Salud, la campeona de todas las distancias

Paloma línea Juan Sepúlveda, socio AMA, con gran trayectoria y excelentes resultados en la colombofilia antioqueña.

Paloma línea Juan Sepúlveda, socio AMA, con gran trayectoria y excelentes resultados en la colombofilia antioqueña.

 

La buena salud es la piedra angular de todo buen palomar. En ella se fundamentan la calidad, belleza, estética, la forma y el estándar de la colonia y el palomar mismo. Si no hay salud, si no se es riguroso en alcanzarla y mantenerla durante todo el año, los 365 días, difícilmente nuestras palomas se destacarán.

De nada valen las medicinas si nuestro trabajo no es riguroso para mantener las instalaciones blindadas de toda plaga y enfermedad. No hay que ser un sabio para afirmar que el éxito radica en la prevención y unas normas claras y planificadas para mantener la colonia libre de enfermedades.

Si se es disciplinado en la higiene y control de bichos internos y externos difícilmente nuestras palomas enfermarán.

En distintos manuales europeos y americanos, la regla preventiva de oro es la vacunación para viruela y la paramixovirus, una de las pestes más fatales en las colonias.

No obstante, en nuestro medio la casi totalidad de los colombófilos no vacuna. Consultados sobre la no existencia de estas vacunas específicas para palomas en el país, la respuesta desde las autoridades sanitarias es que tales males no existen o no se han manifestado al punto de ser consideradas epidemias. Por lo tanto, es más el riesgo que se corre vacunando que no vacunando, máximo si no lo hace todo el mundo.

Quienes han logrado vacunar sus palomas con sepas específicas es porque han traído la vacuna de contrabando de Europa, hecho grave porque tal actitud puede resultar un tiro de gracia para el propio paloar, que al año siguiente lo logra conseguir la droga específica y todos los que no lograron vacunar porque carecen de la misma.

 

Tórtolas y moscas

El primer agente conspirador contra la salud de nuestras palomas son las aves silvestres y las palomas comunes que se pegan a las bandadas y terminan en las colonias con sus cargas de moscas y otros bichos, muchos de los cuales se alimentan de la sangre, la misma que llevan de una paloma a otro.

A estas les siguen los granos contaminados, no aptos para el consumo humano o animal; el agua, los parásitos externos y, en temporada de vuelo, la cesta, una de las peores plagas de la colombofilia.

Hay quienes aseguran que de las cestas, las palomas se traen el 90 por ciento de sus problemas de salud, por eso, es bien importante que el carro en el que se transporten o las cestas mismas, sean lavadas y desinfectadas luego de cada entrenamiento o concurso.

Frente a las tórtolas, otros pájaros y ratas hay que blindarse protegiendo el palomar con mallas pequeñas que les impidan el paso. Si entran por la trampera, la recomendación es no dejarlas volver a salir porque si se les libera, más tardan en estar en la calle que en regresar, con graves consecuencias. Palomar con ratas, no es palomar, así de simple.

Es muy duro tener que sacrificar un ave que entra a nuestro palomar, pero, vaya uno a saber, con una que entre y se tome confianza en la colonia, en pocos días resulta uno con más pájaros que palomas dentro de las jaulas. A una tórtola hay que hacerle un escándalo similar al que se le hace a un ratón dentro de nuestra propia casa. Hay que coger escoba, gritar, despertar a los vecinos, mover camas y solo tranquilizarse cuando estemos seguros que el bicho abandonó nuestra casa.

Si alguien quiere alimentar las tórtolas y otros pájaros, bien puede hacerlo en un lugar donde no tengan contacto con las palomas.

El agua debe ser fresca, cambiarse todos los días, tratar siempre de administrarla teniendo  uo o dos bebederos de repuesto, para que mientras uno esté en uso los otros estén secos o con algún agente desinfectante.

En esto hay grandes diferencias. Hay quienes aseguran que los recipientes para agua jamás deben lavarse con jabón u otros químicos, que es suficiente una o dos veces a la semana someterlos a una desinfección con agua hervida.

Lo mío es el jabón, una caneca, de 20 litros, con agua, a la cual le echo 20 centímetros de límpido, introduzco los beberos en la misma  y luego enjuago, no sin antes darle una pasada con jabón para lavar platos.

Regla de oro, que por ninguna circunstancia las palomas tengan fuentes alternas para beber diferentes a las de sus recipientes. En este sentido, hay que estar alertas con aguas estancadas, desagües, canoas o bajantes que se inundan. Esto incluso se paga en los propios concursos, cuando la paloma retorna a su colonia y en vez de entrar a la misma sacia su sed donde el vecino o el agua estancada que ella sabe la está esperando.

La comida, no importa si se compra para una semana o para un mes, siempre debe estar en un lugar fresco, debidamente protegida de roedores, cucarachas y otras plagas. Cuando la rata no logra penetrar a la caneca, si haya un huequito en la misma, por ahí arroja su orín para mantener su registro y alertar a otras de su misma calaña sobre la presencia de buena comida para darse el banquete en las horas o noche siguiente.

Los granos siempre deben ser de la mejor calidad y en estos no puede ahorrarse.

Las fumigaciones en el palomar deben ser periódicas, al menos, una cada dos meses. Ideal barrer el piso, al menos una vez a la semana, arrojando cal viva sobre la palomina antes de pasarle el raspador y la escoba. Ojo que los hongos son fatales y pocos palomares los detectan a tiempo.

Es muy importante que en las reuniones de los colombófilos, quien tenga algún problema lo reporte. De guardar silencio puede terminar sacrificando su colonia y llevar el mal al resto de palomares. De hablar, siempre habrá quien conozca el tratamiento específico o conozca el profesional o laboratorio idóneo para superar el mal.

 

Laboratorios

Antes de administrar cualquier tipo de droga a las palomas, es ideal enviar una muestra de palomilla al laboratorio. Si la situación es crítica, debemos llevar la paloma para un examen de sangre o un raspado. Si se nos muere, lo ideal es llevarla al laboratorio para que, a través de una necropsia un profesional certifique con exactitud la causa de la muerte y el tipo de droga que debe emplearse para acabar el mal.

En nuestro medio es común la automedicación. Si las palomas sobreviven es gracia a su propia resistencia y pese a la intervención del colombófilo. Qué tal un colombófilo interviniendo quirúrgicamente a una paloma, utilizando cuchillas y otros elementos sin mayor asepsia y luego sacar pecho diciendo que salvó a su paloma. Esto es una locura. Como lo es darles drogas por si mañana se enferman.

Con tratamientos naturales preventivos hay colonias que pasan años sin que nada las afecte.

Lo más común en todos los palomares son la coccidia, vermes o gusanos helmintos y las trichomonas, cualquier laboratorio, puede detectarlas y decirnos con exactitud su nivel de complejidad y el tipo de drogas a utilizar. Un tratamiento incompleto sobre estas enfermedades o cualquier otra, multiplica los males.

Cada vez que se haga un tratamiento para una enfermedad específica debemos lavar todo el palomar con un desinfectante, ojalá y cal viva, lo otro es curar la paloma pero dejar viva la fuente de intoxicación. En esto no puede fallarse, como tampoco en el suministro de antibióticos a ojímetro o porque me los recomendaron.

Para rematar, la mejor droga es un aseo perfecto de todos los recipientes y lugares donde se mantienen la mayor parte del día nuestras palomas.IMG-20170903-WA0025

Línea de palomas Juan Sepúlveda, colombófilo antioqueño, con décadas de trabajo permanente. Hoy socio del AMA.

Línea de palomas Juan Sepúlveda, colombófilo antioqueño, con décadas de trabajo permanente. Hoy socio del AMA.

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