Los 13 fallos más frecuentes de las empresas en Instagram

Discutamos sobre algunos errores comunes que cometen las personas y negocios en Instagram, esos que atentan silenciosamente contra los resultados en dicha red.

los-13-fallos-mas-frecuentes-de-las-empresas-en-instagramInstagram es actualmente la joya de la corona en el mundo digital. Todas las organizaciones quieren tener presencia en ella, como sea. ¿Por qué? Porque los líderes corporativos se sienten muy atraídos por su impecable estética, porque ha construido una audiencia de gran tamaño y altísima relevancia para las marcas —que además no para de crecer— y porque ha demostrado una enorme capacidad y compromiso con los objetivos comerciales de las compañías. Es por esto que, de todas las plataformas digitales, Instagram es hoy la favorita de los profesionales del marketing.

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Las 10 cosas que llaman la atención de los reclutadores de talento en LinkedIn

Reconozca un selecto grupo de tareas que le ayudarán a convertir su perfil en LinkedIn en un imán para los cazatalento de las organizaciones.

las-10-cosas-que-llaman-la-atencion-de-los-reclutadores-de-talento-en-linkedinA lo largo de las últimas décadas, hemos sido testigos del avance veloz que han vivido muchas empresas en la búsqueda y obtención de sus objetivos gracias a la digitalización de la mayoría de sus procesos. Esta vertiginosa transformación de los negocios hacia lo digital comenzó hace casi tres décadas, cuando muchos se apropiaron del correo electrónico como mecanismo para la comunicación. Luego, el auge de la WWW —desde los primeros años de la década del 90— empujó a los líderes de las compañías a explorar lo digital para mejorar sus acciones publicitarias y de marketing. Posteriormente, a finales del siglo XX, el movimiento hacia lo digital tocó el área comercial de las organizaciones, creando posibilidades de comercio electrónico al alcance de todos. Visto en perspectiva una década fue suficiente para iniciar la digitalización de los procesos de comunicación interna y externa, publicidad, marketing y comercio de las empresas.

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Las 10 habilidades que debemos desarrollar para tener excelente servicio al cliente

Repasemos un selecto grupo de actitudes y comportamientos que mejoran las interacciones con los clientes.

las-10-habilidades-que-debemos-desarrollar-para-tener-excelente-servicio-al-clienteEl servicio de atención al cliente es la punta de lanza de las organizaciones para el relacionamiento con consumidores o usuarios. Es allí, en ese servicio al cliente, donde aparecen muchas de las oportunidades para las empresas y donde se contienen la mayoría de las amenazas para la reputación. Con una correcta gestión en esta área, se abona el terreno para la construcción de una comunidad alrededor de la marca y para el aumento de los niveles de interacción e involucramiento de las audiencias.

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Los retos ortográficos que todo community manager debe superar

Prepárese para enfrentar los desafíos cotidianos que tiene el español cuando se gestiona una comunidad digital, y evite con esto una crisis de reputación.

retos-ortograficos-community-managerTodos caemos en algún error ortográfico, sin excepción. Sin embargo, que estemos siempre expuestos a estos fallos y que todo el mundo los cometa no puede ser una excusa para no trabajar de forma incansable en la búsqueda de la corrección ortográfica. Mejorar la habilidad para comunicarnos sin deficiencias con la redacción, debe ser un objetivo permanente de aquellos que gestionan una red social, personal o de negocio.

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Evitar las crisis es el verdadero trabajo en reputación de los community manager

community manager

Entienda lo que debe insertar un community manager en su cotidianidad para mejorar sus habilidades y competencias para la prevención de una crisis de reputación.

En la actualidad es muy común que las empresas inviertan dinero y tiempo en el entrenamiento de sus gestores de comunidades en temáticas relacionadas con el manejo de las crisis de reputación. Esto lo hacen con el objetivo de que sus equipos de trabajo adquieran competencias y habilidades en la creación de protocolos y planes de acción a la hora de enfrentarlas.

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10 consejos que lo convertirán en un excelente community manager

Presentamos un grupo de recomendaciones que ayudarán a los community manager en su afán por crear una verdadera comunidad y obtener buenos resultados para las organizaciones en las redes sociales.

community-managerLa labor que desempeña un gestor de comunidades tiene una enorme influencia en el mundo de los negocios; porque es precisamente él quien personifica a los productos o servicios en las redes sociales, quien conversa con la audiencia y quien estrecha lazos, resuelve dudas, motiva acciones y enfrenta problemas. El community manager, por lo tanto, es la voz principal en la delimitación de la personalidad de la marca en la mente de los usuarios o consumidores, la voz que construye y protege la reputación y la confianza. Pero no debemos reducir su importancia a asuntos reputacionales, dado que también tienen una significativa responsabilidad en otros temas, como por ejemplo: asuntos comerciales, promocionales y de servicio al cliente. Es por esto que su desempeño tiene un alto impacto en el futuro de la organización.
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Cómo mejorar la confianza: pequeños trucos para generar credibilidad desde el sitio web

Repase los mejores consejos para lograr que el sitio web le aporte a una compañía en la generación de confianza y en la construcción de credibilidad.

confianzaPor definición, confianza es una palabra que se asocia con la esperanza que un individuo u organización es capaz de depositar en alguien o algo. Es decir que la confianza es un concepto que está estrechamente ligado a la credibilidad, la familiaridad y la fe. Pero la confianza no es un activo que se restringe a las relaciones sociales o personales, sino que es algo que hoy tiene una vital importancia en el mundo de los negocios.

La generación de confianza es una de las preocupaciones más recurrentes para los profesionales del marketing y directivos corporativos en general. Aportar a la credibilidad de la empresa y, como consecuencia de esto obtener mejores resultados comerciales, es una tarea fundamental que debe afrontarse con decisión en el diseño del plan estratégico de la compañía.

Ante la evidente obligatoriedad de construir confianza, los entornos digitales no pueden ser eximidos de responsabilidades; por el contrario, deben ser vistos —por la organización— como herramientas eficaces para lograr avances significativos en este aspecto.

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¿Está preparado para una crisis de reputación?

Una pregunta que necesita responder —a conciencia— antes de ingresar o tener presencia activa en las redes sociales.

Para personas y empresas, la reputación lo es todo. Esto se debe a que con ella se crea el principal cimiento para la generación de credibilidad y confianza.

Si hay algo que preocupa a los directivos corporativos cuando planean la participación, de los miembros del equipo y de la organización, en los medios sociales, es ese latente riesgo de sufrir una crisis. Pero esa es una incertidumbre con la que necesitan aprender a convivir, preparándose permanentemente para mitigarla.

Casos de ataques y reputaciones destruidas —por una mala gestión— hay por montones, pero de la misma forma existen muchos ejemplos de un impecable manejo para enfrentar o mitigar las amenazas y proteger la identidad corporativa durante una crisis. Aceptar la perdida de control y cuantificar la enorme velocidad de propagación de la información en las plataformas sociales deben ser las motivaciones para construir un protocolo robusto e inquebrantable que permita cuidar el activo sin tomar la ruta fácil, pero errónea, de aislarse.

¿Qué es la reputación?

La reputación es todo aquello que se produce por las ondas de información que se propagan a lo largo de los círculos sociales (de forma digital o análoga). Para ponerlo en términos sencillos, es ese mecanismo que la humanidad diseñó para que, a través de la experiencia indirecta, quienes piensen construir relaciones con desconocidos tengan herramientas para sondearlos con anterioridad.

Aclarado el concepto e interiorizada su importancia para individuos y organizaciones; la protección de la reputación es, entonces, una parte fundamental del trabajo personal y corporativo. Y es que la reputación es un frágil activo que sólo necesita un pequeño error para sufrir un daño irreparable (particularmente en los actuales entornos digitales, donde hoy reina la transparencia radical y las altas expectativas). Esta realidad nos obliga a aprender a comunicarnos de forma efectiva, escuchar con atención las conversaciones y alinear nuestros intereses con las expectativas de los demás.

¿Cómo se gestiona la reputación?

Lo primero que hay que aclarar es que la reputación no nos pertenece; nuestra reputación siempre estará en las manos de quienes nos conocen o saben de nosotros.

Ahora, para gestionarla, se necesita reconocer la diferencia entre la identidad buscada (lo que queremos que las personas piensen de nosotros) y la identidad creada (lo que piensan las personas de nosotros). Con esto claro, se procede a orientar las acciones de comunicación, marketing y relacionamiento para reducir la brecha entre lo buscado y lo creado.

¿Como prevenir una crisis?

Reparar siempre será más costoso que prevenir. Esta es una frase que necesita ser tenida en cuenta por el equipo de trabajo. Los colaboradores deben entender que —cuando se gestiona— lo fácil y obvio es aprender a reaccionar, pero lo difícil es planear para evitar. La construcción de un plan de acción detallado, con responsables y recursos, es crítico para la prevención y protección de la identidad corporativa. Dentro de los aspectos más significativos, en los que se debe hacer énfasis, se encuentran:

  1. Escuchar para resolver. Ninguna compañía, por grande y sólida que parezca, se puede dar el lujo de ignorar a la audiencia. Pero cuidado, no se trata solo de oír, se necesita encontrar soluciones a los problemas expresados por los clientes. Las personas no quieren más respuestas con libreto, quieren conversaciones productivas y soluciones reales.
  2. Cumplir compromisos. Debemos dimensionar las expectativas creadas por cada uno de nuestros compromisos para entender el impacto negativo que puede producir el no cumplirlos. Es primordial que usted solo se comprometa con aquello que pueda y quiera cumplir.
  3. Crear la expectativa correcta. Cuando se habla abiertamente de las capacidades y limitaciones, se educa a la audiencia para que entienda lo que puede esperar. Aclarar los tiempos estimados de respuesta, explicar los procesos internos y hacer visibles las políticas de servicio son tareas elementales que reducirán los problemas en el futuro.
  4. Ser transparente. Hablar con la verdad, no como estrategia sino como filosofía, aumentará la credibilidad y confianza en la empresa.
  5. Hacer visible lo positivo. Dar mayor visibilidad —sin caer en el exceso— a los comentarios positivos generados por la audiencia es tan importante, para la reputación, como prevenir los negativos. De la misma forma, es una excelente idea motivar a las personas para que expongan las buenas experiencias.
  6. Construir políticas individuales y colectivas. Aunque se aclare con vehemencia que lo dicho por un funcionario en su cuenta personal no representa el pensamiento de la organización, está más que probado que las acciones individuales impactan la reputación colectiva. Es por esto que se necesita crear y conciliar unas políticas elementales de comportamiento, tanto para la presencia social de los colaboradores como para las cuentas corporativas.
  7. Conformar un equipo de trabajo competente y capacitado. La experiencia y habilidad de los funcionarios en la gestión social es un elemento vital para prevenir potenciales ataques o crisis. Invertir en el personal y en su permanente capacitación es algo conveniente para las empresas que valoren su reputación.
  8. Aprender de los errores. Investigar las principales causas de insatisfacción de la audiencia y diseñar soluciones definitivas a estos problemas ayuda a evitar vulnerabilidades futuras. Además, documentar las crisis vividas entregará enseñanzas que reducirán los errores.
  9. Agradecer. Siempre reciba las críticas —buenas o malas— con gratitud. Aprenda a encontrar lo bueno de cada comentario para, con madurez, hacer crecer la organización a partir de ellos.
  10. Proteger los accesos a los perfiles corporativos. Muchos de los problemas de reputación se producen por un mal manejo de las credenciales de acceso a las cuentas corporativas (producto de este descuido se podrían derivar publicaciones no autorizadas). Cuide las contraseñas y establezca protocolos para su cambio periódico.

¿Cómo enfrentar una crisis?

La mejor manera de lidiar con problemas de reputación es hacer —con mucha disciplina— lo que le acabamos de plantear; mas todo lo que esté a su alcance para evitar que una crisis se produzca. Recuerde que el primer favorecido de un ataque será su competidor, por lo tanto su responsabilidad es no dejar cabos sueltos.

Aunque nunca sabemos cuándo ocurrirá una crisis, debemos estar preparados para manejarlas y minimizar las secuelas. Es primordial: preparar el equipo de trabajo para reaccionar, establecer una disciplina de escucha fuerte y diseñar procedimientos rigurosos que ayuden a resolver los problemas sin ahondarlos. Las siguientes recomendaciones lo ayudarán a solventar cualquier crisis:

  1. Mantenga la calma. Actuar con la cabeza caliente puede producir el efecto contrario. El análisis pausado de la situación y el planteamiento de escenarios y potenciales salidas es básico para enfrentar la crisis con inteligencia.
  2. Actúe con rapidez. Así suene obvio, actuar es elemental para enfrentar una crisis. Una amenaza a la reputación no se resuelve por si sola, se necesitan estrategias y tácticas. Además, y aunque parezca contradictorio con el punto anterior, reaccionar con prontitud es muy importante. Para encarar el problema se requiere calma y rapidez (las primeras 24 horas son críticas y es, justamente, en ese momento en el que la comunidad busca respuesta por parte de la empresa).
  3. Explique y aclare. Cuando se vive un ataque es preponderante dar explicaciones y tratar de aclarar las cosas (sin importar cuan insignificantes parezcan).
  4. Clasifique bien los ataques. El método para clasificar las amenazas debe ser claro para el equipo que trabaja en la estrategia de redes sociales. De la misma forma, reconocer los procedimientos asociados a un ataque débil, medio o fuerte facilitará el accionar.
  5. Enfrente la amenaza con inteligencia. Nunca intente resolver una amenaza a la reputación solo con publicidad. El equipo debe desmenuzar la situación para hallar las causas y posibles soluciones.
  6. Si el error existe, acéptelo. La honestidad es una gran amiga cuando se está en medio de una crisis. Reconocer el error y comprometerse a que no volverá a pasar es una excelente estrategia. Ahora, en caso tal de que dicho error no exista, se debe exponer con claridad y contundencia la posición de la compañía.
  7. Tenga coraje. Las empresas que tienen el coraje de enfrentar los problemas públicamente son las que triunfan. Deje de tratar de esconder las dificultades con mensajes directos.

Bibliografía

WHITFIELD, John. People Will Talk, The Surprising Science of Reputation. John Wiley & Sons Inc. New Jersey, 2012.

WALTER, Erika. 10 Tips For Reputation And Crisis Management In The Digital World. Artículo publicado en Forbes en noviembre de 2013.

MINDRUTA, Ruxandra. Marketing: Using Crisis Management To Your Advantage. Artículo publicado en Brandwatch en marzo de 2015.

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6 preguntas que debe formularse para proteger la reputación en medios sociales

Presentamos algunos interrogantes que los profesionales y directivos de las empresas, que quieran proteger su reputación, se deben formular periódicamente.

La reputación —en la actualidad— es el activo más valiosos de una persona o empresa que busca vigencia y solidez en el mercado profesional o comercial. La protección y creación de la reputación es, por ende, la actividad individual y colectiva que requiere mayor atención y prioridad. Esto debido a que —con el pasar de los días— la reputación se ha transformado en el mecanismo usado por la humanidad para controlar a cada uno de sus miembros (personas y organizaciones) y en el instrumento democrático de la sociedad para medir la confiabilidad.

El papel que está jugando Internet —y los medios sociales en particular— en la construcción de la confianza es trascendental; porque la masificación de los entornos digitales ha facilitado la transmisión y propagación de información susceptible de crear o destruir reputación. Hoy hay evidencia clara de que las opiniones de otras personas está moldeando las decisiones y percepciones de las audiencias (lo cual se potencia si esas personas pertenecen a un entorno social cercano o influyente).

Con las herramientas disponibles, cualquier persona —cuando interactúa— produce una cadena de información que se expande como una onda a lo largo de sus círculos sociales (y si esos círculos son grandes, podría incubar una cadena de información lo suficientemente ruidosa para construir o destruir la reputación y confianza de un individuo u organización). Para ser coherente con esta realidad, las personas y organizaciones deben hacerse 6 preguntas elementales, con periodicidad, para facilitar el control y la gestión de la reputación en los medios sociales:

¿Se está trabajando en la prevención de potenciales crisis de reputación en los medios social?

La mayoría —por no decir todas— las crisis de reputación son identificables con antelación. Prevenir, monitorizar y controlar las amenazas es una tarea fundamental del equipo de administración de la presencia social y del área de comunicaciones. ¿A qué se debe prestar atención? A escuchar con frecuencia lo que se dice en los medios sociales para detectar potenciales ataques en el momento oportuno, a resolver cada uno de los problemas encontrados en el menor tiempo posible, a responder rápido —y sin evasivas— los requerimientos de la audiencia y a documentar cada tarea, respuesta, interacción y evento que se presente en el día a día.

¿Se cuenta con un manual de uso de medios sociales para los empleados?

Todas las empresa del planeta son vulnerables a un comportamiento vergonzoso de uno o varios de sus empleados y a que esto se haga visible frente a su audiencia. Evitar esta situación es utópico, pero existen formas de protegerse. El mecanismo recomendado para sortear esta amenaza es la evangelización, a todo el personal, sobre los riesgos corporativos que se desatan por actuaciones individuales pero que se transfieren al colectivo. En el proceso educativo al equipo de trabajo es aconsejable la creación colaborativa —entre los empleados y la empresa— de un manual de comportamiento no restrictivo (dicho documento debe identificar situaciones, prever reacciones y sugerir acciones para blindarse de las crisis generadas por personas que podrían afectar a la organización).

¿Se esta protegiendo la información crítica?

La fuga de información es, quizás, el más común de los orígenes de las crisis de reputación social. Pocas empresas controlan —sin limitar a sus funcionarios— la información. Las políticas laborales, el relacionamiento con proveedores, los planes comerciales, las estrategias de enfrentamiento a los competidores, entre otros; son documentos que podrían mal interpretarse por el publico general, debido a que no cuentan con el contexto completo de la realidad corporativa (aclarando que no hablamos de ocultar comportamientos irregulares o poco éticos; si una empresa realiza este tipo de conductas, tarde o temprano se conocerán y la crisis será inevitable). Recuerde que el mejor mecanismo, para compartir con las audiencias toda la información crítica de una organización, es la construcción de un informe de sostenibilidad transparente y de

¿Se tiene un plan de protección de la presencia corporativa en los medios sociales?

El «brandjacking» o sustracción de la identidad digital es habitual en la actualidad; son recurrentes los casos de perdida de control —por parte de la empresa— de los accesos a las cuentas en redes sociales (vulnerabilidad que, en la mayoría de los casos, origina una crisis de reputación). Existen muchas causas posibles para sufrir el «brandjacking»; las más probables son: una baja protección de nombre de usuario y contraseña por parte de los funcionarios responsables, la autorización de aplicaciones para agregar funcionalidades a las redes sociales y la ausencia de una rutina periódica de cambio de credenciales de acceso.

¿Se evangeliza periódicamente a los directivos sobre el uso correcto de los entornos sociales?

Los altos cargos de las organizaciones son imanes en la atracción de atención de los usuarios de los medios sociales. Una vez se identifica —por parte de los seguidores— la presencia social del directivo de una corporación, el crecimiento de la audiencia y el seguimiento y escrutinio de la actividad, es inmediato. Cualquier error o desacierto de un alto directivo se convierte en un suceso que retumba en la reputación de la empresa. En este caso la evangelización —en el uso y reconocimiento del impacto de sus acciones y comportamientos en la reputación digital— es el camino para evitar problemas futuros.

¿Se identifica a los empleados influyentes de la empresa en medios sociales?

La gestión de la reputación es una sumatoria de acciones preventivas y tácticas reactivas para proteger la confianza de la sociedad en un individuo u organización. En el segundo grupo de tareas —en las tácticas reactivas— los influenciadores y líderes de opinión juegan un papel trascendental. Reconocer a estos personajes en el interior de la empresa y sumarlos al equipo de trabajo en redes sociales es obligatorio (aún cuando no pertenezcan a áreas afines a la gestión de la presencia social).

Bibliografía

WHITFIELD, John. People will talk. The surprising science of reputation. Publicado por John Wiley & Sons Inc. 2012.

SHEPPERSON-SMITH, Steven. Critical questions for managing reputation online. Artículo publicado en cipr.co.uk.

Aprender a evitar las crisis, el verdadero trabajo en reputación de los Community Manager

Entienda lo que debe insertar un community manager en su cotidianidad para mejorar sus habilidades y competencias en la prevención de las crisis de reputación.

Es muy común en la actualidad que las empresas inviertan dinero y tiempo en el entrenamiento de sus gestores de comunidades en temáticas relacionadas con el manejo de las crisis de reputación, con el objetivo de que sus equipos de trabajo adquieran competencias y habilidades en la creación de protocolos y planes de acción a la hora de enfrentarlas. Es igualmente común que los mismos community manager, confundan sus objetivos y destinen mucho esfuerzo y horas de capacitación y lectura en aprender a enfrentar esas temibles crisis.

Creo que existe un grave error en este modo de pensar y actuar, pues el esfuerzo correcto de las empresas y gestores de comunidad debería estar orientado a adquirir destrezas en la prevención de las crisis (sin decir que aprender a gestionarlas no sea importante).

Antes de adentrarnos en el objetivo específico de esta publicación (aprender a prevenir las crisis de reputación), quisiera clarificar algunos conceptos que son frecuentemente confundidos: identidad y reputación.

¿Qué es identidad y reputación?

La identidad es quien soy o quien quiero ser. La identidad se puede controlar si se entiende bien la definición de la marca y se plasma correctamente en las publicaciones y las interacciones. Cuando existe coherencia entre lo que digo, lo que pienso y lo que quiero, estoy trabajando mi identidad de la forma correcta.

La reputación, por su parte, es lo que los demás piensan, lo que los otros perciben de mí. La reputación no la puedo controlar, pero puedo trabajar en ella (si actúo de forma coherente, será más fácil construir una reputación consecuente con la identidad).

¿Cómo puede un community manager evitar una crisis de reputación?

Una crisis se genera cuando existe una ruptura entre identidad y reputación; por lo tanto, y aunque suene obvio y facilista, si las empresas o personas se esforzaran por trabajar con vehemencia su identidad, las crisis no deberían aparecer.

Pero entendemos que los errores existen, y que algunos factores externos pueden aparecer, y es justamente en estos escenarios pre-crisis en los que debe aparecer el community manager para trabajar en la prevención.

Aquí están algunas de las habilidades o competencias que debe potenciar un gestor de comunidades y las tareas o actividades que debe sumar a su cotidianidad para evitar que una amenaza se convierta en una crisis:

1. Escuchar

Conocer una amenaza a tiempo evita muchas crisis. Los gestores de comunidad tienen que agregar herramientas de escucha activa de los medios sociales y dedicarle suficiente tiempo a la monitorización de dichas herramientas para intentar conocer los potenciales ataques a la reputación lo antes posible.

2. Crear y publicar contenido

Publicar contenido es, quizás, la tarea más recurrente en la rutina de los community manager. Tan rutinaria que en algunos casos se vuelve mecánica; y cuando algo se mecaniza, el cerebro invierte pocos recursos durante su ejecución. Crear y publicar contenido es una actividad clave en el trabajo de identidad; las marcas, y quienes gestionan su presencia social, deben establecer protocolos sólidos de creación y publicación de contenido (que eviten errores en temáticas, comunicación, lenguaje y tono). Muchas de las crisis son generadas por errores infantiles en publicaciones: publicar un contenido inapropiado o confuso, caer en errores ortográficos, etc.

3. Interactuar

Relacionarse con los miembros de la comunidad también requiere una mirada atenta. Conversar es una actividad natural, que la mayoría creemos dominar, pero en muchos casos no es así. Las interacciones son una amenaza latente para las marcas y los community manager, sobretodo cuando estas no están reglamentadas con políticas muy similares a las anteriormente descritas en la creación y publicación de contenidos.

4. Gestionar

Una de las bondades más poderosas de los medios sociales es su uso en las actividades de servicio al cliente. Beneficio que está muy arraigado en la mente del usuario y de la comunidad. Las personas, cada vez más, elevan peticiones, quejas, reclamos y sugerencias a las empresas a través de su presencia social. Y es tarea del community manager gestionarlas correctamente. No se trata simplemente de oírlas, se trata de actuar frente a ellas.

5. Clasificar

Los gestores de comunidades deben clasificar constantemente, entendiendo que los márgenes de error son pequeños para mantener el bienestar y evitar las crisis. Clasificar la audiencia (identificar los trolls, los críticos, los inconformes, etc.) y las amenazas. Saber diferencias le ayudará en elegir correctamente el plan de acción frente a cada situación.

6. Medir

La métrica nos permite entender los comportamientos, evaluar los esfuerzos, conocer las tendencias y acertar en las decisiones. Es muy importante que quien gestiona la presencia social de una empresa encuentre indicadores que le ayuden a comprender los resultados de sus esfuerzos y que le permitan planear y optimizar sus recursos.

7. Analizar

Tanto la métrica como el entorno exigen una mirada analítica. Los community manager deben mejorar sus capacidades de análisis a los resultados métricos para tomar decisiones acertadas e igualmente deben examinar con detenimiento las crisis y el accionar propio y ajeno. Se aprende mucho cuando se estudia a los demás.

8. Documentar

Conservar un histórico de acciones, comportamientos, decisiones y resultados es prioritario para el gestor de comunidades. Si usted, a la hora de enfrentar una situación, puede consultar casos y procedimientos, será más sencillo acertar en las decisiones.