Selección y protección de los reproductores

En algunos casos, la paciencia es la madre de todos los triunfos. En colombofilia defiendo esta máxima y espero, algunas veces con frustración, otras con gran éxito, a que las palomas completen toda su formación física, que en mi humilde opinión solo la da el tiempo y el trabajo tenaz, antes de tomar alguna decisión final. Este es mi criterio, pero hay otros, también con décadas de experiencia en el manejo de nuestras aladas que están convencidos de que la esperanza solo es posible si es ya.

Uno de ellos es el gran maestro belga Adré Roodhooft, colaborador de la revista especializada Gut Flug, editada en Bélgica. Gracias al aporte de la investigadora Silvia Toro Trujillo, reproduzco  aparte de uno de los artículos traducidos por ella sobre los conceptos de Roodhooft con respecto a la selección y protección de reproductores.

 

El juez supremo de la colombofilia, sin duda, es la cesta. Al final de cada temporada el colombófilo debe ser observar su percha y evaluar que sobre vive en la misma. Paloma, palomares ACA

El juez supremo de la colombofilia, sin duda, es la cesta. Al final de cada temporada el colombófilo debe ser observar su percha y evaluar que sobre vive en la misma. Paloma, palomares ACA

En cuatro décadas de colombofilia he aprendido y comprobado, que hay solo un sistema para mantener un palomar de reproductores en un nivel alto: “La Selección”.

He seleccionado, de manera drástica, tanto en el palomar de reproductores como en el de concurso. Con el destete de pichones, él empieza su selección. Pichón que no le guste al destete, lo elimina. Aunque son de su cuadro reproductor un 20 % no sobreviven a su selección. Les evalúa que su plumaje sea suave, que su equilibrio sea perfecto y, ante todo, reclama a sus pichones que sean bien hechos y cerrados. Todo esto lo define a la mano. El resto se lo deja a la cesta. La cesta de vuelo es y seguirá siendo la mejor manera y la más confiable, para seleccionar. En mi caso personal considero la cesta como el juez supremo de la colombofilia y a la genética su guía.
Palomas, que tienen deficiencias visibles las elimina. El pichón tiene que mostrar en su primer año de nacimiento qué valor tiene, para qué sirve, cuáles sus capacidades. “Quiero creer realmente, que hay palomas que necesitan 2 a 3 años hasta que están totalmente desarrolladas y son capaces de rendir. Estas palomas no me interesan lo más mínimo. No tengo ni tiempo, ni espacio, ni paciencia para esperar 2 a 3 años a un buen animal para el vuelo o la reproducción. Deseo conocer inmediatamente el rendimiento de los pichones en los vuelos”.
Pichones, que no ganan un 60 a 70% y no ocupan los primeros puestos, se matan. Estas palomas no tienen la más mínima oportunidad en mi palomar de reproductores o de concurso. La raza o el árbol genealógico tienen para mi poco valor. En  esto estamos de acuerdo. Solo hay dos razas: buenas y malas. Una paloma tiene que volar y reproducir bien. ¿De que sirve una con un buen árbol genealógico, cuando ella no gana un solo premio o no sirve en el palomar de reproductores? A la reproducción solo va lo que ha volado bien y punto.

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