptica). Clyde Tombaugh descubrió a Plutón muy cerca de Wasat en 1930, esta estrella también está muy cerca del punto en el que Plutón cruza la eclíptica en su camino hacia el Norte; estemos muy atentos a Wasat, pues ¡Plutón se acercará de nuevo a ella en el año 2179!

Marte junto a la estrella Wasat

Marte junto a la estrella Wasat

 

Fuentes:

1. Sky and Telescope Magazine; agosto de 2013.

2. Astronomy Magazine; agosto de 2013.

3. Sky at Night Magazine; agosto de 2013.

4. Reddy, Francis; Celestial Delights, The Best Astronomical Events Through 2020, 3rd Edition. Springer, 2012.

5. SkySafari Plus, App para iMac

6. SkyNews Magazine; July/August 2013

7. Satellite Safari; App para iPhone 8. GoSatWatch Version 2.0; App para iPhone 9. The Discovery of the Perseid Meteor; Littmann, Mark Sky and Telescope Magazine, Agosto 1996, pág. 68-71

* Médico cirujano, estudiante de Astronomía de la Universidad de Antioquia.

Dejar de fumar prolonga la vida 10 años

Fumar

Un estudio con más de un millón de mujeres muestra que abandonar pronto el tabaco, antes de los 40 años de edad, supone una década más de vida.

“Para mantener una figura esbelta, coge un Lucky, no un dulce”, proclamaba en la década de 1930 un anuncio de Lucky Strike que mostraba a una mujer en bañador. “Cree en ti misma. Pide Philip Morris”, decía en otro anuncio el fabricante de marcas de tabaco como Marlboro y Chesterfield, ilustrándolo con la imagen de una mujer elevada como un ser superior y expulsando el humo de su cigarrillo por la nariz. Y en 1968, Philip Morris lanzaba Virginia Slims, una marca orientada a mujeres con eslóganes feministas como “Hacemos Virginia Slims especialmente para las mujeres porque son biológicamente superiores a los hombres”.

Ya habían enganchado a los hombres y las tabaqueras se lanzaron a degüello a por las mujeres, en una estratégia de décadas que incluyó empotrarse en las organizaciones femeninas financiando sus actividades, según muestran  los documentos internos de Philip Morris.

Ahora, el mayor estudio realizado hasta la fecha, con una gigantesca muestra de 1,3 millones de mujeres, revela los efectos criminales de aquella estrategia de las tabaqueras. El trabajo revela que tanto los riesgos de fumar como los beneficios de dejar el tabaco son mayores de lo que sostenían estudios anteriores.

“Mueren como hombres”

“Si las mujeres fuman como hombres, mueren como hombres, pero, sean hombres o mujeres, los fumadores que dejan el tabaco antes de llegar a la mediana edad ganarán de media unos 10 años extra de vida”, ha explicado en un comunicado el epidemiólogo Richard Peto, profesor de la Universidad de Oxford y coautor del estudio.

Su trabajo ha analizado los datos del llamado Estudio del Millón de Mujeres, un proyecto en marcha del Sistema Nacional de Salud del Reino Unido para hacer un seguimiento a 1,3 millones de mujeres. Todas fueron reclutadas entre 1996 y 2001, cuando tenían entre 50 y 65 años. Rellenaron un cuestionario con sus hábitos de vida, sus factores sociales y su historial médico y volvieron a rellenarlo tres y ocho años después. El seguimiento ha durado, de media, unos 12 años. 66.000 mujeres han muerto en este tiempo.

El análisis de la maraña de datos muestra que dos tercios de las muertes de las mujeres fumadoras se relacionan precisamente con el tabaco: cánceres de pulmón, casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades del corazón y derrames cerebrales. Las chicas que dejaron de fumar a alrededor de los 30 años de edad evitaron en un 97% el exceso de mortalidad que implicaba seguir fumando. Las mujeres que dieron su última calada a los 40 años lo evitaron en un 90%.

El estudio, publicado en la revista médica The Lancet, también tiene algunos resultados sorprendentes, que encienden las alarmas sobre los llamados “fumadores sociales”. Los datos muestran que incluso las mujeres que fumaban poco al comienzo del estudio, menos de 10 cigarrillos al día, presentaron una mortalidad que duplica la de las no fumadoras. En cuanto a resistir los efectos tóxicos del tabaco, las mujeres no son “biológicamente superiores a los hombres”, como decía el anuncio de Philip Morris. Mueren igual que ellos.

Republicado desde Materia lee, piensa, comparte: http://esmateria.com/2012/10/28/dejar-de-fumar-prolonga-la-vida-10-anos/

Autor:

La ciencia es útil porque sí

Planetario de Medellín
Observatorio del Planetario de Medellín

Observatorio del Planetario de Medellín. 05 de junio de 2012

Danilo González Díaz*

gonzalez.diaz.danilo@gmail.com

¿Quién en su sano juicio duda hoy del sistema heliocéntrico? Debo confesar que me sorprende y emociona que un modelo tan poco intuitivo como el heliocéntrico pueda estar en la mente de todas las personas. Casi me parece normal que hace más de 400 años la gente no dudara de la quietud de la Tierra. La apropiación de la ciencia consiste en hacerla parte de la vida cotidiana sin tener que soportar la fatiga de hacerla. No se necesita ser un científico para conocer y vivir los resultados más relevantes de la ciencia, ni tampoco tomar un curso de matemáticas avanzadas para comprender que el mecanismo que hace girar a la Tierra alrededor del Sol es la gravedad -incluso cuando ni los científicos saben completamente qué es la gravedad-.

Vivimos en un mundo que no podría ser sin la ciencia. Nuestra vida cotidiana se ve influenciada  por tecnologías que dependen de la ciencia y que influyen desde actividades en nuestra vida privada hasta fenómenos de escala global. Cuán extraño le parecería a los antiguos hombres las telecomunicaciones actuales: el celular, la televisión, el internet. No hay que ir demasiado lejos en el tiempo para comprender el abrumador incremento en la tecnología. ¿Qué piensas que diría tu abuelo si te viera manipulando personajes de un videojuego sin controles? Todos los días hay nuevos avances en tecnología y se hacen nuevos descubrimientos en ciencia, pero vivimos sin preocuparnos de cómo funcionan la cosas, excepto, quizá, cuando empiezan a fallar.  El ejercicio de apropiarse de la ciencia y la tecnología está en ver los fenómenos que dan lugar en la olla a presión cuando se hace de comer, en las reacciones del cuerpo cuando nos infecta la gripa o en los televisores cuando sintonizamos un canal.

Existe una cantidad enorme de información que deriva de la investigación y del ingenio humanos. Decía hace un momento que no se necesita ser un científico para tener acceso a dicha información, pero sí hay un requisito mínimo: la curiosidad. Esto vale tanto para el entusiasta de la ciencia como para el divulgador. El divulgador de la ciencia tiene una labor bastante difícil, que consiste en presentar los conceptos, las cifras, los cálculos de la ciencia como algo muy cotidiano e intuitivo; en otras palabras, mostrarle al público no especializado que siempre ha convivido con los fenómenos que está explicando. Tiene la tarea de mostrar que la curiosidad no mata al gato, que abrir la caja mágica de Pandora no libera los demonios. Y no es una tarea fácil. Para divulgar ciencia hay que saber muy bien de lo que se está hablando. En caso contrario se puede caer con facilidad en imprecisiones y noticias falsas. El divulgador que se dedica a transcribir noticias, no puede detectar falsedades en sus fuentes y está abocado a repetirlas. Es común ver en revistas, diarios, radio y televisión errores cuando divulgan resultados científicos porque en sus equipos de trabajo no hay divulgadores competentes. Un divulgador debe partir de un ejercicio interior, responderse sinceramente si él mismo ha entendido el tema, luego tomar una pelota de fútbol y mirar en ella el problema cuántico que quiere explicar o el proceso que dio origen al universo.

En mi opinión –ahora opino de esta manera- el divulgador no debe considerar a su público como un conjunto de alumnos, es decir, no debe pretender enseñar. Me pregunto cuántas personas de las que vieron o leyeron la serie Cosmos: un viaje personal, del célebre divulgador norteamericano Carl Sagan, recuerdan con precisión al menos un diez por ciento de los temas que el Dr. Sagan expone. El divulgador seduce al público con fenómenos asombrosos que en un aula de clase parecerían fenómenos aburridos, les propone viajes excitantes a lugares cotidianos, pero no debe pretender inyectar su saber. Si su material es usado como consulta académica, bien sea venido el uso. Pero si se pretende ser usado como esparcimiento, también debe haber sitio para ello.

Sin embargo, ¿es el científico la persona adecuada para divulgar ciencia y tecnología? No siempre, pero opino que la divulgación debería ser una prioridad en los programas académicos. Infortunadamente las comunicaciones científicas están pensadas en la mayoría de los casos para ser entendidas por científicos. El resultado de este hermetismo desemboca en la ya obligada justificación que los estudiantes de ciencia deben hacer en las reuniones sociales cuando les preguntan para qué sirve lo que hacen. La ciencia es útil porque es obvio que es útil. Una sociedad que se haya apropiado de la ciencia y la tecnología no verá en los científicos personas extrañas ajenas a la sociedad, comprenderá su importancia, tomará conciencia del poder y las limitaciones de la ciencia, de los logros y las responsabilidades que conlleva una sociedad tecnológicamente avanzada.

 

*Físico de la Universidad de Antioquia y Profesional de divulgación en Astronomía – Planetario de Medellín.